Por Horacio Pozzo
Nota de la Editora: ¿Parece que ahora se empieza a abandonar uno de los barcos que tan bien navegaba en LatAm? Ahora parece que si se cae el principal ingreso de la Argentina, se cae todo… ¿Debía darse un conflicto con el campo como para que nos diéramos cuenta de esto? Buen fin de semana para todos. Me pueden enviar sus comentarios a: paola@moneyweekes.com
Ahora el JP Morgan se Alinea Contra Cristina (y a Favor de Alan García)
Buenos Aires, Argentina
29 de marzo de 2008
Cuando todavía no se ha solucionado el conflicto con el campo y como si fueran pocos los problemas con los que tiene que lidiar Cristina, continúan las críticas desde el exterior hacia la economía argentina.
Ya había recibido Cristina las críticas de S&P apenas comenzaron a sonar las cacerolas. Esta vez, las críticas vinieron de la gente del JP Morgan (NYSE:JPM). Muy angustiada habrá leído Cristina el informe del JP Morgan ya que para criticar su gestión, no fueron para nada benévolos.
Para JP Morgan: “Cristina Fernández de Kirchner, no ha logrado aprovechar el escenario pos electoral para realizar cambios clave, como modificar la medición de la inflación, la excesiva dependencia de los precios de las materias primas y resolver la escasez de energía…en el largo plazo socavarán las expectativas de crecimiento y agravar los actuales problemas inflacionarios”.
Hablando con unos colegas, acerca de las declaraciones del JP Morgan, la coincidencia fue total en el tema de lo difícil que es para el gobierno realizar un sinceramiento de los datos de inflación. “Si la inflación real, como dicen muchos analistas, es del 25% y no del 8,4%, ello le representaría al gobierno argentino un incremento de US$ 6.640 millones (aproximadamente, US$ 400 millones por cada punto porcentual que se sincere) en los servicios de la deuda ya que aproximadamente el 44% de la misma está ajustada al CER (coeficiente de ajuste inflacionario).
Es verdad lo que dice el economista jefe de FIEL, Daniel Artana, (de quien tuve la suerte de tenerlo como profesor en la carrera de grado y de postgrado), respecto a lo que ahorra el gobierno con una menor inflación: “Es una cuenta difícil de hacer porque por un lado el Gobierno gana y por el otro pierde por la suba del riesgo”. Pero con los mercados cerrados para la Argentina, el riesgo país pierde un poco de relevancia y además… ¿De dónde sacaría Cristina estos US$ 6.640 millones adicionales?… Es cierto que podría hacer un sinceramiento parcial, pero si la inflación se sigue acelerando, quizás quede a mitad de camino en sus buenas intenciones y lo único que lograría es perder dinero.
Lo del tema energético habla por sí mismo y no resiste mucho comentario. Aquí, paradójicamente, el crecimiento económico se ha transformado en un problema porque agrava la situación energética ante la mayor demanda. Y para peor, la solución a este problema tardará varios años en llegar porque no se puede lograr de un día para otro el aumento de la capacidad de generación energética que el país necesita.
En relación a la decisión del Ministro de Economía, Martín Lousteau (mis colegas sospechan que verdaderamente lo haya decidido él sin consultar), de implementar retenciones móviles a las exportaciones agrícolas, para el JP Morgan: “Pone de relieve que el esquema de financiamiento en el que se apoya la posición fiscal de Argentina se ha vuelto políticamente frágil.”
La excesiva dependencia de la Argentina a los precios de las materias primas que hace referencia JP Morgan se explica en el hecho de que, conjuntamente con el impuesto a los cheques, explicaron en los últimos años el superávit del sector público nacional. Lo que ha ocurrido con el aumento en las retenciones a las exportaciones agrícolas (y también con la decisión de implementar retenciones a las exportaciones mineras), decidido hace unas semanas, parece demostrar que esta dependencia se ha acrecentado (algunas críticas indican que el gobierno necesita hacer más “caja” y es por ello que recurre a las retenciones). Y el problema, como plantea la gente del JP Morgan, es que cada vez se hace menos sostenible políticamente porque no solamente las retenciones socavan la rentabilidad del sector, sino que también lo está haciendo la inflación (tanto aquella que se genera domésticamente como la que se importa producto de la debilidad del dólar).
Contrastando con esta visión pesimista de la Argentina, la gente del JP Morgan no ahorró elogios para la economía peruana. Eso me hizo recordar que hacía bastante que no me refería a la economía peruana, el último artículo que le dediqué fue el 20 de febrero: Perú Construye su Propio Destino.
Mi visión optimista sobre las perspectivas de la economía peruana son coincidentes con las del JP Morgan: “Está firmemente encarrilado hacia el grado de inversión… Aunque la inflación es un dolor de cabeza para el Gobierno de García, ésta se mantiene relativamente baja en torno al 5%, mientras que el fuerte crecimiento de Perú se mantiene fuerte pese a las preocupaciones por la economía global”.
Un buen diagnóstico de la economía, hizo el economista español, Juan Velarde Consejero del Tribunal de Cuentas de España: “A largo plazo Perú tiene condiciones perfectas para seguir creciendo, pues tiene una economía sana que combina el crecimiento interno con la apertura comercial para vender productos cuya demanda aumentará en el tiempo siguiendo el ritmo de crecimiento de la economía mundial.”
Perú está decidido a que este sea el año para alcanzar el tan ansiado grado de inversión (ello en medio de la agitación de los mercados mundiales). Es por ello que ha decidido cancelar anticipadamente la deuda que posee con el Banco Mundial y con el BID.
La economía peruana lleva ya 79 meses de crecimiento continuo y con una expectativa de crecimiento para este año del 7%, a pesar de la crisis internacional. Pero la inflación y la apreciación de la moneda peruana son una preocupación para el pueblo peruano. Es por ello que, a pesar de la buena salud de la economía, según la última encuesta de “El Comercio” de Lima, la aprobación de la gestión del gobierno de Alan García cayó al 28% (¡Suerte que no opinan sobre la gestión de otros gobiernos latinoamericanos!). Como aspecto a rescatar de esta situación, veo que el gobierno peruano está encarando el problema inflacionario con políticas sanas evitando caer en la tentación de aplicar remiendos que no solucionan el problema.
Nos encontraremos nuevamente el próximo lunes,
Horacio Pozzo
March 29th, 2008
Argentina, Economía Perú, JPM, Macroeconomía
Por Horacio Pozzo
Nota de la Editora: La economía peruana está pasando por un muy buen momento. Crecimiento del consumo, interesante crecimiento económico, nuevos acuerdos comerciales, fuerte demanda interna, hacen de esta economía latinoamericana una de las más pujantes de la región. Me pueden enviar sus comentarios a: paola@moneyweekes.com
Perú Construye su Propio Destino
Buenos Aires, Argentina
20 de febrero de 2008
Sí, ya sé, el título suena medio extraño. Pero en las próximas líneas quedará más claro a qué me estoy refiriendo…
Hay personas que van por la vida pensando en el día a día sin mayores preocupaciones por asegurarse un futuro próspero, mientras que otras se esfuerzan para lograr ser dueñas de su propio destino y es por eso que se forman y se entrenan para no depender de la suerte. Lo mismo ocurre con los países. Así por ejemplo, países como Venezuela o Argentina, viven en el día a día, disfrutando de una bonanza producto de la fortuna, y sin hacerse mayores preocupaciones por el día después. En cambio, países como Perú, construyen su economía apoyada en rocas y eso en el largo plazo tiene su recompensa.
La economía peruana está atravesando por un gran momento. El crecimiento del PBI alcanzó el 8,99 % en 2007, con un fuerte crecimiento del consumo (con un crecimiento estimado del 7 %), y con una destacada dinámica de la inversión que se incrementó en alrededor de un 23,4 %.
Por donde se la quiera mirar, la economía peruana sin dudas goza de muy buena salud. Con un superávit fiscal (2,6 % del PBI), y externo (1,5 % del PBI), con récord de reservas internacionales por US$ 28.000 millones, una tasa de desempleo del 6,9 % y una tasa de inflación que, si bien en 2007 alcanzó el 3,9 %, se encuentra controlada.
Podría dedicar más de un artículo a comentar las bondades de la economía peruana, producto de políticas sanas, coherentes y de largo plazo. Pero no es mi idea ya que quiero hacer referencia a la dirección que está tomando la misma, en términos de su política exterior y a las oportunidades de negocio que ello genera.
En estos días, en Perú se está desarrollando la primera reunión de altos funcionarios del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), en la cual, Perú impulsará la creación de un área de libre comercio Asia-Pacífico para afianzar los vínculos comerciales (idea que surgió en el 2004 cobró impulso en la cumbre del APEC realizada el 2007 en Australia). Según Luís Quesada, funcionario de la cancillería: “El objetivo es crear un movimiento transpacífico que asegure la fluidez del comercio y sea atrayente entre las dos zonas en ambos extremos del océano”.
La política exterior de Perú está realmente muy activa en el desarrollo de acuerdos comerciales que potencien el crecimiento económico de Perú y generen una mayor atracción de inversión extranjera. Ya en el mes de enero se concretó la firma del TLC con Canadá, el cual, según confía José Zlatar Váldez, presidente de la Cámara de Comercio Peruano-Canadiense, ya está generando un creciente interés por parte de las empresas canadienses interesadas en entrar en el mercado peruano.
Perú ve este TLC con Canadá (sexto socio comercial de Perú), como sustituto en términos de importaciones del firmado con los EE.UU. (su primer socio comercial), ya que ambos países exportan a Perú los mismos productos.
Además, el TLC con Canadá representará oportunidades principalmente para los productores peruanos de textiles, zapatos y manufacturas a los cuales se les facilitará el acceso al mercado canadiense. Para Canadá el TLC con Perú era la única alternativa para no quedar en desventaja competitiva con EE.UU.
Pero los acuerdos comerciales que está impulsando Perú no terminan allí. Además, Perú se encuentra negociando un TLC con Corea del Sur (12ª economía mundial en términos de PBI), que se espera se cierre en el segundo semestre del año. También se continuará con las conversaciones con la Unión Europea (UE) (con la que realizará la cuarta ronda de negociaciones) y ya inició la primer ronda de negociaciones con China.
Es verdad que existen críticas desde algunos sectores de la economía peruana a los acuerdos de libre comercio, pero hay que reconocer una serie de beneficios que van a generarle a la misma en su conjunto.
Antes que nada, no hay que olvidar que Perú tiene un mercado interno pequeño con una población de 28 millones de habitantes, con lo cual, la celebración de estos TLCs permitirá el acceso a un mercado varias veces mayor al peruano, con la consecuente generación de un incremento del flujo comercial, así como de mayores inversiones. Los TLCs forzarán a una mayor competencia en los mercados domésticos de Perú y la necesidad de una mejora de la competitividad externa hará vital mejorar la infraestructura necesaria para la producción, es decir, carreteras, puertos, aeropuertos, sistemas de telecomunicaciones, de abastecimiento de agua y electricidad. Todo ello implicará interesantes oportunidades de inversión.
Con los TLCs no sólo se beneficiarán los sectores de productos tradicionales o commodities (minerales, café, azúcar), sino también aquéllos de productos no tradicionales, tales como ciertas frutas (mangos, paltas, cítricos, uvas), hortalizas (alcachofas, pimiento piquillo, espárragos, páprika), mármol, madera fina, muebles, textiles, confecciones de alpaca y vicuña, etanol, biodiésel, calzado y artesanía. A estos sectores se les abre una más que interesante oportunidad de crecimiento, por lo que no hay que perderlos de vista.
A pesar de la bonanza que está experimentando Perú, ello no hizo que se duerma en los laureles y mediante una política seria y consistente, hará de su economía una de las de mayor potencial de crecimiento en la región.
Nos encontraremos nuevamente mañana,
Horacio Pozzo