Por Paola Pecora
Lo bueno de estos encuentros a través de estas columnas con ustedes es que me permiten contarles a todos y de una vez, cuestiones que importan a todos los que operan o quieren informarse un poco más sobre mercados. Y ahorrar tiempo es tan importante como cuidar los recursos naturales del planeta. Con el tiempo bien empleado se construye, con el mal empleado, nos dañamos haciéndolo extensivo a toda la humanidad con la que no interactuamos eficientemente. Como dice el escritor y célebre cantante italiano Claudio Baglioni, “il tempo è come l’aria che esiste proprio quando manca” (El tiempo es como el aire, que existe realmente cuando falta). Empleemos sabiamente el tiempo, entonces.
Mucha gente me ha estado preguntando últimamente sobre esta ola creciente mundial de adquisiciones de empresas por fondos de capital de inversión privados.
¿Quiénes son?
Estas compañías privadas son firmas que pueden ser hedge funds (fondos que invierten en instrumentos altamente sofisticados de riesgo y alto retorno en los mercados de capitales), fondos de inversión de riesgo (compran compañías privadas) y/o firmas que se dedican a comprar compañías devaluadas tanto privadas como cotizantes.
¿Diferencia con las compañías públicas?
Su nombre lo indica: ‘privacidad’. La compañía pública debe rendir, primero informes detallados y regulares a organismos de control de mercados y segundo a sus accionistas. Qué invierte, cómo, dónde, por qué. La privada tiene la libertad que le concede la privacidad, no necesitan informar al público sobre sus acciones. Si voy a cenar con Al Pacino, lo más probable es que al día siguiente la prensa sepa más de mí que yo misma. Yo sería la compañía que, de privada, pasó a ser pública con un montón de requisitos más exigentes que cumplir que cuando era privada y nadie me evaluaba. No podré más salpicar con mi auto a la gente los días de lluvia porque más ojos estarán posados sobre mí. Es decir, antes podía portarme peor.
¿Por qué prefieren sacar a las compañías de las bolsas?
Una razón es la anteriormente citada y una segunda puede ser el hecho de que se busca una menor injerencia e invasión del público y de organismos de control bursátiles, altamente sensibles a lo que fue el festival de fraudes corporativos en danza, Enron et al. Excesivas regulaciones para listar compañías en bolsas luego de los escándalos corporativos obligaron a los accionistas también a exigir reglas limpias y cuentas claras, en cierta manera para evitar la desaparición de sus firmas bajo una montaña de deuda o corrupción, que muchas veces es lo mismo. No pudiendo abrir su capital,
¿Cómo se fondean?
A través de fondos de pensión, compañías de seguros, bancos.
¿Cuáles son las compañías más importantes?
Kohlberg Kravis Roberts & Co., The Carlyle Group, Texas Pacific Group, Goldman Sachs PIA.
¿Cuáles compañías públicas han sido adquiridas por estos fondos privados?
Chrysler, TXU, Harrah’s, Sallie Mae, Fairmont Hotels, Dunkin’ Donuts, Burger King…
¿Por qué este boom de adquisiciones?
Disponibilidad de crédito barato y términos de préstamos favorables. En realidad es un boom de crédito el que estamos presenciando, y consecuentemente de adquisiciones. Hay efectivo de sobra para gastar. Algo ya comentamos en artículos anteriores “Quién paga esta fiesta” http://moneyweekes.com/?p=43 donde advertíamos sobre los peligros a futuro de los buyouts apalancados.
¿Esas compañías adquiridas son luego ofrecidas en los mercados de capitales nuevamente?
Lo son, pero el inversor bursátil que pretenda recomprar esas acciones en bolsas deberá estar atento, porque muchas veces se las han endeudado más de lo aconsejable, o vendido algunos activos supuestamente para hacerlas más rentables y el resultado es una compañía más desvalorizada que antes de ser retirada de cotización.
¿Puede estar marcando un pico de mercado?
No lo creo. El mercado bursátil norteamericano se ve, según indicadores técnicos, muy alcista tanto de mediano como de largo plazo. Según el Wall Street Journal el movimiento de adquisiciones estaría por desacelerarse. Pero al mismo tiempo agrega que “hay alrededor de 300 mil millones de dólares disponibles para ser invertidos” y que “ese dinero busca candidatos” según David Kostin, Director de Estrategias de Inversión Norteamericanas de Goldman Sachs.
Afortunadamente ninguno me preguntó si puede darse un escenario de retiro de gran parte de las empresas cotizantes en bolsa por capital privado y quedarse ellos sin variedades bursátiles donde invertir. Pero igual, tranquilicémoslos: sólo el 35% de todas las fusiones y adquisiciones corresponden a buyouts.
Hasta la Próxima
Paola Pecora
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