Por Horacio Pozzo
Nota de la Editora: la fiesta de las materias primas en el mundo sigue trayendo felicidad. Nos enteramos que Brasil, ha sido ubicado como el primer mercado emergente. Sus compañías han sido obviamente impulsadas por la revalorización que esos altos precios de materias primas acarrean. Encima Buffet develó su preferencia por el real brasilero, y está invertido desde 2007. Mayor emergente + Buffet + posible investment grade: sí, Brasil está tentadora. Me pueden enviar sus comentarios a: paola@moneyweekes.com
Brasil: “El Más Grande Mercado de Capitales (Emergente) del Mundo”
Buenos Aires, Argentina
4 de marzo de 2008
En los últimos días, no ha cambiado nada en el mercado de capitales brasileño. Bueno, casi nada. Sólo que se conoció un informe de Citigroup, donde se ubica a Brasil como el mercado emergente más grande del mundo en términos de capitalización bursátil desplazando al mercado de capitales chino. Pero créanme que esta no es una noticia menor ya que puede generar un incremento del flujo de capitales hacia el mercado brasileño.
El mercado brasileño alcanzó el liderazgo dentro de los emergentes gracias al boom de demanda de materias primas a nivel global, que se tradujo en una rápida revalorización de compañías como Petrobrás o la siderúrgica Vale, al mismo tiempo que el mercado de capitales de China sufrió un proceso de corrección en las valoraciones de las empresas. Pero lo más importante de esta noticia, es que dimensiona el valor del mercado de capitales brasileño, lo cual hará que más inversores se fijen en su mercado. Para que se den una idea de lo que me refiero, esta situación es similar a cuando un muchacho poco agraciado de cara se convierte en estrella de fútbol e inmediatamente no para de crecer el número de admiradoras que pugnan por llamar su atención (en Argentina existen muchos casos).
Luego de cerrar un muy buen 2007, el primer mes del 2008 no había sido muy auspicioso para la bolsa de Brasil. El principal índice del mercado de capitales brasileño, el Bovespa, a consecuencia de los temores acerca de los posibles efectos de una recesión en los Estados Unidos sobre la economía de Brasil, habían atemorizado a los inversores. Es por eso que, injustamente, el Bovespa sufrió una caída del 6,8% en el mes de enero.
Pero la economía brasileña continuó dando señales de fortaleza (con un consumo interno fuerte y una recaudación fiscal récord) y, a pesar de que los indicios sobre una posible recesión en los EE.UU. se incrementaron, en el mes de febrero la bolsa brasileña se recuperó con fuerza y pasó a un valor positivo del 0,95% en lo que va del año.
Es que la economía brasileña está fuerte y ello se refleja también en la dinámica del real (que ayer volvió a fortalecerse frente al dólar y terminó marcando R$ 1,672). El propio Buffet había confiado en la continuidad de la fortaleza de esta moneda a la que había apostado en el 2007. En la carta a los accionistas del fondo que administra Berkshire Hathaway decía: “Sólo teníamos una apuesta en monedas en 2007. Ella era en, respiren profundo, reales brasileños…Hasta hace poco tiempo, cambiar dólares por reales era impensado. Cinco nombres diferentes de la moneda brasileña se tornaron confite del siglo pasado. Pero desde 2002 en adelante, el real subió y el dólar cayó todos los años”.
Lo cierto es que esta novedad sobre el mercado de capitales brasileño se suma a la expectativa de mejora en la calificación crediticia de Brasil, lo cual puede generar un círculo virtuoso para el mercado brasileño aumentando su liquidez y profundidad, y posibilitando que un mayor número de empresas se incorporen al mismo.
De hecho, como evidencia del crecimiento del mercado de capitales brasileño, el pasado 13 de febrero, se lanzó el Bovespa mais, destinado a lograr el acceso al mercado de capitales de empresas Pymes, aunque no excluye a empresas de mayor porte interesadas en listarse en ese segmento. El propósito del Bovespa Mais es acoger compañías que tengan una estrategia gradual de acceso al mercado de capitales, viabilizando su exposición a ese mercado y apoyando su evolución en lo que respecta a la transparencia, ampliación de la base de accionistas y liquidez.
El liderazgo del mercado de capitales brasileño puede incluso generar beneficios para las bolsas de la región a medida que se pueda ir avanzando en la integración regional de los mercados. Este proceso de integración está en marcha, aunque por el momento avanza a un ritmo lento ya que desde mediados de 2006 la Bolsa de San Pablo y la Bolsa Mexicana de Valores habían acordado su integración, pero la diferencia en la legislación entre los dos países ha dificultado este proceso, que contempla además la integración con otras bolsas como son las de Colombia y Perú.
El avance en la integración regional de los mercados de capitales es de suma importancia para las empresas de la región ya que facilitará su acceso a los mismos. De acuerdo a FIAB (Federación Iberoamericana de Bolsas), “El acceso al mercado de acciones en países vecinos creará oportunidades para inversionistas y emisores, además de aumentar la liquidez del mercado regional y su competitividad”.
Yo sé que insisto con el tema de la fortaleza macroeconómica de la región, pero encuentro allí un pilar vital para que este proceso de integración regional de las bolsas latinoamericanas tenga viabilidad y se transforme en un círculo virtuoso de crecimiento de la economía y de los propios mercados de capitales.
Nos encontraremos nuevamente mañana,
Horacio Pozzo
March 4th, 2008
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Por Horacio Pozzo
Nota de la Editora: Brasil se está comprando todo. Y no sólo los turistas brasileros que invaden las plazas turísticas. El real cada vez más apreciado permite la adquisición de empresas estratégicas para la economía brasilera. Están desembarcando en varios mercados. Como China. Me pueden enviar sus comentarios a: paola@moneyweekes.com
¿Cómo se Benefician las Empresas Brasileñas con un Real Fuerte?
Buenos Aires, Argentina
25 de febrero de 2008
La fortaleza relativa de las monedas latinoamericanas siempre ha sido un tema de tensiones entre los diferentes sectores económicos en los países de la región. No es extraño observar a los sectores de bienes y servicios exportables o que compiten con aquellos importados (bienes “transables”), generar presión al gobierno para lograr una moneda local débil que mejore la competitividad de los productos nacionales y dificulte el ingreso de aquellos productos extranjeros.
Pero las modernas políticas monetarias de metas de inflación que se vienen llevando a cabo en la mayoría de los países sudamericanos les imponen restricciones al manejo del tipo de cambio, el cual no se puede mantener con facilidad en el nivel deseado. Ello se observa claramente en la evolución del real brasileño, cuyo valor por dólar, descendió por debajo de los R$ 1,70, por primera vez desde 1999.
¡Qué lejos ha quedado esa época en donde los argentinos invadían las playas brasileñas y traían a su regreso toda clase de productos! Es verdad que los argentinos siguen yendo a Brasil, pero actualmente no es un destino turístico tan accesible como en aquellos años. En cambio, los brasileños están invadiendo los centros turísticos argentinos. De esto puedo dar fe, ya que en mi estadía en Bariloche durante el mes de diciembre, podía ver por todas partes, contingentes de turistas hablando en portugués.
Motivos sobran para justificar esta fortaleza del real: la semana pasada se dió a conocer que Brasil tiene más reservas internacionales que deuda externa, con lo cual, se puede decir que ello lo transforma en un acreedor neto. Ello suma para la inminente mejora en la calificación que lo convertiría en grado de inversión (contra lo que están especulando los inversores). La política monetaria, que muestra un sesgo de tasas de neutral a alcista por las presiones inflacionarias, contribuye también a la fortaleza del real.
Es verdad que el tipo de cambio apreciado ha dificultado la competitividad de las empresas brasileñas y ello se ve en parte reflejado en la dinámica de la cuenta corriente de Brasil. Sin embargo, el ritmo de apreciación que viene observando el real no ha resultado un obstáculo para el crecimiento de sus empresas, ya que ellas han encontrado oportunidades dentro de las debilidades que esta situación genera.
Con un real fuerte, todo está barato en el exterior para los brasileños, hasta la compra de empresas, y es por ello que desde hace algunos años, vienen realizando adquisiciones estratégicas de empresas en el exterior.
Mediante esta estrategia, las empresas brasileñas están llevando a cabo un proceso de expansión internacional que no sólo se limita a Latinoamérica, sino que también abarca a mercados como los EE.UU. y Canadá. En el mes de julio de 2007 por ejemplo, el grupo siderúrgico Gerdau S.A. (NYSE:GGB; BVSP:GGBR3) (el mayor productor de aceros largos de América), se quedó por US$ 4.220 millones con el control de la estadounidense Chaparral Steel Company.
En Latinoamérica, las empresas brasileñas han comprado, desde el 2002, empresas en Argentina por más de US$ 6.000 millones. Los sectores en los que las firmas brasileñas invirtieron son muy diversos: calzado, textiles, alimentos, construcción, petróleo, siderurgia, bebidas, etc.
La expansión internacional en el sector cárnico, mediante la adquisición de plantas en la Argentina, Uruguay, EEUU, Australia, Japón e Italia, es tal que las plantas exportadoras con bandera brasileña repartidas en distintos continentes representan el 51% del negocio mundial cárnico.
Otro de los factores que, junto a un real fuerte, posibilitan este proceso de expansión internacional, es el acceso al financiamiento. En Brasil el Banco Nacional de Desarrollo, es el principal banco de financiamiento de las empresas brasileñas. En opinión de Jorge Vasconcelos, economista argentino de la Fundación Mediterránea: “las empresas grandes de Brasil, a pesar de las altas tasas de interés para el mercado interno, recurren al BNDES, que les financian créditos al 7% anual. Además, cuentan con una amplia salida al mercado externo de capitales, ya que el riesgo país de Brasil es bajo”.
Este proceso de internacionalización de las firmas brasileñas va a seguir durante este año con buen ritmo. Gerdau, que ya tiene subsidiarias en Argentina, Chile y Uruguay, planea aumentar su participación accionaria en las siderúrgicas chilenas Diaco SA y Del Pacífico. El sector financiero y el de infraestructura son otros de los sectores a los que están mirando desde Brasil. También Petrobrás (NYSE:PBR; BVSP:PETR3), tiene ambiciosos planes de expansión (con un plan para destinar US$ 7.500 millones para negocios en el exterior hasta 2010).
Con la internacionalización, las compañías brasileñas ganan en competitividad e incrementan su liderazgo regional. Esto potencia la capacidad de generación de ganancias que tienen y por ello aumenta el atractivo para el inversor.
Nos encontraremos nuevamente mañana,
Horacio Pozzo