Por Paola Pecora

Ver el precio de una acción que uno venía siguiendo muy de cerca, y de repente darse cuenta de que está a un precio accesible siempre genera emoción. Uno piensa “este papel podría tener un up-stream más que interesante”. Proyectamos el gráfico con una línea apuntando al cielo, calculamos el precio al que la venderíamos sin ser demasiado ambiciosos, pero tampoco dejando pasar una ganancia mayor. Pero, frustrante es cuando esta burbuja psicológica en la que ingresamos se pincha, una vez que estudiamos el papel.

Eso fue exactamente lo que me pasó con las acciones bancarias que operan en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires (BCBA). Actualmente existen 5 instituciones financieras operando allí (Macro, Galicia, Francés, Hipotecario y Patagonia) y todas se encuentran lejos de sus precios máximos, alcanzados en febrero de este año (exceptuando el Patagonia que realizó su IPO hace poco más de 3 meses).

Hoy en día parece casi imposible que los precios de estos bancos empiecen a repuntar y se acerquen a los máximos. El lunes de esta semana se conocieron los resultados de los bancos para agosto y la verdad, fueron más que decepcionantes.
El Banco Macro, perteneciente a Julio Brito, gran aliado del actual gobierno, llegó a cotizarse a casi $ 12 pesos a mediados de febrero. En la actualidad, cada acción ronda los $ 9, lo que representa una caída de 25% en su cotización. En agosto, este banco fue el único que pudo cerrar su balance en terreno positivo: ganó $ 2 millones. Esta ganancia es insignificante si se considera que a principios de año estaba ganando más de $ 40 millones por mes.

Eduardo Fernández, analista de RavaOnline.com, me explicó que esto es un claro ejemplo de la situación que están atravesando los bancos argentinos. La crisis en el sector financiero está impactando en los resultados, en especial en aquéllas instituciones que tienen ADR´s en Nueva York. Según Fernández “si no repuntan los datos en noviembre, las ganancias del año se van a empezar a licuar, lo que dejaría en una situación complicada a los papeles”.

El informe que dio a conocer Moody´s la semana pasada tampoco fue muy alentador. A pesar de sostener que los bancos se encuentran en una situación “estable”, resalta que hay amenazas que podrían provocar que sus “ratings”y, por ende, la confianza de los inversores, caigan. Ello llevaría a una caída automática en sus precios.
Según el informe firmado por Andrea Manavella, vice presidenta/analista senior de la calificadora de riesgo, “el incremento en los costos operacionales, provocados por una mayor inflación, podrían generar una compresión en los márgenes de ganancia y, por lo tanto, presionar los beneficios de los bancos”. Esto, sin lugar a duda, es lo que está sucediendo en la actualidad. Además, la Bancaria, sindicato de los empleados bancarios, ya empezó a plantear que el año que viene exigirá un nuevo aumento de al menos 20%.
Por otro lado, como me explicó Eduardo Fernández, el dólar ya empezó a moverse y ello no va a favorecer los balances de los bancos. Consideremos la siguiente situación: ante un dólar más alto, el ahorrista va a empezar a demandar que el banco le pague más para no pasarse a la moneda norteamericana, que lo protege de la inflación. Como en la actualidad las instituciones tienen “prohibido” subir la tasa pasiva, por orden del gobierno, al elevarse su tasa activa, el spread se irá reduciendo y, de esta manera, las ganancias de los bancos. A esto se le suma que los títulos públicos que tienen los bancos, se depreciaron de forma abrupta desde enero.

Como nos explicaron en Finanzas I, en la facultad, y en forma resumida, el valor de una acción son las ganancias futuras de la empresa descontado a una tasa para traerlo a valor presente. Esto lo dividimos por la cantidad de acciones existentes y ahí obtenemos el valor del papel. Entonces, si el nominador se achica, como viene sucediendo, el precio será menor. Esto es exactamente lo que está sucediendo y existen pocas esperanzas de que la situación se revierta.

Entre estas esperanzas se encuentran las expuestas por Capital Markets Argentina en su análisis semanal de renta variable. En el informe firmado por Alejandro Quelch las perspectivas favorables de los bancos se basan, principalmente, en que se beneficiarán principalmente por la “escasez de opciones de inversión en el mercado doméstico”. Personalmente, esta explicación que le aplican tanto al Banco Galicia como al Hipotecario, no me convence. Siento como que se me está diciendo: “bueno, esto es lo mejor de lo peor y por eso va a subir”. En lo que a mí respecta, prefiero ir a lo mejor de lo mejor.

Hay que reconocer que los bancos, para lo que es la historia de estas instituciones en la Argentina, se encuentran en una posición bastante sólida. Entre estas fortalezas se encuentra una menor exposición al sector público (exceptuando el Banco Patagonia que tenia una gran cantidad de Lebacs y, al depreciarse éstas en medio de la crisis norteamericana, los activos de la institución disminuyeron drásticamente).
Tenemos el ejemplo del Banco Galicia que redujo su exposición al sector público a 33% de sus activos totales. Aunque este valor continúa muy elevado comparado a otros bancos de la región, es significativamente inferior a los casi 60% en los que se encontraba en el 2006.

Pero, ¿esto es suficiente para que los inversores se acerquen nuevamente a estos papeles? En mi opinión no. Hace falta que recuperen los ratios de ganancias que tenían a principio de año lo cual no sucederá hasta que la incertidumbre reinante en el país desaparezca.
En el cortísimo plazo, la única esperanza que creo que le quedan a las acciones bancarias para pegar un salto en sus precios son noticias positivas desde el exterior. Esto sería una reducción en la tasa de interés por parte de la Reserva Federal antes de fin de año. Hay que ser sinceros, el panorama local no los beneficia y nadie sabe qué medidas tomará Cristina de Kirchner en sus 100 primeros días. Hasta entonces, no creo que los bancos recuperen el brillo que mostraban a principios de año.

La próxima semana me pasaré al lado positivo de las inversiones. Buscaré una oportunidad para recomendarles, dicen por ahí que el café colombiano tiene rico olor.

Espero que esta vez mi burbuja psicológica no se pinche.

Patricio Hernán Cancelmo

October 26th, 2007
Argentina, Bancos

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