Por Paola Pecora

Fue la coronación de Cristina Fernández de Kirchner ayer. Largamente anunciada, largamente debatida, largamente sospechada….fraude, irregularidades, o no – como ha denunciado ante la justicia todo el arco opositor- , es la nueva presidente de los argentinos a asumir el próximo 10 de diciembre, tras haber ganado la elección (según resultados parciales aún) con el 45% de los votos, segunda ‘Lilita’ Carrió con un 23% y tercero Roberto Lavagna con 17%.

El discurso triunfal de Cristina no ha brindado precisiones siquiera vagas de medidas para su próximo gobierno, 100% en línea con lo que ha sido la campaña. Nos preguntamos si las medidas que vendrán para combatir la inflación (que no se reconoce), para sincerar los datos económicos que a nadie le cierran salvo al gobierno, para aumentar las tarifas de servicios públicos colapsados tanto por retraso tarifario (transporte) como por desinversión y mayor demanda (energía), la disolución del superávit fiscal con el que contábamos, la negociación de la deuda con el Club de París (USD $6300 millones) que exige un acuerdo con el FMI, habrían sido tan antipopulares para un candidato presidencial en plena campaña política, que la mejor estrategia electoral llevaba al silencio.

La reacción bursátil previa a esta elección ha sido de gran euforia el día viernes pasado (+1.95%), cuando ya se descontaba el triunfo de Cristina. El merval subió hoy un 0.43% a un máximo histórico (2337.11 puntos), los bonos subieron un 1% promedio y el riesgo país bajó a 351 puntos básicos. Pero no todo es consecuencia eleccionaria: “El Merval alcanza nuevos máximos de la mano de un buen contexto externo, pero por sobre todo por el peso que ejerce la repatriación de capitales de las AFJP en el sistema”, dijo Augusto Fariña, operador de Almirante Galitis Sociedad de Bolsa a Ambito Financiero. Los fondos de pensión han sido obligados por el gobierno a vender activos externos y reposicionarlos en activos argentinos. Y eso le está dando mayor dinamismo y volumen a la bolsa de Buenos Aires. Según el Cronista Comercial “Operadores y analistas estiman que el triunfo electoral permitirá al oficialismo profundizar reformas económicas que afiancen el fuerte crecimiento económico del país, que se ubicó en torno al 8% en los últimos años.” También influye el hecho de que se espera una nueva baja de la tasa de interés por la Reserva Federal, este miércoles.

La inflación es el tema más sensible hoy en Argentina, junto con la creciente inseguridad. A corto plazo, un aumento tarifario aumentará más la inflación, ya alta (20%) y silenciada (10%) pero a mediano plazo, la inflación se neutralizaría parcialmente, porque un aumento de tarifas eléctricas, por ejemplo, lograría que el inversor se vea estimulado a invertir. Hoy la escasez energética provoca regulaciones y aumentos de precios, que terminan generando aumentos mayores que si estos mercados no hubieran sido intervenidos. Estos costos desproporcionados terminan impactando en los bienes básicos de consumo y en la economía toda. Todos sabemos que cuanto menor es la inversión, menor es la producción y mayor el aumento de precios. Si el futuro gobierno logra comprender esto, deberá también lograr mecanismos de contención en política monetaria, para que esa mayor inflación no derrame en el resto de la economía, por ejemplo aumentando las tasas de interés (hoy negativas).

Es de interés para el inversor posicionarse ante este aumento en tarifas en empresas del sector eléctrico argentino como Edenor (MERV: EDN, NYSE: EDN), Pampa Holding (MERV: PAMP), de valuación atractiva con respecto a sus pares de la región.

Paola Pecora

October 29th, 2007
Argentina, Economía, Latinoamérica, Macroeconomía, Política y Mercados

Por Paola Pecora

Ver el precio de una acción que uno venía siguiendo muy de cerca, y de repente darse cuenta de que está a un precio accesible siempre genera emoción. Uno piensa “este papel podría tener un up-stream más que interesante”. Proyectamos el gráfico con una línea apuntando al cielo, calculamos el precio al que la venderíamos sin ser demasiado ambiciosos, pero tampoco dejando pasar una ganancia mayor. Pero, frustrante es cuando esta burbuja psicológica en la que ingresamos se pincha, una vez que estudiamos el papel.

Eso fue exactamente lo que me pasó con las acciones bancarias que operan en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires (BCBA). Actualmente existen 5 instituciones financieras operando allí (Macro, Galicia, Francés, Hipotecario y Patagonia) y todas se encuentran lejos de sus precios máximos, alcanzados en febrero de este año (exceptuando el Patagonia que realizó su IPO hace poco más de 3 meses).

Hoy en día parece casi imposible que los precios de estos bancos empiecen a repuntar y se acerquen a los máximos. El lunes de esta semana se conocieron los resultados de los bancos para agosto y la verdad, fueron más que decepcionantes.
El Banco Macro, perteneciente a Julio Brito, gran aliado del actual gobierno, llegó a cotizarse a casi $ 12 pesos a mediados de febrero. En la actualidad, cada acción ronda los $ 9, lo que representa una caída de 25% en su cotización. En agosto, este banco fue el único que pudo cerrar su balance en terreno positivo: ganó $ 2 millones. Esta ganancia es insignificante si se considera que a principios de año estaba ganando más de $ 40 millones por mes.

Eduardo Fernández, analista de RavaOnline.com, me explicó que esto es un claro ejemplo de la situación que están atravesando los bancos argentinos. La crisis en el sector financiero está impactando en los resultados, en especial en aquéllas instituciones que tienen ADR´s en Nueva York. Según Fernández “si no repuntan los datos en noviembre, las ganancias del año se van a empezar a licuar, lo que dejaría en una situación complicada a los papeles”.

El informe que dio a conocer Moody´s la semana pasada tampoco fue muy alentador. A pesar de sostener que los bancos se encuentran en una situación “estable”, resalta que hay amenazas que podrían provocar que sus “ratings”y, por ende, la confianza de los inversores, caigan. Ello llevaría a una caída automática en sus precios.
Según el informe firmado por Andrea Manavella, vice presidenta/analista senior de la calificadora de riesgo, “el incremento en los costos operacionales, provocados por una mayor inflación, podrían generar una compresión en los márgenes de ganancia y, por lo tanto, presionar los beneficios de los bancos”. Esto, sin lugar a duda, es lo que está sucediendo en la actualidad. Además, la Bancaria, sindicato de los empleados bancarios, ya empezó a plantear que el año que viene exigirá un nuevo aumento de al menos 20%.
Por otro lado, como me explicó Eduardo Fernández, el dólar ya empezó a moverse y ello no va a favorecer los balances de los bancos. Consideremos la siguiente situación: ante un dólar más alto, el ahorrista va a empezar a demandar que el banco le pague más para no pasarse a la moneda norteamericana, que lo protege de la inflación. Como en la actualidad las instituciones tienen “prohibido” subir la tasa pasiva, por orden del gobierno, al elevarse su tasa activa, el spread se irá reduciendo y, de esta manera, las ganancias de los bancos. A esto se le suma que los títulos públicos que tienen los bancos, se depreciaron de forma abrupta desde enero.

Como nos explicaron en Finanzas I, en la facultad, y en forma resumida, el valor de una acción son las ganancias futuras de la empresa descontado a una tasa para traerlo a valor presente. Esto lo dividimos por la cantidad de acciones existentes y ahí obtenemos el valor del papel. Entonces, si el nominador se achica, como viene sucediendo, el precio será menor. Esto es exactamente lo que está sucediendo y existen pocas esperanzas de que la situación se revierta.

Entre estas esperanzas se encuentran las expuestas por Capital Markets Argentina en su análisis semanal de renta variable. En el informe firmado por Alejandro Quelch las perspectivas favorables de los bancos se basan, principalmente, en que se beneficiarán principalmente por la “escasez de opciones de inversión en el mercado doméstico”. Personalmente, esta explicación que le aplican tanto al Banco Galicia como al Hipotecario, no me convence. Siento como que se me está diciendo: “bueno, esto es lo mejor de lo peor y por eso va a subir”. En lo que a mí respecta, prefiero ir a lo mejor de lo mejor.

Hay que reconocer que los bancos, para lo que es la historia de estas instituciones en la Argentina, se encuentran en una posición bastante sólida. Entre estas fortalezas se encuentra una menor exposición al sector público (exceptuando el Banco Patagonia que tenia una gran cantidad de Lebacs y, al depreciarse éstas en medio de la crisis norteamericana, los activos de la institución disminuyeron drásticamente).
Tenemos el ejemplo del Banco Galicia que redujo su exposición al sector público a 33% de sus activos totales. Aunque este valor continúa muy elevado comparado a otros bancos de la región, es significativamente inferior a los casi 60% en los que se encontraba en el 2006.

Pero, ¿esto es suficiente para que los inversores se acerquen nuevamente a estos papeles? En mi opinión no. Hace falta que recuperen los ratios de ganancias que tenían a principio de año lo cual no sucederá hasta que la incertidumbre reinante en el país desaparezca.
En el cortísimo plazo, la única esperanza que creo que le quedan a las acciones bancarias para pegar un salto en sus precios son noticias positivas desde el exterior. Esto sería una reducción en la tasa de interés por parte de la Reserva Federal antes de fin de año. Hay que ser sinceros, el panorama local no los beneficia y nadie sabe qué medidas tomará Cristina de Kirchner en sus 100 primeros días. Hasta entonces, no creo que los bancos recuperen el brillo que mostraban a principios de año.

La próxima semana me pasaré al lado positivo de las inversiones. Buscaré una oportunidad para recomendarles, dicen por ahí que el café colombiano tiene rico olor.

Espero que esta vez mi burbuja psicológica no se pinche.

Patricio Hernán Cancelmo

October 26th, 2007
Argentina, Bancos

Por Paola Pecora

Se suele decir que cuando las noticias no impactan sobre un mercado en la medida que ‘lógicamente’ debieran, es porque la tendencia del mercado está fuertemente marcada y nada la puede desviar. Y eso potencia aún más su dirección original. Si los números de una economía salen negativos, y su mercado bursátil sube, si apostamos a la baja, la mejor alternativa será cubrir la pérdida o bien perderemos nosotros nuestro capital mientras, no cesaremos de repetir: “¡¡pero este mercado no está haciendo lo que debería!!” Cuando quienes ‘no hacen lo que deberían’ somos nosotros. Podría agregar una advertencia: “nunca subestime el poder de un mercado que niega las noticias contrarias a él”.

Según La Nación, “en los cuatro años y medio que gobernó el presidente Néstor Kirchner, la pobreza cayó del 54% al 23,4%, la indigencia del 27,7% al 8,2% y la desocupación del 17,8% al 7,7%. El índice de salarios creció el 89,4% y el alza en el consumo en los supermercados ya supera el 50%. La economía argentina se expandió a un ritmo de más del 8% anual y con exportaciones que este año superarán los US$ 50.000 millones el Gobierno puede declarar auspiciosos superávit gemelos, aunque su solidez esté cada vez más cuestionada. La relación entre estos números y la superioridad electoral del kirchnerismo es reconocida por analistas y asesores políticos de todos los colores.” Nos preguntamos… ¿hasta qué punto son fieles a la realidad estos números? O mejor dicho: ¿lo son?

Los ciclos políticos, económicos, financieros, son ciclos naturales que no obedecen a un descubrimiento encaprichado de algún economista diletante sino a la observación pura de los ciclos universales.

Si repasamos la historia argentina desde la vuelta a la democracia con Raúl Alfonsín en el período 1983-1989, veremos que fue un período convulsionado, con hiperinflación, feroces oposiciones políticas y entrega anticipada de gobierno a Carlos Menem, quien gobernó en dos períodos: 1989-1995 y 1995-1999. Su primer gobierno estuvo signado por una fase positiva tanto doméstica como internacional. Su segundo gobierno fue más marcado a la baja por el escenario más negativo externo y el fin del ciclo argentino positivo, originado en comienzos de su gobierno. Luego llegó De la Rúa, su huida en helicóptero luego de un brevísimo gobierno (1999-2001) en donde el gasto público desbordaba, con festival de deuda pública, y planes con nombres fugados de una película de James Bond, como megacanje, blindaje, corralito, programas con los que se intentó de alguna manera apagar el incendio con un balde lleno de nafta. Luego de generarse el estrambótico record de 5 presidentes en dos semanas, llega Duhalde (2002-2003) con el fin de la convertibilidad, la pesificación, la devaluación. Y su pleno apoyo a su candidato: Kirchner , quien terminó “traicionándolo”, como corresponde a todo peronista de ley. Kirchner llega con su caravana del “Frente para la victoria”, votado por el 22% de la población, sin llegar a ballotage con el segundo candidato: Menem, quien se bajó antes.

Si seguimos saltando para atrás en la historia veremos que cada 8-10 años en promedio, se dan crisis recurrentes que al más fiel estilo tanguero argentino, lo abarcan todo: desde la política hasta lo social, las finanzas y la economía (el economista francés Joseph-Clément Juglar podría haber hecho su tesis en Argentina).

La favorable situación externa (el 50% de las exportaciones argentinas son commodities), un período mundial de bajas tasas y alto crecimiento, sumado a la fase doméstica positiva de que ha disfrutado Kirchner, ha hecho que bajo su gobierno se haya logrado un importante impulso alcista en la economía. Pero cuidado, los ciclos alternan. Y a esta fase positiva le quedarían dos años más de gracia. Si es que todo no estalla antes.

Hagamos futurología leyendo los diarios de mañana: (con el precio de la soja subiendo) “la candidata oficialista es una estadista, una revolucionaria que revolucionó la argentina con ideas innovadoras y una ejecución de dureza implacable”; (con soja bajando un 40 %): “sus políticas son recesivas y tenemos una presidenta devorada por la inflación, incapaz de manejar un club de barrio y sólo interesada por el botox y las carteras de Hermes de 30,000 euros. Impresentable”, (soja bajando un 50%): “llamen al helicóptero”.

Quien asuma la presidencia a fin de año en Argentina, deberá lidiar con un alto gasto, no seguir haciendo ingeniería manipulativa de precios si es que se quiere bajar la inflación -que ya más que duplica los niveles aceptados por el gobierno-, capear una crisis energética que depende hoy del meteorólogo de turno más que de un Ministerio de Planificación Económica para determinar si hay que racionalizar el uso energético o no y obligando a la industria a racionalizar su producción en plena fase de crecimiento económico; una inseguridad in crescendo, que –¡¡también!!- es minimizada por el gobierno, y que si algunos opositores se dedicaran a explotarla, podrían generar daño social como en 2001; tenemos también tarifas públicas que de tan socializadas nos salen carísimas a todos por otras vías (un ejemplo: se subsidia la energía eléctrica residencial pero se penaliza el mayor uso eléctrico al comercio y a la industria, duplicándoles y más a veces el precio a pagar de la energía… ¿y a quiénes venden ellos la producción? Sí, a ese mismo consumidor que tenía la tarifa eléctrica subsidiada pero que pagará mucho más caro ese producto por el traslado del mayor costo energético)

Primeros alertas para el gobierno: el Indice de Confianza del Consumidor viene en picada desde enero (61) a octubre (47.9), el menor nivel desde 2004, que fue de 46.7. La Expectativa de Inflación para los próximos 12 meses es de 25%, el Indice de Confianza en el Gobierno cayendo desde enero también, todo según datos de la Universidad Torcuato di Tella.

¿Qué es real hoy en Argentina? Todos los datos económicos que publica el gobierno han sido en mayor o menor medida “refrescados” para dar una sensación de mayor bienestar y crecimiento.
Y la otra pregunta es: ¿cuándo se producirá el estallido de lo que hoy está “contenido”? o ¿qué mecanismo de freno se impulsará para corregir tanto desborde? Kirchner habla de “pacto social”, y los pactos de este tipo no han funcionado en Argentina más que para liquidar políticamente a alguno, previa crisis de envergadura a que la sociedad fuese toda sometida.

La Argentina ha defaulteado por segunda vez, gracias a la manipulación del índice de inflación, que está perjudicando a los tenedores de bonos argentinos indexados por índice de precios. Es que se tapa la inflación y el pobre infeliz tenedor de bonos argentinos pierde su indexación por inflación porque la que publica el gobierno es menor a la que realmente es. Y quien confió en la deuda soberana del país, perdió nuevamente.

¿Y el gobierno pide inversiones? La inflación también la pide a gritos, para poder bajar. Hoy en Argentina se castiga al inversor: aquél que produce es golpeado por mayores costos (energía, costos laborales) y por regulaciones, si tiene la mala suerte de que sus productos tengan precios regulados por el gobierno. ¿Qué hace ese empresario? Por algún lado ajusta: por calidad o cantidad, ya que por precio no puede hacerlo. Por calidad: probablemente los argentinos terminemos con aletas o envenenados, de acá a unos años. Pero lo importante hoy, es el ajuste por cantidad: el empresario retira línea de producción… muchos lácteos que faltaban en las góndolas argentinas, aparecieron por magia de Harry Potter en las góndolas uruguayas -según pude constatar personalmente en supermercados del país vecino. ¿Vieron también que muchos productos vienen en volúmenes cada vez menores? Y baja su precio me diría cualquier persona con mínima noción económica. No, es que en Argentina tenemos una vasta experiencia económica y solemos aplicar políticas revolucionarias que nadie en el mundo entiende. Si hasta el FMI nos advertía que nos iba a llevar años superar la crisis y crecer…pero claro ellos no evaluaban que acá los manuales básicos de economía se incendiaron hace rato y aplicamos recetas caseras, exóticas. Tanto para crecer como para liquidarnos.

Si Fellini hubiera sido argentino habría sido documentalista, me suele repetir un amigo local con plena observancia de la realidad argentina.

El jefe de campaña de Cristina ha estado operando en las sombras. Pero lo hemos descubierto: es Samuel Beckett. Con este modelo de candidata, la plataforma electoral ha pasado a parecerse a la obra de teatro ‘Esperando a Godot’. ¿Alguien la conoce? ¿Por qué no existe? ¿Hay miedo? ¿Habrá fuerte ajuste? ¿No se sabe cómo seguir? ¿Hay presiones? El “pacto social” ¿es más para temer que para celebrar? ¿Habrá fuerte aumento de tarifas de servicios públicos? Estamos los votantes tan perdidos como en una película de terror con final abierto. No perdamos de vista las propuestas de la candidata electoral que se circunscriben a: “que el sueldo rinda”, o “sabemos cómo hacer el cambio”, “que se invierta más”; expresiones de deseo más a tono con las ondas de amor y paz de los pastores televisivos de la medianoche que con planes de gobierno de un candidato presidenciable.

Los argentinos estarán votando no un futuro, sino un pasado. No saben lo que votan ni a quién, por más que crean que sí. La determinación de la candidatura presidencial se ha efectuado entre sábanas. Pero no las electorales, sino las conyugales. La democracia también ha sucumbido al INDEC. La Argentina avanzó por inercia, por envión externo, por la soja, el trigo y el maíz. Y parece pronosticar que esta vez, un segundo gobierno kirchnerista enmarcado en su mujer, tendrá características similares a las del segundo gobierno de Menem.
Boomerang que no vuelve… es un palo.

Desde territorio argentino, y sobreviviendo a la nada…,

Paola Pecora

October 23rd, 2007
Argentina, Economía, Inflación, Macroeconomía

Por Paola Pecora

Y la aerolínea china, China Eastern Airlines (NYSE:CEA, SEHK: 0670, SHSE: 600115) una de nuestras aerolíneas recomendadas a comienzos de abril, finalmente volvió a cotizar, luego de estar parada durante más de tres meses, esperando que se develara el misterio de “información sensible y relevante que podría influir en su precio”. Un largo misterio finalmente revelado, la adquisición del 24 % de la compañía por parte de Singapore Airlines (SGX: S55, SG: C6L y OTC: SINGF) y su controlante Temasek Holdings (operadora financiera del gobierno de Singapur). Un misterio tan sensible como el del fundador del taoísmo, Lao Tse, de quien se dice que vivió más de 160 años y sobre el cual sobrevuela el misterio de su gestación que llevó 81 años y nació anciano, con pelo blanco y arrugado (él, no su pelo, bah, no sabemos tampoco a ciencia cierta). Otra evidencia de que los tiempos chinos varían de un modo más lento y calmo que los occidentales.

El 4 de septiembre, el mismo día que la bolsa de Shangai subía un 2% a 5321.05 puntos y marcaba un nuevo récord, CEA reabría a $78.50 por acción, subiendo un 75% desde su interrupción de cotización el 21 de mayo pasado, cuando estaba en niveles de $48.05. Más de un 63% de suba.
Tocó un máximo de $147.30 el 21 de septiembre, cerrando ayer en niveles de $102.18 (113% de suba desde los $48 pre-suspensión)
La compra por Singapore Airlines inyectará, además de capital, algo más importante aún para posicionarse mejor en el largo plazo: su buen management, y fundamentalmente el know-how de una de las aerolíneas más respetadas en la industria, además de la más rentable, sin deuda y primera en el mundo por valor de mercado, elegida por varias publicaciones especializadas como la aerolínea del año,“mejor aerolínea asiática,“mejor business y first class internacional, top 20 de “las compañías más admiradas”, “mejor aerolínea volando a Oriente Medio”, y siguen las menciones…http://www.singaporeair.com/saa/en_UK/content/company_info/news/achievements.jsp

Habría otro deal interesante para CEA y es el rumor de que la aerolínea Cathay y China Airlines meterían un pie en ella también. Se desmintió, por supuesto.

Y el hecho de que CEA tenga deuda (al igual que las otras dos aerolíneas top chinas) en moneda extranjera, ha ayudado a mejorar los números de la compañía gracias a la apreciación del yuan en el último año.
Es que hay un momentum impecable para las aerolíneas chinas y es que aparte de la marcha económica tiene un factor extra agregado: las Olimpíadas de Beijing en 2008. Con resultados negativos en los últimos años, el hecho de que aún no haya hecho ninguna alianza global con otras aerolíneas y con las ventajas que esta nueva compra le trae hay que mantener la posición en CEA y agregar Singapore Airlines, con un pie en el dinámico mercado chino ahora.
Todos los analistas que leíamos previo a la venta, bajistas al extremo, hoy apuntan para el otro lado, acumulando acciones y especulando con una posible nueva adquisición de acciones por parte de las dos aerolíneas antes mencionadas.

El invertir en el mercado de valores chino conlleva un doble riesgo: la falta de información asociada a su operatoria así como a sus cotizantes, además de la volatilidad que rige en ese mercado en plena burbuja en ebullición que nos asoma en el recuerdo, al nasdaq 2000… muy diferente por cierto , han sido los principales impulsores de cada mercado: el paradigma tecnológico que traía aparejada una ridícula nueva “economía” (el “ciclo dot com”) de la mano de compañías sin ganancias en que la “creación destructiva” de Schumpeter habilitaba a estos nuevos modelos “vanguardistas” económicos a sostener que el mundo cambiaría.

Bueno, en realidad tampoco se sabe a ciencia cierta si Lao Tse existió realmente.

Paola Pecora

October 16th, 2007
Aerolíneas, China

Por Paola Pecora

En el último año los inversores que apostaron por los bonos argentinos han pasado por todas las emociones posibles. Desde el éxtasis de alcanzar precios máximos día tras día, a tener que verlos derrumbarse hasta el punto que las pizarras no mostraban cotización. Este, sin lugar a dudas, será un año difícil de olvidar para los títulos locales. Sin embargo, todavía no llegó a su fin. Hay una elección presidencial en el camino y las perspectivas no son las mejores.

Entre el 19 de enero y los primeros días de febrero los bonos argentinos que surgieron del canje de la deuda alcanzaron máximos históricos. El Discount (MAE: DICP), título que tiene vencimiento el 31/12/2033 paga un cupón de 5,83% más CER, es decir más inflación, estaba cotizando en $ 155,41. Los analistas más conservadores incluso sostenían que podría llegar a $ 175 siempre que la liquidez en los mercados continuase. La Argentina había vuelto a ser la mimada de los mercados.

Sin embargo, la primera piedra se cruzó en el camino: la intervención del INDEC. El 5 de febrero anunció una inflación para enero de 1,1%. Según los trabajadores del instituto de estadística el piso era de 1,8%. Esto provocó la inmediata reacción de los tenedores de estos papeles que salieron a venderlos a cualquier precio. En un día llegaron a perder hasta 7% mientras que los demás papeles de la región continuaban con su tendencia alcista.

La situación en el INDEC no se regularizó lo cual les puso un techo al precio de estos papeles. Sin embargo, continuaban con buen volumen de negocios y a precios interesantes. El Discount lograba mantenerse por encima de los $ 145.

Sin embargo, en julio, cuando se desató la crisis en el sector hipotecario norteamericano, los papeles argentinos fueron los que más bajaron de todos los emergentes. El Discount llegó a perder más de 30%.

¿Pero por que los bonos argentinos fueron los más castigados? Simple, el concepto de los inversores hacia la Argentina tuvo un giro de 180° en los primeros seis meses del año. A pesar de que los bonos recuperaron algo del terreno perdido durante lo peor de la crisis, los analistas locales e internacionales ya no consideran a estos títulos como una buena opción para formar sus carteras de inversiones. Además sostienen que están muy cerca de su techo actual y que deben cambiar varias cosas en el país como para que, por ejemplo, el Discount supere los $ 130.

¿Ayudarán las elecciones para revertir esta situación? Muy poco probable. Esto se debe a que parecería ser que los principales inversores no creen que quien sería electo como nuevo presidente, Cristina de Kirchner, hará algo para mejorar la situación institucional del país.

La plaza se cansó de los rumores de que en el INDEC se realizarán cambios para darle nuevamente credibilidad al índice de inflación. Saben que el gobierno gana más de lo que pierde con su mentira. En lo que va del año se calcula que las arcas del Estado se han ahorrado casi $ 12 mil millones de pago de intereses al disminuir el índice.

Además, el costo político tampoco parece ser demasiado importante. Esto lo sabe Cristina, que es Kirchner, y lo hace florear. Hace poco más de un mes ante un grupo de empresarios sostuvo sin titubear que cada punto de inflación representa más de u$s 400 millones que se debe pagar en deuda. Si leemos entre líneas esta declaración no dice otra cosa que: “vamos a seguir manipulando el índice por que nos ahorramos mucho dinero y de esta manera podemos seguir mintiendo que tenemos superávit financiero”.

Para peor, en su discurso de campaña, la candidata ha sostenido que quiere llevar el superávit fiscal al 4% del PBI. Esto debería haber sido una inyección de confianza para los tenedores de bonos. No lo fue. El constante deterioro que vienen mostrando las finanzas públicas en los últimos meses ya está siendo seguido muy de cerca en las principales mesas de dinero que saben que este objetivo es casi imposible.

Según cálculos privados, la Argentina deberá tener un superávit superior al 3% en los próximos 10 años para poder hacer frente al pago de la deuda. Este año se espera que esté por debajo de los 3%. Vale recordar que se han realizado varios artilugios para llegar a este número. Por ejemplo, se computaron como un ingreso corriente los traspasos de los ahorros en las AFJP´s al sistema de reparto, lo que equivaldría aproximadamente $ 8 mil millones. Este lógicamente no es ingreso corriente porque en el 2006 este ingreso no existió y tampoco existirá en el 2008. Artilugios de la Argentina progresista.

También preocupa lo que sucederá con la provisión de energía. A pesar de que los cortes llegaron por el momento a su fin, ningún especialista cree que el problema que azotó al país en junio esté solucionado. Muchos se preguntan qué hará el gobierno en el verano cuando la demanda vuelva a posicionarse en torno a los 18mil Kw. La solución de comprarles a los países vecinos no podrá perdurar por mucho tiempo, por el simple hecho de que a Bolivia cada vez se le hace más difícil exportar y Venezuela no continuará regalando su petróleo. Ante este panorama, los principales analistas de la city porteña ya descartan que en diciembre vuelvan los cortes eléctricos.

Todos estos frentes de batalla que debe enfrentar el gobierno, que para complicar aún más las cosas acusa a los mercados de querer desestabilizar al país, impide que los bonos argentinos vuelvan a brillar como a principios de año. El riesgo país está promediando los 400 puntos (en enero llegó a 182 unidades, incluso por debajo del de Brasil). Esto significa que los inversores tienen una perspectiva similar para la Argentina que la que tienen para Venezuela, impulsora del socialismo del siglo XXI.

Así, los informes que se leen en las mesas de dinero recomiendan compras a muy corto plazo para los títulos. Además dejaron de recomendar los de más largo plazo y se vuelcan a los de mediano como el Bogar 2018 (MAE: NF18).

Para el Discount, que algunos esperaban que cerrase el año por encima de los $ 175, sería un éxito si finaliza en $ 145. Por su parte, su homólogo en dólares tampoco tiene buenos augurios. A pesar de que no es afectado por la medición del INDEC, la señal de falta de honestidad por parte del país hace que tenga el mismo efecto: camino ascendente muy limitado.

Para que los bonos argentinos puedan recuperar sus valores históricos tendrá que suceder algo nunca antes visto en la Argentina: un gobierno que asuma sus responsabilidades y planifique a largo plazo, es decir mirar más allá de los 4 años que le toca gobernar.

Si este fuese el caso, y Cristina de Kirchner sincera el INDEC, asume que existen serios problemas energéticos y empieza a enfrentarlos con el profesionalismo debido reduciendo así y de una vez por todas el exceso del gasto público, los bonos empezarán a recuperar terreno.

A pesar del daño en la imagen que sufrieron los bonos, los inversores volverán a confiar. La recuperación no será inmediata. Tendrá que pasar agua debajo del puente para que los inversores se sientan cómodos hacia el país, como en enero pasado. Y tendrá que ayudar el contexto internacional.

Si esto llega a suceder no sería extraño ver al Discount nuevamente en valores de $ 160 y al Par en torno a los $ 60. El Bogar volvería a ser la puerta de entrada de capitales frescos. Esto suena a una utopía y seguramente lo será. Sin embargo, la historia financiera no ha dejado de sorprendernos ¿o acaso alguien esperaba una recuperación tan rápida de los mercados luego de la crisis en los EE.UU.?

 

Patricio Hernán Cancelmo

Nota del Editor: Futuro economista de la Universidad Católica Argentina, Patricio se desempeña como periodista económico. Realizó varios cursos sobre mercados de capitales tanto en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires como en Sociedades de Bolsas. Sus campos de interés son los relacionados a los mercados financieros y la política monetaria.

October 10th, 2007
Argentina, Macroeconomía, Política y Mercados, Renta Fija

Por Paola Pecora

La ola política que se levantó en Latinoamérica, una vez que  Hugo Chávez salió ileso del intento de golpe de estado en el 2002, y que más bien lo fortaleció, con la asesoría del G2 cubano,  ha diseminado la región en áreas ideológicas de diferente corte. Socialismo y capitalismo, por ahora. En algunos casos utilizando ambos conceptos ideológicos para sacar provecho según la conveniencia, casos Argentina, Brasil y Uruguay que le sonríen al “imperio” pero también comulgan con el plan “socialista bolivariano”, dependiendo de qué ofrece cada quien en el  momento. Vemos a Lula con un “palante y patrás” con el “imperio” pero también hablando de socialismo, según como asome el escenario. Por ejemplo, el socialismo bolivariano, y por favor no me pregunten qué es eso, le ofreció a Brasil toda la infraestructura de construcciones que tiene proyectado Venezuela, entre ésas el puente sobre el río Orinoco, el cual es construido con  tecnología de empresas brasileras cercanas al presidente Lula, pero también Lula le sonríe al “imperio” cuando fué recibido por Bush en Camp David, un lugar especial. Muy pocos presidentes del mundo son recibidos en la residencia presidencial de los Estados Unidos; apenas los personajes más destacados y en circunstancias ciertamente especiales por Bush. La cita ya estaba fijada cuando Bush emprendió su reciente gira latinoamericana por Brasil, Uruguay, Colombia, Guatemala y México. Esa gira representó, ciertamente, una inflexión en las relaciones entre Estados Unidos y Brasil focalizadas por ahora en el etanol. Pero fue mucho más que eso: un anticipo de lo que puede venir, del clima instalado en la región que supone una inflexión de larga duración.

Las actitudes de gobiernos de izquierda como el de Lula y el de Tabaré Vázquez hacia el gobierno de Bush, le están dando aire a las derechas del continente que cada vez piden más y están ahora en condiciones de tomarse la revancha del fracaso del ALCA en la Cumbre de Mar del Plata de noviembre de 2005. Que es esa la orientación adoptada se desprende también de las afirmaciones del canciller brasileño, Celso Amorim, al indicar que “precisamos un acuerdo Mercosur-Estados Unidos” en base a “acuerdos bilaterales tomando como modelo el del etanol”.

Tabaré Váquez fue en la misma dirección cuando le dijo a Bush que “apostamos a un proceso de integración abierta” y ahora defiende que “desde Tierra del Fuego hasta Alaska tiene que ser un solo continente”. Fuera de dudas, pareciera que el espíritu de Mar del Plata quedó atrás y ahora estamos en un nuevo tiempo histórico. ¿Cómo habrá de ser este tiempo?  aún no lo sabemos, pero pienso que el “grupo Chavez”  (llámese Evo, Correa, Ortega, Raúl Castro y “papá” Chávez)  tendrán que moverse y poner toda la carne sobre la parrilla si quieren mantener la idea de establecer hegemonía en la región con el cuento del “socialismo bolivariano” y tendrá (Chávez) que comprometer hasta la última gota de petróleo para mantener las apetencias del grupo que sonríe para ambos lados (Argentina, Brasil y Uruguay). Es una pelea pactada y veremos quien suelta más, o es Chávez con su abultada chequera de petrodólares o es el “imperio” con su plan, renovado quizás, del libre comercio que le da a los países amplias posibilidades de mercados con el aún coloso norteño. Se estima que la estrategia “imperialista” (me perdona que utilice el término “imperialista” pero es que Chávez lo utiliza y parece que cuando lo hace, de manera inconsciente, se llama el mismo “emperador bolivariano”, así que lo voy a utilizar en este artículo para referirme a los Estados Unidos) es mantener control sobre la región con la carta bajo la  manga del libre comercio para los países del área.

Quería decir que si los acuerdos a que están llegando ahora Brasil y Estados Unidos, además de los que afanosamente busca Uruguay con el “imperio” son problemáticos en sí mismos porque podrían en un momento aislar a Venezuela y Cuba y debilitan los planes que parecen buscar Bolivia y Ecuador. O sea, ¿qué estamos viendo? el “imperio” se reorganiza y aprendió la lección de no descuidar el área y el “socialismo del siglo XXI” debe meter más dólares en estos países para sopesar alguna arremetida del “imperio”.  Nota aparte, cuando me refiero “meter dólares”, no me refiero a lo que hizo el famoso “gordito americano-venezolano” que llevó a Buenos Aires, en un avión fletado por Enarsa, con ejecutivos de las petroleras argentina y venezolana, casi 800 mil dólares extraídos de Venezuela, quizás para alguna acción de caridad en algún convento de monjas en Buenos Aires, no me refiero a eso, me refiero a ofrecer “negocios” o propuestas, como la que le hizo a Tabaré de darle petróleo por el resto del siglo a Uruguay.  Eso engolosina y hace cambiar de opinión a cualquier grupo político del área.

Sigue en el ambiente el movimiento de piezas de ajedrez, todo estimulado  por las apetencias económicas de las multinacionales y “neo-empresarios” que han surgido de los movimientos “izquierdosos” trasnochados y enmarañados por largos años pero resurgidos con la chequera de Chávez y que actualmente están cobrando vigencia y pareciera que avanzan estimulados por las ofertas venezolanas. Como ya lo mencioné en artículos pasados, también esperaremos acciones que se desatarán en los próximos meses, caso Venezuela al conseguir que se reforme la constitución el próximo diciembre (es bueno señalar que el 85% de los venezolanos aún ni conocen este proyecto y lo conocerán cuando se lo apliquen en la constitución ya reformada) con esta reforma el panorama internamente ayudará a consolidar el sistema que desea Chávez para su país y para Latinoamérica porque su proyecto es regional, más en ésta ultima (Latinoamérica) le va a salir caro porque ya hay fuerzas opositoras interesadas en reconquistar el sistema capitalista en la región, de hecho Bush no vino a pasear a cuando visitó a Lula y Tabaré.  Hay tensión (estira y encoge en la incertidumbre) y las empresas multinacionales y los neo-empresarios socialistas esperan cual va a ser el sentido de dirección que se tome para actuar y colocar el dinero en negocios, mientras tanto, Chávez sigue cual “profeta” con su chequera en mano, adelantando terreno y convenciendo a presidentes y empresarios regionales de las “bondades” de la “igualdad” socialista.  Las grandes empresas listas para bailar al ritmo que les coloquen, ritmo capitalista o ritmo socialista, porque ésta ultima filosofía al final tiene toque “capitalista” por más que Hugo y su grupo quieran confundir y profetizar que todos seremos iguales en el continente de Bolívar y de San Martín.

Seguiremos escribiendo…
German Sánchez

Nota del Editor: Germán Sánchez realizó estudios en Norteamérica en Computer Information en University of Nevada y en FMU, Florida y programas avanzados en Cornell University, NY. Con larga trayectoria en la industria petrolera venezolana, así como con empresas americanas del sector petrolero. Consultor en áreas de planning, management, capital humano y desarrollo organizacional. Experto en la industria petrolera y sus derivaciones, escribe una columna mensual para MoneyWeek Edición Sudamericana.

October 4th, 2007
Economía, Estados Unidos, Latinoamérica, Petróleo, Venezuela

Por Paola Pecora

¿Qué tal si les comentara sobre una compañía minera en Africa con gran potencial de crecimiento pero relativamente inexplorada? ¿Que comparte la misma geología de dos países que son segundo y cuarto más grandes productores de oro mundiales? ¿Y con bajos costos de producción?

Estuvimos siguiendo este último tiempo a una compañía minera emergente muy interesante, que ha estado representada en uno de los stands del simposio anual de Agora Financial en Vancouver en Julio pasado. Una compañía canadiense, con una sólida posición financiera, sin deuda -si, leyó bien- con USD 17 millones en cash, cotiza en Toronto y en el Amex y se llama Orezone (OZN: Amex, TSX), tiene un promedio de acciones negociadas de 150.000 por día en el Amex. Enfocada en el descubrimiento, la exploración y el desarrollo de depósitos de oro en el oeste de Africa (Burkina Faso y Nigeria). Con un experimentado management conformado por financistas, geólogos e ingenieros: gente que conoce íntimamente la marcha del negocio con vasta experiencia en minas tanto del oeste de Africa como de otros destinos.

Por qué es muy importante en este momento: Orezone posee el mayor recurso de oro en Burkina Faso, Essakane, que explotará junto al 4to. explotador minero Gold Fields (JSE:GFI)(NYSE:GFI)(DFIX:GFI). Está en su última fase de viabilidad y será la primer compañía minera que OZN llevará a producir.

Burkina Faso es una región aún relativamente inexplorada y está ubicada entre Ghana y Mali, segundo y cuartos productores más grandes de oro en Africa, responsables de que Africa occidental esté por devenir la región productora de oro de más rápido crecimiento en el mundo.

OZN identificó 3 millones de onzas de oro cercanas a la superficie susceptibles de ser extraídas a bajo costo y producción, que estando en una región poco explorada pero de potencial seguro, la hace más atractiva aún. Essakane es capaz de producir un promedio de 311.000 onzas de oro por año a un costo de $265 USD/onza.

Según la compañía informó en septiembre pasado, se descubrió en Essakane un 18% más de oro que el informado en abril 2007.

Aproximadamente un 50% de sus acciones ordinarias está en manos de inversores institucionales.

La ubicación geográfico-estratégica de Orezone en Burkina Faso entre dos países muy bien perfilados para la exploración, explotación y producción de oro, más su bajo costo de producción, su competitivo management, su buen momento por ‘technicals’ y el recorrido alcista que le espera al oro hacen de esta compañía una interesante opción para tener en cartera.

Lo que me inquieta un tanto es que no he visto más que “overweight”, “long”, “buy” en cuanto a las posiciones de los analistas con respecto a este papel.

Técnicamente por gráfica tiene un buen soporte de corto plazo en $1.70 - $1.60. La rotura de ese soporte le arruinaría la figura y retrasaría su salida alcista, yendo a buscar el segundo soporte en la zona de $1.40, segundo nivel interesante de entrada.

Muchos se sienten más cómodos adquiriendo opciones sobre futuros del commodity, o ETFs (Fondos Cotizantes que operan en las bolsas con la misma mecánica que las acciones) o adquiriendo acciones de compañías mineras o cuya actividad se relacione con la marcha del oro.

Si, yo sé que el commodity es muchas veces preferido por determinados inversores porque no publica balances, no tiene bienes de capital que amorticen, no hay que lamentarse por un management incompetente o que se entusiasma cobrando importantes bonus a fin de año, ni accionistas minoritarios disconformes con esto último por ejemplo; se puede acumular físicamente…recuerdo un tío abuelo, que cuando murió de muy longevo le descubrieron, al desmantelar la casa sus hijos, que tenía, no sólo papel moneda de distintas denominaciones y países -muchas ya sin valor a ese momento- sino también monedas y láminas de oro escondidas por toda la casa… un tanto peculiar su “aversión al riesgo”, pero eso puede ser tema de otra columna…mismo de otra que no me compete como “trastornos psicológicos”…

Hasta la próxima

Paola Pecora

October 3rd, 2007
Commodities, Oro