Por Paola Pecora
Buenos Aires, Argentina
Como en toda crisis de valores, lo primero en subir es lo primero en caer. Como a comienzos de 2000 las compañías de ganancias “virtuales” decantaban en valor real y de mercado, hoy el sector financiero, retroalimentado por la burbuja inmobiliaria hasta 2006, año que fuera techo para el sector inmobiliario y financiero hipotecario, está pagando, en muchos casos, esos excesos de créditos blandos y financiamientos sin sólido respaldo.
Prestamistas como IndyMac Bancorp Inc (NYSE: IMB), Bank United Financial Corp (NYSE: BKUNA), han perdido un 80% de su valor bursátil en 2007. Entre las mayores entidades bancarias: Citigroup (NYSE:C) - 42% Wachovia (NYSE:WB) - 33% y siguen las firmas… lo interesante es que sus “yields” se incrementan a medida que sus dividendos por acción se mantienen. Citi por ejemplo está pagando un 7% de dividendo, Washington Mutual (NYSE:WM) un 11%.
Goldman Sachs (NYSE:GS) pronosticó mayores previsiones por pérdidas en sectores financieros de unos $48 mil millones de dólares extra hacia fines de 2008. Esto propulsó ayer la inmediata caída de varios índices europeos y del S&P500 a niveles mínimos desde el piso de agosto pasado; niveles a los que esta crisis crediticia había llevado al mercado. Citigroup fue el más golpeado por las expectativas de Goldman: “nuestra incrementada visión negativa en el sector debiera tener el impacto más pronunciado en Citigroup. La firma carece de liderazgo en este momento y tiene una exposición desproporcionada en hipotecas de riesgo y obligaciones colaterales de deuda.” Para rematar con un recorte en el precio objetivo para la firma a $33 por acción para los próximos 12 meses.¿Será esta la estocada final para el Citi?
Los futuros de la tasa básica de interés en Chicago(Fed Funds) están, al igual que en agosto pasado, indicando una alta probabilidad de que la Reserva Federal vuelva a disminuir la tasa de interés en su próxima reunión en diciembre. Esa expectativa fue ‘operada’ por los mercados desde mediados de agosto y hasta la reunión del 18 de septiembre (cuando se decidió la baja de 50 puntos básicos) con un follow-through de precios alcista hasta octubre, en que comienzan a salir a la luz las previsiones por pérdidas en los bancos.
Las plazas sudamericanas están nuevamente siendo sacudidas por los episodios financieros del norte, el riesgo país ha subido ayer un 5% en promedio para Latinoamérica (desde el jueves pasado viene subiendo un 13% en Argentina , un 11% en Brasil, un 16% en México).
No hubo pánico en emergentes, el EMBI, indicador de riesgo en el sector bajó un 0.17% ayer.
Adrian Mowat, estratega en jefe de mercados emergentes de JPMorgan en Asia, indicaba ayer a CNBC que esperan una baja de la tasa de interés por parte de la Fed a 4% hacia el comienzo de 2008 en EEUU.
Estas expectativas llevaron ayer la tasa de Treasuries de 2 años a 3.20%, 13.5 bps de baja.
Los inversores están con menor apetito crediticio y volando al “fly to quality” nuevamente.
Las condiciones dinámicas del mercado hoy están acercándose a las de agosto: sobreventa, exceso de pesimismo, incluso entre los ‘perma-bull’ que están tan negativos como entonces, y Wall Street nuevamente presionando por una nueva baja de tasas.
Precaución: si estamos formando un nuevo piso basándonos en las mismas condiciones que en agosto, sin mayores perspectivas más que una descompresión de tasas, el ‘relief rally’ podría durar lo que entonces, un par de meses, para luego pronunciar la baja.
Y si tengo que ponerme a leer los gráficos de los índices, interpreto un rebote de cortísimo plazo, seguido por una nueva baja, pero alcista en términos de mediano y largo plazo.
¿Corrección o nueva tendencia? Los primeros en haber depurado y blanqueado sus malas expectativas futuras serán los primeros en despegar. En el momento en que las malas noticias que hoy derrumban a los bancos ya no logren hacerlo, comenzaremos a considerar la entrada en el sector.
Me despediría no sin antes recomendarles estar atentos a la transcripción de la última reunión de la Reserva Federal que será liberada hoy; puede llegar a haber algún indicio… aunque… ¿recuerdan durante la primer parte del año cuando las expectativas y las certezas de defaults crediticios en particulares y bancos se apilaban sin mayores declaraciones de preocupación de la Fed más que por la inflación? Hasta que la crisis bancaria explotó en la cara de Bernanke y no tuvo más margen que el que Wall Street y el sector financiero le otorgaba.
Hasta el viernes,
Paola Pecora
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