Por Luisa

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May 6th, 2008
Macroeconomía

Por Horacio Pozzo

Nota de la Editora: Argentina es un país que está acostumbrado a moverse en los extremos. De una convertibilidad furiosa de su moneda que ya no resistía mayor prolongación en el tiempo se pasó sin medias tintas a una devaluación furiosa también, en que muchos se enriquecieron de la noche a la mañana, pero otros perdieron todos sus ahorros, así de extremista fue la situación para la población argentina también. Y el modelo hoy sufre, nuevamente. Me pueden enviar sus comentarios a: paola@moneyweekes.com

Se Agotan los Efectos Positivos de la Crisis Argentina

Buenos Aires, Argentina
6 de mayo de 2008

Conozco mucha gente que sufrió con dureza la crisis por la que atravesó Argentina en el 2001. Uno de ellos, un vecino mío, perdió buena parte de los ahorros de toda su vida con el famoso corralón financiero instaurado por el entonces ministro de economía, Domingo Cavallo. Tengo también amigos a los que les costó mucho conseguir un empleo durante bastante tiempo. Incluso en el barrio donde vivo, existe un supermercado que fue saqueado en medio de la crisis.

Es verdad que las crisis no son buenas y generan muchos costos a la sociedad, como queda claro en estos casos que conozco en profundidad, pero en el caso de la crisis argentina, se generaron también derivaciones de la misma que le habían provocado a la economía una serie de efectos positivos.

La explosión de la convertibilidad (eso es lo que fue, una explosión del modelo), permitió liberar el tipo de cambio en relación al dólar, que en pocas semanas pasó del 1 a 1 a cotizar a $ 3,70 por cada billete verde. Y más allá de que en ese momento las especulaciones de los analistas indicaban que el dólar podía continuar con su vuelo hacia los $ 7, con consecuencias (híper)inflacionarias, lo cierto es que le permitió a la economía argentina una mejora sustancial en la competitividad y así poder contar con una mayor demanda externa, en un momento en donde la demanda doméstica estaba atravesando por una crisis profunda y en donde el sistema financiero estaba totalmente incapacitado para poder, al menos, intentar incentivarla.

Producto de la crisis, se logró también equilibrar las cuentas fiscales. La explosión del modelo que generó una disparada en el tipo de cambio y un salto en los precios durante el 2002 posibilitó un fuerte crecimiento en los ingresos tributarios vía mayores retenciones y mayor recaudación por efecto inflacionario. Y la mejora en la recaudación se reforzó luego vía una mejora en la actividad económica. Mientras ello ocurría por el lado de los ingresos, el gasto público crecía lentamente.

La crisis argentina que derivó en el default de la deuda pública, puso al país en una situación propicia para llevar adelante la renegociación de la misma con una importante quita del principal de la deuda y una restructuración de los plazos de pago de sus servicios. De este modo, Argentina lograba un escenario despejado, en los años inmediatos, de pesados servicios de la deuda.

Pero a seis años de la crisis y a pesar del muy buen contexto externo que disfrutó Argentina durante este lapso, parecen estar agotándose los efectos positivos derivados de la crisis. Y lo más grave es que la situación actual tiende a ser peor en algunos aspectos a la existente previa a la crisis.

La mejora en la competitividad de la economía argentina parece estar esfumándose rápidamente. A pesar de que el tipo de cambio nominal en relación al dólar se mantiene en torno a los $ 3,2, lo cual implica que se viene produciendo una depreciación nominal del tipo de cambio, la aceleración inflacionaria que está padeciendo el país y que comenzara a manifestarse en 2005, genera una fuerte apreciación real.

Para algunos analistas del mercado, la apreciación cambiaria real en Argentina no está muy lejos de la apreciación del tipo de cambio real registrada por Brasil y Colombia (los dos países con mayor apreciación nominal de su tipo de cambio desde inicio del 2007). Es que con una tasa de inflación superior al 20% interanual (incluso para algunos analistas de mercado ya se encuentra en el orden del 30%), el tipo de cambio real entre el peso argentino y el dólar, registró una apreciación acumulada superior al 17% desde inicios de 2007.

Para peor, esta tendencia del tipo de cambio real se mantiene (incluso pareciera ser que se acelera por efecto inflacionario), y según la consultora argentina Prefinex, se espera para este año una caída en la competitividad de Argentina respecto a los EE.UU. de un 12,6%.

No sólo se ha deteriorado la competitividad del país, sino que también lo ha hecho el superávit fiscal. A pesar de los buenos números que se exhiben en materia de ingresos fiscales, que en el mes de abril mostró un crecimiento interanual del 45%, lo cierto es que el gasto público también crece de manera espectacular. Pero este no es todo el problema detrás de este superávit fiscal en retroceso, sino lo peor de todo es que el mismo se apoya cada vez más en la bonanza externa que le permite grandes recaudaciones a través de las retenciones a las exportaciones. Y al mismo tiempo que se incrementan las retenciones (cuya recaudación no se coparticipa con las provincias), se reduce el ingreso de las provincias lo cual agrava la situación fiscal de las mismas.

A la menor competitividad y menor superávit fiscal, hay que agregarle otro deterioro más en la situación de la economía argentina: el fuerte crecimiento de la deuda pública. Luego de una exitosa reestructuración de la deuda pública con una importante quita y una mejora sustancial en la estructura de pagos de la deuda, hoy por hoy, a tres años del cierre del megacanje de la deuda (que se produjo el 25 de febrero del 2005), el monto actual de deuda pública no es muy diferente del existente previo a la crisis del 2001.

Actualmente la deuda pública de Argentina asciende a US$ 144.728,6 millones. Bueno, en realidad la cifra real es mayor ya que este monto no considera a los holdouts y sería aún mayor según varios analistas, si el dato de inflación declarado por el gobierno se aproximara más al estimado por el mercado (para la consultora argentina Econométrica, si el Gobierno hubiera convalidado una inflación del 17% la deuda habría aumentado otros US$ 4.800 millones durante dicho período).

Lo cierto es que esta cifra de deuda pública se encuentra en los niveles que tenía en el final del gobierno de De la Rúa, cuando se desató la crisis. Y no solamente en términos nominales sino también en porcentaje del PBI.

Deterioro de la competitividad, del superávit fiscal e incremento de la deuda pública a niveles del 2001… ¿Puede haber algo peor? Si, y paso a enumerar: el aumento de la dependencia del superávit externo de las exportaciones agrícolas, el aumento de la dependencia del superávit fiscal de las retenciones a las exportaciones, un incremento desmesurado de los subsidios para evitar mayores incrementos en los precios, con derivaciones en la distorsión de los precios relativos de la economía. A todo esto hay que agregarle un contexto no propicio para el desarrollo de inversiones productivas (especialmente las de largo plazo que requieren un contexto de estabilidad para invertir), que además se ve reflejado en los problemas energéticos (faltantes de combustibles y de energía eléctrica). Y como frutilla de postre, se volvió a instalar con fuerza un mal con el que el país convivió durante mucho tiempo y que parecía desterrado: el problema inflacionario… Los argentinos se han vuelto a acostumbrar a convivir con inflación y eso es preocupante.

Todavía se está a tiempo de cambiar para evitar que esta situación derive en una nueva crisis… ¿Podrá hacerlo el nuevo ministro de economía?

Nos encontraremos nuevamente mañana,

Horacio Pozzo

May 6th, 2008
Argentina, Macroeconomía

Por Horacio Pozzo

Nota de la Editora: la Fed parece estar a punto de revertir el ciclo bajista en su tasa de referencia. Mientras nos planteamos los efectos que esta baja ha creado tanto en EEUU como en el resto de las economías, ya nos estamos planteando los efectos que un freno en esta política tendrá. Me pueden enviar sus comentarios a: paola@moneyweekes.com

¿Cómo Puede la Política Monetaria de la Fed Beneficiar a Latinoamérica?

Buenos Aires, Argentina
5 de mayo de 2008

¿Decoupling o no Decoupling? Esa es la cuestión para Latinoamérica. En realidad se podría hablar de decoupling sí o decoupling no, según a qué tema nos estamos refiriendo. Si hablamos de crecimiento económico, entiendo que se puede hablar de un cierto decoupling entre la economía estadounidense y Latinoamérica (aunque es cierto que algunos países sentirán un mayor efecto que otros). Pero si hablamos de los efectos de la política monetaria estadounidense sobre la región, ya no podemos hablar de decoupling.

Y como existe un impacto directo de las decisiones de política monetaria (quizás ampliado por toda esta situación de crisis que vive los EE.UU., en la cual, la política monetaria ha tomado un rol primario), de la Fed sobre las variables monetarias latinoamericanas, es que resulta relevante hacer una marcación firme sobre los movimientos esperados de la Reserva Federal.

Con la decisión de recortar 25 puntos básicos su tasa de referencia de política monetaria, pareciera ser que la Fed, en la reunión de la semana pasada, le dio un final al ciclo de recortes de tasas. Más allá de que la amenaza inflacionaria sea el argumento elegido para ponerle fin a este ciclo (esto, sin cuestionar su veracidad), lo concreto es que todo lo que podía hacer la política monetaria por atenuar los efectos de esta crisis y acelerar la recuperación de la economía, ya lo ha hecho. Ahora sólo queda esperar por que sus acciones comiencen a tener efectos (y asistir al mercado con liquidez para evitar cualquier tipo de tensiones que puedan hacer resurgir los temores).

Mientras la economía de los EE.UU. se hundía en la recesión y aplicaba una política monetaria más laxa, el dólar profundizaba su debilitamiento frente a todas las principales monedas mundiales y a casi todas las monedas de la región. Este comportamiento del dólar les ha traído a los países latinoamericanos más consecuencias adversas que la mismísima crisis subprime.

El debilitamiento del dólar a nivel mundial ha atacado a las economías latinoamericanas principalmente desde dos frentes: por el lado de la competitividad internacional de estas economías y por el lado inflacionario.

La mayoría de las monedas latinoamericanas se han fortalecido en relación al dólar. El real brasileño y el peso colombiano han sido las que más se han revaluado frente a la divisa norteamericana desde principios del 2007. Le siguen el peso chileno y el nuevo sol peruano. El peso argentino es una de las monedas que escapan a la regla de la región y, producto de la fuerte intervención en el mercado de divisas por parte del Banco Central, ha visto una depreciación frente al dólar de algo más del 3% desde inicios de 2007.

La apreciación cambiaria y un aumento en la tasa de inflación en los países de la región han deteriorado la competitividad de estas economías y ha puesto en aprietos a varios sectores productivos.

Y el recrudecimiento de las presiones inflacionarias ha visto su origen en el incremento internacional del precio de los alimentos y de la energía. Esto ha provocado un incremento en el costo de producción y presiones salariales lo cual amenazaban con generar efectos inflacionarios de segunda vuelta.

Si el ciclo de recortes de tasas en EE.UU. le ha traído a Latinoamérica una pérdida de su competitividad externa y una mayor tasa de inflación… ¿Qué ocurrirá de ahora en más dado que parece que el mismo ha finalizado?

Claramente este posible freno en la política de recorte de tasas de la Fed será beneficioso no solamente para Latinoamérica sino que lo será a nivel global. Este cambio de política ayudará a quitar presión sobre la tendencia ascendente de los precios internacionales de los commodities. Y seguramente cuando se dé lugar al inicio del ciclo ascendente en las tasas (ciclo que muy difícilmente se inicie antes de fin de año), contribuirá aún más a aliviar las presiones inflacionarias a nivel mundial.

Entonces, por el frente inflacionario, el posible cambio de trayectoria de la política de tasas en los EE.UU. será beneficioso para la región, pero… ¿Pasará lo mismo con la competitividad de las monedas de la región? Creo que es probable que sí, y a medida que la crisis subprime se aleje y los mercados internacionales vuelvan a la calma encontrarán en Latinoamérica una región que ha logrado superar con mínimos costos la crisis y cuenta además con dos países más que gozan del privilegio de ser grado de inversión (logro alcanzado por Brasil y Perú) y uno más que está a punto de serlo (Colombia). Estos factores más el potencial de crecimiento y estabilidad que están evidenciando la mayoría de los países de la región (salvo, claro, ciertas excepciones), serán un imán de los capitales externos, lo cual aumentará la presión sobre los tipos de cambio.

Nos encontraremos nuevamente mañana,

Horacio Pozzo

May 5th, 2008
Apreciación monedas LatAm, Fed, Inflación EEUU, Macroeconomía, Recesión EEUU

Por German Sanchez

Nota de la Editora: la revolución bolivariana es de amplio alcance en Venezuela. Desde programas escolares, hasta la nacionalización de las compañías extranjeras. ¿Cómo terminará esta historia? Me pueden enviar sus comentarios a: paola@moneyweekes.com

Caracas, Venezuela
3 de mayo de 2008

Una Venezuela “nacionalizada”

La ideologización del gobierno bolivariano no sólo ha tomado cauce en los intentos de establecer los programas escolares con base fundamental en las historia de “caudillos” venezolanos que sembraron terror y autoridad en épocas pasadas en la Venezuela de ayer, tratando de echar al olvido la historia democrática que se formó en este país a través de los años.
De igual manera se intenta obligar colocar en vez de lemas de civismo en las escuelas la consigna de “patria, socialismo o muerte”. Esto ocurre en Venezuela, estimados lectores pero la participación de los ciudadanos ha medio retrasado el intento del Sr. Chávez de penetrar en la mente de los niños el lema “patria, socialismo o muerte”.

Pero este abre boca es para posicionar al estimado lector de las acciones que la Venezuela bolivariana está ejecutando a nivel de control estatal, no solo en la parte ideológica sino en la económica con una serie de acciones que estarían arrastrando al país a una especie de tierra de incertidumbre para invertir.
No es para nada rentable realizar alguna acción de inversión, porque no importa tanto cooperar o no con el gobierno de Chávez, siempre existirá el riesgo de que el gobierno se vuelva en contra. Por ejemplo los casos de la cementera Cemex (Mexico) y la Siderúrgica del Orinoco (italiano-argentina) las cuales dieron aportes en materia social, y aun así están siendo expropiadas de sus inversiones realizadas en el país.

Con un desembolso de US$ 836,93 millones, la administración de Hugo Chávez, a través de Pdvsa, adquirió el control de 92,98% de las acciones de La Electricidad de Caracas, empresa manejada con máxima eficiencia por el sector privado. Sólo se espera que con esta medida el gobierno sea capaz de mantener la excelencia dentro de la empresa eléctrica que hasta ahora mantenía en beneficio de los usuarios.

También nacionalizó CANTV, empresa que ofrece servicios de telefonía fija y móvil, es la mayor empresa de telecomunicaciones del país y la única que ha estado presente en el mercado neoyorquino. Esto provocó la huida de los inversores y la acción apurada de los bolivarianos ante rumores de que CANTV podía ser adquirida por el hombre de negocios mexicano Carlos Slim. Entre los accionistas estables de la empresa estaban la española Telefónica y la estadounidense Verizon. Ya se han visto innumerables fallas a nivel del servicio y pareciera que el regreso a la ineficiencia está latente debido a la falta de gerencia, la cual está siendo disimulada con el lema de que la telefonía está al alcance de todo el “soberano”. El presidente venezolano había señalado en uno de sus discursos que se trataba de retomar el control de sectores “estratégicos para cualquier país”, y puso los ejemplos de las “comunicaciones, el agua, la electricidad, etc.”. “Todo aquello que fue privatizado, nacionalícese. Recuperemos la propiedad social sobre los medios estratégicos de producción”, añadió el gobernante.
También tomó el control accionario de las cuatro Asociaciones Estratégicas de Pdvsa con transnacionales que operaban en la Faja Petrolífera del Orinoco, tema ya mencionado en anteriores artículos, donde comentamos la huida de corporaciones que estaban en condiciones de mantener al país como eje de producción petrolera a nivel mundial. Esto para dar cabida a corporaciones petroleras de baja categoría y sin la pericia necesaria, que solo vendrán a “chuparse” algo del festín petrolero que aún permanece, con la excusa de que son empresas pertenecientes al bloque ideológico que le gusta al gobernante (estatales o privadas rusas, iraníes, bielorrusas, argentinas, cubanas y la brasilera Petrobrás).

Ya la decisión de expropiación está tomada y ahora veremos que van a hacer estas operadoras cuando les corresponda iniciar el proceso de mejorar el crudo de la Faja del Orinoco, ¿donde sacarán el know-how y el capital?, cuando sabemos que Rusia confronta hasta problemas para solicitar prestamos internacionales y ni hablar de Irán o de Cuba. ¿Pondrá Venezuela el capital y los recursos humanos? ¿Los tendrá realmente ahora, que no están los 20.000 trabajadores petroleros expulsados sin pagarles su liquidación y sus fondos de ahorro que mantenían dentro de la estatal? Tema profundo para analizarlo en artículo separado.

Le tocó al cemento y al hierro. Cómo otros líderes latinoamericanos han hecho en el pasado, el presidente venezolano aparentemente está buscando convertir en chivos expiatorios del fracaso de sus políticas públicas a las empresas privadas. En México, en 1982 el presidente José López Portillo culpó a la banca de la crisis económica por la que atravesaba el país y estatizó los bancos privados mexicanos, más no los extranjeros.

El repentino anuncio sobre la nacionalización del cemento amenaza de inmediato las operaciones de diferentes compañías cementeras extranjeras que operan en Venezuela. Además de Cemex, la compañía francesa Lafarge y la empresa suiza Holcim tienen operaciones en este país. Cemex es el mayor fabricante de cemento de Venezuela, donde controla el 52 por ciento de la producción del producto. En tanto, Lafarge cubre aproximadamente un 25% de la producción total de cemento en Venezuela y Holcim, alrededor de un 17%. De acuerdo con estimaciones de los analistas, Cemex podría recibir entre U$S 400 y 800 millones como compensación por sus activos en Venezuela. No se ha han hecho las estimaciones para las otras dos empresas, mas lo que le interesa al gobierno es apoderarse de Cemex inicialmente.

La Siderúrgica del Orinoco, la mayor de las regiones andina caribeña y perteneciente al grupo ítalo-argentino Techint, fue privatizada en 1997, dos años antes de la llegada de Chávez al poder. La siderúrgica Ternium Sidor, controlada por el grupo argentino Techint, ha valorado entre US$ 3200-US$ 4000 millones sus operaciones en Venezuela y ésta fue la cantidad que solicitó al Gobierno de Venezuela. Pero el gobierno venezolano le respondió que sólo valía US$ 800 millones.
Ya la decisión está tomada y la revolución bolivariana aun cuenta con los recursos económicos para hacerse de las empresas privadas de “tipo estratégico” y transformarlas en entes públicos al servicio del “soberano”, según el lema de los revolucionarios que acompañan a Chávez en su arremetida contra la propiedad económica privada. En otras palabras, inversores, a mirar hacia otros horizontes. Por ahora las empresas inician el vuelo fuera de Venezuela.

¿Y la ideologización en las escuelas? tema de gran preocupación en la población venezolana, seguirá siendo el mayor bastión de lucha que los venezolanos mantendrán hasta el final. La temerosa “nacionalización de la mente de los niños” preocupa y en este punto sabremos hasta donde llegará la paciencia del venezolano.

Nos reencontraremos pronto…
Germán Sánchez

May 3rd, 2008
Macroeconomía, Venezuela

Por Paola Pecora

Estados Unidos Busca Más Inflación

Buenos Aires, Argentina
2 de mayo de 2008

Por Paola Pecora

*** Estados Unidos muy cómoda con la inflación….¿Y los mercados bursátiles parece que ya no quieren más bajas de tasas?

*** “Brasil investment grade”, finalmente… Y Ronaldo festejó por anticipado con un contrato forward…

La mayoría de las bolsas mundiales han estado cerradas por celebrarse el Día del Trabajor. Estados Unidos lo celebra el primer lunes de septiembre, pero festejó a su manera:

El DJIA subió 1,5% y llegó a los 13.010 puntos, el mayor nivel desde comienzos de enero. “La histeria ha desaparecido de Wall Street” decía el diario londinense The Times of London en noviembre de 1929.

Pareciera como que el ciclo de baja de tasas por parte de la Fed ya ha sido excesiva para el mercado y la sospecha de que este ciclo se terminaría, ha logrado contentar a los operadores que ven que el daño al dólar ha sido excesivo así como también lo ha sido la suba del precio del crudo, que llegó a US$ 120 esta semana.

El USDollar Index lleva un 3% de suba desde mediados de marzo, época en que rompió levemente a la baja el nivel mínimo de US$ 71, y ayer llegó a los US$ 73,3. Esta suba está erosionando la suba en commodities, y arrastró al oro que fue al mínimo de 4 meses, apenas por debajo de los US$ 850, y a US$ 112,5 el barril de crudo contrato junio.

En esta época en que se importa inflación del mundo más que deflación (proveniente de los países asiáticos hasta hace dos años), los bancos centrales mundiales se están dando cuenta que las políticas de revalorización de sus monedas es la protección que tienen frente a esta inflación que hoy se exporta al mundo.

Axel Merk, Presidente de Merk Investments y Portfolio Manager de Merk Mutual Funds, dice en su editorial para Gold Eagle:
“La Fed puede promover un dólar débil porque, en el pasado, un dólar débil no ha resultado necesariamente inflacionario. Sin embargo, esto no significa que el buscar activamente la debilidad del dólar no causará una alta y significativa inflación. Estamos viendo signos de que el dólar débil está pasándole factura a la inflación, ya que los precios importados han subido un 15% en 12 meses hacia el fin de marzo pasado, mientras que los precios del petróleo están contribuyendo a presiones inflacionarias, los precios están aumentando en los bienes, servicios y geografías.”

“Mientras las presiones inflacionarias aumentan, la Fed podría no ser capaz de ajustar la política monetaria sin temor a que la fragilidad del sistema financiero no pudiera manejar una política monetaria restrictiva. En realidad, creemos que la Fed parece buscar estimular la inflación para permitir a las instituciones financieras la reparación de los números de sus balances. A nuestro juicio, la Fed le da la bienvenida a la inflación en esta situación actual, a pesar de sus anuncios públicos contrarios; en la medida de que es uniforme, es decir que hubiera también inflación en salarios.”

*** “Brasil es el país del futuro. Y lo será siempre.” Es una risueña frase que circula en los medios económicos-financieros internacionales.

Perteneciente al denominado conjunto BRIC (Brasil, Rusia, India, China), llamado así por un economista de Goldman Sachs, que argumentaba que estos países con enormes territorios terminarían siendo potencias dominantes en el escenario mundial hacia el año 2050.

Brasil venía quedando relegado en esta tesis, con una China e India grandes importadores y fabricantes, y una Rusia y un Brasil grandes exportadores de recursos naturales.

Brasil era el país que venía demorando su ingreso a esta liga, debido a las crisis financieras que ha debido sortear en el pasado.

El miércoles pasado, la agencia de calificación de riesgo Standard & Poor’s le elevó a Brasil la nota de su deuda en moneda extranjera de largo plazo, de BB+ a BBB-. También elevó de BBB a BBB+ para la deuda en moneda local a largo plazo, y para aquélla de corto plazo, fue de B a A-3. Posee ahora categoría “estable”, lo que significa que hay pocas chances en los próximos dos años al menos, según el rating de la calificadora, de una alteración en la calificación.

Esto le abre las puertas al país ahora para recibir inversiones de grandes fondos de inversión internacionales, sólo habilitados a invertir en aquellos mercados calificados como “buenos pagadores”, es decir sin riesgos. Y muchos más inversores medianos y chicos los seguirán.

S&P afirma que la revisión del riesgo brasilero refleja “la madurez de las instituciones de Brasil y de la política monetaria” y “la mejora en las tendencias de crecimiento”.

El miércoles pasado, día del anuncio, el índice Bovespa de Sao Paulo cerró en el récord de 67.868 una suba de 6,3%. Y Guido Mantega, Ministro de Economía de Brasil, afirmaba: “Todos merecemos felicitaciones. Brasil ingresa ahora en el club de los países más respetados, de los países considerados serios”.

La inversión extranjera en Brasil ha sido récord en 2007: US$ 34,6 mil millones, frente a US$ 18,8 mil millones en 2006. Y hasta abril, totalizaba US$ 12,4 mil millones.

Esta calificación potenciará aún más el crecimiento en el sector de commodities. Brasil es el primer productor mundial de café, de azúcar, el segundo mayor productor mundial de soja, luego de Estados Unidos, segundo luego de China, en mineral de hierro.

Cuenta con enormes reservas de este mineral y la demanda global no para de crecer, produce casi el 20% del total mundial. Se esperan inversiones por un total de US$ 14.000 millones de acá a 2011 por grupos tanto locales como internacionales en el sector. Las puertas están ahora más abiertas que antes con esta nueva calificación de confianza internacional para el país.

Según el Instituto Brasileño de Minería (Ibram), la producción de mineral de hierro fue de 350 millones de toneladas en 2007 y con las nuevas inversiones en marcha debería llegar a 632 millones de toneladas hacia 2011.

¿Y quién mejor representa en Brasil esta explotación? Vale do Rio Doce (BVSP: VALE3; NYSE: RIO; LATIBEX: XVALO) por supuesto. “La producción mineral de hierro de Vale en el primer trimestre del año alcanzó las 74.787 de toneladas, frente a 67.354 en el mismo trimestre del año anterior, una suba de 10,6%. Esto ha significado un nuevo récord de producción para un primer trimestre.” Según el diario brasilero O Globo.

Y cerramos con la otra comidilla de la semana en Brasil: el jugador de fútbol brasilero Ronaldo, alejado de las canchas por estos días recuperándose de una lesión en la rodilla en Rio de Janeiro, Brasil, parece que habría celebrado un contrato forward con entrega física de mercadería con tres chicas el lunes pasado, para comentarles acerca de la evolución de su dolencia física. Pero parece ser también, que estas tres ‘chicas’ habrían resultado ser ‘chicos’, que en realidad eran ‘chicas’ (sí, travestis). El afirmó que “no sabía”, que había sido engañado. El contrato de futuros habría expirado esa misma noche, con todas las partes en el mercado de los desacatados (esto es la comisaría), con extorsiones y escándalo de por medio.

Hasta el próximo viernes,

Paola Pecora

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Nota de la Editora: Logró finalmente Brasil el grado de inversión que tantos esperaban, y con él, los debates acerca de los beneficios, pero también las consecuencias no siempre positivas desde el punto de vista macroeconómico, a largo plazo. Horacio cubre todo el espectro de sus causas y consecuencias. Me pueden enviar sus comentarios a: paola@moneyweekes.com

¿Qué Tan Bueno es para Brasil el Grado de Inversión?

Por Horacio Pozzo

El miércoles por fin fue el día para Brasil. Ese día, alcanzó el tan ansiado grado de inversión por parte de la calificadora S&P que le subió la nota de la deuda de largo plazo a BBB-.

Y como era de esperar, la euforia invadió a todo Brasil, desde la bolsa de San Pablo que registró una suba histórica de 6,33% hasta el mismo Luiz Inacio Lula da Silva para quien: “Brasil pasó a ser considerado un país serio, que tiene políticas serias”.

Luego de unas horas de pasada esta euforia por el logro alcanzado, creo que no estaría mal un momento de reflexión sobre varias cuestiones relacionadas al tema. La primera cuestión que yo plantearía es: ¿A qué se debe la mejora en la calificación de Brasil?…

Entiendo que sin dudas no solamente los indicadores de solvencia que muestra Brasil han hecho su aporte al logro, sino también una política sólida y de largo plazo que asegura la durabilidad de estas fortalezas macroeconómicas… ¿A qué me refiero con esto? A que en Brasil se tiene una visión estratégica de largo plazo y ello se nota claramente no sólo en la política monetaria que tiene en claro sus objetivos y no renuncia a ellos a pesar de los costos que impliquen, o en una política fiscal que no se desborda y es disciplinada. Brasil también entiende cuáles son las condiciones básicas para asegurar el crecimiento sostenido y trata de alcanzarlas: en este contexto se explica su política en materia energética y su búsqueda de minimizar todo posible factor de vulnerabilidad (y aquí se puede mencionar la decisión de Lula de generar políticas que disminuyan la dependencia de Brasil del trigo argentino).

Con lo anterior quiero decir que para obtener el grado de inversión no es suficiente con buenos indicadores macroeconómicos, como se pensaba hace un tiempo. De hecho, la Argentina en la década del 90 supo tener indicadores macroeconómicos superiores a la de países que gozaban del grado de inversión y sin embargo, no pudo alcanzar dicha calificación. Brasil la logró y todo hace indicar que la mantendrá por mucho tiempo.

Teniendo un poco más claro el por qué de este logro de Brasil, la próxima reflexión que yo haría es acerca de lo siguiente: ¿En qué beneficia a Brasil el haber alcanzado el grado de inversión?

Ya el ministro de Hacienda, Guido Mantega, dio en sus declaraciones un primer aspecto positivo derivado de este logro: “los intereses deben caer para los que suscriben créditos. El costo del dinero debe bajar (…) y hará que haya atracción de inversión”. Claramente una mejora en la calificación crediticia de Brasil, originará una disminución en el costo del dinero, pero la cuestión no termina ahí…

La mejora crediticia de Brasil muy probablemente genere un influjo de inversiones hacia este país y no solamente del tipo financiero. Al disminuir el riesgo, muchas inversiones que no cuadraban en la relación riesgo-rentabilidad, ahora probablemente lo hagan. Y del lado de los flujos de capitales, muchos inversores institucionales que tienen limitado invertir en países que no son grado de inversión, ahora podrán elegir a Brasil dentro de las alternativas.

Para cerrar en lo que a Brasil se refiere, quizás sería bueno también indagar en lo siguiente: ¿Puede tener alguna implicancia negativa esta mejora en la calificación? Sé que es una pregunta que para muchos carece de sentido… ¿Cómo puede ser mala una mejora en la calificación crediticia de un país? Yo entiendo que existe al menos un aspecto en el que esta mejora en la calificación crediticia le puede jugar en contra a Brasil: por el frente cambiario.

El incremento en el flujo de capitales hacia Brasil amenaza con incrementar la apreciación cambiaria que este país viene sufriendo. El gran atractivo que genera como potencia emergente (y ahora como “inversión segura”), puede jugarle en contra ya que incrementará las presiones a la apreciación de su moneda no solamente frente al dólar sino frente al resto de las monedas. La cuenta corriente de Brasil ya venía sintiendo el efecto negativo de la apreciación cambiaria.

Otra cuestión a tener en cuenta es la problemática inflacionaria… ¿Se pueden generar mayores presiones inflacionarias? Uno puede pensar que si se produce la reducción en las tasas (tal como mencionara Mantega), ello impulsará a la demanda agregada y en consecuencia, se presionaría sobre el nivel de precios. Esta problemática es más compleja de lo que la planteo acá, pero a grandes rasgos se pueden vislumbrar múltiples factores que alentarán a la demanda agregada en Brasil y este es un tema para seguir con atención.

Ahora el grupo de países latinoamericanos que gozan del privilegio de ser grado de inversión son ahora Brasil, Perú (otro recién ingresado al club), México y Chile. Colombia en tanto, está a un paso de serlo. Este logro individual de estos países genera beneficios para toda la región porque aumenta la fortaleza de la misma ante los ojos de los inversores internacionales (yo lo llamaría, un “efecto contagio positivo”). Esperemos que el resto de los países sepan aprovechar este beneficio.

Nos encontraremos nuevamente el próximo lunes,

Horacio Pozzo

May 2nd, 2008
Brasil

Por Horacio Pozzo

Nota de la Editora: Biodiesel ¿Sí o no? Horacio nos cuenta las últimas novedades del sector y las compañías que directa o indirectamente se favorecen con esto en Brasil. Me pueden enviar sus comentarios a: paola@moneyweekes.com

Las Claves de Brasil para ser Líder en Biodiesel

Buenos Aires, Argentina
1 de mayo de 2008

Caña de azúcar, maíz, trigo, soja…Esto que parece una lista de compras de alimentos, difícilmente el común de la gente hubiera imaginado una década atrás que hoy representan productos básicos para la producción de biocombustibles. En los últimos años se ha producido una gran revolución en el mundo con la masificación tecnológica (el boom de los celulares, las notebooks, los nuevos reproductores de música, etc, etc) y el avance de la globalización. Hoy nos encontramos con un mundo muy diferente al que dejamos atrás con el final del siglo XX. Y en el siglo XXI los biocombustibles ganan protagonismo a pasos agigantados.

Mientras el precio del barril de petróleo se mantiene por las nubes, la generación de combustibles alternativos sigue siendo una actividad rentable. No por ello, uno debe olvidar las grandes resistencias que están surgiendo a raíz del encarecimiento en el precio mundial de los alimentos y de las dudas acerca de los posibles efectos del desarrollo de los biocombustibles sobre el medioambiente. Pero mientras este debate se encuentra en sus inicios y aún no ha alcanzado resultados concluyentes, los biocombustibles siguen desarrollándose.

En materia de biocombustibles, Brasil arrancó en punta y gracias a ello es que ha logrado liderar, junto con Estados Unidos, la producción mundial de etanol. En la semana desde la estatal Compañía Nacional de Abastecimiento (Conab), se anunció que para este año se espera una producción histórica de etanol de caña de azúcar. La proyección oficial estima que Brasil producirá este año entre 26.400 y 27.400 millones de litros de etanol (esto es, entre 14,9% y 19,4% más que en 2007).

Para Brasil la cuestión energética es estratégica y es por ello que el desarrollo de los biocombustibles y el fomento de la actividad en el sector petrolero, forman parte de su política de estado. Cualquiera que se ponga a pensar por un instante en los elementos claves para la economía de un país, se dará cuenta que el sector energético lo es. Así pasó en su momento con el fomento de las industrias pesadas, tales como el acero.

Charlando con el carnicero de mi barrio, que dice saber del tema, afirmaba: Brasil no piensa solamente en asegurarse el autoabastecimiento sino que ha diseñado una estrategia para lograr el liderazgo regional en la materia… No sé si sabe realmente del tema, pero esta visión de Brasil es la que puede tener cualquier comerciante que busca dónde está la nueva oportunidad de negocio.

Como economista, he visto muchos trabajos de colegas acerca de los determinantes de tal o cual fenómeno en América Latina. Así hoy contamos con miles de trabajos sobre el fenómeno de los flujos de capitales hacia la región en los 90s, sobre los determinantes de las privatizaciones etc, etc. Creo que esta vez, no va a ser necesario que desde la profesión, se busque determinar econométricamente o mediante cualquier otro método, cuáles han sido y serán, los determinantes del desarrollo de los biocombustibles en Brasil.

Una política de estado concreta y clara, en donde desde el gobierno brasileño se ha tenido una visión estratégica, es lo que hoy por hoy explica el gran desarrollo de los biocombustibles. Y es también lo que explica el gran volumen de inversiones que llegan hacia el sector y de las cuales comentaré tan sólo algunas, todas anunciadas en las últimas semanas.

Así, por ejemplo, la estadounidense Amyris decidió unirse a la brasileña Crystalsev y acaban de anunciar que producirán en Brasil un nuevo diésel renovable sobre la base de caña de azúcar que tendrá, según dieron a conocer: “propiedades iguales o mejores que el diésel derivado de petróleo”. Lo paradójico del caso es que, como cuenta el presidente de la Amyris, John Melo, la tecnología para el nuevo combustible surgió por casualidad cuando Amyris trabajó en la bioingeniería para producir Artemisia, un ingrediente clave para el remedio contra la malaria.

Lo cierto es que según Melo, el nuevo combustible se podrá mezclar hasta en un 80% con el derivado del petróleo, sin que el diésel pierda sus características, aunque en principio, no podrá usarse como sustituto del carburante fósil.

Cuando le preguntaron a Melo, por qué se decidieron por Brasil, la respuesta fue contundente: “por ser líder en la producción de caña de azúcar y por su posición mundial como líder en combustibles alternativos”.

Otra empresa que ha puesto sus ojos en el sector de los biocombustibles en Brasil es nada más ni nada menos que la tercera mayor compañía mundial del sector: British Petroleum. Este gigante petrolero británico anunció hace una semana que comprará el 50% del capital de Tropical Bioenergia. Tropical Bioenergia es una empresa productora de etanol creada por los grupos brasileños Santelisa Vale y Maeda Group.

Pero en Brasil, todo este boom de los biocombustibles no se limita a su producción solamente, sino que hay empresas que han visto en su desarrollo un nicho de mercado para insertar sus productos. Tal es el caso de una automotriz…

Fiat Powertrain Technologies, empresa del Grupo Fiat anunció, a través de su gerente general para el bloque Mercosur, Franco Ciranni, que va a lanzar un motor alimentado por etanol en Brasil en el 2010 para su uso en camiones y maquinaria agrícola,.

Según el directivo de Fiat: “El objetivo es ofrecer a la industria de caña de azúcar un equipamiento que permita reducir gastos, en la medida en que las destilerías cuentan con producción propia de etanol y, por lo tanto, con combustible a precio de costo para sus actividades de cultivo y transporte”.

El proyecto de Fiat Powertrain Technologies está bastante avanzado a tal punto que ya está definido que los camiones tendrán chasis de Iveco, otra empresa del Grupo Fiat, y sistemas de inyección de Bosch.

El primer interrogante que me surgió a medida que adentraba en la evolución del desarrollo de los biocombustibles en Brasil es la problemática de las tierras dedicadas para los cultivos. Afortunadamente, encontré la respuesta en el CONAB que asegura que Brasil tiene hoy 276 millones de hectáreas de áreas cultivables, de las cuales el 72% son ocupadas por pasto, 16,9% por granos y apenas 2,8% por la caña de azúcar, con lo cual, lo utilizado actualmente para la producción de biocombustibles es una porción muy pequeña del total de tierras cultivables en Brasil.

Nos encontraremos nuevamente mañana,

Horacio Pozzo

May 1st, 2008
Brasil