Por Horacio Pozzo

Nota de la Editora: un refrescante resumen de lo ocurrido esta semana en Latinoamérica. Buen fin de semana para todos y me pueden enviar sus comentarios a: paola@moneyweekes.com

Los Temas de la Semana en Latinoamérica: Inflación y Energía

Buenos Aires, Argentina
12 de abril de 2008

No quiero ser repetitivo en los temas que abordo, pero la coyuntura de Latinoamérica no me deja mucha alternativa. Esta semana me la pasé hablando principalmente de dos temas: la problemática de la inflación y la cuestión energética y motivos no faltaron para eso.

Es que ambas cuestiones están presentes entre los problemas principales que están enfrentando todos los países de la región más allá de los posibles efectos de la crisis subprime. Claro que las causas de estas problemáticas y las acciones que están llevando a cabo los gobiernos para enfrentarlas, difieren significativamente entre los países.

A modo de ejemplo tomemos, en primer lugar, la cuestión energética. En relación a dicha cuestión uno encuentra que México está debatiendo acaloradamente de qué manera puede lograr recuperar su capacidad de producción petrolera y así fortalecer una fuente importante de ingresos para el gobierno al mismo tiempo que se evitaría la dependencia exterior en materia energética. El pueblo mexicano está en alerta ante cualquier posibilidad de privatización de PEMEX. El problema energético que enfrenta México surge como consecuencia de una falta de inversión en el sector durante años.

En una línea similar a la de México encontramos a la Argentina. A la falta de inversión en el sector energético en Argentina (que en los últimos años se produjo a consecuencia del congelamiento de las tarifas, decisión tomada por el gobierno justo en el momento en que los planes de inversión se habían reducido por la recesión que se vivía), se le agrega, en este último tiempo, el problema de la sequía. Y encima de esto, ya Bolivia no le enviará el gas que se había comprometido tiempo atrás y Brasil ha puesto en duda el envío de energía eléctrica ante problemas climáticos. Argentina piensa importar gas natural licuado para paliar (en parte) la situación y según un informe de la Auditoría General de la Nación, el país debería invertir US$ 4.000 millones durante una década en generación energética para hacer frente al abastecimiento de la demanda compatible con un crecimiento anual del 7%.

También muy complicado por los problemas climáticos, Chile está padeciendo la peor sequía en décadas (la producción eléctrica en Chile depende en un 64% de la producción hidroeléctrica), lo cual se ve agravado porque la Argentina no le enviará gas durante este invierno (ya que no puede solucionar ni sus propios problemas). Afortunadamente, el plan de ahorro energético está dando resultado y durante el mes de marzo se logró un ahorro de energía del 9,4%. Chile importa casi la totalidad del petróleo que consume. Como forma de solucionar la carencia de producción energética en un mediano plazo, hace unos días atrás, Enap (Empresa Nacional del Petróleo de Chile) y la minera Antofagasta (del grupo chileno Luksi), firmaron un acuerdo para la exploración y explotación conjunta de fuentes de energía geotérmica en el país.

En el caso de Brasil, el problema energético es menor. Si bien la sequía afecta al país, ello puede hacer peligrar principalmente el envío energético a la argentina, pero no su provisión interna. Brasil viene encarando el tema energético como una cuestión estratégica. Brasil no sólo piensa en el autoabastecimiento energético, sino también en participar en negocios de generación eléctrica a nivel regional a través de la empresa de capitales mixtos Eletrobrás (BSVP:ELET3).

En relación al problema inflacionario, aquí también es necesario hacer una división entre aquellos países que enfrentan el problema atacando sus causas, frente a aquellos que buscan atenuar sus consecuencias.

Y dentro del segundo grupo de países, los casos más graves son los de Argentina y Venezuela. En Argentina, incluso se niega oficialmente la verdadera situación de la evolución en los precios, a tal punto que el jefe de Gabinete nacional Alberto Fernández dijo que en Argentina se ha: “Instituido la idea de que acá hay una falsificación de los datos… todos hablan pero nadie mide”. Lo peor del caso es que mientras Fernández decía esto, existen denuncias penales presentadas por diputados opositores por la supuesta manipulación de datos, al tiempo que desde el mismo Indec se denuncia la manipulación de las estadísticas. Por supuesto que ya nadie cree en la veracidad de los datos y para ello sólo basta con realizar los gastos habituales para ver cómo evolucionan los precios realmente.

En el caso de Venezuela, a pesar de que se reconozca el problema (por lo menos lo reflejan los datos, aunque hay quien dice que el problema es mayor), no hay acciones concretas para solucionarlo y las medidas de controles de precios lo único que han logrado es desabastecimiento y un inmenso mercado paralelo.

En el lado contrario encontramos a Perú, México, Brasil y Chile con políticas de metas de inflación más saludables para controlar la dinámica de precios, aunque la suerte está siendo dispar entre ellos. En el caso de Colombia, se ha observado que ya ha comenzado a actuar la política monetaria sobre el canal crediticio lo cual le brinda cierta tranquilidad sobre las perspectivas de las presiones inflacionarias (aunque aún el problema está latente).

Para Perú la situación no viene bien, a tal punto que el Banco de la Reserva de Perú decidió un aumento de un cuarto de punto de su tasa de referencia (medida que el mercado no esperaba), al tiempo que incrementó el encaje mínimo al 8,5% que, según el Banco Central, esta elevación de las tasas de encaje es equivalente a un aumento de la tasa de referencia de 50 puntos básicos. En los últimos 12 meses, Perú registró una inflación del 5,6%, por encima de su rango meta de entre 1 y 3%. Para peor, la apreciación de la moneda peruana está golpeando la competitividad de la economía y ello genera malestar entre los productores. El Banco de la Reserva de Perú está interviniendo para evitar una excesiva apreciación del nuevo sol peruano, lo cual puede jugarle en contra en caso de que provoque una mayor inflación importada.

Chile por su parte, decidió mantener estable su tasa de referencia dado que la desaceleración en la actividad económica durante el primer trimestre del año ha atenuado las presiones inflacionarias. Pero también ha decidido el pasado jueves intervenir en el mercado de divisas para evitar la continuidad de la apreciación del peso chileno frente al dólar. Esta es una medida que beneficia a los productores chilenos siempre y cuando no se transforme en una nueva causa de inflación, tal como puede suceder en Perú si el dólar se sigue debilitando y con ello continúa el incremento de los precios internacionales de los commodities.

Finalmente en Brasil, producto de una mayor inflación a la esperada durante el mes de marzo, el mercado ajustó al alza su expectativa sobre la tasa de referencia del Banco Central de Brasil (la tasa Selic), para fin de año lo cual también impactó sobre la cotización del real. Pese a las dificultades que la inflación está generando sobre la moneda brasileña (con fuertes presiones hacia una mayor apreciación), la autoridad monetaria se mantiene firme en su postura de no intervenir excesivamente sobre el mercado cambiario para no incrementar las presiones inflacionarias.

Creo que cada vez quedan más claras las enseñanzas de estos dos problemas que enfrenta hoy por hoy Latinoamérica: Ambos se deben enfrentar con políticas de largo plazo que prioricen una solución de fondo. Caso contrario, el problema seguirá creciendo y estallará en el momento menos indicado… Esperemos que esto último no suceda en ninguno de los países de la región.

Nos encontraremos nuevamente el próximo lunes,

Horacio Pozzo

April 12th, 2008
Energia en Latam, Energía, Inflación

Por Horacio Pozzo

Nota de la Editora: Los problemas energéticos en Latinoamérica crecen, y los países que no los tienen, están previendo tenerlos en el futuro inmediato. Falta de planificación, así como también mayor crecimiento en la región agravan un problema que no es sólo latinoamericano. Mismo China se puso a cambiar lamparita. Pero se necesita credibilidad y confianza para atraer inversiones, y esto no siempre se logra consolidar en la región. Muy buen fin de semana, y me pueden enviar sus comentarios a: paola@moneyweekes.com

Problemas Energéticos en Latinoamérica que Pueden Generar Oportunidades
Buenos Aires, Argentina
9 de febrero de 2008

En el artículo de ayer, les marcaba que una de las cuestiones que podían frenar las muy buenas perspectivas del proceso de fusiones y adquisiciones de compañías en Latinoamérica durante este año, era el tema energético. Por esas cosas del destino, cuando llegué a mi casa, mi señora me dijo preocupada que habíamos sufrido un corte de electricidad (y no por no haber pagado la cuenta). Debo decir que soy bastante afortunado por haber sufrido solamente dos cortes de electricidad en lo que va del año.

Pero esa situación me hizo reflexionar acerca del problema energético que está padeciendo no sólo Argentina, sino también otros países de la región. Actualmente, Argentina y Chile están implementando un programa de ahorro energético para aminorar los efectos de la crisis por la que están atravesando.

Como Argentina en lo inmediato no puede solucionar la falta de capacidad de generación de energía, sus gobernantes tuvieron la fantástica idea de cambiar el huso horario durante el verano y de lanzar un plan de reemplazo de lámparas por aquellas de bajo consumo y, como frutillita, de aconsejar a la población sobre a qué temperatura deben estar los equipos de aire acondicionados. Bueno, al menos no se les ocurrió modificar el dato de la temperatura para que no experimentar la sensación de calor…

Lo solución (parcial también), que encontró Chile se tradujo en el lanzamiento el pasado jueves, de un paquete de medidas que incluye la reducción del voltaje en 10%, la prórroga del horario de verano, la compra de un millón de lámparas de bajo consumo para distribuir entre la población, y la flexibilización en los convenios de uso de agua. En Hacienda ya están admitiendo que la crisis energética impactará entre 0,5% y 1% el PIB (algo que Argentina no hizo el año pasado).

Por el momento, Brasil no está sufriendo problemas energéticos, pero según un estudio del Instituto Acende Brasil, el riesgo de padecerlos aumentará progresivamente en los próximos años, llegando al 22% en 2011. Brasil debe construir entre 1.400 a 1.800 megavatios adicionales según el director general de la Agencia Nacional de Energía Eléctrica (ANEEL), Jerson Kelman.

En México, también existen temores sobre problemas de abastecimiento energético para los próximos años, ya que su estructura energética se basa casi exclusivamente en hidrocarburos de los que se estima, cuentan con stock suficientes por 11 años más.

Pero no pensemos que los problemas energéticos son exclusivos de la región, sino que es un tema de preocupación a escala mundial. China, por ejemplo, tuvo que lanzar en las últimas semanas un plan de subsidio, el uso de 150 millones de lámparas de bajo consumo, como un intento por reducir el consumo eléctrico en 29.000 millones de kWh para el 2010.

Sé que este es un tema de suma preocupación, pero como dice una frase: “Al mal tiempo, buena cara”, entiendo también que para las personas que tienen un buen olfato para los negocios, podrán detectar en el problema energético, oportunidades de inversión.

Y no me estoy refiriendo al pequeño negocio de los generadores diésel de electricidad que han tenido un 2007 fabuloso en la Argentina, y que, seguramente desearán que los problemas energéticos duren por mucho tiempo…

En la mayor parte de los países latinoamericanos se están llevando a cabo inversiones tendientes a aumentar la capacidad energética, al mismo tiempo que buscan disminuir la vulnerabilidad de la matriz energética fuertemente apoyada en hidrocarburos.

En Brasil, el presidente de la Asociación de Agentes Comercializadores de Energía Eléctrica, Paulo Pedrosa comentó que “existe un gran interés por parte de los inversionistas, en la construcción de usinas movidas a biomasa y pequeñas centrales hidroeléctricas”. Brasil es el principal productor y consumidor mundial de energía renovable.

Chile se encuentra construyendo una planta de regasificación de gas licuado, para aumentar su capacidad energética. Chile además, respalda la utilización de energías renovables no convencionales que de aquí al 2010 le podría aportar un 15% a la matriz energética chilena, lo cual disminuirá la vulnerabilidad de la misma, dado que actualmente Chile importa el 72% de la energía que consume.

En Argentina, en palabras del ministro de planificación, Julio De Vido “La Argentina tiene plan energético y tiene previsto invertir, entre servicio público y privado, de aquí al 2010, $ 25.000 millones, U$S 1.500 millones por año”.

Lógicamente que para realizar estos proyectos, los gobiernos de la región necesitan atraer inversiones y esto puede generar una oportunidad de negocio rentable.

Nos encontraremos nuevamente el próximo lunes,

Horacio Pozzo

February 9th, 2008
Energia en China, Energia en Latam, Inversiones en Latam, Macroeconomía