Por Paola Pecora
Argentina está siendo artificialmente modificada. Al igual que esas mujeres que vemos en las revistas con todos los recortes y mejoras en sus fotografías que el programa Photoshop otorga y de golpe un día las cruzamos en la calle y se nos viene el mundo abajo….”Debe ser la hermana… ¡¡No, la madre !!…” esa trastocación de la realidad es la que se vive hoy en Argentina. Algo que parece… que ilusiona… pero que no es.
Desde el año 2003 los argentinos vivimos dentro de un teatro. Un período constitucional que se ligará en los libros de historia, más a una corriente intelectual que a una administración de estado. La administración de gobierno del presidente Kirchner representa diariamente funciones ininterrumpidas del llamado ‘Teatro del Absurdo’ de Ionesco o Beckett (théâtre d’avant garde), corriente teatral gestada entre los años 1940-1960, en que la situación en el escenario contradice los textos que recitan los actores (de gobierno). Las crisis se niegan sistemáticamente (inflación, energía, recaudación impositiva, hechos de corrupción).
Una de las obras más clásicas ‘Esperando a Godot’ escenifica la espera de alguien que nunca llega y no se sabe si existe; hoy en Argentina se está esperando a una oposición política que pueda capitalizar en alguna medida los excesos gubernamentales. Pero… parece no llegar tampoco.
Parte de la política del Photoshop es la llevada a cabo con estos organismos desdoblados: tenemos una agencia de noticias oficial, es decir con censura, ‘Telam’ (Agencia Nacional de Noticias de la República Argentina) donde el gobierno cuenta lo que quiere y deja bien parado, y otra autodenominada ‘Telam sin censura’ en donde quienes quedaron fuera de la anterior o simplemente la abandonaron por principios, cuentan la realidad. Tenemos un Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC, rebautizado INDEK, por su cercanía con el gobierno) que ha sido salvajemente invadido por photoshopers para seguir mostrando los números que a ellos conviene y no alarmar a la sociedad para no provocar psicosis inflacionaria que ya sabemos como termina en Argentina y para llegar limpio el gobierno a Octubre, y tenemos un ‘INDEC’ paralelo con los ‘exonerados’ del organismo por ser demasiado leales a los números, y que cantan cifras de un 20% de inflación, frente a un 9-10% de los photoshopers.
La inflación de Julio fue según INDEK de un raquítico 0,5%. Mismo la mayoría de los economistas esperaba que esta cifra photoshopeada fuera algo más alta, 0,7%. Y la inflación de todo el país es mayor a la de Buenos Aires, cuando todos sabemos bien que es al revés… “El 0,8% de inflación nacional está influido por el índice de la Capital que tira para abajo el promedio. Si se excluyen los datos de Buenos Aires, el alza en el costo de vida en julio se ubicaría por encima del 1,4%, lo cual es grotesco, ya que se trata del tercer mes consecutivo en el que la inflación en el interior triplica a la porteña”, explicaba el economista Pablo Rojo a La Nación. Hay datos filtrados por empleados del INDEC que indican que la inflación de Enero 2007 fue de casi el doble de lo que el organismo publicó (1,9% vs 1,1%). Nos preguntamos… ¿y si a eso hubiera que agregar aumentos en tarifas de servicios públicos o transporte (se habla de un ajuste de 150-200%), de cuánto sería el índice? Aldo Abram, economista de la consultora Exante “Da vergüenza tener que adivinar en lugar de trabajar como analista. Pero la verdad es que la inflación debe estar ya superando largamente 12% en los últimos 12 meses. Solamente julio debe haber estado entre 1,3% y 1,5%. No me extrañaría que, en este contexto, la inflación real llegue a estar cerca de 20% a fin de año.”
Como adelantásemos en ‘Argentina Al Borde del Colapso’, los cortes de energía pronto se harían sentir en el ritmo de crecimiento argentino. En Julio, la producción industrial subió el 2,7% interanual y cayó un 2,1% con respecto al Junio. También resintió al superávit comercial, bajó un 50% respecto a Junio por aumento de importación de combustible (creció 159%) además de aumento del gasto (elecciones). La construcción decreció en junio (3,6%) con respecto a mayo (5,9%) y junio (6,1%)
Kirchner entra al gobierno con un timing perfecto: el viento de cola del crecimiento mundial que arranca en 2002 luego de una caída a niveles de 2% anual en 2001 de un máximo de 5,5% en 2000. Y desde entonces estamos en un ciclo mundial de crecimiento expansivo. Y de gran liquidez mundial. El crecimiento económico se mantiene elevado pero se debilita. La Argentina venía de una crisis severísima en 2001, de crecimientos negativos con crisis social, política, confiscación de depósitos bancarios, devaluación, crisis fiscal, caída de reservas, endeudamiento altísimo. Si el bullish momentum que está teniendo la administración K no logra interrumpirse, su mujer, la Senadora Cristina Kirchner pasaría a ser la candidata puesta a ‘dedo’ por el partido gobernante. ¿Un tanto hegemónico? Tal como ha sido su gobierno. Le espera un futuro complicado: inflación en aumento, crisis energética, regulaciones de precios, falta de inversión extranjera, necesidad de ajuste de tarifas de servicios públicos, transporte. El gobierno se está mordiendo la cola como los gatos girando en redondo sobre sí mismo. Para no aumentar las tarifas eléctricas, compra energía más cara de lo que la paga el consumidor, y la paga con superavit fiscal, que se viene reduciendo por subsidios locales y por compras al extranjero más caras también. Pasa lo mismo con el transporte (US$ 5 millones diarios en subsidios). En algún momento esa caja se terminará. Y Cristina estará allí para ajustar el desarreglo. Se espera una justicia tarifaria que ponga fin a este esquema perverso. Los sindicatos tienen pedidos de aumentos salariales en carpeta que no bajan del 20%. Lo interesante es que este modelo falla y habilita dos escenarios futuros: o se lo reconoce y ajusta la realidad y eliminamos el Photoshop (¿nos preguntamos por qué no se hace ahora siendo que la línea es la misma? Y por esta razón política de base es que la Argentina no puede despegar económicamente) de la Argentina, o seguimos metiendo la inflación bajo la alfombra y todo estalla como en las peores épocas hiperinflacionarias. Además, las volatilidades en los mercados internacionales golpean fácilmente a Argentina, debido al incumplimiento de la deuda en 2001, lo que hace también un prácticamente inexistente acceso al crédito internacional.
El largo plazo en Argentina no excede los 4 años, el límite de los mandatos presidenciales. Se acomodan las necesidades del poder de turno y el desarrollo estructural del país se deteriora. No hay una política sustentable hacia adelante, un desarrollo político de inversión que se comience con un presidente y siga con los siguientes. Usualmente los que sigan van a criticar lo anteriormente hecho y diagramar su propio plan de inversión. Una de las razones por las que Argentina en el mapa mundial no se considera un buen puerto para invertir ya que los inversores internacionales quieren tener garantías a largo plazo, conocer retornos y recupero de sus inversiones. Cuando un gobierno fija precios máximos, ‘reta’ a los jefes de empresa cuando pretenden aumentar sus precios por mayores costos, no sólo persigue a los empresarios opuestos a él, sino que los enjuicia y pide a los consumidores no comprarles (Shell)… ¿qué kamikaze querrá venir a arriesgar su capital en Argentina? Y los locales… y los locales que no son amigos K, ya conocen cómo jugar con esa imprevisión y falta de proyecciones, pero se vuelven locos también. Brasil o Chile son dos países en donde sus administraciones de gobierno se plantean un desarrollo y lo ejecutan y prosiguen más allá de los gobiernos. Allí van las inversiones en mayor medida. Si a la Argentina le va tan bien… ¿por qué se están yendo empresas extranjeras de la Argentina? Exxon Mobil puso en venta su filial argentina, Shell lo estaría analizando. No hay progreso sin integración internacional ¿’Crecer’ a lo Chávez?
El valor del dólar está controlado por el Banco Central, interviniendo por debajo de 3,10 y por encima de 3,18. Hasta ahora el mayor problema han sido las bajas del billete. Porque hay que emitir pesos y luego esterilizarlos por deuda. El escenario por ahora ha sido manejable hasta que tuvimos este terremoto externo en los mercados que ha llevado a un temor generalizado y a buscar refugio en el billete como en el pasado, además de generar un aumento de tasas. El dólar se mantendrá en esta banda de flotación de acá a 3 meses, es muy probable que por expectativas en diciembre tienda a sobrepasar el nivel superior de la banda y quedar entre un 3-5% más alto para 2008. Nivel en el que, si todo queda en familia, será un nivel confortable para los objetivos de “cambio”, “acumulación con distribución” y “construcción”, hasta ahora únicos ejes de programa de gobierno de la kandidata.
En cuanto al mercado inmobiliario, siendo que las propiedades standard y medias en general tienden a replicar la economía, es esperable una desaceleración y amesetamiento de sus valores en el corto plazo, la gente no se aventurará a adquirir propiedades en un contexto de incertidumbre poltica y económica. El crecimiento se encuentra en niveles inferiores a 2006, los plazos de compra se han alargado y el mercado está reajustando, la cantidad de escrituras de compraventa en la ciudad de Buenos Aires, en el primer semestre de 2007 tuvo un incremento interanual de sólo un 1,18 por ciento. La prima por el furor desatado entre extranjeros por propiedades argentinas –que mismo los argentinos debimos pagar- está tendiendo a disminuir e irá reduciéndose neutralizada por una mayor oferta de unidades de muchos que adquirieron con fines especulativos, hoy en un tope de precios, se tentarán a vender. Un reacomodamiento de precios llevará a la posible obtención de unidades standard (las más elásticas) a precios más competitivos y las más inelásticas o premium reacomodándose también, pero en menor proporción relativa a las anteriores.
¿Sobre qué se sustentó el modelo K? alto precio de commodities, retenciones a las exportaciones, presión fiscal, regulación de precios, bajas tasas de interés, estimulación de demanda agregada con alto tipo de cambio, consumisión del stock de capital. Se cambie o no el modelo, el próximo gobierno heredará una pesada carga. Argentina no quiere hacer las reformas estructurales necesarias en períodos de bonanza económica. Llega un punto que se gasta el superávit fiscal, baja la recaudación impositiva. Por eso crece pero no se desarrolla. Se aprovechan estos microclimas para negocios inmobiliarios por extranjeros, o modelos de negocios de extranjeros con peso devaluado, capitales golondrina que cuando las condiciones se ponen más dificíles emigran y la Argentina queda netamente vendedora. Desde los 70s que en Argentina se producen crisis cada 6-7 años. Siendo que la última fue en 2001; estaríamos próximos a otra si de seguir la historia se trata. Si bien las condiciones macroeconómicas son más sólidas que en épocas pasadas, éstas condiciones vienen perdiendo solidez mes a mes; es de esperar un giro rápido de timón o antes del fin de 2008 las consecuencias pueden ser graves.
Como decía Aranguren, presidente de Shell Argentina, en 2002: “El próximo presidente tiene que ser un revolucionario. Y ser revolucionario hoy, en la Argentina, es apegarse a la ley.”
Paola Pecora
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