Por Paola Pecora
“¿Paola, qué es la tasa ‘surprise’?” Si no supiera que esta señora no tiene la más mínima idea de mercados, me hubiera realmente reído por la divertida asociación.
Le expliqué lo más difícil que pude, porque explicar determinadas cosas en términos sencillos es a veces muy difícil.
Un agente inmobiliario y ex presidente de National Association of Realtors (una asociación nacional inmobiliaria), de California explicaba el nudo del problema muy simplemente en el New York Times: “Esto se fue del financiamiento más libre que haya visto en años a la mayor cantidad de ejecuciones y fraudes que haya jamás visto. Y hay una conexión entre estas dos cosas, obviamente.” Es la definición perfecta del funcionamiento del mercado. Donde se ha mezclado el gen más distintivo que tiene la sociedad norteamericana: la exageración, los extremos en el consumo. El jugar sin plata se pena. Entre jugadores hay una máxima irrefutable: las deudas de juego se pagan, o no hay ganancia.
Esta parece ser otra pulseada Main Street-Wall Street. ¿Cómo arranca? Con un alza de tasas de la Reserva Federal en el período 2004-2006 llevándola y dejándola en 5.25% desde ese último año. ¿Adónde llegamos hoy? A una feroz contracción de liquidez que sacudió los mercados financieros mundiales haciéndolos bajar un 10% en una semana con una rapidez en la suba y un aumento de la volatilidad de las más altas en la historia.
Un operador de comodities en New York me comentaba: “uno de mis clientes me acaba de decir que quiere buscarse un trabajo en una farmacia y dejar de operar.”
“El total del mercado hipotecario en Estados Unidos es de unos $10.4 billones de dólares. Un 13% ($1.35 billones de dólares) es subprime. De ese porcentaje, alrededor de un 14% es de gran riesgo (ejecutable). De ese monto, un 5% está en ejecución ($67 mil millones). De ese monto, al menos la mitad serán recuperados llegando a pérdidas ahora entre 33 y 34 mil millones. La riqueza total de EEUU es de 70 billones de dólares.” Según el economista Ben Stein en el New York Times. La baja de 10% en los mercados, siendo que el valor accionario del NYSE es de $15- $20 billones significó una pérdida de unos 1.5 billones. Es decir, casi 45 veces las pérdidas hasta ahora en el mercado de hipotecas de riesgo.
Trichet, el presidente del Banco Central Europeo lo explicó muy bien diciendo que la medida de incrementar liquidez era una medida de corto plazo y técnica, para fortalezar la confianza entre bancos que han aumentado la tasa interbancaria entre ellos.
Los problemas de liquidez se solucionan con liquidez. No es más que un descalce, desfasaje que se restituirá en el tiempo con confianza, siempre que esa confianza no termine distorsionando la realidad económica que no se ha visto aún mayormente sacudida.
Ha habido una sobrereacción psicológica traducida en caída de no solo acciones sino de commodities también. Refugios como el oro han caído ayer un 3%. El jueves era un sálvese quien pueda. Y el que no, que apague la luz y se quede adentro. El crudo vendedor en un 3%, mismo en vísperas de un huracán, hasta oro… el refugio en períodos negros bursátiles.
No quedaba cosa por vender… todos haciéndose de liquidez porque los bancos empezaron a ponerse más agresivos con el deleveraging (pedir más garantías para los préstamos, bajando riesgo y exposición con pánico a un mayor default financiero). Se acordaron tarde, ya prestaron a corporaciones para sus LBO(Leveraged buyouts: compras apalancadas de compañías) del mismo modo que los prestamistas inmobiliarios generaron esa fantasía de que los patrimonialmente fundidos en Estados Unidos podían acceder a propiedades sin revisar historiales de crédito y regalando casas sin poner un peso inicial. ¡Era muy fácil! Hollywoodense. Casi un vicio… y el vicio a la larga nos pasa facturas.
Bank of America y Countrywide Financial han negado prestar fondos a hedge funds cuando éstos quieran dar como colateral de préstamos hipotecas, deuda y securitización de deuda subprime. Perfecta medida.
La Reserva Federal no tiene por qué salir a bajar su tasa de interés cuando Estados Unidos tiene una inflación con la que no se siente cómoda. Con una China cuya inflación está en 5.6%, con sus precios en aumento de alimentos y pronto de productos manufacturados por mayores controles de calidad si no quieren seguir matando a la humanidad con sus alimentos en mal estado, medicamentos fraguados y juguetes con los que los chicos mueran en vez de jugar.
Hoy Bernanke bajó la discount rate (la tasa a la que le presta a los bancos) al 5.75% de 6.25%. Una medida que el mercado estaba pidiendo a gritos para bajar la brecha con la fed funds rate (tasa de los fondos federales). El mercado estalló. Pero lo viene haciendo desde ayer a última hora. ¿Impulsado por quién? Por las acciones de instituciones financieras, prestamistas hipotecarios… ¿no eran estos los que iniciaron la debacle?
Es esta la antesala de 2000? Los permabulls están negativos esperando el fin del mundo. Sus contrarians bajistas esperando el infierno que quemará vivos a esos permabulls y sus errores que nos trajeron hasta acá. Y están los otros, los contrarios a los contrarians.
El mercado nunca se equivoca. Tampoco quienes lo componen, es decir la suma de voluntades psicológicas. El mercado reacciona ante percepciones de eventos y luego cuando esos eventos toman su lugar o no. No es función suya el acertar o equivocarse sino el reaccionar. Quienes así no lo comprendan no son sólo fundidos mentales sino que lo serán patrimoniales. Hay que saber manejar la noción de riesgo. Y hoy el mercado demuestra que es más riesgoso estar invertido en el mercado bursátil que en el inmobiliario.
Le respondía a esta señora: “La tasa subprime…”
“’Surprise’, lo escuché en la radio…”
“Bueno, la tasa ‘surprise es la tasa que…”
Paola Pecora
Escriba un Comentario