Por Horacio Pozzo

Nota de la Editora: La Reserva Federal ha nuevamente bajado su tasa básica de interés esta semana. Con esta política, el dólar tiende a perder valor. Esto es beneficioso para Estados Unidos en la medida que le permite impulsar sus exportaciones y a la vez reducir su déficit de cuenta corriente. Pero no lo es siempre para el resto del mundo.
Me pueden enviar sus comentarios a: paola@moneyweekes.com.

Bariloche, Argentina
14 de diciembre de 2007

¿Es Beneficioso un Dólar Débil?

La baja de un cuarto punto en la tasa de referencia de la Fed decidida en la última reunión del 11 de diciembre con el objetivo de alivianar la crisis financiera me refuerza la expectativa de que el dólar siga debilitándose en los próximos meses.

Chris Giles en un artículo escrito para Financial Times el pasado 10 de diciembre hizo un interesante seguimiento de la evolución del dólar en los últimos 5 años partiendo en 2002 de un dólar fuerte que molestaba a los estadounidenses por el pesado déficit de cuenta corriente que generaba hasta llegar al actual dólar devaluado de estos días.

Que el dólar se siga debilitando durante el 2008 no es algo que resulte del todo claro y créame que hay un mundo de opiniones contradictorias entre los analistas. Es por ello que a mí me gustaría compartir con Ud. mi pensamiento acerca de qué pueden esperar los países latinoamericanos en caso de tener que enfrentar un dólar más débil.

Y lo primero que veo es que un debilitamiento del dólar conllevará un aumento de los precios de los commodities ya que los mismos están denominados en dicha moneda en los mercados internacionales. Para Latinoamérica podría implicar una mayor inflación “importada” tal cual ha venido soportando en el último año con el incremento de los precios de los productos primarios (en especial, alimentos), aunque también mayor ingreso de dólares por exportaciones. Entonces ya se enciende el alerta de precios.

La segunda luz de alerta se puede encender si se quiere defender la relación de la moneda local con el dólar si esta última moneda se debilita. Un intento de mantener la paridad con un dólar más devaluado aumentaría las presiones inflacionarias ya que dicha política implica técnicamente una devaluación de la moneda local respecto a la del resto de las monedas del mundo. Los países de la región no están realizando una política de mantener la paridad con el dólar a excepción de la Argentina, del que pienso, defenderá la paridad nominal por los múltiples objetivos que cumple (ya que ayuda al superávit fiscal además del externo).

Mirando el aspecto de las relaciones comerciales entre los países, un dólar débil afecta a la competitivad de los países de la región en su relación con los EE.UU., y lo que se debe mirar es el vínculo comercial existente para medir el posible impacto. Aquí los países posiblemente más afectados serían México (el 85 % de sus exportaciones son hacia los EE.UU. y recibe de dicho país el 54 % de las importaciones), Venezuela, Colombia, Ecuador y Brasil (que exporta a los EE.UU. el 18 % del total).

El otro aspecto a monitorear es qué tan sustitutas o complementarias son las economías latinas con los EE.UU. en el comercio mundial ya que un dólar débil puede hacer que los EE.UU. le ganen mercados a los países de América Latina. Y aquí podemos encontrar entre los principales perjudicados a la Argentina y a Brasil.

Pero un dólar débil tiene una contracara positiva al mejorar la capacidad de pago de la deuda externa de los países. Y un mayor nivel de inflación mundial también ayudaría a “licuar” deuda (paradójicamente un mecanismo muy usado en la región y criticado desde el Primer Mundo).

No creo que un dólar débil afecte negativamente a los sectores productores de commodities en la región, pero sí me genera una preocupación en su impacto sobre los sectores industriales productores de bienes transables… este será un tema que voy a seguir de cerca.

Nos vemos el próximo martes,

Horacio Pozzo

December 15th, 2007
Dólar, Fed, Latinoamérica, Macroeconomía

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