Por Horacio Pozzo
Nota de la Editora: Semana bastante activa para las Bancas Centrales mundiales. ¿Crecimiento o Inflación? Al mundo desarrollado le preocupa el crecimiento, al subdesarrollado más la inflación. Y el oro sigue…seguirá… Me pueden enviar sus comentarios a: paola@moneyweekes.com
Sin Regalo de Reyes para los Grandes
Buenos Aires, Argentina
12 de enero de 2008
Esta semana comenzó muy bien para los niños de todo el mundo ya que el domingo pasado fue el día de reyes y seguramente habrán recibido algún regalito. Eso mismo es lo que esperaban los grandes que invierten en las bolsas estadounidenses, europeas y de Japón, pero se decepcionaron al ver sus calcetines vacíos.
No sé realmente qué esperaban que ocurra esta semana con los anuncios y decisiones que tenían que tomar las autoridades de los Bancos Centrales de EE.UU., del BCE y de Inglaterra.
No me gusta realizar lecturas generales de la situación económica mundial, pero el cierre de esta semana deja en claro que las problemáticas de inflación y crecimiento, se han instalado con fuerza en el comienzo de este año en el mundo, pero con una característica: al mundo desarrollado le preocupa el crecimiento de sus economías, mientras que al mundo subdesarrollado le preocupa más la inflación.
A tal punto llega la preocupación sobre las perspectivas del crecimiento en EE.UU., que Bernanke dejó en claro que hará todo lo posible para evitar una recesión, pero no dijo nada acerca del tema inflacionario, como si ello no importara. Tampoco parece preocuparle mucho el tema inflacionario a los mercados de Europa porque luego de que el BCE decidiera mantener estables las tasas, reaccionaron negativamente ya que se esfumaba la expectativa de un escenario de baja de tasas dada la preocupación sobre la inflación del BCE. Mientras esto ocurría, el mercado inmobiliario japonés golpeaba un poco más a su economía y el Nikkei sentía el impacto y tocaba el mínimo en dos años.
El termómetro de lo que está pasando y de lo que va a pasar lo está marcando el precio del oro: ayer los futuros alcanzaron un nuevo récord de U$S 900 la onza y parece no detenerse (sigan apostando al oro).
Mientras todo esto ocurre en el primer mundo, en Sudamérica el problema pasa más bien por la cuestión inflacionaria. Si bien importa lo que pueda ocurrir con el crecimiento en el mundo desarrollado, la fortaleza macro de la región da una cierta tranquilidad.
Que Latinoamérica goza de buena salud se ve en las proyecciones sobre flujos de capitales hacia la región para el 2008, realizada por economistas del Instituto Internacional de Finanzas, que asciende U$S 105.400 millones. Que goza de buena salud se ve en las perspectivas de crecimiento para 2008 que se ubican en 4,5% según Humberto López, economista principal del Banco Mundial para Latinoamérica.
¿Y por qué hay buenas perspectivas de crecimiento? Porque la crisis subprime no afecta directamente a la región (sí en sus efectos secundarios), porque el crecimiento sostenido de los últimos años se refleja en un relativamente bajo nivel de desempleo lo cual se transmite al consumo interno que se muestra fuerte y que a pesar de que sentirá el impacto de una política monetaria más estricta en varios países de la región para controlar el comportamiento de los precios, no se mostrará debilitada.
A medida que se va aclarando el escenario internacional para el 2008, en donde aumentan las probabilidades de recesión en EE.UU. y en donde se hace más necesaria una política monetaria un poco más estricta en Latinoamérica, es más probable que los las monedas de la región mantengan su valor frente al dólar, e incluso se vean empujadas hacia una apreciación.
Nos encontraremos nuevamente el próximo lunes
Horacio Pozzo
January 12th, 2008
Bancos, Inflación, Macroeconomía
Por Horacio Pozzo
Nota de la Editora: El Banco Central Europeo y el de Inglaterra han decidido mantener sus tasas. Se habla incluso de un alza si fuera necesario. La Reserva Federal habla de una nueva baja de tasa. De ambos lados del océano se teme lo mismo: inflación y recesión, pero algunos privilegian atacar una por sobre la otra. Y el mundo atento a quién lo logrará primero… o más efectivamente. Me pueden enviar sus comentarios a: paola@moneyweekes.com
La Eterna Lucha Entre Crecimiento e Inflación
Buenos Aires, Argentina
11 de enero de 2008
Luego de tanto calor, ayer en Argentina tuvimos un día con lluvia que trajo un poco de alivio. Y también fue un día en donde llovieron noticias destacadas a lo largo y ancho del planeta, las cuales giraban en torno a dos temas: crecimiento e inflación.
Empezando del otro lado del planeta, China, preocupada por la escalada inflacionaria, está copiando a la Argentina y ha reforzado los controles de precios sobre productos claves para su economía. No sé si dará resultado por allá, pero por estas tierras no había sido una gran idea ya que sólo se logró distorsionar los precios relativos. Cerca de ahí, el Nikkei tocó el mínimo de los últimos 19 meses luego que Toshiro Muto (vice-gobernador del Bank of Japan), diera un perfil pesimista de la economía japonesa ante la debilidad del mercado inmobiliario.
Desde Europa, el Banco Central Europeo (BCE) y el Banco de Inglaterra (BoE) mantuvieron sus tasas de referencia en 4 y 5.5% respectivamente. Creo que el BCE no se animó a subirla (aunque Trichet advirtió que están listos para actuar si es necesario), queriendo dar una señal de colaboración con los EE.UU., mientras que el BoE no se animó a bajarla para que nadie crea que los problemas en el país británico son mayores a los que parecen (y en realidad lo son).
Bernanke por su parte, aseguró que están dispuestos a tomar medidas sustanciales para impulsar el crecimiento, dejando en claro una nueva baja de tasas. Eso sí, no dijo nada acerca de la propuesta fiscal de Bush ni de las presiones inflacionarias que la política monetaria puede generar. Wall Street se mostró optimista, pero yo no.
En Latinoamérica la preocupación principal a inicios del 2008 pasa por el tema inflacionario, aunque se mira de reojo lo que pueda ocurrir con los EE.UU.
Que Estados Unidos entre en recesión es un tema de preocupación principalmente para aquellos países que mantienen mayores vinculaciones comerciales con el mismo. Colombia y México son los más interesados en lo que pueda suceder en EE.UU. porque hacia allá van el 40% y el 80% de sus exportaciones, respectivamente y reciben importantes remesas de los conciudadanos que se encuentran en el país del norte.
Que continúe el alza de los precios internacionales de los alimentos, eso ya sí es un tema de mayor interés para toda Latinoamérica. Si bien el aumento en los precios internacionales de los commodities agrícolas es beneficioso principalmente para Argentina y Brasil, la incidencia sobre los índices de precios es un tema que preocupa a toda la región, cuyos países en su mayoría, no han logrado cumplir con las metas inflacionarias prefijadas.
La consecuencia que tiene un mayor nivel de inflación para la región es que el endurecimiento de la política monetaria se hace necesario. Ya el Banco Central de Chile ha aumentado nuevamente su tasa de referencia en otros 25 puntos y se espera que también lo haga el Banco Central de Perú. Mientras México y Colombia están indecisos, Brasil se mantiene neutral.
El endurecimiento en la política monetaria de los países puede desacelerar el ritmo de crecimiento en la región, aunque no veo que pueda tener un gran impacto dada la fortaleza de la demanda interna. También puede frenar la expectativa de devaluación de las monedas de la región.
Queda claro que más allá de lo que pueda ocurrir, al sector productor de commodities agrícolas le espera un buen 2008 dado el impulso de la demanda tanto para fines de consumo como para la generación de biocombustibles.
Nos vemos mañana
Horacio Pozzo
January 11th, 2008
BCE, Fed, Inflación, Macroeconomía
Por Horacio Pozzo
Nota de la Editora: Escuchamos insistentemente la palabra “cambio” en los discursos pre-electorales de la nueva Presidente. Muchos le creyeron, sabiendo que los defraudarían nuevamente, como tantas veces ocurre en Argentina. Los sectores a evitar. Me pueden enviar sus comentarios a: paola@moneyweekes.com
Buenos Aires, Argentina
9 de enero de 2008
Argentina: Tropezamos Nuevamente con la Misma Piedra
Decía el diario La Nación (de Argentina), en una nota sobre el dato de inflación de diciembre: “De Retiro a Constitución, de paso por el microcentro, LA NACION constató el descreimiento y la sensación de la manipulación del índice”.
Ayer no tuve un buen día. A la tarde me decepcionó el dato de inflación de diciembre para Argentina (0,9 %) y para peor, al llegar a mi casa, tuve que soportar la temperatura ambiente (38° C) acompañado por un personaje que está de visita en nuestro país: se hace llamar “el corte de energía eléctrica” (este personaje se lo puede comparar con un amigo que viene en los horarios más inoportunos y uno no sabe cuándo se va a ir).
¡Qué gran decepción! Justamente estos dos temas había abordado yo en un artículo anterior (http://moneyweekes.com/?p=118), pero con una mirada positiva, porque pensaba que la llegada de Cristina al gobierno venía de la mano de cambios positivos y necesarios ante una situación energética e inflacionaria que no da para más (entre otras situaciones que tampoco dan para más).
A los argentinos nos está quedando claro que el problema energético es mayor al imaginado, porque a pesar de estar implementando un plan (por lo menos así lo llaman) de ahorro energético, los cortes se multiplican. También nos está quedando claro que el ocultamiento de la verdadera inflación no da para más mientras tenemos que soportar incrementos de precios de manera permanente.
¿Y porqué volvió a decepcionar el dato de inflación? Porque para el ambiente inversor, un dato un poco mayor al de diciembre de 2006 hubiera sido suficiente para mantener las esperanzas de una mayor transparencia en la cifra de inflación (que según los analistas, entre los cuales me incluyo, la real superó el 20 % en el 2007). Un dato de inflación un poco superior hubiese generado más beneficios que perjuicios porque hubiera sido una buena señal. El único costo que hubiera implicado era que como alrededor del 41% de la deuda pública externa está ajustada por inflación, haber elevado la cifra a 1,1% le hubiera costado al gobierno U$S 110 millones adicionales en el pago de los servicios de la deuda. Yo no tengo U$S 110 millones y me parece mucho dinero, pero si lo pienso desde la perspectiva de un país que necesita atraer inversiones y conseguir fondos para hacer frente a los vencimientos de la deuda pública, resulta un valor irrisorio.
Y si a no querer reconocer la verdadera inflación, se le suman medidas sorpresivas como la prohibición de exportación de combustibles para asegurar el abastecimiento interno (anunciada ayer), queda claro que estamos ante un gobierno que cura la fiebre rompiendo el termómetro…
Con esto ¿cómo describir el contexto económico de Argentina? En resumen, el gobierno ha llegado tarde para solucionar el problema energético y es muy probable que en los períodos de picos de consumo de energía existan inconvenientes que afecten a la producción. También parece que no está muy convencido de enfrentar las causas que generan la inflación, por lo que se encamina a llegar tarde para encontrarle una solución. Estos dos elementos más la distorsión de precios relativos generada por las medidas del gobierno sobre determinados sectores productivos (carnes, granos, petróleo), no hacen más que desincentivar a la inversión productiva y generar un contexto complejo para el futuro de los negocios.
Por eso, a la hora de invertir en Argentina, entiendo que se deben evitar aquellos sectores que son más sensibles al interés del gobierno, así como aquéllos que pueden ser mayormente afectados por los problemas en el suministro de energía.
Nos vemos mañana
Horacio Pozzo
January 9th, 2008
Argentina, Inflación, Macroeconomía
Por Horacio Pozzo
Nota de la Editora: Parece que poco a poco se va sincerando la realidad en Argentina, esperemos sea un buen indicio para que se logre de una vez unificar lo que la realidad económica demuestra y lo que desde el gobierno se pretende demostrar. Un IPC que no se ajusta a la realidad, una situación energética vulnerable, y en qué conviene invertir una porción de nuestros ahorros en Argentina, es lo que nos cuenta Horacio hoy. Me pueden enviar sus comentarios a: paola@moneyweekes.com.
Buenos Aires, Argentina
22 de diciembre de 2007
¿Alguna vez le ha pasado el sentirse que estaba viviendo una realidad paralela? A mí sí, y fue este año en Argentina. Es que, mientras el gobierno afirmaba que no existían problemas energéticos ni de suministro de combustibles (incluso el ministro de planificación afirmó que íbamos a tener ¡¡una “lluvia de gasoil”!!), yo que vivo en la provincia de Buenos Aires (la más importante del país), más de una vez he sido sorprendido en este año por algún corte energético o he tenido dificultades en cargar gasoil para mi auto. Y mientras que el gobierno publicaba un IPC (Índice de Precios al Consumidor), que mostraba una desaceleración gradual, mis bolsillos experimentaban una aceleración gradual del monto que debía desembolsar para realizar mis compras regulares en el supermercado (y ni les digo lo que me costó realizar unos arreglos menores en mi casa).
Por suerte, con la llegada de Cristina, siento que algunas acciones del nuevo gobierno me hacen sentir que poco a poco la realidad en la que vivo se va acercando a la realidad que vive el gobierno.
Y el primer indicio de ello había sido el dato del IPC de noviembre que arrojó una suba del 0,9 % (yo había pronosticado 0,6 % a 0,7 % al igual que el 99 % de los analistas que descubrimos el juego del Indec de anunciar una inflación igual o levemente menor a la del mismo mes del año anterior).
La segunda prueba que recolecté para mi afirmación de la “unificación de realidades”, surgió el jueves último con la noticia de la elaboración de un plan estratégico de ahorro energético con el objetivo de lograr un 10 % de ahorro de energía. Parece ser que ahora sí el problema existe y a tal punto que la batería de medidas para reducir el consumo energético van desde modificación del huso horario hasta el cambio de millones de lámparas de alumbrado público (sin contar las inversiones que se están realizando para aumentar la capacidad energética).
Estas gafas nuevas le hicieron ver también al nuevo gobierno la necesidad de una mayor prudencia en el gasto público y de una política monetaria más conservadora, dos elementos sobre los cuales ya se han anunciado medidas.
Al confirmar que los “anteojos nuevos” del gobierno le han mejorado significativamente la visión de la realidad, siento una mejoran mis expectativas sobre el futuro del país, porque entiendo que ello ayuda a generar un contexto transparente para invertir (esto es, debo saber qué nivel de inflación existe) y una infraestructura adecuada que no obstaculice el crecimiento de la economía.
Ahora bien, pensando en las oportunidades de inversión que aparecen, entiendo que el sinceramiento gradual del verdadero nivel de inflación (junto con la perspectiva de políticas públicas más sanas), aumenta el atractivo de los activos ajustados por CER (Coeficiente de Estabilización de Referencia que sigue el comportamiento del IPC). Ello sumado a las expectativas de un dólar a $ 3,22 para fin de 2008 según estimaciones del BCRA en su programa monetario del año venidero (el cual se presentará el próximo miércoles ante el Congreso), hacen que estos títulos tengan un alto rendimiento potencial en dólares. Siendo más específico, creo que los bonos del gobierno que aparecen como más atractivos dentro de este segmento, son el Boden 2008 que se compra al 96 % de su valor (que resultó ser el título de menor volatilidad en su cotización durante el 2007 y que rinde un 2 % anual sobre el capital actualizado más CER) y el Bocón Pre 8 (otro título que tuvo baja volatilidad, que se compra al 92 % de su valor y que paga un rendimiento sobre el capital actualizado del 2 % más CER). Para que comprenda el rendimiento potencial de estos títulos ajustados por CER, le recuerdo que el nivel actual de inflación en Argentina es del 8,4 % anual según informa el Indec, aunque el valor real de inflación, según la mayoría de las consultoras, resulta ser más del doble de dicha cifra, por lo que la política de sinceramiento que perseguirá el gobierno de acá en adelante, puede llevar dicha cifra a valores de dos dígitos.
Nos encontraremos nuevamente el próximo jueves,
Horacio Pozzo
December 21st, 2007
Argentina, Economía, Energía, Inflación, Macroeconomía
Por Horacio Pozzo
Nota de la Editora: Mayores presiones inflacionarias con tasas en baja en EE.UU. Inflación en Europa. Alimentos y combustibles están creando lo que parecen ser las bases de un inicio inflacionario mundial. Especialmente Latinoamérica, que si bien tiene un historial nutrido de episodios inflacionarios, la está dominando –salvo un par de excepciones- satisfactoriamente. Me pueden mandar sus comentarios a: paola@moneyweekes.com.
Buenos Aires, Argentina
18 de diciembre
La “Inflación Importada” Puede Afectar a Latinoamérica
Analistas de todo el mundo han dicho que Latinoamérica no sufriría los efectos de la crisis iniciada en el mercado de hipotecas subprime de los EE.UU. y que se expandiera al resto del mundo. Incluso el último viernes, la número dos del Banco Mundial, Pamela Cox declaró que la región está en una posición mucho mejor que antaño para enfrentar los efectos de las turbulencias internacionales.
En artículos anteriores advertía entre varios posibles puntos de incidencia de la crisis estadounidense, el frente inflacionario que podía repercutir en la región.
Veo que EE.UU. enfrenta una situación muy compleja, ya que tiene frente de sí un problema originado por falencias en la regulación de los mercados financieros y debió recurrir a la política monetaria para morigerar sus efectos. Pero el problema que subsiste detrás de ello es que está relajando la política monetaria en un escenario que encuentra al nivel de actividad con un buen ritmo de crecimiento y a la inflación en niveles elevados (0,8 % fue la minorista en noviembre y 0,3 % ¡la subyacente!), por lo que la baja de tasas echa más nafta al fuego inflacionario.
El problema inflacionario, que surgió previo a la crisis, también es un tema de preocupación en Europa. Leía en el Financial Times la semana pasada que la Eurozona experimentó el mes de noviembre la inflación más alta en los últimos seis años (3,1 %), por el impacto del crecimiento en los precios internacionales de los alimentos y los combustibles. Los ingleses también esperan un mayor nivel de inflación. Todo esto surge luego que la Fed, el BCE, el Banco de Inglaterra y los bancos centrales de Suiza y Canadá firmaran un acuerdo para hacer frente a los problemas de liquidez que surgen a consecuencia de la crisis del mercado de hipotecas (recuerde que inyectar más liquidez de lo que la demanda requiere ¡puede agravar las tensiones inflacionarias!).
¿Y en qué afecta esto a los países latinoamericanos? Bueno, paradójicamente Latinoamérica ha sido históricamente una región con altos niveles inflacionarios y varios episodios de hiperinflación. Justo en este momento en que la mayoría de los países de la región pudieran dominar a la bestia inflacionaria, tienen que lidiar con esta bestia “hecha en el mundo desarrollado”. La región está sufriendo un aumento de los niveles inflacionarios producto del incremento de los precios internacionales de los commodities.
Ya el Banco de México el pasado 26 de Octubre había decidido un alza en la tasa de interés para mitigar presiones inflacionarias provenientes de los alimentos. La última semana el diario “El Mercurio” de Chile, daba cuenta de que el Banco Central de Chile también había tomado medidas para atacar presiones inflacionarias: el consejo del BC, con De Gregorio a la cabeza, decidió aumentar la tasa de referencia, llevándola al 6 %. Esta es una decisión muy controvertida dado su posible impacto negativo sobre el nivel de actividad y el tipo de cambio.
El resto de los países latinoamericanos también están experimentando mayores presiones inflacionarias ya que a la cuestión internacional se agrega un contexto de fuerte crecimiento de la demanda interna en los mismos.
La clave de lo que sucederá en los próximos meses con la performance económica de los países de la región dependerá de la actitud que tomen frente a un mayor nivel de inflación. Si deciden ajustar su target inflacionario incorporando la nueva realidad económica mundial, sus economías sufrirán menos aunque convivirán con un alza mayor en los precios. Si optan por mantener sus actuales objetivos inflacionarios deberán recurrir a una política monetaria más estrecha que desacelerará el crecimiento económico. Una política monetaria restrictiva afecta negativamente a la perspectiva de los negocios y es probable que se refleje en la evolución de los mercados.
Nos vemos el próximo jueves,
Horacio Pozzo
December 18th, 2007
Inflación, Latinoamérica, Macroeconomía
Por Horacio Pozzo
Estimado Inversor,
Hoy quiero referirme a las expectativas que generaron en el ambiente inversor las declaraciones de Donald Kohn, el segundo de Ben Bernanke en la Fed, realizadas el último miércoles y reforzadas por el mismísimo Bernanke el día jueves con su dichos en donde dio a entender que se continuará con la de política baja en la tasa de referencia de la Fed.
Imagino que esta noticia le habrá generado a ud cierto alivio y expectativas positivas, pero es mi deber encender las luces de precaución y mostrarle las otras implicancias que tendría dicha decisión y que no son completamente tenidas en cuenta.
Reconozco que una disminución en la tasa de referencia de la Fed tiene efectos positivos en aliviar los problemas enfrentados por los sectores más expuestos a la crisis de las hipotecas subprime. También reconozco que para Latinoamérica es, en un primer momento, positiva ya que puede generar un aumento del flujo de capitales hacia dichas regiones en busca de un mayor retorno (de hecho ya se estuvo viendo algo de eso en estos días).
Pero me da la sensación que el optimismo provocado por esta posibilidad en el mercado y entre muchos de los analistas les ha impedido ver adecuadamente el aspecto “duro de la situación” que no desaparecerá con una caída en las tasas.
Es por ello, que en primer lugar quiero dejarles en claro que la posible decisión de baja en la tasa de referencia por parte de la Fed, si bien genera un alivio, no soluciona el problema de fondo que se funda en un contexto de crisis que, a mi entender, se va a extender por unos cuantos meses más, por lo que no sería de extrañar que continúen llegando malas noticias desde los EE.UU.. Y como ante las malas noticias, los inversores suelen aumentar su aversión al riesgo, entiendo que ello implicaría una reversión de los flujos de capitales hacia Latinoamérica.
Por otra parte, leía el viernes en el sitio de internet del Financial Times, que en Europa aumentan las preocupaciones por las presiones inflacionarias que están experimentando lo cual implica la alta probabilidad de que en la reunión del próximo jueves se mantenga la tasa de interés en el 4 %. Esta situación, en conjunto con una baja de tasas de la Fed, elevan las presiones hacia un debilitamiento del dólar y a un incremento de los precios internacionales de los commodities (medidos en dicha moneda).
Y acá encontramos nuevamente dos posibles efectos negativos sobre los países latinoamericanos: en primer lugar, estos países están experimentando crecientes presiones inflacionarias provenientes en gran medida (a excepción de la Argentina y Venezuela que tienen un problema inflacionario más generalizado), de la dinámica ascendente de los precios internacionales de los commodities. El aumento de la inflación, puede obligar a los países de la región a adoptar políticas monetarias restrictivas con el consiguiente impacto negativo sobre la dinámica de crecimiento. En segundo lugar, el debilitamiento del dólar implicará una apreciación del tipo de cambio de los países de la región, situación que podría afectar negativamente a las cuentas externas de los mismos. Y para peor, cualquier intento de mantener el tipo de cambio derivará en mayores presiones inflacionarias.
En resumidas cuentas, estimado inversor, si bien una baja de tasas de la Fed generaría un alivio en la economía mundial al “ganar tiempo” frente al desenvolvimiento de la crisis, entiendo que no evitará que la misma siga avanzando. Se mantendría el sentimiento de incertidumbre reinante a medida que se sigan conociendo los efectos negativos de la crisis. Y el efecto positivo que pueda tener una baja de tasas sobre Latinoamérica seguramente será contrapuesto por la alta aversión al riesgo de los inversores, las presiones sobre el tipo de cambio y los precios que pueden generar efectos no deseados en la economía real.
Nos encontraremos el próximo martes
Horacio Pozzo
December 1st, 2007
Fed, Inflación, Latinoamérica
Por Paola Pecora
Buenos Aires, Argentina
16 de noviembre, 2007
No es ningún secreto que el precio de los alimentos a nivel mundial viene explorando márgenes de suba cada vez más amplios. Y las condiciones están dadas para que esto siga así.
La inflación al consumidor en China fue de 6.2% con respecto a septiembre, 6.5% para octubre comparado a mismo mes de 2006: el mayor nivel en una década… Carne, pollo, huevos, granos, han aumentando un 45% en el mes frente a octubre de 2006. Un 17.6% el incremento anual en alimentos. Ni hablar del pobre chancho… 55% de aumento en su precio…
Estados Unidos: 3.6% aumento anual del Indice de Precios al Consumidor. Los costos de los alimentos subieron en gran parte por la fuerte demanda de maíz para el nuevo “paradigma energético”: el etanol. Han aumentado a una tasa del 5.5% este año, frente a 2.1% el año pasado.
Reino Unido: 4.7% de aumento en alimentos con respecto a 2006.
Rusia ha instaurado los nefastos controles de precios en octubre, luego de disparársele la inflación.
El alimento básico de México, las “tortillas” hechas a base de maíz, han duplicado su precio en los últimos seis años, llevando a su población a rebelarse a niveles épicos por ver incrementado el precio de su casi “emblema nacional”. Economías recostadas en precios de commodities como la argentina, rayando una inflación anual ‘paralela no oficial’ entre el 25-30%.
Y cerramos esta enumeración que podría prolongarse por todo el fin de semana, con una aberración tan intolerable como humillante: un 30% de aumento en el precio de la pasta ha lleva a los italianos a… ¡¡resignar por un día su plato preferido: la ‘pasta asciutta’!! Ni Fellini podría haber recreado o siquiera imaginado semejante afrenta en sus films.
El reporte bianual de octubre de la FAO (Food and Agriculture Organization for the UN), pronostica que los precios de los alimentos, especialmente los cereales permanecerán altos en 2008. Y la cuenta mundial alimentaria de importación aumentaría un 21% frente a 2006. El aumento se ha venido dando debido a la fuerte demanda mundial, desastres naturales como inundaciones y sequías, y a la producción creciente de biocombustibles. Los lácteos han aumentado casi un 65% en los últimos 12 meses, el arroz un 20% los granos y aceites vegetales un 40%.
La llegada a nuestras vidas de los biocombustibles tanto biodiesel (elaborado a partir de aceites vegetales) como etanol (elaborado a partir de carbohidratos del tipo azúcar, maíz, mandioca) ¿Es la alternativa energética que nos hará prescindir del petróleo o en gran parte de él? El gran bluff de este siglo, que por el momento contamina más efectivamente que lo que produce, muy comparable en efecto y magnitud mundial al nuevo “paradigma” salvador creado en los 90s con las dot coms.
Lo que no es ningún bluff es que el maíz es como el aire… además de servir como alimento para animales, está presente en cuanto producto utilicemos diariamente, y Michael Pollan en su libro ‘Omnivore’s Dialema’ nos lo ejemplifica: “el maíz ha pasado a ser la piedra angular de la industria alimenticia, y así de la dieta moderna. Mismo el salmón, carnívoro por naturaleza, que los criadores están rediseñando para tolerar el maíz. Desde 1980, prácticamente todas las gaseosas y la mayoría de las bebidas frutadas de los supermercados han sido endulzadas con jarabe de maíz (’corn syrup’, en inglés). Lea los ingredientes en las etiquetas de cualquier alimento procesado, y conociendo las denominaciones químicas bajo las cuales se camufla, maíz es lo que encontrará.”
El maíz alimenta al alimento. Y alimenta al nuevo combustible imperfecto. Y nosotros estamos en el final de la cadena.
Interesante alternativa de inversión: el gigante agro-alimenticio Archer-Daniels-Midland (NYSE: ADM), una de las mayores compañías alimenticias estadounidenses y la mayor productora de etanol a base de maíz. Noam Chomsky, a El Espectador de Colombia, “Como lo indican los expertos en agricultura C. Ford Runge y Benjamin Senauer en Foreign Affairs, ‘la industria del biocombustible ha estado por largo tiempo dominada no por fuerzas del mercado sino por la política y el interés de unas pocas empresas grandes’, en especial Archer Daniels Midland, el productor más importante de etanol.”
Según la revista Forbes, “el Senado de Estados Unidos está proponiendo incrementos masivos en la producción de etanol de 36 mil millones de galones (136.4 mil millones de litros) para el año 2022, arriba de la cantidad ordenada para 2012 de 7.5 mil millones de galones (28.4 mil millones de litros). Maná del cielo para una industria fuertemente subsidiada disfrutando de un casi monopolio; el barato etanol brasilero tiene un arancel de 54 centavos por galón (3.79 litros). No es de asombrarse que una empresa como Archer Daniels Midland disfrute de este exceso –y de la disparada de los precios de los bienes agriculturales.”
Buen fin de semana,
Paola Pecora
November 16th, 2007
Commodities, Energía, Estados Unidos, Etanol, Inflación, Macroeconomía
Por Paola Pecora
El Nasdaq llegó a perder 100 puntos ayer, una baja de 3.6% en 2648 puntos en el peor momento de la jornada, para cerrar finalmente en “apenas” un 1.92% negativo. S&P 500 al igual que el Dow Jones, levemente negativos. El NDX terminó 3% negativo. Cisco Systems (nasdaq:CSCO) con un terrible gap de apertura bajista de 2 dólares, y confirmando, esperando lo que todos esperan la comprobación de que la escasez de crédito impacte en algún punto y momento en la economía de Estados Unidos. Chambers, CEO de Cisco: “Vemos caídas dramáticas de órdenes de compra en EEUU de sectores financiero y automotor”. CSCO cerró un 10% en baja y al arrastre en las tecnológicas se le sumó Ben Bernanke en su presentación ante el Congreso, anunciando que “la Reserva Federal vislumbra un menor crecimiento y riesgos inflacionarios en aumento” (¿Ehh? ¿stagflación dijo?). La remató con la estimación de $150 mil millones de dólares para las pérdidas en el sector suprime. Bill Gross esta semana estimó $100 mil millones más que eso ($250 mil millones). Si debemos de creer una cifra, que sea la de Gross, ya que Bernanke no vió acercarse la locomotora hasta tenerla bien arrimada a sus pies.
“La Reserva Federal responderá según sea necesario” (referencia velada a seguir imprimiendo lo “necesario” para mantener el crédito y evitar la implosión del sistema financiero; como así también seguir bajando la tasa de interés, claro). El anuncio de que las ventas minoristas en octubre fueron las peores en 12 años, dió un envión extra a la baja. El mercado hacia el final recuperó, pero las sensaciones quedaron.
Esa recuperación desde los mínimos del día con un volumen muy fuerte (2200 millones de acciones transadas en el NYSE,1000 millones en DJIA y 3500 millones en el Nasdaq, niveles que no veíamos desde los mínimos de agosto) estaría probablemente marcando un piso de corto plazo, que debiera de ser confirmado hoy viernes con un rally general en EEUU. Europa abrió positivo, Asia con resultados mixtos.
Stephen Jen, estratega de monedas de Morgan Stanley, en el Financial Times: “a diferencia de 2004, cuando el euro se fortaleció fuertemente, los mayores jugadores empujando al dólar a la baja no son hedge funds o cuentas de moneda real, sino Bancos Centrales y los Fondos de Riqueza Soberana (Sovereign Wealth Funds) de Medio Oriente y Asia podrían estar más activos que en 2004”.
Hay una gran liquidez mundial, que no quiere ir al mercado de crédito ni al accionario, como desea la Fed. A algún lado deberá de ir y sospecho que ese mercado seguirá siendo el del oro, dada la creciente desconfianza en la moneda del sistema monetario internacional.
¡Ah! Antes de irme… Fueron desmentidas por la hermana, según el Boston Herald, las supuestas declaraciones de la modelo brasilera Gisele Bündchen de que “no deseaba contratos en dólares” (declaraciones típicas de pisos cambiarios). Amplia cobertura mundial, especialmente en medios financieros han tenido sus declaraciones anti-dólar.
Porque claro, pensábamos, cómo podría decir una aberración semejante, teniendo ella ya su cachet estipulado y a él ajustarse las monedas en que cobrase, sin importar si son euros, dólares o reales…
“Gisele continúa aceptando sus contratos en dólares o euros, como siempre lo ha hecho”.
Y nosotros que creíamos haber encontrado el piso del dólar…
Nos reencontramos el martes,
Paola Pecora
November 9th, 2007
Bancos, Dólar, Estados Unidos, Inflación, Macroeconomía, Oro
Por Paola Pecora
Se suele decir que cuando las noticias no impactan sobre un mercado en la medida que ‘lógicamente’ debieran, es porque la tendencia del mercado está fuertemente marcada y nada la puede desviar. Y eso potencia aún más su dirección original. Si los números de una economía salen negativos, y su mercado bursátil sube, si apostamos a la baja, la mejor alternativa será cubrir la pérdida o bien perderemos nosotros nuestro capital mientras, no cesaremos de repetir: “¡¡pero este mercado no está haciendo lo que debería!!” Cuando quienes ‘no hacen lo que deberían’ somos nosotros. Podría agregar una advertencia: “nunca subestime el poder de un mercado que niega las noticias contrarias a él”.
Según La Nación, “en los cuatro años y medio que gobernó el presidente Néstor Kirchner, la pobreza cayó del 54% al 23,4%, la indigencia del 27,7% al 8,2% y la desocupación del 17,8% al 7,7%. El índice de salarios creció el 89,4% y el alza en el consumo en los supermercados ya supera el 50%. La economía argentina se expandió a un ritmo de más del 8% anual y con exportaciones que este año superarán los US$ 50.000 millones el Gobierno puede declarar auspiciosos superávit gemelos, aunque su solidez esté cada vez más cuestionada. La relación entre estos números y la superioridad electoral del kirchnerismo es reconocida por analistas y asesores políticos de todos los colores.” Nos preguntamos… ¿hasta qué punto son fieles a la realidad estos números? O mejor dicho: ¿lo son?
Los ciclos políticos, económicos, financieros, son ciclos naturales que no obedecen a un descubrimiento encaprichado de algún economista diletante sino a la observación pura de los ciclos universales.
Si repasamos la historia argentina desde la vuelta a la democracia con Raúl Alfonsín en el período 1983-1989, veremos que fue un período convulsionado, con hiperinflación, feroces oposiciones políticas y entrega anticipada de gobierno a Carlos Menem, quien gobernó en dos períodos: 1989-1995 y 1995-1999. Su primer gobierno estuvo signado por una fase positiva tanto doméstica como internacional. Su segundo gobierno fue más marcado a la baja por el escenario más negativo externo y el fin del ciclo argentino positivo, originado en comienzos de su gobierno. Luego llegó De la Rúa, su huida en helicóptero luego de un brevísimo gobierno (1999-2001) en donde el gasto público desbordaba, con festival de deuda pública, y planes con nombres fugados de una película de James Bond, como megacanje, blindaje, corralito, programas con los que se intentó de alguna manera apagar el incendio con un balde lleno de nafta. Luego de generarse el estrambótico record de 5 presidentes en dos semanas, llega Duhalde (2002-2003) con el fin de la convertibilidad, la pesificación, la devaluación. Y su pleno apoyo a su candidato: Kirchner , quien terminó “traicionándolo”, como corresponde a todo peronista de ley. Kirchner llega con su caravana del “Frente para la victoria”, votado por el 22% de la población, sin llegar a ballotage con el segundo candidato: Menem, quien se bajó antes.
Si seguimos saltando para atrás en la historia veremos que cada 8-10 años en promedio, se dan crisis recurrentes que al más fiel estilo tanguero argentino, lo abarcan todo: desde la política hasta lo social, las finanzas y la economía (el economista francés Joseph-Clément Juglar podría haber hecho su tesis en Argentina).
La favorable situación externa (el 50% de las exportaciones argentinas son commodities), un período mundial de bajas tasas y alto crecimiento, sumado a la fase doméstica positiva de que ha disfrutado Kirchner, ha hecho que bajo su gobierno se haya logrado un importante impulso alcista en la economía. Pero cuidado, los ciclos alternan. Y a esta fase positiva le quedarían dos años más de gracia. Si es que todo no estalla antes.
Hagamos futurología leyendo los diarios de mañana: (con el precio de la soja subiendo) “la candidata oficialista es una estadista, una revolucionaria que revolucionó la argentina con ideas innovadoras y una ejecución de dureza implacable”; (con soja bajando un 40 %): “sus políticas son recesivas y tenemos una presidenta devorada por la inflación, incapaz de manejar un club de barrio y sólo interesada por el botox y las carteras de Hermes de 30,000 euros. Impresentable”, (soja bajando un 50%): “llamen al helicóptero”.
Quien asuma la presidencia a fin de año en Argentina, deberá lidiar con un alto gasto, no seguir haciendo ingeniería manipulativa de precios si es que se quiere bajar la inflación -que ya más que duplica los niveles aceptados por el gobierno-, capear una crisis energética que depende hoy del meteorólogo de turno más que de un Ministerio de Planificación Económica para determinar si hay que racionalizar el uso energético o no y obligando a la industria a racionalizar su producción en plena fase de crecimiento económico; una inseguridad in crescendo, que –¡¡también!!- es minimizada por el gobierno, y que si algunos opositores se dedicaran a explotarla, podrían generar daño social como en 2001; tenemos también tarifas públicas que de tan socializadas nos salen carísimas a todos por otras vías (un ejemplo: se subsidia la energía eléctrica residencial pero se penaliza el mayor uso eléctrico al comercio y a la industria, duplicándoles y más a veces el precio a pagar de la energía… ¿y a quiénes venden ellos la producción? Sí, a ese mismo consumidor que tenía la tarifa eléctrica subsidiada pero que pagará mucho más caro ese producto por el traslado del mayor costo energético)
Primeros alertas para el gobierno: el Indice de Confianza del Consumidor viene en picada desde enero (61) a octubre (47.9), el menor nivel desde 2004, que fue de 46.7. La Expectativa de Inflación para los próximos 12 meses es de 25%, el Indice de Confianza en el Gobierno cayendo desde enero también, todo según datos de la Universidad Torcuato di Tella.
¿Qué es real hoy en Argentina? Todos los datos económicos que publica el gobierno han sido en mayor o menor medida “refrescados” para dar una sensación de mayor bienestar y crecimiento.
Y la otra pregunta es: ¿cuándo se producirá el estallido de lo que hoy está “contenido”? o ¿qué mecanismo de freno se impulsará para corregir tanto desborde? Kirchner habla de “pacto social”, y los pactos de este tipo no han funcionado en Argentina más que para liquidar políticamente a alguno, previa crisis de envergadura a que la sociedad fuese toda sometida.
La Argentina ha defaulteado por segunda vez, gracias a la manipulación del índice de inflación, que está perjudicando a los tenedores de bonos argentinos indexados por índice de precios. Es que se tapa la inflación y el pobre infeliz tenedor de bonos argentinos pierde su indexación por inflación porque la que publica el gobierno es menor a la que realmente es. Y quien confió en la deuda soberana del país, perdió nuevamente.
¿Y el gobierno pide inversiones? La inflación también la pide a gritos, para poder bajar. Hoy en Argentina se castiga al inversor: aquél que produce es golpeado por mayores costos (energía, costos laborales) y por regulaciones, si tiene la mala suerte de que sus productos tengan precios regulados por el gobierno. ¿Qué hace ese empresario? Por algún lado ajusta: por calidad o cantidad, ya que por precio no puede hacerlo. Por calidad: probablemente los argentinos terminemos con aletas o envenenados, de acá a unos años. Pero lo importante hoy, es el ajuste por cantidad: el empresario retira línea de producción… muchos lácteos que faltaban en las góndolas argentinas, aparecieron por magia de Harry Potter en las góndolas uruguayas -según pude constatar personalmente en supermercados del país vecino. ¿Vieron también que muchos productos vienen en volúmenes cada vez menores? Y baja su precio me diría cualquier persona con mínima noción económica. No, es que en Argentina tenemos una vasta experiencia económica y solemos aplicar políticas revolucionarias que nadie en el mundo entiende. Si hasta el FMI nos advertía que nos iba a llevar años superar la crisis y crecer…pero claro ellos no evaluaban que acá los manuales básicos de economía se incendiaron hace rato y aplicamos recetas caseras, exóticas. Tanto para crecer como para liquidarnos.
Si Fellini hubiera sido argentino habría sido documentalista, me suele repetir un amigo local con plena observancia de la realidad argentina.
El jefe de campaña de Cristina ha estado operando en las sombras. Pero lo hemos descubierto: es Samuel Beckett. Con este modelo de candidata, la plataforma electoral ha pasado a parecerse a la obra de teatro ‘Esperando a Godot’. ¿Alguien la conoce? ¿Por qué no existe? ¿Hay miedo? ¿Habrá fuerte ajuste? ¿No se sabe cómo seguir? ¿Hay presiones? El “pacto social” ¿es más para temer que para celebrar? ¿Habrá fuerte aumento de tarifas de servicios públicos? Estamos los votantes tan perdidos como en una película de terror con final abierto. No perdamos de vista las propuestas de la candidata electoral que se circunscriben a: “que el sueldo rinda”, o “sabemos cómo hacer el cambio”, “que se invierta más”; expresiones de deseo más a tono con las ondas de amor y paz de los pastores televisivos de la medianoche que con planes de gobierno de un candidato presidenciable.
Los argentinos estarán votando no un futuro, sino un pasado. No saben lo que votan ni a quién, por más que crean que sí. La determinación de la candidatura presidencial se ha efectuado entre sábanas. Pero no las electorales, sino las conyugales. La democracia también ha sucumbido al INDEC. La Argentina avanzó por inercia, por envión externo, por la soja, el trigo y el maíz. Y parece pronosticar que esta vez, un segundo gobierno kirchnerista enmarcado en su mujer, tendrá características similares a las del segundo gobierno de Menem.
Boomerang que no vuelve… es un palo.
Desde territorio argentino, y sobreviviendo a la nada…,
Paola Pecora
October 23rd, 2007
Argentina, Economía, Inflación, Macroeconomía
Por Paola Pecora
Comentábamos ayer con representantes de un banco canadiense, de visita por Buenos Aires, el colapso (no el que será provocado por Bernanke con su regalo navideño anticipado a los gangs de Wall Street) crediticio originado en Estados Unidos y su derrame en el resto de la economía y los sectores más afectados: prestamistas hipotecarios y el sector financiero: la situación de los bancos de inversión y sus últimos resultados… la corrida contra el prestamista hipotecario Northern Rock en Gran Bretaña, los resultados posteados por Bear Stearns (pérdidas de 61% por sus operaciones en hipotecas y hedge funds), por Lehman (sus ingresos cayeron 3.2% en el trimestre), de instituciones financieras que habían sufrido pérdidas debido a la exposición en el sector hipotecario, y yo comentaba los últimos excelentes resultados de Goldman Sachs en el trimestre debido a su posición defensiva en el área hipotecaria (shortearon hipotecas) … cuando mencioné esto último me frené… creo alcanzaron a captar un rictus de incomodidad y perplejidad en mi expresión en el mismísimo momento que venía a mi mente la pérdida de 30% ($1.500 millones de dólares) en su hedge fund Global Equity Opportunities…. me dije ¿pude haber entendido tan mal? A mi regreso de la reunión corrí a chequear la información nuevamente y sí, había entendido bien. Los resultados de Goldman (NYSE: GS) para el trimestre habían no sólo superado las expectativas de analistas en un 41% sino que había tenido un trimestre brillante. Este fondo venía de perder en sólo una semana un 27% de su valor ($1.000 millones), antes de que GS le inyectase $2.000 millones y nuevos inversores $1.000 millones más. Su hedge fund estrella, el Global Alpha, de $6.000 millones en activos, había perdido en el año más de un 30% de su valor y sus clientes estarían por retirar un total de 26% del capital ($1.600 millones) según el Wall Street Journal. Pero claro, Goldman es Goldman. Y su capacidad de adelantarse a los movimientos de mercado parece que una vez más los protegió de pérdidas significativas. Pero… hay algo que no entiendo… si el banco se cubrió tan bien en su inversión en hipotecas, hedgeándose… ¿entonces por qué perdió $1.500 millones en el negocio de financiamiento a compras apalancadas de empresas (LBO loans) si vió venir tan anticipadamente la avalancha?
Los mercados financieros no se rigen por otra cosa más que temor y codicia, además de ser impulsados por oferta y demanda, más que noticias externas. Y el mercado volvió esta semana a reafirmar este concepto. En una jugada imprevista pero fuertemente esperada, el jefe de la Reserva Federal, Ben Bernanke, decidió en un mismo día y ante la presión salvaje del gang de Wall Street, bajar en simultáneo su tasa de descuento (para préstamos directos a la banca privad,a de 5.75% a 5.25%) y los Fed Funds (a tasa básica, de 5.25% a 4.75%). WST reclamaba un maná del cielo señalando al sector hipotecario como el causante de la tragedia en la que se veían envueltos: la falta de liquidez. Luego de relajar la tasa, estos mismos operadores anunciaban que esto no solucionaría en absoluto los desfasajes en el sector hipotecario. Esto, lejos de toda duda, pero…¿por qué no se escuchaban esas declamaciones previo a la intervención salvadora de la Fed? En palabras de representantes del sector : “La Reserva Federal necesita mantenerse en su política y no salvar a hedge funds ¡debieran de haber evaluado mejor por empezar! Lamento mucho que la gente haya tomado $450,000 en hipotecas sin pagar un centavo de anticipo… la gente debe ser responsable por los préstamos que adquiere” comentaba al diario Wall Street Journal, Suzanne Mitchell, de una compañía inmobiliaria de Houston, Estados Unidos.
Esta amnistía a quienes arriesgaron por demás en WST provocará más riesgos morales futuros. ¿Por qué no arriesgar mi camisa operando activos apalancándome extensivamente si aún perdiéndola, la recuperaré?
El mercado estaba muy cercano a los máximos del año, descontando desde el mínimo de la corrección terminada en niveles de 1370 de SPX, una baja de tasas, subiendo estrepitosamente luego para estar ya a un tris de los máximos del año nuevamente. Quien arriesgó una camisa Wal Mart hoy puede recibir una de Ermenegildo Zegna. El negocio es especular, apalancarse, y si sale mal pedimos todos al unísono que nos repongan los negocios a través de una mayor liquidez. En estas condiciones, ¿por qué no hacerlo?
Fue un guiño a la adicción de plata fácil y barata del sistema salvador (hoy llamado Ben), nuevamente. El mercado bursátil actúa como una droga y un casino en Estados Unidos y sus ciudadanos son fuertemente adictos a él. No queremos ver a consumidores con caras largas fuera de los grandes centros de compras ni comprando menos autos porque sus activos bursátiles están corrigiendo un poco. Mejor alimentar a la bestia aún a costa de asestar el golpe mortal a su propia moneda, y generando aún mayores expectativas inflacionarias a las ya existentes. Es comprensible que muchos digan que por la baja en precios mayoristas en agosto (-1.4%), la inflación no sea preocupante. No perdamos de vista que el petróleo cotizaba en niveles de $70/barril en ese mes, viniendo de un nivel de $77 durante julio (máximo del año). De todos modos esta ‘baja’ en precios mayoristas cuando los bienes básicos de consumo en Estados Unidos especialmente alimentos no hacen sino aumentar no me provocan más que risa al tipearlo. Amigos en diversas ciudades a través de EEUU me comentan que su percepción es de una inflación en el nivel de 7-8%. Pareciera que la Argentina sigue exportando talento al mundo, INDEK for export (ver nota ‘Argentina y la Política del Photoshop’ http://moneyweekes.com/?p=66).
Por más que se hable de un crecimiento ‘moderado’, esta baja de tasas con un dólar en declive y sin freno, el petróleo subiendo y por encima de $80, la ‘agroinflación’ aumentando mundialmente (leche, soja, maíz, el trigo duplicando su valor a niveles máximos de $8.75/bushel), el US Dollar Index en su mínimo de 15 años, la oferta monetaria M3 subiendo en 14% con respecto al año anterior en EEUU, una China (6.5% inflación en agosto) con un crecimiento superior al 10% anual con sus precios de alimentos aumentando hasta un 70% como el caso del lechón y trabajadores más ‘primer mundarizados’ reclamando mayores beneficios y salarios, por erosión inflacionaria en sus ingresos, con mayores controles en sus exportaciones que derivan en mayores costos, viviendo una burbuja bursátil inflacionaria… ¿qué provocará? ¿se merecía el mundo en este particular momento una doble baja de tasas por parte de la Fed? ¿No hubiera acaso alcanzado con bajar sólo la de descuento? Varios ya están especulando con más bajas de tasas futuras. En nombre de Greenspan y su política de bajas tasas y emisión se creó la burbuja inmobiliaria que comenzó a explotar en 2006… me pregunto…¿es éste el comienzo de la creación de un nuevo monstruo que ya está empezando a tomar forma? “La inflación en Estados Unidos puede aumentar al 5-6%” anunció Greenspan el 15 de septiembre pasado. Está absolutamente autorizado para opinar ya que fue él quien engendró esta bestia.
Esta es una situación muy distinta a la vivida en 1998 luego de las crisis asiática, rusa y salvataje del fondo LTCM. La tasa venía con tendencia bajista de largo plazo desde el pico de comienzos de los 80s, el dólar estaba en bull market, los precios de los commodities en baja.
¿La confianza se quebró en el sector financiero? En absoluto. En la medida que sigan rigiendo enemigos del libre mercado en Estados Unidos, la confianza en el sistema no se quebrará jamás. La mano visible del mercado ajusta agresivamente. Me parece que me equivoqué…. ¿No era la mano “invisible”? A ver…no, invisibles sólo han quedado los puristas de libre mercado y muy visibles quienes así se proclaman pero aplican intervenciones masivas en él.
Los commodities es el sector fuerte en dónde perfilarse actualmente, especialmente el maíz que se lo ve gráficamente en los inicios de un nuevo envión alcista.
El oro por supuesto es la inversión de defensa preferida ante este escenario también. Pero he encontrado una opción muy interesante que es una compañía minera que cotiza en el Amex y en Toronto, con una posición financiera sólida, sin deuda, ubicada en una zona relativamente inexplorada en Africa y en los inicios de lo que parece ser un buen desarrollo alcista. Se los comento en la próxima.
Hasta entonces,
Paola Pecora