Por Horacio Pozzo
Nota de la Editora: Hoy nos vamos para México de la mano de Horacio, para ver realmente cómo ve él la delicada situación del país ante una recesión en EEUU, siendo que es su principal destino exportador. A pesar de su excesiva dependencia de su vecino del norte, México cuenta hoy con armas para enfrentar el chubasco norteamericano. Me puede enviar sus comentarios a: paola@moneyweekes.com
¿Qué Puede Aprender México de la Crisis en EE.UU.?
Buenos Aires, Argentina
4 de febrero de 2008
Tengo un amigo que tiene un negocio que en los últimos años ha tenido una muy buena rentabilidad. El cliente más importante del negocio de mi amigo representaba el 25 % de las ventas. Ayer pasé a visitar a mi amigo y lo noté muy preocupado: su principal cliente estaba enfrentando problemas económicos y eso hacía peligrar las ventas de su negocio.
Una situación más que similar es la que está atravesando México, que ve con preocupación los posibles impactos de una recesión en la economía estadounidense, a la cual le exporta el 25,5 % de su PBI y de la que, durante el 2007, recibió U$S 27.000 millones en concepto de remesas, según dió a conocer el gobernador del Banco de México, Guillermo Ortiz la semana pasada. Y para colmo de males, las presiones inflacionarias están sujetando las manos de la autoridad monetaria, dificultando la decisión de reducir las tasas de interés de modo tal de impulsar la demanda doméstica.
Por eso no es de extrañar que cualquier medida que pueda tomar el gobierno estadounidense para suavizar la desaceleración (o, mejor dicho, recesión), de la economía, sea festejada no sólo en EE.UU., sino también en tierras mexicanas.
Los riesgos de una recesión en EE.UU. son cada vez mayores y es por ello que el pesimismo ha comenzado a contagiar a los pronósticos económicos en México. La Secretaría de Hacienda y el Banco de México fijaron ahora en 2,8 % la proyección de crecimiento del PIB, 0,9 puntos porcentuales menos a lo estimado anteriormente en el plan económico aprobado por el Congreso.
Pero a pesar de los temores existentes, México cuenta con armas para enfrentar los efectos negativos provenientes desde los EE.UU. Tanto para Hacienda y el Banco Central, México está mejor preparado que nunca para enfrentar los vaivenes de la economía internacional y cuenta con elementos que pueden mitigar los efectos de la crisis estadounidense como son: la expansión del gasto público (principalmente en infraestructura), el fomento a los programas de vivienda (gran déficit en México como ya he comentado en otros artículos), el crecimiento del crédito (Banorte prevé un crecimiento del 25% del crédito privado y un 24% de los hipotecarios en 2008) y la solidez del sistema financiero, el impulso al sector turismo y la diversificación en el destino de las exportaciones.
En el caso del programa de viviendas, según el director de la consultora Softec, Eugene Towle, el mismo será beneficioso para el crecimiento del sector inmobiliario, para el cual proyectan un crecimiento del 11 % durante 2008.
El arma que tiene la política monetaria, el manejo de la tasa de interés, por el momento no tiene perspectivas de ser utilizada, pero ante las perspectivas de una desaceleración en la demanda agregada de México que puede dar lugar a una disminución de presiones inflacionarias, la misma está lista para ser usada.
Entiendo que nos encontramos frente a un momento histórico en donde los EE.UU. está perdiendo parte del liderazgo mundial que se le reconoce, producto tanto de su mala política económica (de déficits fiscal y externo casi inmanejables), como por el surgimiento de nuevas potencias mundiales encabezadas por China (a los que se suma India, Brasil y Rusia).
México debe leer con detenimiento estos cambios que se están produciendo a nivel mundial. La excesiva dependencia de México sobre la economía estadounidense es un problema que se debe resolver, porque en función de estas tendencias, se puede transformar en un problema serio.
Así como un inversor sensato diversifica su cartera de inversiones, del mismo modo México debería diversificar más sus relaciones comerciales. Un ejemplo de esto son Colombia y Perú que están avanzando a paso firme en la celebración de diferentes acuerdos de libre comercio. En el caso de Colombia, ello reducirá su fuerte dependencia comercial de Venezuela, un país con demasiada inestabilidad como para confiar.
Esta debería ser la lección más importante de esta crisis para México.
Y ya que estoy hablando de México, quiero referirme a una empresa mexicana que yo tendría en mi cartera de inversiones: se trata de ALFA, S.A.B. de C.V. (Latibex: XALFA; IPC: ALFA). ALFA es una empresa integrada por cuatro grupos de negocios: Alpek (petroquímicas y fibras sintéticas), Sigma (alimentos refrigerados y congelados), Versax (autopartes de aluminio y otros) y Onexa (telecomunicaciones).
ALFA opera instalaciones productivas en 16 países de América, Europa y Asia. Además, exporta sus productos a más de 40 países (cuenta con asociaciones y alianzas estratégicas con más de 20 empresas de los Estados Unidos, Japón, Europa, Sudamérica y México). Durante el 2007 llevó a cabo una series de adquisiciones a través de sus subsidiarias y se fusionó con tres de sus subsidiarias (Promotora Azteca del Norte, S.A. de C.V., Operadora de Acciones del Noreste, S.A. and Onexa, S.A. de C.V.), a través de la absorción de las mismas.
Si bien en el último trimestre del año, ALFA experimentó una reducción del 60 % de sus ganancias por mayores costos en la adquisición de empresas y mayores pagos de impuestos, la empresa tiene una serie de atributos que la hacen atractiva. En primer lugar, al ser una compañía con una amplia diversificación de sus negocios y de sus mercados, el nivel de riesgo de la compañía se encuentra también diversificado. Ello se observa en su beta que es de 0,95. Las perspectivas de crecimiento en base a su plan de expansión son auspiciosas y los ratios de valuación, más que apropiados: su P/E es de 10,49, un P/BV de 0,98 (tiene un valor libro mayor al valor de mercado), una tasa de crecimiento de los dividendos del 22,59 % en los últimos 5 años y un ROA de 4,69 %.
Nos encontraremos nuevamente mañana,
Horacio Pozzo
March 17th, 2008 at 9:57 am
Creo que todos los países latinoamericanos deberíamos aprender de esta crisis. No puede ser que nuestras economías sean tan dependientes de la economía estadounidense. Y que los trabajadores seamos las víctimas. Ya que según leí en un informe de la OIT, la recesión estadounidense generaría más de 5 millones de desempleados.
http://empleo.universiablogs.net/tendencias_empleo_2008_desempleo