Por Horacio Pozzo
Nota de la Editora: Crecen los rumores y las especulaciones de que habría una nueva baja de tasas en el horizonte de la Reserva Federal, para EEUU. ¿Cuáles son los inconvenientes que ha generado hasta aquí, esta política? ¿Y cuáles los que podrían generarse de profundizarse una nueva devaluación del dólar? Me pueden enviar sus comentarios a: paola@moneyweekes.com
¿Cuál Será la Suerte del Dólar?
Buenos Aires, Argentina
21 de enero de 2008
Al igual que el domingo pasado, ayer también tuve la fortuna de disfrutar de un asado (esta vez, hecho por mi suegro). Y mientras comíamos, repentinamente y cambiando de tema mi suegro me preguntó: “¿Qué va a ocurrir con el dólar durante el 2008?” Buena pregunta…veamos:
Lo cierto es que la crisis en el mercado de hipotecas subprime, que está llevando a la economía norteamericana a una muy posible recesión, ha obligado a la Fed a iniciar un proceso de baja de tasas que promete, para el 30 de enero próximo, llevar a la tasa interbancaria a caer entre 50 y 75 puntos básicos.
El último viernes, los mercados de futuros asignaban una posibilidad del 72 % a que el recorte de tasas de la Fed fuera de 75 puntos básicos, llevando la misma a 3,5 %. Ya con una disminución de 50 puntos básicos, la tasa de referencia de la Fed quedaría por debajo de la tasa de referencia del BCE, que actualmente se ubica en el 4 %.
Estas perspectivas de desaceleración de la economía estadounidense abren un panorama hacia la continuidad del debilitamiento del dólar frente a las principales divisas. Según una nota publicada en el diario “Bae Económico”, de Argentina, para los analistas locales, el euro podría alcanzar un máximo de U$S 1,55 hacia mediados de año, levemente por encima del nivel actual (U$S 1,45 / 1,49).
La debilidad del dólar importa porque trae consigo múltiples inconvenientes, entre ellos: problemas para los países de la zona del euro que pierden competitividad externa, problemas para los países que tienen sus reservas internacionales principalmente en activos denominados en dólares y problemas para los países petroleros del medio oriente que tienen sus monedas atadas al dólar.
Para los países petroleros del medio oriente que tienen sus monedas atadas al dólar, la situación de dicha moneda ha implicado un incremento inflacionario lo cual ha generado un fuerte debate sobre si continuar la vinculación de la moneda local al dólar o no.
A fines de noviembre del 2007, el sultán Nasser al-Suweidi, gobernador del banco central de los Emiratos Árabes Unidos (EAU) había declarado al WSJ que “La vinculación con el dólar ha contribuido mucho a la economía… en el pasado. Sin embargo, hemos llegado a una bifurcación”. En el caso de Kuwait, en 2007 abandonó su anclaje al dólar norteamericano al que cambió por una canasta de monedas.
La posible desvinculación de las monedas de dichos países respecto al dólar, traería consigo una caída en la demanda de la divisa norteamericana lo cual podría agravar aún más las perspectivas de la misma.
Otra amenaza que puede acelerar la debilidad del dólar radica en aquellos países que tienen un gran porcentaje de sus reservas internacionales en activos denominados en dólares que pudieran decidir disminuir la participación del billete verde. China posee actualmente alrededor de U$S 1,53 billones y se supone (porque no es un dato revelado), que el 70 % de las reservas se encuentran en activos denominados en dólares.
Cheng Siwei, vicepresidente de la comisión permanente del Congreso Popular Nacional, el parlamento chino, apuntando a una diversificación de las reservas del país había declarado en noviembre de 2007 que: “En términos de la estructura de nuestras reservas internacionales, deberíamos aprovechar la apreciación de las monedas fuertes para contrarrestar la depreciación de las monedas débiles”.
En Latinoamérica, hasta el momento y contrariamente a lo que esperaban muchos analistas para el 2008, el dólar continúa perdiendo fuerza frente a las monedas de la región, lo que está obligando a sus Bancos Centrales a intervenir para contener la apreciación de sus monedas como es el caso de Argentina, Perú y Colombia (en Chile lo están evaluando).
Esperemos, por el bien de todos, que el debilitamiento del dólar no genere una huída de la misma. Según palabras de Mario Brodersohn para el diario “La Nación” de Argentina “no hay antecedente sobre una depreciación tan intensa de una moneda usualmente utilizada como reserva de valor, lo que podría tener consecuencias insospechadas si se desatara una corrida mundial contra el dólar”.
Nos encontraremos nuevamente mañana,
Horacio Pozzo
January 21st, 2008
Dólar, Fed
Por Horacio Pozzo
Nota de la Editora: Un nuevo escenario de debate macroeconómico se está planteando en estos días en Estados Unidos: parece que las inyecciones masivas de liquidez no proveen los resultados esperados y un nuevo plan fiscal estaría en marcha para reactivar la demanda interna. Lawrence Summers apoya esta política, Horacio a medias. ¿Y Latinoamérica? Veamos…
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Buenos Aires, Argentina
10 de enero de 2008
El Dr. Bush Quiere Probar con un Nuevo Remedio
Es común ver que cuando una persona se enferma recurra al médico (a veces cuesta un poco tomar la decisión), y el médico seguramente le indica cuál es su mal y qué remedio debe tomar para curarlo. Y cuando a pesar de seguir los consejos del médico, el mal persiste, entonces es común que el enfermo recurra a un nuevo profesional para ver si este acierta con la solución.
Esto mismo parece que está ocurriendo en los EE.UU… Como la política monetaria parece no estar dando resultado, el amigo Bush, haciendo caso a algunas voces del mundo económico, está decidido a llevar a cabo un plan de política fiscal, consistente en devoluciones impositivas a individuos para fomentar el consumo e interrupciones impositivas a las empresas para fomentar la inversión, según se puede leer en las páginas del Financial Times y del Wall Street Journal.
Queda claro que los datos en la economía estadounidense no son del todo alentadores y todo hace indicar que aumenta la probabilidad de una recesión. Es que lo que está ocurriendo en EE.UU. no responde a una desaceleración del crecimiento económico típico de los ciclos, sino que es producto de la explosión de uno de los sectores claves en la economía estadounidense: el sector del real estate. Esa es la lógica por la cual la política de la Fed no está teniendo los resultados esperados.
¿Y qué pretende Bush con los beneficios impositivos a individuos y empresas? Lo mismo que hasta el momento no ha logrado a través de la Fed: reavivar la demanda interna. ¿Será eficaz? Vale recordar que hace unos cuantos años (mejor, algunas décadas), que las economías desarrolladas, para atenuar las fases descendentes de los ciclos, recurren a la política monetaria luego de que la política fiscal perdiera eficacia porque los individuos ante cambios transitorios en las políticas de impuestos y gastos, prefieren aumentar el ahorro (no lo digo yo, sino que está comprobado empíricamente).
Si bien estas medidas impositivas han sido recomendadas por reconocidos economistas entre los que se encuentra Lawrence H. Summers, (Secretario del Tesoro de Estados Unidos del gobierno de Clinton) para quien el estímulo fiscal “es apropiado como seguro porque es la manera más rápida y más confiable de promover el crecimiento económico en el corto plazo…”, no creo que ayuden de mucho, dado que es difícil devolver la confianza a los consumidores y empresarios en medio de un clima de mucha incertidumbre en donde día tras día se conocen nuevos datos negativos de la crisis subprime (y justamente el último martes, las acciones de Countrywide fueron sacadas de cotización luego de que registrara un descenso del 27,4 % por temor a que la empresa se declare en bancarrota).
Como no me gusta ser totalmente pesimista, puedo imaginar que las medidas traerán un alivio “temporario” en los mercados y que, al complementar la acción de la política monetaria, hará que para ésta sea menos necesario continuar con la trayectoria descendente de tasas (o al menos, reducir su duración), lo cual ayudaría a evitar que el dólar continúe debilitándose en relación al resto de las monedas.
Y si el dólar recupera fuerza (o al menos deja de perderla), ello frenaría la suba de precios de los commodities que se explica por un menor dólar (dado que al debilitarse el dólar, los precios de los commodities se abaratan en términos de las otras monedas y por efecto de la demanda derivada de ello, los precios expresados en dólares, aumentan).
Para Latinoamérica, que el dólar deje de perder fuerza resulta positivo en términos de inflación proveniente de un mayor precio en los commodities. El 2007 ha sido un año muy bueno para los países latinoamericanos, pero estuvo opacado por el aumento de los precios. Las economías latinoamericanas, ven con preocupación el aumento de precios, ya que para ponerle un freno al mismo pueden comprometer el crecimiento económico que están registrando, el cual en el agregado representa un hecho histórico.
Nos encontraremos nuevamente mañana
Horacio Pozzo
January 10th, 2008
Dólar, Estados Unidos, Macroeconomía
Por Horacio Pozzo
Nota de la Editora: La Reserva Federal ha nuevamente bajado su tasa básica de interés esta semana. Con esta política, el dólar tiende a perder valor. Esto es beneficioso para Estados Unidos en la medida que le permite impulsar sus exportaciones y a la vez reducir su déficit de cuenta corriente. Pero no lo es siempre para el resto del mundo.
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Bariloche, Argentina
14 de diciembre de 2007
¿Es Beneficioso un Dólar Débil?
La baja de un cuarto punto en la tasa de referencia de la Fed decidida en la última reunión del 11 de diciembre con el objetivo de alivianar la crisis financiera me refuerza la expectativa de que el dólar siga debilitándose en los próximos meses.
Chris Giles en un artículo escrito para Financial Times el pasado 10 de diciembre hizo un interesante seguimiento de la evolución del dólar en los últimos 5 años partiendo en 2002 de un dólar fuerte que molestaba a los estadounidenses por el pesado déficit de cuenta corriente que generaba hasta llegar al actual dólar devaluado de estos días.
Que el dólar se siga debilitando durante el 2008 no es algo que resulte del todo claro y créame que hay un mundo de opiniones contradictorias entre los analistas. Es por ello que a mí me gustaría compartir con Ud. mi pensamiento acerca de qué pueden esperar los países latinoamericanos en caso de tener que enfrentar un dólar más débil.
Y lo primero que veo es que un debilitamiento del dólar conllevará un aumento de los precios de los commodities ya que los mismos están denominados en dicha moneda en los mercados internacionales. Para Latinoamérica podría implicar una mayor inflación “importada” tal cual ha venido soportando en el último año con el incremento de los precios de los productos primarios (en especial, alimentos), aunque también mayor ingreso de dólares por exportaciones. Entonces ya se enciende el alerta de precios.
La segunda luz de alerta se puede encender si se quiere defender la relación de la moneda local con el dólar si esta última moneda se debilita. Un intento de mantener la paridad con un dólar más devaluado aumentaría las presiones inflacionarias ya que dicha política implica técnicamente una devaluación de la moneda local respecto a la del resto de las monedas del mundo. Los países de la región no están realizando una política de mantener la paridad con el dólar a excepción de la Argentina, del que pienso, defenderá la paridad nominal por los múltiples objetivos que cumple (ya que ayuda al superávit fiscal además del externo).
Mirando el aspecto de las relaciones comerciales entre los países, un dólar débil afecta a la competitivad de los países de la región en su relación con los EE.UU., y lo que se debe mirar es el vínculo comercial existente para medir el posible impacto. Aquí los países posiblemente más afectados serían México (el 85 % de sus exportaciones son hacia los EE.UU. y recibe de dicho país el 54 % de las importaciones), Venezuela, Colombia, Ecuador y Brasil (que exporta a los EE.UU. el 18 % del total).
El otro aspecto a monitorear es qué tan sustitutas o complementarias son las economías latinas con los EE.UU. en el comercio mundial ya que un dólar débil puede hacer que los EE.UU. le ganen mercados a los países de América Latina. Y aquí podemos encontrar entre los principales perjudicados a la Argentina y a Brasil.
Pero un dólar débil tiene una contracara positiva al mejorar la capacidad de pago de la deuda externa de los países. Y un mayor nivel de inflación mundial también ayudaría a “licuar” deuda (paradójicamente un mecanismo muy usado en la región y criticado desde el Primer Mundo).
No creo que un dólar débil afecte negativamente a los sectores productores de commodities en la región, pero sí me genera una preocupación en su impacto sobre los sectores industriales productores de bienes transables… este será un tema que voy a seguir de cerca.
Nos vemos el próximo martes,
Horacio Pozzo
December 15th, 2007
Dólar, Fed, Latinoamérica, Macroeconomía
Por Horacio Pozzo
Nota de la Editora: Nueva Presidente en Argentina. ¿Cómo continuará la economía luego de la asunción de Cristina Kirchner? ¿Seguirá la misma política económica que su marido? Los índices de inflación están manipulados en Argentina, ¿los sincerará? Si así sucediera… ¿En qué convendría invertir en Argentina? Nos lo cuenta hoy Horacio. Me pueden enviar sus comentarios a: paola@moneyweekes.com.
13 de diciembre de 2007
Bariloche, Argentina
Argentina tiene nuevo presidente, pero con igual apellido. Sí señores, Cristina Fernández (de Kirchner) ya es la nueva presidente en ejercicio del poder. Esto de que ahora gobierne Cristina, me genera la inquietud de querer saber cuánto de nuevo traerá a su gestión y cuánto de continuidad de la gestión de su esposo.
Cristina recibe una economía creciendo al 8,5 %, pero con múltiples presiones: superávits externo y fiscal en retroceso, inflación en ascenso que genera presiones desde todos los sectores de la economía, precios de los servicios públicos rezagados y el agotamiento de los acuerdos de precios que lo único que generan actualmente es una distorsión de precios relativos. Por este agotamiento de la economía aparece como positivo que Cristina y no Néstor esté al frente del nuevo gobierno (dado que ya se sabía que el kirchnerismo iba a mantener el poder por la buena performance de la economía).
¿Pero qué puede y qué no puede cambiar con Cristina? En primer lugar, veo que Cristina tiene una política externa de mayor apertura y diálogo que ya está demostrando en los primeros días de gobierno al haberse reunido con el titular del FMI en donde se habló de la negociación de la deuda con el Club de París (señal de buena voluntad y también de reconocimiento de que no se puede vivir sin los mercados internacionales).
Cristina, al igual que Néstor, declara su preferencia por mantener un elevado nivel de actividad económica con redistribución de los ingresos. Para ello, la política fiscal es la herramienta de la que se va a valer. Pero la economía necesita una mayor disciplina del gasto público que creció al 40% este año generando presiones inflacionarias. Aparentemente, la nueva presidente buscará moderar gradualmente el gasto público lo cual es totalmente necesario para contener las presiones inflacionarias.
También mantiene la preferencia de Néstor de un dólar alto ya que cumple dos fines: mantener la moneda local competitiva y aumentar los ingresos fiscales vía retenciones. El problema es que la devaluación nominal del peso argentino tiene un alto traslado a precios internos (¡¡lo mismo que decir que es altamente inflacionario!!).
Pasando a la cuestión inflacionaria en sí, Cristina promueve el mantenimiento de los acuerdos de precios conjuntamente con la celebración de un “pacto social” entre los diferentes sectores de la economía. La realidad muestra que los acuerdos de precios ya no son efectivos y la inflación es superior a la anunciada por el Indec (Instituto de Estadísticas de la Argentina). Tenemos aquí dos problemas: la inflación en sí y su ocultamiento. Respecto a lo primero, lo mejor que puede hacer Cristina es quitarle presión a la demanda a través de un menor gasto público y evitar continuar con la devaluación nominal del peso. El mantenimiento de los acuerdos de precios sólo generarán como resultado mayores distorsiones de precios. Respecto al segundo problema, una señal alentadora fue el sinceramiento parcial de la inflación del mes de noviembre, la cual fue bienvenida por los mercados de capitales.
¿Qué puede esperar el empresariado? Bueno, Cristina en su discurso de asunción dijo que no se iba a fijar en la renta empresaria haciendo alusión a que no iba a tener una actitud hostil si algún sector se beneficiaba con altas rentas. Ello es una buena señal en función del respeto de las reglas de juego, pero contrasta con las medidas adoptadas por su esposo hace una semanas en donde aumentó las retenciones a las exportaciones de soja, petróleo y agregó retenciones al sector minero. Habrá que esperar a ver qué hace.
Encuentro muchos elementos de continuidad en Cristina, pero sé que tiene la urgencia de realizar cambios inmediatos en la política económica porque se están agotando los superávits gemelos y la inflación se acelera. Cristina es consciente de estas urgencias y el sinceramiento parcial de la inflación, el ajuste tarifario y la búsqueda de un acuerdo con el Club de París son señales positivas en dicho camino.
Para el inversor, los títulos públicos indexados cobrarán atractivo en la medida en que se continúe sincerando el dato de inflación. Y respecto al ambiente para hacer negocios, habrá que esperar a ver sus primeros pasos para saber si aquí también hay cambio.
Nos vemos el próximo sábado,
Horacio Pozzo
December 13th, 2007
Argentina, Dólar, Economía, Macroeconomía, Política y Mercados
Por Paola Pecora
El Nasdaq llegó a perder 100 puntos ayer, una baja de 3.6% en 2648 puntos en el peor momento de la jornada, para cerrar finalmente en “apenas” un 1.92% negativo. S&P 500 al igual que el Dow Jones, levemente negativos. El NDX terminó 3% negativo. Cisco Systems (nasdaq:CSCO) con un terrible gap de apertura bajista de 2 dólares, y confirmando, esperando lo que todos esperan la comprobación de que la escasez de crédito impacte en algún punto y momento en la economía de Estados Unidos. Chambers, CEO de Cisco: “Vemos caídas dramáticas de órdenes de compra en EEUU de sectores financiero y automotor”. CSCO cerró un 10% en baja y al arrastre en las tecnológicas se le sumó Ben Bernanke en su presentación ante el Congreso, anunciando que “la Reserva Federal vislumbra un menor crecimiento y riesgos inflacionarios en aumento” (¿Ehh? ¿stagflación dijo?). La remató con la estimación de $150 mil millones de dólares para las pérdidas en el sector suprime. Bill Gross esta semana estimó $100 mil millones más que eso ($250 mil millones). Si debemos de creer una cifra, que sea la de Gross, ya que Bernanke no vió acercarse la locomotora hasta tenerla bien arrimada a sus pies.
“La Reserva Federal responderá según sea necesario” (referencia velada a seguir imprimiendo lo “necesario” para mantener el crédito y evitar la implosión del sistema financiero; como así también seguir bajando la tasa de interés, claro). El anuncio de que las ventas minoristas en octubre fueron las peores en 12 años, dió un envión extra a la baja. El mercado hacia el final recuperó, pero las sensaciones quedaron.
Esa recuperación desde los mínimos del día con un volumen muy fuerte (2200 millones de acciones transadas en el NYSE,1000 millones en DJIA y 3500 millones en el Nasdaq, niveles que no veíamos desde los mínimos de agosto) estaría probablemente marcando un piso de corto plazo, que debiera de ser confirmado hoy viernes con un rally general en EEUU. Europa abrió positivo, Asia con resultados mixtos.
Stephen Jen, estratega de monedas de Morgan Stanley, en el Financial Times: “a diferencia de 2004, cuando el euro se fortaleció fuertemente, los mayores jugadores empujando al dólar a la baja no son hedge funds o cuentas de moneda real, sino Bancos Centrales y los Fondos de Riqueza Soberana (Sovereign Wealth Funds) de Medio Oriente y Asia podrían estar más activos que en 2004”.
Hay una gran liquidez mundial, que no quiere ir al mercado de crédito ni al accionario, como desea la Fed. A algún lado deberá de ir y sospecho que ese mercado seguirá siendo el del oro, dada la creciente desconfianza en la moneda del sistema monetario internacional.
¡Ah! Antes de irme… Fueron desmentidas por la hermana, según el Boston Herald, las supuestas declaraciones de la modelo brasilera Gisele Bündchen de que “no deseaba contratos en dólares” (declaraciones típicas de pisos cambiarios). Amplia cobertura mundial, especialmente en medios financieros han tenido sus declaraciones anti-dólar.
Porque claro, pensábamos, cómo podría decir una aberración semejante, teniendo ella ya su cachet estipulado y a él ajustarse las monedas en que cobrase, sin importar si son euros, dólares o reales…
“Gisele continúa aceptando sus contratos en dólares o euros, como siempre lo ha hecho”.
Y nosotros que creíamos haber encontrado el piso del dólar…
Nos reencontramos el martes,
Paola Pecora