Por Horacio Pozzo

Nota de la Editora: Inflación en la economía y apreciación de la moneda peruana. A primera vista, el gobierno allí considera la inflación una consecuencia de la suba mundial en alimentos. Fitch le elevó la nota. Me pueden enviar sus comentarios a: paola@moneyweekes.com

Aunque Perú Crece, La Popularidad de Alan García Seguramente Caerá

Buenos Aires, Argentina
3 de abril de 2008

Si hay dos aspectos que están molestando al pueblo peruano por estos tiempos son la inflación y la apreciación de su moneda. A tal punto es el disgusto que les genera que a pesar del crecimiento y fortaleza que muestra la economía de Perú (incluso ayer, las proyecciones de crecimiento para este año se revisaron al alza), la aprobación de la gestión del gobierno de Alan García se encuentra en su mínimo.

Inflación en el mes de marzo fue del 1,04%, con lo cual, la tasa inflación de los últimos 12 meses asciende al 5,55%… ¿Es para preocuparse?

La primera impresión que uno puede tener es que no, que no parece tan preocupante este nivel de inflación. Más en mi caso que, como argentino, convivo con una tasa inflación real varias veces mayor. Y luego de leer las declaraciones del ministro de Economía y Finanzas, Luis Carranza diciendo: “Lo peligroso sería si este aumento de precios se da de manera generalizada y que esté fuera de control, pero eso no está pasando y no va a pasar… Lo que está pasando es un fenómeno de mayor inflación en todo el mundo, fundamentalmente por el tema de alimentos”, me queda la impresión que tampoco hay demasiada preocupación desde el gobierno.

No es que al gobierno peruano no le preocupe que haya mayor inflación, sino que entiende que las perspectivas tienden a mejorar: “Vemos desaceleración a nivel internacional, eso está pasando porque el flujo especulativo que se dio en el trigo, maíz, soja y bolsas de productos durante enero y febrero ya se está desinflando en marzo y eso es muy positivo”, dijo Carranza.

La probabilidad de una desaceleración de la economía mundial es cada vez más probable. Bernanke reconoció ayer que es posible que durante el primer semestre de este año, el producto estadounidense se contraiga, lo cual afectará al resto de las economías. Para el FMI, incluso ya hay un 25% de probabilidades de que la economía mundial entre en recesión.

La clave de esta problemática seguramente pasará por saber si este crecimiento en los precios, que proviene principalmente de los alimentos, comienza a verse trasladado en los precios de los demás productos y servicios generando una mayor expectativa de inflación en el país. Ahí sí que la situación puede agravarse seriamente.

Cuando veo las medidas que adoptó el gobierno peruano para enfrentar el incremento de los niveles de inflación, a saber: reducción de los aranceles a las importaciones de los productos alimentarios, una política monetaria restrictiva y el establecimiento como meta operativa para este año de un superávit fiscal de un 2% del PBI (para desacelerar el crecimiento de la demanda interna), me resultan todas medidas acertadas y sanas.

————-Inversiones Excepcionales———-

Nuestra newsletter de inversión, Inversiones Excepcionales, ha obtenido ganancias de hasta 700% con compañías como Suncor Energy (NYSE:SU) de la mano de la suba del petróleo… en esta newsletter encontrará compañías que se han beneficiado con esta suba de commodities. Y estas subas no se detienen: Si quiere conocer nuestra cartera de inversión y nuestras últimas recomendaciones, cliquee aquí
—————————————
A pesar de que comprendo las bondades de estas medidas antiinflacionarios, Humberto Campodónico, desde el site peruano “La República” ya habla de su fracaso y las critica duramente: “Lo primero que se aprecia es el fracaso del MEF, que dijo que las rebajas arancelarias a los productos alimenticios importados bajarían la inflación sustituyendo en los hechos las funciones del BC de Reserva del Perú. Pues bien, en marzo, según el INEI, los productos que más subieron, por efecto de insumos importados, fueron el trigo (1.2%), el maíz amarillo duro, la leche en polvo (2.1%) y el aceite de soya (6.5%). Todos ellos tuvieron hace poco rebajas de aranceles (por ej. el trigo duro bajó de 17% en el 2006 a 0% en julio del 2007)”.

Es cierto que las rebajas arancelarias no resultaron ser todo lo efectivas que se esperaban. También es cierto, como marca Campodónico, que en Perú no existen políticas sectoriales adecuadas desde el ministerio de Agricultura (hay una ley, la 28.812/06 que otorga incentivos a los productores de maíz amarillo duro, pero espera ser reglamentada) que podrían aliviar las presiones inflacionarias. Quizás en este aspecto deba profundizar el gobierno de Alan García para atenuar las presiones inflacionarias y ser menos vulnerables a los vaivenes de los precios internacionales de los commodities agrícolas.

Y de la mano del aumento de la tasa de inflación, se viene apreciando la moneda peruana… Esta situación, era impensada hace unos años atrás, por lo menos en Latinoamérica, ya que el circuito iba desde la devaluación de la moneda a la tasa de inflación y a una nueva devaluación… Entonces inflación y devaluación nominal del tipo de cambio iban de la mano. Pero con la política monetaria de metas de inflación que requiere reglas claras y un cumplimiento cuasi estricto un dato de mayor inflación genera inmediatamente la expectativa de aumento de tasas de interés y es por ello que vemos la apreciación inmediata de la moneda.

En relación a la evolución del tipo de cambio, aquello que todo el mundo tomaría como una muy buena noticia el hecho de que Fitch Ratings elevó la calificación de la deuda peruana a BBB- desde BB+ ayer, situándola de este modo en el tan deseado Investment Grade, representa una nueva preocupación para el gobierno peruano ya que puede incrementar el volumen de capitales provenientes del exterior lo cual va a presionar aún más a la moneda local haciéndole perder más competitividad.

Es por ello que los productores peruanos están muy malhumorados por esta situación porque por un lado ven que la tasa de inflación socava sus ganancias, mientras que la apreciación del sol peruano les quita competitividad. Y peor es la situación para aquellos sectores productores de alimentos donde se eliminaron los derechos de importación.

De todos modos esta situación tiene sin cuidado al presidente del Banco Central de la Reserva del Perú, Julio Velarde, para quien, al igual que lo que esperan (y desean), la mayoría de los banqueros centrales la posible desaceleración-recesión de la economía estadounidense, derivará en una reducción de los precios internacionales de los alimentos. En las proyecciones de inflación del BCR, la inflación seguirá subiendo hasta mayo, mes en donde se comenzará a observar una caída en los precios de los commodities alimenticios y que impactará positivamente en el nivel de precios doméstico.

Si esto es así, entonces no habría que esperar que el BCR aumente las tasas en la próxima reunión ya que no tendría sentido dado el rezago de la política monetaria en incidir sobre la parte real de la economía. Habrá que esperar hasta el próximo 10 de abril para confirmar si lo que dijo Velarde, es lo que piensa el BCR. Un alza de tasas puede resultar un mal signo ya que evidenciaría que la situación inflacionaria no se calmará en los próximos meses (o que incluso, el BCR está percibiendo efectos de segunda vuelta en los incrementos de precios).

Nos encontraremos nuevamente mañana,

Horacio Pozzo

April 3rd, 2008
Perú

Escriba un Comentario