Por Horacio Pozzo

Nota de la Editora: Nueva Presidente en Argentina. ¿Cómo continuará la economía luego de la asunción de Cristina Kirchner? ¿Seguirá la misma política económica que su marido? Los índices de inflación están manipulados en Argentina, ¿los sincerará? Si así sucediera… ¿En qué convendría invertir en Argentina? Nos lo cuenta hoy Horacio. Me pueden enviar sus comentarios a: paola@moneyweekes.com.

13 de diciembre de 2007
Bariloche, Argentina

Argentina tiene nuevo presidente, pero con igual apellido. Sí señores, Cristina Fernández (de Kirchner) ya es la nueva presidente en ejercicio del poder. Esto de que ahora gobierne Cristina, me genera la inquietud de querer saber cuánto de nuevo traerá a su gestión y cuánto de continuidad de la gestión de su esposo.

Cristina recibe una economía creciendo al 8,5 %, pero con múltiples presiones: superávits externo y fiscal en retroceso, inflación en ascenso que genera presiones desde todos los sectores de la economía, precios de los servicios públicos rezagados y el agotamiento de los acuerdos de precios que lo único que generan actualmente es una distorsión de precios relativos. Por este agotamiento de la economía aparece como positivo que Cristina y no Néstor esté al frente del nuevo gobierno (dado que ya se sabía que el kirchnerismo iba a mantener el poder por la buena performance de la economía).

¿Pero qué puede y qué no puede cambiar con Cristina? En primer lugar, veo que Cristina tiene una política externa de mayor apertura y diálogo que ya está demostrando en los primeros días de gobierno al haberse reunido con el titular del FMI en donde se habló de la negociación de la deuda con el Club de París (señal de buena voluntad y también de reconocimiento de que no se puede vivir sin los mercados internacionales).

Cristina, al igual que Néstor, declara su preferencia por mantener un elevado nivel de actividad económica con redistribución de los ingresos. Para ello, la política fiscal es la herramienta de la que se va a valer. Pero la economía necesita una mayor disciplina del gasto público que creció al 40% este año generando presiones inflacionarias. Aparentemente, la nueva presidente buscará moderar gradualmente el gasto público lo cual es totalmente necesario para contener las presiones inflacionarias.

También mantiene la preferencia de Néstor de un dólar alto ya que cumple dos fines: mantener la moneda local competitiva y aumentar los ingresos fiscales vía retenciones. El problema es que la devaluación nominal del peso argentino tiene un alto traslado a precios internos (¡¡lo mismo que decir que es altamente inflacionario!!).

Pasando a la cuestión inflacionaria en sí, Cristina promueve el mantenimiento de los acuerdos de precios conjuntamente con la celebración de un “pacto social” entre los diferentes sectores de la economía. La realidad muestra que los acuerdos de precios ya no son efectivos y la inflación es superior a la anunciada por el Indec (Instituto de Estadísticas de la Argentina). Tenemos aquí dos problemas: la inflación en sí y su ocultamiento. Respecto a lo primero, lo mejor que puede hacer Cristina es quitarle presión a la demanda a través de un menor gasto público y evitar continuar con la devaluación nominal del peso. El mantenimiento de los acuerdos de precios sólo generarán como resultado mayores distorsiones de precios. Respecto al segundo problema, una señal alentadora fue el sinceramiento parcial de la inflación del mes de noviembre, la cual fue bienvenida por los mercados de capitales.

¿Qué puede esperar el empresariado? Bueno, Cristina en su discurso de asunción dijo que no se iba a fijar en la renta empresaria haciendo alusión a que no iba a tener una actitud hostil si algún sector se beneficiaba con altas rentas. Ello es una buena señal en función del respeto de las reglas de juego, pero contrasta con las medidas adoptadas por su esposo hace una semanas en donde aumentó las retenciones a las exportaciones de soja, petróleo y agregó retenciones al sector minero. Habrá que esperar a ver qué hace.

Encuentro muchos elementos de continuidad en Cristina, pero sé que tiene la urgencia de realizar cambios inmediatos en la política económica porque se están agotando los superávits gemelos y la inflación se acelera. Cristina es consciente de estas urgencias y el sinceramiento parcial de la inflación, el ajuste tarifario y la búsqueda de un acuerdo con el Club de París son señales positivas en dicho camino.

Para el inversor, los títulos públicos indexados cobrarán atractivo en la medida en que se continúe sincerando el dato de inflación. Y respecto al ambiente para hacer negocios, habrá que esperar a ver sus primeros pasos para saber si aquí también hay cambio.

Nos vemos el próximo sábado,

Horacio Pozzo

December 13th, 2007
Argentina, Dólar, Economía, Macroeconomía, Política y Mercados

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