Por Horacio Pozzo

Nota de la Editora: uno de los sectores más castigados, el financiero, es el que está recuperando precios en el mercado bursátil. Mirando a largo plazo, muchos inversores consideran que el sector se ve atractivo en estos niveles, y especialmente un par de bancos que Horacio nos analiza hoy. Me pueden enviar sus comentarios a: paola@moneyweekes.com

Baja de Tasas y un Posible Salvataje Aumentan el Atractivo de los Bancos
Buenos Aires, Argentina
25 de enero de 2008

Obviamente no, no me voy a referir al Société Générale en este artículo. Pero los últimos acontecimientos en los EE.UU., con la fuerte baja de tasas de interés por parte de la Fed y la reunión entre los reguladores del estado de NY con los principales bancos para inyectar fondos frescos a las grandes aseguradoras de bonos (MBIA y Ambac), han modificado el panorama de las entidades bancarias. Veamos:

Con el recorte de 75 puntos básicos del último martes sumado a un posible recorte de otros 25-50 puntos básicos en la semana entrante, el abaratamiento del costo del dinero puede lograr que se reactiven los negocios financieros o por lo menos, facilitar la recomposición de las hojas de balances de las entidades financieras (para mí es más probable esto último para los primeros meses). Si se cumplen las expectativas de gran parte de los analistas, para mediados de año la tasa de la Fed puede llegar a entrar en zona negativa, medida en términos reales.

La ayuda a las aseguradoras, por aproximadamente U$S 15.000 millones permitirá preservar la calificación de riesgos a MBIA, la mayor aseguradora de la industria y hacer que Ambac Financial Group pueda recuperar su calificación AAA.

El salvataje de las aseguradoras apareció en un momento en que aumentaba la probabilidad de que Moody‘s y Standard & Poor’s disminuyeran la calificación de las mismas, lo cual hubiera forzado a los bancos de inversión a blanquear pérdidas aún mayores a las que ya debieron reconocer y además hubiera aumentado el riesgo de los bonos municipales neoyorquinos que están avalados por estas aseguradoras. Ello hubiera significado un golpe muy duro.

A ello se le debe sumar que George Bush logró el acuerdo del Congreso para implementar el programa de medidas de estímulo fiscal que incluiría entre otras medidas devoluciones de impuestos de 300 dólares por contribuyente y 1.200 dólares para las familias. Por lo menos si esta medida no incrementa el consumo, puede disminuir los problemas que estaban presentando los préstamos personales y las tarjetas de crédito.

Si bien yo no estoy para nada convencido en que estas medidas puedan frenar la desaceleración y la muy posible recesión de la economía estadounidense, entiendo que mejoran y bastante el panorama de las entidades bancarias estadounidenses porque limita los riesgos latentes y ayuda a recomponer la situación financiera de las entidades.

La mejora en el contexto para las entidades bancarias aumenta el atractivo en el sector, el cual ha sido golpeado duramente (y hasta se puede decir, que es entendible), en el mercado de capitales en donde el precio de las acciones se desmoronaron. Dos de las entidades, que están recomponiendo sus estrategias de negocio y aparecen atractivas para pensar en el mediano plazo son el Bank of América (NYSE:BAC) y el Citigroup Inc (NYSE:C).

El Bank of América es el segundo mayor banco de EE.UU. Durante el 2007, sus ganancias fueron un 29% menos que en el ejercicio anterior y cerró el año con U$S 14.980 millones de ganancias. Actualmente sus acciones cotizan a U$S 39,9, esto es, un 26 % menos que el valor máximo que alcanzara la cotización el 15/02/07 (de U$S 54,21). El P/E es de 11,63 (el de la industria es 16,61) y su ratio P/BV en sólo 1,33. Posee un beta bajo de 0,52.

Como parte de su estrategia, el BOA compró la entidad de préstamos hipotecarios Countrywide Financial. Según el presidente de la entidad, Kenneth Lewis, “la propiedad de viviendas es un pilar fundamental en la economía de EE.UU. y con el tiempo ese área será clave en el crecimiento del banco”. Anteriormente había comprado a U.S. Trust Corp. (entidad orientada gestionar el patrimonio de segmentos de alto poder adquisitivo) y a LaSalle Bank (filial del ABN Amro). En su estrategia reorganizativa, ayer dio cuenta del despido del 25 % de los analistas de valores, al mismo tiempo que logró obtener U$S 12.000 millones producto de la venta de acciones perpetuas por U$S 6.000 millones y de bonos convertibles por otros U$S 6.000 millones, lo cual mejora sustancialmente la capitalización de la entidad (que pasaría del 6,87 % de los activos a cerca del 8 %).

El Citi por su parte, cuya acción cerró ayer en U$S 27,33 (esto es, la mitad del máximo alcanzado el 18/05/07 que fue de U$S 55,55), tiene su P/BV en 1,16, con un beta de 1,19 y un P/E de 31,41 (con un P/E estimado de 8,2). Su nivel de capitalización actual es muy bueno ya que su ratio de capital sobre activos es del 8,8 % (excede el nivel objetivo de la entidad), lo cual le brinda la “capacidad de poder aprovechar las oportunidades que aparezcan” según declaraciones del CEO, Vikram Pandit.

Ayer se dio a conocer que el Citi, en función del nuevo contexto, ha abandonado su plan de expansión de 100 nuevas sucursales por año en los EE.UU. y probablemente cierre algunas sucursales en áreas como Tampa, Florida, para enfocarse en áreas donde tiene más presencia y así aumentar la eficiencia operativa de la entidad. Además, eliminará cerca de 400 empleos de banca de inversión en el Reino Unido como parte de un plan para reducir su fuerza de trabajo a nivel mundial.

Entiendo que las estrategias de reposicionamiento de estas entidades les brindan buenas perspectivas de crecimiento en el mediano plazo, que aumentan el atractivo de sus acciones las cuales se encuentran bajas en términos de sus fundamentals.

Nos encontraremos nuevamente mañana,
Horacio Pozzo

January 25th, 2008
Bancos, C, bac

Por Horacio Pozzo

Nota de la Editora: Entro en pánico. ¿De regreso a los 90s? Inflación y nuevos permisos de construcción en niveles de esa época. Pero no… Horacio nos despierta del sueño y nos levanta del túnel del tiempo… es otro contexto… especialmente para Latinoamérica. Me pueden enviar sus comentarios a: paola@moneyweekes.com

¿De Regreso a los 90s?

Buenos Aires, Argentina
18 de enero de 2008

Ya pocos recordarán la historia de Jan Grzebski, un trabajador polaco del ferrocarril que sufrió un accidente en 1988 y despertó después de pasar 19 años en coma. Al despertar, se encontró con una realidad totalmente distinta en su país, que antes era comunista…

Si esto le hubiera sucedido a un norteamericano en 1991 y despertara hoy, seguramente si la primera información que recibiera fuera acerca de la tasa de inflación en EE.UU. (que fue del 4,1 %), y del dato de nuevos permisos de construcción (que registró una caída del 14 % anual, siendo el nivel más bajo desde, justamente, 1991), pensará que estuvo dormido sólo unos cuantos días. Y confirmaría su pensamiento si le dijeran que el presidente de los EE.UU. es George Bush…

Y para el resto del común de la gente, estos datos de la economía estadounidense pueden hacerle pensar que estamos volviendo a los 90s.

Pero no, claro que no. No estamos volviendo a los 90s… Y una de las diferencias que encontramos es la situación de los principales bancos de EE.UU. Ayer justamente fue el turno de Merrill Lynch que informó que debió amortizar más de U$S 14.000 millones en el último tramo del año y perdiendo cerca de U$S 10.000 millones en el último cuarto del año, por las turbulencias generadas en el mercado.

La crisis del mercado de hipotecas subprime sigue haciendo de las suyas. Y para peor encontró como aliada a la inflación y así están sembrando el terror en todo el mundo. Lo difícil de luchar contra ambos problemas a la vez, se debe a que las medidas que se puedan adoptar para debilitar a una de ellas, terminan fortaleciendo a la otra.

En esta disyuntiva se encuentra el BCE, que el pasado jueves mantuvo las tasas de interés, aunque tuvo que asegurar estar preparado a actuar para mantener la estabilidad de precios en la zona del euro. Sin embargo, lo que quiso decir realmente el BCE es que debió haber subido las tasas, pero los riesgos a la baja para la actividad económica pesaron demasiado. Por eso, con estas declaraciones, el BCE buscó tranquilizar a aquellos que ven los riesgos inflacionarios con preocupación.

Está claro que la función del BCE es “mantener el poder adquisitivo de la moneda única y, de este modo, la estabilidad de precios en la zona del euro”, pero se ve que las presiones que debió soportar desde distintos sectores preocupados por el crecimiento económico, hicieron que se decidiera por mantener las tasas inalteradas.

Pero volviendo a los EE.UU., donde al fin y al cabo se inició la crisis del mercado subprime, parece que Bernanke también se alió a aquellos que apoyan un estímulo fiscal para sostener el crecimiento de la economía. Bernanke sugiere que un rápido paquete fiscal puede servir de complemento de los esfuerzos que viene realizando la Fed para evitar la desaceleración económica.

Mientras tanto, Latinoamérica se encuentra expectante sobre cómo seguirá evolucionando la economía norteamericana para poder medir claramente las implicancias que tendrá para la región.

Por lo pronto, el presidente del Banco Central de Brasil, Guido Mantega, mantuvo las previsiones de crecimiento para 2008 afirmando que: “Claro que si hay una desaceleración mayor en Estados Unidos eso podría tener una repercusión pequeña, pero continúo manteniendo las previsiones para 2008 de un crecimiento robusto en torno al 5 %”. Mantega tiene sus razones para esto porque la economía brasileña está muy bien y su consumo interno se mantiene fuerte.

También se lo notó optimista al presidente mexicano que, ante las advertencias de Francisco Luzón (del Banco Santander), dijo que “el escenario preocupante realmente hasta me emociona un poquito, y me asegura que vamos salir extraordinariamente bien este 2008”. Esperemos que sea así, pero México tiene demasiados vínculos con los EE.UU. por lo que no le resultará fácil a Calderón cumplir con sus previsiones.

Nos encontraremos nuevamente mañana,

Horacio Pozzo

January 18th, 2008
Bancos, Inflación, Latinoamérica

Por Horacio Pozzo

Nota de la Editora: Semana bastante activa para las Bancas Centrales mundiales. ¿Crecimiento o Inflación? Al mundo desarrollado le preocupa el crecimiento, al subdesarrollado más la inflación. Y el oro sigue…seguirá… Me pueden enviar sus comentarios a: paola@moneyweekes.com

Sin Regalo de Reyes para los Grandes

Buenos Aires, Argentina
12 de enero de 2008

Esta semana comenzó muy bien para los niños de todo el mundo ya que el domingo pasado fue el día de reyes y seguramente habrán recibido algún regalito. Eso mismo es lo que esperaban los grandes que invierten en las bolsas estadounidenses, europeas y de Japón, pero se decepcionaron al ver sus calcetines vacíos.

No sé realmente qué esperaban que ocurra esta semana con los anuncios y decisiones que tenían que tomar las autoridades de los Bancos Centrales de EE.UU., del BCE y de Inglaterra.

No me gusta realizar lecturas generales de la situación económica mundial, pero el cierre de esta semana deja en claro que las problemáticas de inflación y crecimiento, se han instalado con fuerza en el comienzo de este año en el mundo, pero con una característica: al mundo desarrollado le preocupa el crecimiento de sus economías, mientras que al mundo subdesarrollado le preocupa más la inflación.

A tal punto llega la preocupación sobre las perspectivas del crecimiento en EE.UU., que Bernanke dejó en claro que hará todo lo posible para evitar una recesión, pero no dijo nada acerca del tema inflacionario, como si ello no importara. Tampoco parece preocuparle mucho el tema inflacionario a los mercados de Europa porque luego de que el BCE decidiera mantener estables las tasas, reaccionaron negativamente ya que se esfumaba la expectativa de un escenario de baja de tasas dada la preocupación sobre la inflación del BCE. Mientras esto ocurría, el mercado inmobiliario japonés golpeaba un poco más a su economía y el Nikkei sentía el impacto y tocaba el mínimo en dos años.

El termómetro de lo que está pasando y de lo que va a pasar lo está marcando el precio del oro: ayer los futuros alcanzaron un nuevo récord de U$S 900 la onza y parece no detenerse (sigan apostando al oro).

Mientras todo esto ocurre en el primer mundo, en Sudamérica el problema pasa más bien por la cuestión inflacionaria. Si bien importa lo que pueda ocurrir con el crecimiento en el mundo desarrollado, la fortaleza macro de la región da una cierta tranquilidad.

Que Latinoamérica goza de buena salud se ve en las proyecciones sobre flujos de capitales hacia la región para el 2008, realizada por economistas del Instituto Internacional de Finanzas, que asciende U$S 105.400 millones. Que goza de buena salud se ve en las perspectivas de crecimiento para 2008 que se ubican en 4,5% según Humberto López, economista principal del Banco Mundial para Latinoamérica.

¿Y por qué hay buenas perspectivas de crecimiento? Porque la crisis subprime no afecta directamente a la región (sí en sus efectos secundarios), porque el crecimiento sostenido de los últimos años se refleja en un relativamente bajo nivel de desempleo lo cual se transmite al consumo interno que se muestra fuerte y que a pesar de que sentirá el impacto de una política monetaria más estricta en varios países de la región para controlar el comportamiento de los precios, no se mostrará debilitada.

A medida que se va aclarando el escenario internacional para el 2008, en donde aumentan las probabilidades de recesión en EE.UU. y en donde se hace más necesaria una política monetaria un poco más estricta en Latinoamérica, es más probable que los las monedas de la región mantengan su valor frente al dólar, e incluso se vean empujadas hacia una apreciación.

Nos encontraremos nuevamente el próximo lunes

Horacio Pozzo

January 12th, 2008
Bancos, Inflación, Macroeconomía

Por Paola Pecora

Buenos Aires, Argentina

Como en toda crisis de valores, lo primero en subir es lo primero en caer. Como a comienzos de 2000 las compañías de ganancias “virtuales” decantaban en valor real y de mercado, hoy el sector financiero, retroalimentado por la burbuja inmobiliaria hasta 2006, año que fuera techo para el sector inmobiliario y financiero hipotecario, está pagando, en muchos casos, esos excesos de créditos blandos y financiamientos sin sólido respaldo.

Prestamistas como IndyMac Bancorp Inc (NYSE: IMB), Bank United Financial Corp (NYSE: BKUNA), han perdido un 80% de su valor bursátil en 2007. Entre las mayores entidades bancarias: Citigroup (NYSE:C) - 42% Wachovia (NYSE:WB) - 33% y siguen las firmas… lo interesante es que sus “yields” se incrementan a medida que sus dividendos por acción se mantienen. Citi por ejemplo está pagando un 7% de dividendo, Washington Mutual (NYSE:WM) un 11%.

Goldman Sachs (NYSE:GS) pronosticó mayores previsiones por pérdidas en sectores financieros de unos $48 mil millones de dólares extra hacia fines de 2008. Esto propulsó ayer la inmediata caída de varios índices europeos y del S&P500 a niveles mínimos desde el piso de agosto pasado; niveles a los que esta crisis crediticia había llevado al mercado. Citigroup fue el más golpeado por las expectativas de Goldman: “nuestra incrementada visión negativa en el sector debiera tener el impacto más pronunciado en Citigroup. La firma carece de liderazgo en este momento y tiene una exposición desproporcionada en hipotecas de riesgo y obligaciones colaterales de deuda.” Para rematar con un recorte en el precio objetivo para la firma a $33 por acción para los próximos 12 meses.¿Será esta la estocada final para el Citi?

Los futuros de la tasa básica de interés en Chicago(Fed Funds) están, al igual que en agosto pasado, indicando una alta probabilidad de que la Reserva Federal vuelva a disminuir la tasa de interés en su próxima reunión en diciembre. Esa expectativa fue ‘operada’ por los mercados desde mediados de agosto y hasta la reunión del 18 de septiembre (cuando se decidió la baja de 50 puntos básicos) con un follow-through de precios alcista hasta octubre, en que comienzan a salir a la luz las previsiones por pérdidas en los bancos.

Las plazas sudamericanas están nuevamente siendo sacudidas por los episodios financieros del norte, el riesgo país ha subido ayer un 5% en promedio para Latinoamérica (desde el jueves pasado viene subiendo un 13% en Argentina , un 11% en Brasil, un 16% en México).

No hubo pánico en emergentes, el EMBI, indicador de riesgo en el sector bajó un 0.17% ayer.

Adrian Mowat, estratega en jefe de mercados emergentes de JPMorgan en Asia, indicaba ayer a CNBC que esperan una baja de la tasa de interés por parte de la Fed a 4% hacia el comienzo de 2008 en EEUU.

Estas expectativas llevaron ayer la tasa de Treasuries de 2 años a 3.20%, 13.5 bps de baja.

Los inversores están con menor apetito crediticio y volando al “fly to quality” nuevamente.

Las condiciones dinámicas del mercado hoy están acercándose a las de agosto: sobreventa, exceso de pesimismo, incluso entre los ‘perma-bull’ que están tan negativos como entonces, y Wall Street nuevamente presionando por una nueva baja de tasas.
Precaución: si estamos formando un nuevo piso basándonos en las mismas condiciones que en agosto, sin mayores perspectivas más que una descompresión de tasas, el ‘relief rally’ podría durar lo que entonces, un par de meses, para luego pronunciar la baja.

Y si tengo que ponerme a leer los gráficos de los índices, interpreto un rebote de cortísimo plazo, seguido por una nueva baja, pero alcista en términos de mediano y largo plazo.

¿Corrección o nueva tendencia? Los primeros en haber depurado y blanqueado sus malas expectativas futuras serán los primeros en despegar. En el momento en que las malas noticias que hoy derrumban a los bancos ya no logren hacerlo, comenzaremos a considerar la entrada en el sector.

Me despediría no sin antes recomendarles estar atentos a la transcripción de la última reunión de la Reserva Federal que será liberada hoy; puede llegar a haber algún indicio… aunque… ¿recuerdan durante la primer parte del año cuando las expectativas y las certezas de defaults crediticios en particulares y bancos se apilaban sin mayores declaraciones de preocupación de la Fed más que por la inflación? Hasta que la crisis bancaria explotó en la cara de Bernanke y no tuvo más margen que el que Wall Street y el sector financiero le otorgaba.

Hasta el viernes,
Paola Pecora

November 20th, 2007
Bancos, bolsa

Por Paola Pecora

El Nasdaq llegó a perder 100 puntos ayer, una baja de 3.6% en 2648 puntos en el peor momento de la jornada, para cerrar finalmente en “apenas” un 1.92% negativo. S&P 500 al igual que el Dow Jones, levemente negativos. El NDX terminó 3% negativo. Cisco Systems (nasdaq:CSCO) con un terrible gap de apertura bajista de 2 dólares, y confirmando, esperando lo que todos esperan la comprobación de que la escasez de crédito impacte en algún punto y momento en la economía de Estados Unidos. Chambers, CEO de Cisco: “Vemos caídas dramáticas de órdenes de compra en EEUU de sectores financiero y automotor”. CSCO cerró un 10% en baja y al arrastre en las tecnológicas se le sumó Ben Bernanke en su presentación ante el Congreso, anunciando que “la Reserva Federal vislumbra un menor crecimiento y riesgos inflacionarios en aumento” (¿Ehh? ¿stagflación dijo?). La remató con la estimación de $150 mil millones de dólares para las pérdidas en el sector suprime. Bill Gross esta semana estimó $100 mil millones más que eso ($250 mil millones). Si debemos de creer una cifra, que sea la de Gross, ya que Bernanke no vió acercarse la locomotora hasta tenerla bien arrimada a sus pies.

“La Reserva Federal responderá según sea necesario” (referencia velada a seguir imprimiendo lo “necesario” para mantener el crédito y evitar la implosión del sistema financiero; como así también seguir bajando la tasa de interés, claro). El anuncio de que las ventas minoristas en octubre fueron las peores en 12 años, dió un envión extra a la baja. El mercado hacia el final recuperó, pero las sensaciones quedaron.

Esa recuperación desde los mínimos del día con un volumen muy fuerte (2200 millones de acciones transadas en el NYSE,1000 millones en DJIA y 3500 millones en el Nasdaq, niveles que no veíamos desde los mínimos de agosto) estaría probablemente marcando un piso de corto plazo, que debiera de ser confirmado hoy viernes con un rally general en EEUU. Europa abrió positivo, Asia con resultados mixtos.

Stephen Jen, estratega de monedas de Morgan Stanley, en el Financial Times: “a diferencia de 2004, cuando el euro se fortaleció fuertemente, los mayores jugadores empujando al dólar a la baja no son hedge funds o cuentas de moneda real, sino Bancos Centrales y los Fondos de Riqueza Soberana (Sovereign Wealth Funds) de Medio Oriente y Asia podrían estar más activos que en 2004”.

Hay una gran liquidez mundial, que no quiere ir al mercado de crédito ni al accionario, como desea la Fed. A algún lado deberá de ir y sospecho que ese mercado seguirá siendo el del oro, dada la creciente desconfianza en la moneda del sistema monetario internacional.

¡Ah! Antes de irme… Fueron desmentidas por la hermana, según el Boston Herald, las supuestas declaraciones de la modelo brasilera Gisele Bündchen de que “no deseaba contratos en dólares” (declaraciones típicas de pisos cambiarios). Amplia cobertura mundial, especialmente en medios financieros han tenido sus declaraciones anti-dólar.
Porque claro, pensábamos, cómo podría decir una aberración semejante, teniendo ella ya su cachet estipulado y a él ajustarse las monedas en que cobrase, sin importar si son euros, dólares o reales…

“Gisele continúa aceptando sus contratos en dólares o euros, como siempre lo ha hecho”.

Y nosotros que creíamos haber encontrado el piso del dólar…
Nos reencontramos el martes,

Paola Pecora

November 9th, 2007
Bancos, Dólar, Estados Unidos, Inflación, Macroeconomía, Oro

Por Paola Pecora

Ver el precio de una acción que uno venía siguiendo muy de cerca, y de repente darse cuenta de que está a un precio accesible siempre genera emoción. Uno piensa “este papel podría tener un up-stream más que interesante”. Proyectamos el gráfico con una línea apuntando al cielo, calculamos el precio al que la venderíamos sin ser demasiado ambiciosos, pero tampoco dejando pasar una ganancia mayor. Pero, frustrante es cuando esta burbuja psicológica en la que ingresamos se pincha, una vez que estudiamos el papel.

Eso fue exactamente lo que me pasó con las acciones bancarias que operan en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires (BCBA). Actualmente existen 5 instituciones financieras operando allí (Macro, Galicia, Francés, Hipotecario y Patagonia) y todas se encuentran lejos de sus precios máximos, alcanzados en febrero de este año (exceptuando el Patagonia que realizó su IPO hace poco más de 3 meses).

Hoy en día parece casi imposible que los precios de estos bancos empiecen a repuntar y se acerquen a los máximos. El lunes de esta semana se conocieron los resultados de los bancos para agosto y la verdad, fueron más que decepcionantes.
El Banco Macro, perteneciente a Julio Brito, gran aliado del actual gobierno, llegó a cotizarse a casi $ 12 pesos a mediados de febrero. En la actualidad, cada acción ronda los $ 9, lo que representa una caída de 25% en su cotización. En agosto, este banco fue el único que pudo cerrar su balance en terreno positivo: ganó $ 2 millones. Esta ganancia es insignificante si se considera que a principios de año estaba ganando más de $ 40 millones por mes.

Eduardo Fernández, analista de RavaOnline.com, me explicó que esto es un claro ejemplo de la situación que están atravesando los bancos argentinos. La crisis en el sector financiero está impactando en los resultados, en especial en aquéllas instituciones que tienen ADR´s en Nueva York. Según Fernández “si no repuntan los datos en noviembre, las ganancias del año se van a empezar a licuar, lo que dejaría en una situación complicada a los papeles”.

El informe que dio a conocer Moody´s la semana pasada tampoco fue muy alentador. A pesar de sostener que los bancos se encuentran en una situación “estable”, resalta que hay amenazas que podrían provocar que sus “ratings”y, por ende, la confianza de los inversores, caigan. Ello llevaría a una caída automática en sus precios.
Según el informe firmado por Andrea Manavella, vice presidenta/analista senior de la calificadora de riesgo, “el incremento en los costos operacionales, provocados por una mayor inflación, podrían generar una compresión en los márgenes de ganancia y, por lo tanto, presionar los beneficios de los bancos”. Esto, sin lugar a duda, es lo que está sucediendo en la actualidad. Además, la Bancaria, sindicato de los empleados bancarios, ya empezó a plantear que el año que viene exigirá un nuevo aumento de al menos 20%.
Por otro lado, como me explicó Eduardo Fernández, el dólar ya empezó a moverse y ello no va a favorecer los balances de los bancos. Consideremos la siguiente situación: ante un dólar más alto, el ahorrista va a empezar a demandar que el banco le pague más para no pasarse a la moneda norteamericana, que lo protege de la inflación. Como en la actualidad las instituciones tienen “prohibido” subir la tasa pasiva, por orden del gobierno, al elevarse su tasa activa, el spread se irá reduciendo y, de esta manera, las ganancias de los bancos. A esto se le suma que los títulos públicos que tienen los bancos, se depreciaron de forma abrupta desde enero.

Como nos explicaron en Finanzas I, en la facultad, y en forma resumida, el valor de una acción son las ganancias futuras de la empresa descontado a una tasa para traerlo a valor presente. Esto lo dividimos por la cantidad de acciones existentes y ahí obtenemos el valor del papel. Entonces, si el nominador se achica, como viene sucediendo, el precio será menor. Esto es exactamente lo que está sucediendo y existen pocas esperanzas de que la situación se revierta.

Entre estas esperanzas se encuentran las expuestas por Capital Markets Argentina en su análisis semanal de renta variable. En el informe firmado por Alejandro Quelch las perspectivas favorables de los bancos se basan, principalmente, en que se beneficiarán principalmente por la “escasez de opciones de inversión en el mercado doméstico”. Personalmente, esta explicación que le aplican tanto al Banco Galicia como al Hipotecario, no me convence. Siento como que se me está diciendo: “bueno, esto es lo mejor de lo peor y por eso va a subir”. En lo que a mí respecta, prefiero ir a lo mejor de lo mejor.

Hay que reconocer que los bancos, para lo que es la historia de estas instituciones en la Argentina, se encuentran en una posición bastante sólida. Entre estas fortalezas se encuentra una menor exposición al sector público (exceptuando el Banco Patagonia que tenia una gran cantidad de Lebacs y, al depreciarse éstas en medio de la crisis norteamericana, los activos de la institución disminuyeron drásticamente).
Tenemos el ejemplo del Banco Galicia que redujo su exposición al sector público a 33% de sus activos totales. Aunque este valor continúa muy elevado comparado a otros bancos de la región, es significativamente inferior a los casi 60% en los que se encontraba en el 2006.

Pero, ¿esto es suficiente para que los inversores se acerquen nuevamente a estos papeles? En mi opinión no. Hace falta que recuperen los ratios de ganancias que tenían a principio de año lo cual no sucederá hasta que la incertidumbre reinante en el país desaparezca.
En el cortísimo plazo, la única esperanza que creo que le quedan a las acciones bancarias para pegar un salto en sus precios son noticias positivas desde el exterior. Esto sería una reducción en la tasa de interés por parte de la Reserva Federal antes de fin de año. Hay que ser sinceros, el panorama local no los beneficia y nadie sabe qué medidas tomará Cristina de Kirchner en sus 100 primeros días. Hasta entonces, no creo que los bancos recuperen el brillo que mostraban a principios de año.

La próxima semana me pasaré al lado positivo de las inversiones. Buscaré una oportunidad para recomendarles, dicen por ahí que el café colombiano tiene rico olor.

Espero que esta vez mi burbuja psicológica no se pinche.

Patricio Hernán Cancelmo

October 26th, 2007
Argentina, Bancos