Por Paola Pecora

Argentina está siendo artificialmente modificada. Al igual que esas mujeres que vemos en las revistas con todos los recortes y mejoras en sus fotografías que el programa Photoshop otorga y de golpe un día las cruzamos en la calle y se nos viene el mundo abajo….”Debe ser la hermana… ¡¡No, la madre !!…” esa trastocación de la realidad es la que se vive hoy en Argentina. Algo que parece… que ilusiona… pero que no es.

Desde el año 2003 los argentinos vivimos dentro de un teatro. Un período constitucional que se ligará en los libros de historia, más a una corriente intelectual que a una administración de estado. La administración de gobierno del presidente Kirchner representa diariamente funciones ininterrumpidas del llamado ‘Teatro del Absurdo’ de Ionesco o Beckett (théâtre d’avant garde), corriente teatral gestada entre los años 1940-1960, en que la situación en el escenario contradice los textos que recitan los actores (de gobierno). Las crisis se niegan sistemáticamente (inflación, energía, recaudación impositiva, hechos de corrupción).

Una de las obras más clásicas ‘Esperando a Godot’ escenifica la espera de alguien que nunca llega y no se sabe si existe; hoy en Argentina se está esperando a una oposición política que pueda capitalizar en alguna medida los excesos gubernamentales. Pero… parece no llegar tampoco.

Parte de la política del Photoshop es la llevada a cabo con estos organismos desdoblados: tenemos una agencia de noticias oficial, es decir con censura, ‘Telam’ (Agencia Nacional de Noticias de la República Argentina) donde el gobierno cuenta lo que quiere y deja bien parado, y otra autodenominada ‘Telam sin censura’ en donde quienes quedaron fuera de la anterior o simplemente la abandonaron por principios, cuentan la realidad. Tenemos un Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC, rebautizado INDEK, por su cercanía con el gobierno) que ha sido salvajemente invadido por photoshopers para seguir mostrando los números que a ellos conviene y no alarmar a la sociedad para no provocar psicosis inflacionaria que ya sabemos como termina en Argentina y para llegar limpio el gobierno a Octubre, y tenemos un ‘INDEC’ paralelo con los ‘exonerados’ del organismo por ser demasiado leales a los números, y que cantan cifras de un 20% de inflación, frente a un 9-10% de los photoshopers.

La inflación de Julio fue según INDEK de un raquítico 0,5%. Mismo la mayoría de los economistas esperaba que esta cifra photoshopeada fuera algo más alta, 0,7%. Y la inflación de todo el país es mayor a la de Buenos Aires, cuando todos sabemos bien que es al revés… “El 0,8% de inflación nacional está influido por el índice de la Capital que tira para abajo el promedio. Si se excluyen los datos de Buenos Aires, el alza en el costo de vida en julio se ubicaría por encima del 1,4%, lo cual es grotesco, ya que se trata del tercer mes consecutivo en el que la inflación en el interior triplica a la porteña”, explicaba el economista Pablo Rojo a La Nación. Hay datos filtrados por empleados del INDEC que indican que la inflación de Enero 2007 fue de casi el doble de lo que el organismo publicó (1,9% vs 1,1%). Nos preguntamos… ¿y si a eso hubiera que agregar aumentos en tarifas de servicios públicos o transporte (se habla de un ajuste de 150-200%), de cuánto sería el índice? Aldo Abram, economista de la consultora Exante “Da vergüenza tener que adivinar en lugar de trabajar como analista. Pero la verdad es que la inflación debe estar ya superando largamente 12% en los últimos 12 meses. Solamente julio debe haber estado entre 1,3% y 1,5%. No me extrañaría que, en este contexto, la inflación real llegue a estar cerca de 20% a fin de año.”

Como adelantásemos en ‘Argentina Al Borde del Colapso’, los cortes de energía pronto se harían sentir en el ritmo de crecimiento argentino. En Julio, la producción industrial subió el 2,7% interanual y cayó un 2,1% con respecto al Junio. También resintió al superávit comercial, bajó un 50% respecto a Junio por aumento de importación de combustible (creció 159%) además de aumento del gasto (elecciones). La construcción decreció en junio (3,6%) con respecto a mayo (5,9%) y junio (6,1%)

Kirchner entra al gobierno con un timing perfecto: el viento de cola del crecimiento mundial que arranca en 2002 luego de una caída a niveles de 2% anual en 2001 de un máximo de 5,5% en 2000. Y desde entonces estamos en un ciclo mundial de crecimiento expansivo. Y de gran liquidez mundial. El crecimiento económico se mantiene elevado pero se debilita. La Argentina venía de una crisis severísima en 2001, de crecimientos negativos con crisis social, política, confiscación de depósitos bancarios, devaluación, crisis fiscal, caída de reservas, endeudamiento altísimo. Si el bullish momentum que está teniendo la administración K no logra interrumpirse, su mujer, la Senadora Cristina Kirchner pasaría a ser la candidata puesta a ‘dedo’ por el partido gobernante. ¿Un tanto hegemónico? Tal como ha sido su gobierno. Le espera un futuro complicado: inflación en aumento, crisis energética, regulaciones de precios, falta de inversión extranjera, necesidad de ajuste de tarifas de servicios públicos, transporte. El gobierno se está mordiendo la cola como los gatos girando en redondo sobre sí mismo. Para no aumentar las tarifas eléctricas, compra energía más cara de lo que la paga el consumidor, y la paga con superavit fiscal, que se viene reduciendo por subsidios locales y por compras al extranjero más caras también. Pasa lo mismo con el transporte (US$ 5 millones diarios en subsidios). En algún momento esa caja se terminará. Y Cristina estará allí para ajustar el desarreglo. Se espera una justicia tarifaria que ponga fin a este esquema perverso. Los sindicatos tienen pedidos de aumentos salariales en carpeta que no bajan del 20%. Lo interesante es que este modelo falla y habilita dos escenarios futuros: o se lo reconoce y ajusta la realidad y eliminamos el Photoshop (¿nos preguntamos por qué no se hace ahora siendo que la línea es la misma? Y por esta razón política de base es que la Argentina no puede despegar económicamente) de la Argentina, o seguimos metiendo la inflación bajo la alfombra y todo estalla como en las peores épocas hiperinflacionarias. Además, las volatilidades en los mercados internacionales golpean fácilmente a Argentina, debido al incumplimiento de la deuda en 2001, lo que hace también un prácticamente inexistente acceso al crédito internacional.

El largo plazo en Argentina no excede los 4 años, el límite de los mandatos presidenciales. Se acomodan las necesidades del poder de turno y el desarrollo estructural del país se deteriora. No hay una política sustentable hacia adelante, un desarrollo político de inversión que se comience con un presidente y siga con los siguientes. Usualmente los que sigan van a criticar lo anteriormente hecho y diagramar su propio plan de inversión. Una de las razones por las que Argentina en el mapa mundial no se considera un buen puerto para invertir ya que los inversores internacionales quieren tener garantías a largo plazo, conocer retornos y recupero de sus inversiones. Cuando un gobierno fija precios máximos, ‘reta’ a los jefes de empresa cuando pretenden aumentar sus precios por mayores costos, no sólo persigue a los empresarios opuestos a él, sino que los enjuicia y pide a los consumidores no comprarles (Shell)… ¿qué kamikaze querrá venir a arriesgar su capital en Argentina? Y los locales… y los locales que no son amigos K, ya conocen cómo jugar con esa imprevisión y falta de proyecciones, pero se vuelven locos también. Brasil o Chile son dos países en donde sus administraciones de gobierno se plantean un desarrollo y lo ejecutan y prosiguen más allá de los gobiernos. Allí van las inversiones en mayor medida. Si a la Argentina le va tan bien… ¿por qué se están yendo empresas extranjeras de la Argentina? Exxon Mobil puso en venta su filial argentina, Shell lo estaría analizando. No hay progreso sin integración internacional ¿’Crecer’ a lo Chávez?

El valor del dólar está controlado por el Banco Central, interviniendo por debajo de 3,10 y por encima de 3,18. Hasta ahora el mayor problema han sido las bajas del billete. Porque hay que emitir pesos y luego esterilizarlos por deuda. El escenario por ahora ha sido manejable hasta que tuvimos este terremoto externo en los mercados que ha llevado a un temor generalizado y a buscar refugio en el billete como en el pasado, además de generar un aumento de tasas. El dólar se mantendrá en esta banda de flotación de acá a 3 meses, es muy probable que por expectativas en diciembre tienda a sobrepasar el nivel superior de la banda y quedar entre un 3-5% más alto para 2008. Nivel en el que, si todo queda en familia, será un nivel confortable para los objetivos de “cambio”, “acumulación con distribución” y “construcción”, hasta ahora únicos ejes de programa de gobierno de la kandidata.

En cuanto al mercado inmobiliario, siendo que las propiedades standard y medias en general tienden a replicar la economía, es esperable una desaceleración y amesetamiento de sus valores en el corto plazo, la gente no se aventurará a adquirir propiedades en un contexto de incertidumbre poltica y económica. El crecimiento se encuentra en niveles inferiores a 2006, los plazos de compra se han alargado y el mercado está reajustando, la cantidad de escrituras de compraventa en la ciudad de Buenos Aires, en el primer semestre de 2007 tuvo un incremento interanual de sólo un 1,18 por ciento. La prima por el furor desatado entre extranjeros por propiedades argentinas –que mismo los argentinos debimos pagar- está tendiendo a disminuir e irá reduciéndose neutralizada por una mayor oferta de unidades de muchos que adquirieron con fines especulativos, hoy en un tope de precios, se tentarán a vender. Un reacomodamiento de precios llevará a la posible obtención de unidades standard (las más elásticas) a precios más competitivos y las más inelásticas o premium reacomodándose también, pero en menor proporción relativa a las anteriores.

¿Sobre qué se sustentó el modelo K? alto precio de commodities, retenciones a las exportaciones, presión fiscal, regulación de precios, bajas tasas de interés, estimulación de demanda agregada con alto tipo de cambio, consumisión del stock de capital. Se cambie o no el modelo, el próximo gobierno heredará una pesada carga. Argentina no quiere hacer las reformas estructurales necesarias en períodos de bonanza económica. Llega un punto que se gasta el superávit fiscal, baja la recaudación impositiva. Por eso crece pero no se desarrolla. Se aprovechan estos microclimas para negocios inmobiliarios por extranjeros, o modelos de negocios de extranjeros con peso devaluado, capitales golondrina que cuando las condiciones se ponen más dificíles emigran y la Argentina queda netamente vendedora. Desde los 70s que en Argentina se producen crisis cada 6-7 años. Siendo que la última fue en 2001; estaríamos próximos a otra si de seguir la historia se trata. Si bien las condiciones macroeconómicas son más sólidas que en épocas pasadas, éstas condiciones vienen perdiendo solidez mes a mes; es de esperar un giro rápido de timón o antes del fin de 2008 las consecuencias pueden ser graves.

Como decía Aranguren, presidente de Shell Argentina, en 2002: “El próximo presidente tiene que ser un revolucionario. Y ser revolucionario hoy, en la Argentina, es apegarse a la ley.”

Paola Pecora

August 31st, 2007
Argentina, Economía, Inflación, Latinoamérica, Macroeconomía

Por Paola Pecora

El VIX luego de tocar un máximo de 37.50 el jueves pasado, cerró en un nivel considerado límite en cuanto a alto, el nivel de 30, que, si recordamos lo dicho en notas pasadas es un nivel a partir del cual los participantes de mercado demuestran estar asustados e inquietos en un escenario de posible capitulación. La teoría contraria nos dice, y la historia ha demostrado que estos ‘spikes’ -tanto hacia arriba como hacia abajo- en las lecturas de volatilidad han sido seguidos por inicios de tendencias en los mercados. Porque la volatilidad es justamente lo contrario a una tendencia: es un movimiento errático, de grandes movimientos hacia ambos lados. Quien opera volatilidad no busca hacer diferencia dentro de la tendencia sino dentro del caos, de una ‘tendencia’ que podríamos llamar bidireccional.

Una estrategia defensiva ante un VIX alto es el call cubierto: es comprar acciones y al mismo tiempo lanzar calls sobre ellas, lo que equivale a un precio de entrada menor sobre esos papeles de la acción de la que que somos titulares. A medida que la volatilidad crece, los precios de las opciones aumentan también. Y las acciones más volátiles son obviamente las que tienen las opciones más caras. Por lo general los sectores que tienden a beneficiarse más en estos escenarios, son los más riesgosos como el tecnológico, energético, los más volátiles, con lo cual son convenientes para la estrategia anterior. Los sectores más moderados y estables (defensivos) para la economía como productos de primera necesidad o servicios públicos son los menos golpeados y por ende los menos convenientes para estrategias de este tipo. Porque es lógico que en períodos de incertidumbre, la gente pueda llegar a eliminar determinados consumos pero no los básicos. Lo que puede ser interesante es comprar acciones de estos sectores mientras hay nerviosismo y mantenerlas. Warren Buffett ha estado comprando Johnson & Johnson (NYSE: JNJ) en medio de esta volatilidad y mismo salió a decir la semana pasada en un reportaje en CNBC que estos momentos pueden ser buenos para posicionarse en el mercado. Pero tengamos en cuenta que Buffett es un jugador de largo plazo, con lo cual siempre es conveniente tener muy claros los períodos de inversión antes de escoger una determinada estategia. Muchos inversores terminan lamentándose por sus pérdidas muchas veces producto de su propia inconsistencia: se posicionan en determinadas inversiones de distinto plazo y cuando una de las dos va peor que la otra entonces cierran todo enceguecidos y frustrados, porque no fueron consistentes con los plazos de su inversión, ya que hay estrategias adecuadas para distintos plazos.

¿Cuáles son las opciones más sensibles a la volatilidad? Las ‘at the money’ (el strike o precio de ejercicio de la opción es igual al precio del suyacente). Y las menos afectadas serán las opciones ‘in the money’ (el strike está por debajo del precio de la acción) que cuanto más in the money estén, mayor será su valor intrínseco y por ende menor la volatilidad en ellas.

Una estrategia más agresiva en alta volatilidad es la de lanzar calls en descubierto. Esta estrategia funciona bien en picos de alta volatilidad (a partir de 40) permitiendo al lanzador permanecer con la prima al vencimiento (la opción expira sin valor ya que el valor de la acción es inferior al de la opción) o bien beneficiarse de una descompresión en el VIX que hará bajar la prima de la opción y podremos recomprarla con una ganancia.

Otra  estrategia puede ser la del spread vertical: comprar una opción in the money (menos sensible a la volatilidad) y vender una ‘at the money’ o ‘out of the money’ (el precio de la opción es igual o más alto que el del subyacente y más sensible a la volatilidad) que caerá con una baja en la volatilidad.

O por ejemplo comprar un straddle: compro un call y un put de misma base y misma expiración. Este escenario se beneficiará con fuertes movimientos en el subyacente cuando no se tiene idea de para qué lado el mercado girará. El precio de entrada será el costo de ambas primas (debit spread) y la ganancia se dará cuando el precio de la acción sea superior o inferior al precio de base de la opción menos las primas pagadas. Es decir, si el precio de la acción se mueve fuertemente hacia arriba o hacia abajo.

Hay otra opción que es directamente jugar con el VIX: los futuros y opciones sobre él. Es operar la volatilidad de la volatilidad. ¿Riesgoso? Sólo para expertos.

Paola Pecora

August 20th, 2007
Economía, Estados Unidos, Futuros Financieros, Macroeconomía, Opciones

Por Paola Pecora

“¿Paola, qué es la tasa ‘surprise’?” Si no supiera que esta señora no tiene la más mínima idea de mercados, me hubiera realmente reído por la divertida asociación.

Le expliqué lo más difícil que pude, porque explicar determinadas cosas en términos sencillos es a veces muy difícil.

Un agente inmobiliario y ex presidente de National Association of Realtors (una asociación nacional inmobiliaria), de California explicaba el nudo del problema muy simplemente en el New York Times: “Esto se fue del financiamiento más libre que haya visto en años a la mayor cantidad de ejecuciones y fraudes que haya jamás visto. Y hay una conexión entre estas dos cosas, obviamente.” Es la definición perfecta del funcionamiento del mercado. Donde se ha mezclado el gen más distintivo que tiene la sociedad norteamericana: la exageración, los extremos en el consumo. El jugar sin plata se pena. Entre jugadores hay una máxima irrefutable: las deudas de juego se pagan, o no hay ganancia.

Esta parece ser otra pulseada Main Street-Wall Street. ¿Cómo arranca? Con un alza de tasas de la Reserva Federal en el período 2004-2006 llevándola y dejándola en 5.25% desde ese último año. ¿Adónde llegamos hoy? A una feroz contracción de liquidez que sacudió los mercados financieros mundiales haciéndolos bajar un 10% en una semana con una rapidez en la suba y un aumento de la volatilidad de las más altas en la historia.
Un operador de comodities en New York me comentaba: “uno de mis clientes me acaba de decir que quiere buscarse un trabajo en una farmacia y dejar de operar.”

“El total del mercado hipotecario en Estados Unidos es de unos $10.4 billones de dólares. Un 13% ($1.35 billones de dólares) es subprime. De ese porcentaje, alrededor de un 14% es de gran riesgo (ejecutable). De ese monto, un 5% está en ejecución ($67 mil millones). De ese monto, al menos la mitad serán recuperados llegando a pérdidas ahora entre 33 y 34 mil millones. La riqueza total de EEUU es de 70 billones de dólares.” Según el economista Ben Stein en el New York Times. La baja de 10% en los mercados, siendo que el valor accionario del NYSE es de $15- $20 billones significó una pérdida de unos 1.5 billones. Es decir, casi 45 veces las pérdidas hasta ahora en el mercado de hipotecas de riesgo.

Trichet, el presidente del Banco Central Europeo  lo explicó muy bien diciendo que la medida de incrementar liquidez era una medida de corto plazo y técnica, para fortalezar la confianza entre bancos que han aumentado la tasa interbancaria entre ellos.

Los problemas de liquidez se solucionan con liquidez. No es más que un descalce, desfasaje que se restituirá en el tiempo con confianza, siempre que esa confianza no termine distorsionando la realidad económica que no se ha visto aún mayormente sacudida.
Ha habido una sobrereacción psicológica traducida en caída de no solo acciones sino de commodities también. Refugios como el oro han caído ayer un 3%. El jueves era un sálvese quien pueda. Y el que no, que apague la luz y se quede adentro. El crudo vendedor en un 3%, mismo en vísperas de un huracán, hasta oro… el refugio en períodos negros bursátiles.

No quedaba cosa por vender… todos haciéndose de liquidez porque los bancos empezaron a ponerse más agresivos con el deleveraging (pedir más garantías para los préstamos, bajando riesgo y exposición con pánico a un mayor default financiero). Se acordaron tarde, ya prestaron a corporaciones para sus LBO(Leveraged buyouts: compras apalancadas de compañías) del mismo modo que los prestamistas inmobiliarios generaron esa fantasía de que los patrimonialmente fundidos en Estados Unidos podían acceder a propiedades sin revisar historiales de crédito y regalando casas sin poner un peso inicial. ¡Era muy fácil! Hollywoodense. Casi un vicio… y el vicio a la larga nos pasa facturas.

Bank of America y Countrywide Financial han negado prestar fondos a hedge funds cuando  éstos quieran dar como colateral de préstamos hipotecas, deuda y securitización de deuda subprime. Perfecta medida.

La Reserva Federal no tiene por qué salir a bajar su tasa de interés cuando Estados Unidos tiene una inflación con la que no se siente cómoda. Con una China cuya inflación está en 5.6%, con sus precios en aumento de alimentos y pronto de productos manufacturados por mayores controles de calidad si no quieren seguir matando a la humanidad con sus alimentos en mal estado, medicamentos fraguados y juguetes con los que los chicos mueran en vez de jugar.

Hoy Bernanke bajó la discount rate (la tasa a la que le presta a los bancos) al 5.75% de 6.25%. Una medida que el mercado estaba pidiendo a gritos para bajar la brecha con la fed funds rate (tasa de los fondos federales). El mercado estalló. Pero lo viene haciendo desde ayer a última hora. ¿Impulsado por quién? Por las acciones de instituciones financieras, prestamistas hipotecarios… ¿no eran estos los que iniciaron la debacle?

Es esta la antesala de 2000? Los permabulls están negativos esperando el fin del mundo. Sus contrarians bajistas esperando el infierno que quemará vivos a esos permabulls y sus errores que nos trajeron hasta acá. Y están los otros, los contrarios a los contrarians. 
El mercado nunca se equivoca. Tampoco quienes lo componen, es decir la suma de voluntades psicológicas. El mercado reacciona ante percepciones de eventos y luego cuando esos eventos toman su lugar o no. No es función suya el acertar o equivocarse sino el reaccionar. Quienes así no lo comprendan no son sólo fundidos mentales sino que lo serán patrimoniales. Hay que saber manejar la noción de riesgo. Y hoy el mercado demuestra que es más riesgoso estar invertido en el mercado bursátil que en el inmobiliario.

Le respondía a esta señora: “La tasa subprime…”
“’Surprise’, lo escuché en la radio…”
“Bueno, la tasa ‘surprise es la tasa que…”

Paola Pecora

August 17th, 2007
Estados Unidos, Macroeconomía, Mercado Inmobiliario, Subprime

Por Paola Pecora

Mucho se ha comentado con respecto a la nacionalización de la Faja Petrolera del Orinoco de Venezuela, reservorio de crudo pesado y extra pesado de magnitudes extraordinarias, el cual amerita de grandes inversiones de capital y de conocimiento, dos elementos que carece la empresa petrolera venezolana en los actuales momentos, muy a pesar de que el barril de petróleo esté en niveles elevados, pero la corrupción, el despilfarro, y así como las regalías que realiza el estado venezolano a nivel internacional no esta permitiendo la mejor utilización de los recursos económicos provenientes del negocio petrolero. Igualmente el conocimiento no lo posee la industria, y así lo asevero el Vicepresidente de Exploración y Producción de la estatal, cuando confesó que se requieren unos 8 años para formar un profesional del área petrolera, luego de reclutarlo de una universidad, es decir, la industria venezolana, de una u otra manera, requiere de los dos recursos para ejecutar proyectos, dinero y hombres especialistas en la materia petrolera para ejecutar los proyectos de mejoramiento de crudo en la mencionada faja.

El gobernante venezolano estuvo en el Complejo Criogénico de José en el oriente venezolano realizando la “nacionalización” de la Faja del Orinoco. La noticia recorrió el mundo, “el mesías” finalmente sacó a los “gringos” del negocio petrolero y ”nacionalizó” la famosa faja de petróleo pesado. ¡Mentira! Mediática mentira, hoy más que nunca se requerirá de inversión y conocimiento extranjero para procurar mejorar el crudo para hacerlo comercial. Los venezolanos que están en la industria petrolera no han sido capaces ni lo serán de intervenir en la faja por sí solos, los que pudieron hacerlo, están hoy en alrededor de 20 países en el mundo aportando los conocimientos que hubiesen servido a su propio país, pero el gobernante venezolano los expulsó de la industria por realizar una huelga a nivel nacional en 2002. Todo ha sido retórica anticapitalista y un “mareo mediático” cuando hoy más que nunca se ha mostrado incapacidad para manejar la estatal venezolana y se recurrirá a la mano extranjera para que “colabore” en la producción y mejoramiento de crudo pesado, el único derivado que le va a quedar a Venezuela dentro de pocos años.

Ahora bien, tomen nota, Lukoil, petrolera rusa está completando las obras de un bloque en la faja y está negociando la creación de un joint venture con la estatal venezolana, para dedicarse a la rehabilitación de los pozos petroleros.

La China National Petroleum Corporation (CNPC) y la estatal venezolana conforman una empresa mixta para operar en la faja petrolífera del Orinoco. Tienen estimado crear la empresa Petrozumano. Los chinos están de lleno en Venezuela y de paso, son los que firmaron el acuerdo para, a través de la trasnacional china ZTE, montar una planta de teléfonos celulares y serán los encargados de trabajar el proyecto de construcción del satélite venezolano.
Por otro lado, Venezuela e Irán acordaron acelerar los trabajos conjuntos en la faja petrolífera con una inversión millonaria para lograr la incorporación de mayores cantidades de crudo a las reservas probadas del paí¬s suramericano. Este acuerdo fue suscrito entre las estatales Petropars y Pdvsa de los dos países.
También Venezuela firmó acuerdos con Bielorrusia para darle participación a este país en el reparto de la producción del crudo de la faja venezolana. Por cierto, es bueno mencionar que, producto de las buenas y amistosas relaciones con este país, Venezuela también le ayudará a pagar la deuda que Bielorrusia mantiene con Rusia por el envío de gas. “Sí, pagaremos la deuda, nos quedaremos sin reservas, pero nuestros buenos amigos, entre ellos (el presidente venezolano) Hugo Chávez, han prometido facilitarnos un crédito con términos favorables”, declaró el presidente Alexander Lukashenko.
Podemos decir entonces que el país venezolano sigue, y con mucha intensidad, acelerando el proceso de “internacionalización de su producción petrolera”. Como pueden apreciar, fue un cambio de actores más no una nacionalización. Se desplazó a ConocoPhillips y Exxon Mobil para dar paso a empresas petroleras de Irán, China y Bielorrusia, nada más ni nada menos. A las empresas que realizaron inversiones millonarias, se les solicitó redistribuir el reparto de ganancias o irse del país. En el caso de ConocoPhillips y Exxon Mobil decidieron agarrar las maletas y recurrir al arbitrio legal para justificar su inversión en territorio venezolano. Quienes se quedaron a “regañadientes” para ver “qué pasa” fueron Chevron, BP, Statoil y Total, éstas ganarán escasamente un 20% luego de haber realizado inversiones cuantiosas en la construcción de los upgraders de crudo.
No podemos dejar de mencionar que los que se beneficiarán con esto de la ida de los “peso pesados” en tecnología petrolera son las empresillas venezolanas llamadas “Malentiven” (empresas de maletín) que les dieron algunos bloques de la faja para que puedan “sacar algo” del reparto. Son empresas que se subyugan al poder político y reciben su gratificación, es decir como lo señaló un sacerdote cercano al gobernante y ahora abismado de la corrupción, están metidos en un “Petroguiso”.

Algunos venezolanos andan contentos porque según lo que dice la televisión, que dicho sea de paso esta controlada por el gobierno (salvo un canal), es una verdadera “nacionalización”. Igual es comentado en diferentes países de la región. Esto sólo se lo creen quienes no están conscientes de lo que significa ver iraníes, cubanos, rusos y bielorrusos en las instalaciones petroleras de Venezuela. Estos venezolanos, que no son una gran mayoría también están contentos porque la estatal venezolana ahora decidió “diversificarse”, es decir, ya no es siquiera PDVSA, Petróleo y Gas como lo fue hasta hace un tiempo, la famosa empresa otrora segunda trasnacional del mundo, ahora está convertida en “PDVSA Casa”, “PDVSA Electrodomésticos”, “PDVSA Lencería”, “PDVSA Hogar”, “PDVSA Construcción” y paremos de contar las empresas que el modelo socialista está formando en Venezuela a costillas del petróleo. Mientras el festín del “petroguiso” continúa bajo el lema de “petróleo revolucionario para todo el mundo”, los venezolanos siguen pasando calamidades en su quehacer diario. El llamado “prócer” de la revolución, o como algunos lo llaman “el hijo de Bolívar”, proclamado en la Argentina de izquierda como el “hijo de San Martín”, en Nicaragua “hijo de Sandino” y en la misma China como el “hijo de Mao”, no sabríamos hijo de quien, lo que sí estamos seguros es que a los venezolanos los está empujando al despeñadero hacia abajo y no hay ascensor para subir de nuevo. Eso es lo que está haciendo el único estadista del planeta que propone cambiar petróleo por vacas. Así esta Venezuela.
Seguiremos escribiendo…

German Sánchez

Nota del Editor: Germán Sánchez realizó estudios en Norteamérica en Computer Information en University of Nevada y en FMU, Florida y programas avanzados en Cornell University, NY. Con larga trayectoria en la industria petrolera venezolana, así como con empresas americanas del sector petrolero. Consultor en áreas de planning, management, capital humano y desarrollo organizacional. Experto en la industria petrolera y sus derivaciones, escribe una columna mensual para MoneyWeek Edición Sudamericana.

August 8th, 2007
Economía, Latinoamérica, Petróleo, Venezuela

Por Paola Pecora

1998. 45.74. ¿Esto les dice algo? Seguramente no. ¿Y si le agrego 4 letras? LTCM… Seguramente sí. Era el hedge fund creado por Meriwether, y los premios Nobel Merton y Scholes en 1994. Su operatoria consistía en arbitraje de renta fija, usando derivados con altísimo apalancamiento (leverage).

Luego de la crisis asiática de 1997 y el default ruso en 1998, el fondo colapsó y la Fed debió salir a rescatar a este fondo con 3600 millones de dólares para que no se creara un riesgo sistémico en el sistema financiero con caídas combinadas de varios bancos. Los spreads de crédito no son hoy tan amplios como en 1998. La situación financiera no reviste el peligro de la de entonces, en que la medición del VIX era de 45.74% (data CBOE), el mayor nivel en la historia. El Vix hoy está en niveles de 26%.

El VIX (CBOE Volatility Index, por sus siglas en inglés) es un índice con un rango de 0 a 100 que refleja la volatilidad esperada en el índice S&P 500 para los 30 días subsiguientes derivado de la volatilidad implícita de los precios de las opciones (en sus dos primeros vencimientos) del índice S&P 500 (SPX) que se operan en el Chicago Board Options Exchange y se lo conoce como ‘indicador de temor’ en los mercados. Un VIX de 12 significaría un movimiento esperado del índice en el rango de un 1% en los próximos 30 días (VIX de 12 dividido 12 meses). Tiende a caer cuando las acciones suben (pero no siempre es así) indicando que las turbulencias en el mercado están cediendo y viceversa. Es un indicador de sentimiento de mercado de primera mano porque en él se traduce el sentimiento de tanto inversores como operadores sobre el mercado en el momento.

Vamos al ejemplo práctico: 1433.06 fue el cierre del S&P500 el viernes. El del VIX fue de 25.16. Los participantes de mercado están anticipando un movimiento en el S&P500 en un rango del 2.10 % (25.16 dividido por 12) para los siguientes 30 días sobre 1433.06, es decir que el movimiento esperado para el S&P 500 en los 30 días siguientes estará entre 1403 y 1463. Sin embargo, eso no significa que el índice se moverá inevitablemente en ese rango, tengamos en cuenta que se actualiza constantemente de acuerdo a la volatilidad de las opciones del S&P500. Si fuera tan fácil… yo no estaría escribiendo esto y ustedes no me estarían leyendo… simplemente porque no habría mercado. Este se nutre de imperfecciones, ajustes y desajustes para existir. Y sus participantes arbitran para mantenerlo funcionando. Si todo funcionara prolijamente como los indicadores individuales indican, todos seguiríamos la mismas lecturas y no habría nadie que nos ofreciera el producto que pedimos ¡¡porque seríamos todos demandantes!! Afortunadamente no existe un indicador ni programa 100% efectivo que nos revele la marcha inequívoca del mercado. Y como no hay un sólo indicador que nos solucione nuestros miedos, expectativas y dudas inversoras es que hay que operar siempre con más de una herramienta predictora –la que sea que haya funcionado para nosotros en el pasado.

Si lo usamos como indicador contrarian, debemos saber que un VIX por debajo de 20 sugiere demasiada placidez y tranquilidad en los mercados, lo que puede leerse como indicador bear (bajista). Del mismo modo, una lectura alta por encima de 30, es visto como bullish (alcista), con participantes nerviosos y sangre en las calles. Por ejemplo las fuertes alzas en el VIX registradas durante los atentados de 2001 en EEUU, la crisis asiática y rusa, la caída de LTCM y la subida bastante rápida luego de esos impactos.

Según James Bianco, de Bianco Research, citado en el Wall Street Journal, “la volatilidad es usualmente un indicador de coincidencia. Cuando el mercado cae abruptamente la volatilidad sube fuertemente. En commodities u otros mercados sirve más como leading indicator (indicador predictivo). Los inversores deben preocuparse cuando la volatilidad es desproporcionada con respecto al movimiento en el mercado. Sería un signo de pánico.”
Y en estas últimas semanas estamos soportando una volatilidad muy alta, por encima de 20. Los volúmenes de transacciones son récord. El temor de que la corrección en el mercado de bienes raíces con los defaults en las tasas subprime se propague al resto del sector crediticio hipotecario y al resto de la economía, los fondos que colapsan ligados al sector, más las adquisiciones de empresas con fuertes niveles de apalancamiento, las caídas en los mercados accionarios que provocan reposiciones de garantías (margin calls) o ventas de posiciones para evitar estas últimas, en hedge funds fuertemente apalancados, y bancos que están solicitando mas garantías para respaldar sus préstamos, son todos ingredientes que agitan más los temores y provocan que hoy se tenga miedo al ‘miedo’ del mercado en general más que a un hecho económico coyuntural.

Estas alzas en la volatilidad están alimentadas por fuertes volúmenes en opciones. ¿Y dónde mejor para administrar ese riesgo? Qué implica hoy la volatilidad en mercados? ¿Quiénes se benefician con esta volatilidad? Muy especialmente, el Chicago Mercantile Exchange (NYSE y NASDAQ: CME), “Donde el mundo viene a manejar su riesgo” es el logo de la compañía. Hace un mes se fusionó con el CBOT (Chicago Board of Trade) creando así el mercado global más importante. El CME es el mayor y más diversificado mercado mundial y de más rapida expansión en cuanto a uso de derivados. Ofrece la más extensa gama de commodities operables, opera productos del NYMEX en su plataforma CME Globex, derivados sobre índices accionarios, es el mayor mercado regulado de monedas, opera derivados en renta fija, de tasas de interés, sobre bienes raíces y “climáticos”. Si bien la relación P/E de 30, es alto, consideramos que su potencial -visto el arsenal de productos operados y refugio contra el riesgo en períodos de alta volatilidad como éstos en mercados- es enorme. Además, luego de su fusión con el CBOT se puede permitir el aumento a discreción de comisiones. El volúmen operado en 2006 entre el CME y el CBOT ha sido de 2200 millones de contratos valuado en más de un billón de dólares. Su precio de cierre el viernes ha sido de $557.90. Compramos en esta zona con stop en $530-520.

La volatilidad no es más que el mercado remarcando el precio del riesgo. ‘The trend is your friend’ es la clásica frase de mercado. Remarquemos la frase y nos queda: ‘Volatility is your friend’. Operémosla.

Nos vemos pronto con más oportunidades volátiles y análisis,

Paola Pecora

August 7th, 2007
Economía, Estados Unidos, Futuros Financieros, Macroeconomía

Por Paola Pecora

Más lecciones de psicología de mercado…
La Argentina destino irreemplazable…
La volatilidad que nos vuela la tranquilidad…

Decíamos en nuestra última columna…

“Mark Skousen, editor de Forecasts & Strategies dió en Vancouver buenas clases de trading y mercados:
¿Por qué el mercado bursátil y la economía van disociados en el tiempo?
¿Por qué gente exitosa de negocios generalmente falla al invertir en mercados bursátiles?
¿Cómo es posible que grandes compañías con fuertes ventas y ganancias puedan ver sus acciones disminuir en valor por años? ¿O compañías sin utilidades, sin ingresos pueden a veces duplicar o triplicar su valor?
¿Por qué lo que es bueno para la economía es malo para el mercado y viceversa?”

Ejemplificó con eso los normales “desajustes” entre el mercado y la economía, la aparente falta de linealidad entre ellos. “Wall Street no es Main Street”, simbolizando por “Main Street” el sector corporativo. El sector público (WST) vs. el sector privado. Y dió tres características de WST importantes a entender: “Es una subasta permanente: un negocio en venta cada día.” “El precio está determinado por un número marginal de compradores y vendedores.” “Los precios accionarios siempre están mirando al futuro.”
Resumiendo los tres: el mercado accionario se rige por oferta y demanda de sus participantes (es escalofriante y da pánico ajeno ver cómo muchos comentaristas bursátiles dan una cantidad de razones por las que un mercado baja un día determinado y si el mercado revierte en ese mismo día hacia el cierre, ya las excusas pasan a ser otras y no valen más para ese contexto… ¿Pero cómo? ¿Ya se disiparon los temores de las subprime (hipotecas de riesgo) en EEUU? ¿Y el efecto derrame en el resto del mercado crediticio? ¿La volatilidad ya no es tan peligrosamente alta como lo era sí a la mañana? Ese escenario se dió el día miércoles en WST. Y derramaron en el resto de las plazas desde Latinoamérica hacia Europa y Asia según órdenes de apertura. El fuerte rally en la última hora previa al cierre, que fue una impresionante corrida de vendidos, dejó a estos comentaristas sin argumentos. Y es que no los hay… si reconocieran que el mercado se mueve al compás de un péndulo que se mueve entre la escasez y la abundancia motivado por la codicia y el miedo, se terminaría un gran negocio mediático.

“Estados Unidos ya no es Estados Unidos. Era el mejor país del mundo, hoy se reduce a un espacio geográfico”, razonaba Doug Casey en el simposio de Agora en Vancouver la semana pasada. Vivió en 7 países y visitó 200 ciudades. “Es un país libre”, le dicen sobre EEUU. “¡No! ¡Ya no lo es!” responde. Ron Paul le propuso llevarlo como vicepresidente… aunque luego lo reconsideró, argumentando que mejor no porque “ya sería… ‘demasiado’”. El país en el que eligió vivir ahora… es uno que está beneficiándose del boom de commodities, con un fantástico clima, en dónde todo cuesta entre un 10-30% de lo que sale en EEUU, alejado de la ‘Tercera Guerra Mundial’… y es… Argentina. Bueno, le vamos a tener que acercar en algún momento nuestra columna “Argentina al Borde del Colapso”, para que vea que Argentina ya tampoco es ‘como antes’ (unos dos-tres años atrás). La inflación está de a poco erosionando los beneficios del tipo de cambio y logrando por ejemplo que la ropa sea más barata en Manhattan que en Buenos Aires, y que las ventas bajen según anuncian los directos involucrados y no fuentes estadísticas oficiales violentadas, y que comer aún esté en niveles interesantes para el turismo, y que el turismo interno se mantenga pero los consumos hayan bajado.

Muchas compañías mineras (invirtiendo en Latinoamérica) y energéticas en los stands del simposio representadas, que estamos analizando para acercarles las mejores propuestas de inversión para los próximos meses.

Impresionante la volatilidad que estamos presenciando estos días en el mercado norteamericano. El VIX (‘Market Volatility Index’ del Chicago Board Options Exchange) es un indicador que mide la volatilidad del mercado, usado como lectura del sentimiento inversor, calculado en base a la actividad en el mercado de Opciones, y cuya medición es contraria al sentimiento del mercado (un VIX alto es sinónimo de nerviosismo, pesimismo y pánico y una lectura baja es tranquilidad, optimismo y calma). Se lo conoce habitualmente también como el “indicador del miedo”. El mercado está extremadamente peligroso para operar, tanto a corto como a mediano plazo. Desde acciones a commodities. Nuestro contacto, operador de commodities en Nueva York nos gritaba del otro lado de la línea: “Esto es una LOCURA. En todos lados. Todos mis clientes se quejan. Tanta volatilidad no es buena. Los cambios de tendencia son demasiado abruptos y rápidos. Difícil obtener ganancias consistentes. Apenas alcanzamos a oír el grito “¡CHOPPY!” (sin tendencia, con altos y bajos), cuando le preguntábamos por los rendimientos recientes de las carteras de inversión de sus clientes, luego de que nos despidiéramos velozmente al oír cómo sus teléfonos sonaban todos al mismo tiempo.

Hay mucho nerviosismo y la volatilidad lo demuestra. Pero hay formas de aprovechar esta volatilidad en los mercados y en estos próximos días, les contaremos cómo.

Hasta entonces,
Paola Pecora

August 3rd, 2007
Argentina, Economía, Estados Unidos, Macroeconomía