Por Horacio Pozzo

Nota de la Editora: Latinoamérica está creciendo, aún contra el resto del mundo, y no se ha visto damnificada por los problemas financieros que sacudieron al hemisferio norte. Pero en la medida que pretenda desarrollo para poder mantener este crecimiento, hace falta algo primordial. De lo contrario, la región puede verse en problemas. Me pueden enviar sus comentarios a: paola@moneyweekes.com

Lo que Todavía Sigue Faltando en Latinoamérica: Infraestructura

Buenos Aires, Argentina
28 de abril de 2008

Cuando se desató el conflicto entre el campo argentino y el gobierno, las voces oficiales que se escuchaban resultaban ser quejas acerca de que la gente del campo protestaba, pero tienen para trasladarse camionetas 4×4 (como una manera de mostrar que en realidad la situación por la que atraviesan no es tan mala como ellos dicen). Pero la respuesta de algunos integrantes del agro argentino realmente me pareció contundente: “Tenemos camionetas 4×4 porque es la única manera de poder transitar por estos caminos que están destruidos. Si el gobierno invirtiera en ellos, no tendríamos tanta necesidad de tener esta clase de vehículos”.

Es verdad lo que decía la gente del campo argentino acerca de los problemas de infraestructura que están padeciendo, pero no es un problema exclusivo de Argentina. Uno de las dificultades que más afecta al progreso de los países latinoamericanos es la falta de inversión en infraestructura. No se puede negar la muy buena performance que han tenido las economías de la región pero, a pesar de ello y mirando a futuro, la infraestructura aparece como uno de los principales cuellos de botella que deberán enfrentar para continuar con el crecimiento sostenido que han alcanzado. Los problemas energéticos que atraviesan varios de los países, es una muestra de ello.

Es verdad que la carencia de una infraestructura adecuada no se produjo de un día para el otro, sino que es la consecuencia de años y años de períodos donde se sucedieron años de crecimiento con otros de crisis en Latinoamérica, muchas veces producidas por problemas en las cuentas públicas. Los gobiernos no sabían cómo hacer frente a los desequilibrios fiscales casi permanentes, por lo que, la inversión pública en infraestructura fue casi imperceptible durante un largo período de tiempo. Sólo con el proceso privatizador que vivió la región en los 90s, se produjo un significativo volumen de inversión en infraestructura, aunque la misma vino desde el sector privado.

Lo cierto es que el crecimiento extraordinario de la región puede llegar a encontrar tensiones si no es acompañado por un crecimiento adecuado en la infraestructura de los países. Este es el reclamo, por ejemplo, que le están elevando los empresarios peruanos a Alan García. Perú crece y fuerte, pero tiene carencias que pueden limitar su crecimiento (y de hecho, ya lo está haciendo).

Un dato interesante sobre este aspecto, es el que comenta Lelio Balarezo Young, presidente de la Cámara Peruana de la Construcción (Capeco): “El Banco Mundial en un último estudio que acaba de emitir explica que los peruanos perdemos US$ 1.600 millones por falta de infraestructura. Vamos a ser competitivos cuando eliminemos esos sobrecostos que todos los peruanos tenemos que pagar”.

En lo que dice Young está la clave de la importancia que tiene una infraestructura adecuada para apuntalar al crecimiento económico. Si por ejemplo, los caminos son inadecuados como ocurre con el caso del campo argentino, se hace más costoso transportar la producción. Si se tiene que suspender la producción por falta de energía eléctrica, también tenemos un incremento en los costos con el agregado de que se hace difícil cumplir con los compromisos contraídos, con lo cual, los contratos empiezan a caer. Esto muestra que no siempre el problema de la competitividad de las economías latinoamericanas pasa exclusivamente por el nivel que tenga el tipo de cambio en ese momento.

Una buena infraestructura es también relevante para atraer inversión extranjera. A la hora de invertir, las empresas extranjeras toman muy en cuenta, entre otros factores de decisión, todo lo relacionado a la infraestructura del país o región donde piensan invertir. Así también lo entiende Young cuando dice: “La única forma de ser más competitivo es que el Estado invierta en obras públicas como carreteras, electrificación, saneamiento, hospitales, puertos y aeropuertos… Cuando baja la inversión pública, baja la inversión privada; cuando aumenta la inversión estatal los empresarios privados invierten más”.

Es verdad que la inversión en infraestructura impulsa al resto de la inversión privada. Pero no necesariamente toda la inversión en infraestructura la debe hacer el sector público. También se puede generar un contexto conveniente para que la inversión extranjera se vea atraída hacia los sectores relacionados a la infraestructura. En este sentido, Perú está actualmente en el cuarto lugar entre los receptores de inversión extranjera directa en la región.

Relacionado a esto, el Ministro de Relaciones Exteriores Perú, José Antonio García Belaúnde anunció importantes inversiones provenientes de España: “Hay un anuncio de posibles inversiones españolas en los próximos años hasta por US$ 2.000 millones en diferentes sectores”. España es el principal país de donde proviene la IED hacia Perú, con un acumulado de US$ 4.900 millones, en su mayoría en los sectores de telecomunicaciones, finanzas y energía.

Los sectores relacionados a la infraestructura de los países latinoamericanos, seguramente comenzarán a tener un rol clave en el crecimiento de estos países en los próximos años. Seguramente también serán un polo de atracción de la inversión privada extranjera. Es por ello que aquellos países que puedan asegurar un buen contexto para la inversión extranjera, serán los que mayores posibilidades tengan de sostener el crecimiento y la competitividad de sus economías.

Nos encontraremos nuevamente mañana,

Horacio Pozzo

April 28th, 2008
Latinoamérica, Macroeconomía, Perú

Por Horacio Pozzo

Nota de la Editora: ¿decoupling o no decoupling? La región latinoamericana no se ha desacoplado en lo referente a aumentos de precios en bienes básicos, en lo que sí pareciera haberlo hecho es el sector privado. Su fortaleza interna por ahora la está protegiendo, y sus compañías se ven beneficiadas, como las que Horacio nos analiza hoy. Me pueden enviar sus comentarios a: paola@moneyweekes.com

A Pesar de la Crisis, se Sigue Apostando al Consumo en Latinoamérica

Buenos Aires, Argentina
21 de abril de 2008

Lo que está sucediendo en el mundo es algo inédito. ¿Quién lo hubiera imaginado tan solamente un par de años atrás?… Mientras el mundo desarrollado se encuentra cada vez más inmerso en la recesión económica, en Latinoamérica, a pesar de que algunos países han sentido en cierta medida el impacto de la crisis, en líneas generales está teniendo un buen desempeño, con muy buenos desempeños de algunas economías tales como la brasileña y la peruana.

No sé si se puede hablar de decoupling o no. Aunque para muchos, el famoso decoupling no existe, la región no está experimentando un impacto de significación en las economías de la región. Lo cierto es que para Latinoamérica, el problema principal sigue siendo la lucha contra la inflación. Las políticas que se han implementado para apuntalar al crecimiento económico tienen vinculación con la atenuación de los efectos de la inflación y las políticas monetarias que inciden sobre el tipo de cambio y por ende sobre la competitividad de las economías.

Me animaría a decir que hay dos factores que se combinan para este buen momento de la región (ello sin considerar el excepcional momento de los commodities): el buen contexto macroeconómico que están disfrutando las economías latinoamericanas (de nuevo, el principal problema es el inflacionario) y la mejora en la capacidad adquisitiva de la población.

La buena situación en el sector privado de las economías latinoamericanas es lo que está permitiendo que los gobiernos no tengan la necesidad de poner en riesgo sus cuentas para llevar adelante políticas anticíclicas. Incluso para muchos analistas, el consumo doméstico es lo que está sosteniendo la fortaleza en el crecimiento de las economías.

Eso mismo es lo que vienen percibiendo las grandes cadenas minoristas de la región que están aprovechando el momento para expandirse regionalmente y crecer (al tiempo que los ayuda a diversificar riesgos al diversificar las inversiones territorialmente). Ya les he comentado acerca de la chilena Cencosud (IPC:CENCOSUD) y su plan regional de expansión. Algo similar ha estado haciendo otra empresa chilena: Falabella que realizó inversiones durante 2007 por US$ 600 millones y anunció un plan de inversiones por otros US$ 2.000 millones (ya cuenta con inversiones en Argentina, Chile, Perú y Colombia).

———————— Penny Stocks Latam ahora en español——–
Las acciones baratas que los analistas no le revelarán.
Durante el último año y medio, una de las cadenas de acciones más rentables de Wall Street podría haber convertido U$S 200 en U$S 9,4 millones. Le mostraré cómo en un segundo.
Me refiero a las acciones que no se mencionan en los programas bursátiles… que nunca aparecen en The Wall Street Journal o en Investor’s Business Daily… y aquellas por las que su agente bursátil preferiría morir antes de contárselo a usted (¡ya que las quiere para su propio portafolio!).
Haga click aquí para seguir leyendo.
————————-

En el final de la semana que acaba de terminar, el Grupo Elektra (BMV:ELEKTRA) -la mayor cadena minorista de artículos electrónicos de México-, sacudió al mercado con la noticia de que invertirá unos US$ 2.000 millones durante los próximos cinco años para la apertura de 1.500 tiendas en territorio brasileño (donde hace apenas unas semanas fue inaugurada su primera sucursal). Elektra abriría así 300 sucursales por año en Brasil (las cuales incluirán también a su filial financiera Banco Azteca).

¿Por qué elige Elektra a Brasil?… ¿Hace falta que lo diga?… Para el presidente de Elektra, Ricardo Salinas Pliego, “(Brasil) es un mercado enorme con muchas necesidades. Probablemente será mayor que México para nosotros en los próximos cinco a 10 años”.

Las perspectivas de crecimiento en las ganancias que se le abren al Grupo Elektra con este ambicioso plan de expansión hacen que sus acciones ganen atractivo. Pero las mismas ya tenían atractivo si uno mira los indicadores financieros de la misma, con una buena rentabilidad (ROE del 38,6%), un buen P/E (de 12,22) y una baja volatilidad (un beta de 0,58).

Creo que las acciones del Grupo Elektra son atractivas para tener en una cartera de inversión.

Quizás en el corto plazo, la crisis internacional llegue a tener cierto impacto en las economías latinoamericanas… Habrá que esperar un poco más para saberlo… Lo que parece que queda claro, y lo están demostrando estas compañías y otras más con sus fuertes inversiones en la región, es que las perspectivas del consumo doméstico en Latinoamérica son más que auspiciosas.

Nos encontraremos nuevamente mañana,

Horacio Pozzo

April 21st, 2008
Latinoamérica, Macroeconomía

Por Horacio Pozzo

Nota de la Editora: Hoy nos adentramos en Brasil y su economía. Ya en su artículo de ayer, Horacio nos comentaba sobre las mejoras en las demandas internas de los países sudamericanos… algunas luces de alerta en Brasil, no graves, pero que requieren atención. Me pueden enviar sus comentarios a: paola@moneyweekes.com

En Brasil la Demanda Doméstica Sostendrá al Crecimiento, Pero…
Buenos Aires, Argentina
19 de febrero de 2008

Hoy quiero retomar en parte lo tratado en el artículo de ayer, donde les comentaba que, en líneas generales, uno de los motivos por los cuales considero que las economías latinoamericanas no sentirán tanto el impacto de la crisis en los EE.UU. se explica por la dinámica observada en el consumo doméstico, el cual se ha venido recuperando de la mano de la disminución en el desempleo y del crecimiento del salario real.

Y quiero enfocarme en el caso específico de Brasil, en donde la dinámica del consumo está ayudando a compensar la debilidad que se empieza a observar en el sector externo. Esta sí es una buena noticia para Brasil, pero atención, porque existen ciertos riesgos que no hay que perder de vista ya que pueden obstaculizar el crecimiento sostenido de este país, que está a la espera del tan ansiado “grado de inversión”.

El crecimiento del consumo se ha venido acelerando en los últimos años, registrando en 2007 un incremento estimado del 5,5 %, cuando en la última década, su crecimiento promedio fue del 2,4 % anual (y había alcanzado el 4,5 % de crecimiento promedio en el período 2004-2007). Si bien aún existen mejoras por alcanzar en temas de distribución del ingreso, claramente los brasileños van a poder decir que todo tiempo pasado fue mejor.

El aumento del consumo se debe a la mejora en el nivel de ingreso y a la disminución del desempleo. Para el 2002, el ingreso per cápita en Brasil ascendía a US$ 2.794 y a finales del 2007 alcanzó un nivel estimado de US$ 6.943 (¡un 148,5 % de incremento en tan sólo 5 años!). Es verdad que debo aclarar que una buena parte de esta mejora del ingreso per cápita en dólares se explica por la apreciación del tipo de cambio durante dicho período, pero esta apreciación del tipo de cambio también implica una mejora en el poder adquisitivo de la población que se beneficia del “abaratamiento” de las importaciones. En relación a la evolución del desempleo, el mismo se mantuvo entre el 2001 y el 2003 por encima de los dos dígitos y fue disminuyendo hasta alcanzar en diciembre de 2007 su menor nivel en los últimos 10 años, al ubicarse en un 7,4%.

¿Y qué viene pasando con las cuentas externas brasileñas? El sector externo, muestra un sensible deterioro de la cuenta corriente como consecuencia de la apreciación del tipo de cambio nominal (que en 2007 fue de un 17 %) y en el último trimestre del 2007 cerró en rojo. Debo decir que la apreciación del tipo de cambio no impidió que las exportaciones continuaran con su dinámica de crecimiento (crecieron un 19,5 % interanual en el último trimestre del 2007), pero generaron un aumento explosivo en las importaciones que en el último trimestre del año se incrementaron un 42 % (en términos interanuales).

El déficit que tiene Brasil en la cuenta corriente se origina por un menor superávit comercial combinado con un mayor déficit en servicios y las perspectivas de persistencia de dicho déficit es una luz de alerta que hay que seguir con atención. No sea cuestión que la apreciación del tipo de cambio real en Brasil, en parte inflado por el flujo de capitales externo, transforme al déficit en crónico como le ocurrió a la Argentina en el período de convertibilidad.

Pasando a la problemática de la inflación, en el cierre del 2007, si bien se ubicó dentro de las metas del Banco Central de Brasil, lo hizo sobre su límite superior. Ello hizo que el Comité de Política Monetaria decida mantener la tasa de referencia (Selic), en 11,25 %, aunque es probable que se produzca una suba de la misma en el 2008 para controlar las presiones inflacionarias. Ello podría afectar a la demanda doméstica y aumentar las presiones sobre el tipo de cambio, lo cual enciende otra luz de alerta.

El déficit de las cuentas fiscales es otro tema a seguir de cerca. Como dato positivo, si bien Brasil viene arrastrando un déficit fiscal durante varios años, el mismo se encuentra en retroceso y para fines de 2007 su valor estimado ascendía al 2 % del PBI. El freno que le impuso a principios de año el Congreso al paquete impositivo le dificultó las cosas a Lula, que tuvo que incrementar las alícuotas de otros dos impuestos financieros vigentes y recortar gastos equivalentes a unos US$ 10.000 millones para compensar en parte el fin del impuesto a las operaciones financieras, que Lula pretendía renovar. Lula espera cerrar el bache fiscal aumentando la recaudación producto de un mayor crecimiento económico y de una mayor eficiencia recaudatoria. Veremos si lo logra.

En las últimas semanas surgieron una serie de rumores que daban cuenta de posibles problemas energéticos en Brasil (ya los tenemos en Argentina y Chile). El responsable de la Agencia Nacional de Energía Eléctrica de Brasil (ANEEL), Jerson Kelman, advirtió que se podrían producir racionamientos de energía por la sequía en dos regiones clave y por la escasez de suministro de gas natural. Pero esta advertencia fue desestimada tanto por Lula quien dijo: “Estamos preparados para crecer 5% y hasta un poco más sin problemas de energía” y por el ministro de Energía, Nelson Hubner, quien aseguró: “está descartado un apagón eléctrico en 2008 y 2009″. Por lo pronto, una comitiva del gobierno brasileño irá a Buenos Aires para acordar la distribución del gas boliviano entre ambos países. Veremos qué puede ocurrir…

En Brasil existen luces de alerta en varios frentes, que si bien no generan una preocupación seria, sí requieren que el gobierno se ocupe de ellas. Lo que queda claro es que con la continuidad del crecimiento económico, el consumo doméstico seguirá creciendo vigorosamente y los negocios orientados al mismo tendrán un buen potencial de crecimiento. De esto mismo y como les comenté en el artículo de ayer, tomó nota el holding chileno Cencosud que se acaba de instalar en Brasil.

El buen momento que está pasando la población brasileña se refleja también en el nivel de popularidad de Lula, cuyo gobierno goza de una aprobación del 52,7 % (en octubre había sido del 46,5%), según se puede apreciar en una encuesta realizada por el Instituto Sensus.

Nos encontraremos nuevamente mañana,

Horacio Pozzo

February 19th, 2008
Apreciación moneda Brasil, Brasil, Crecimiento Brasil, Demanda Interna Latam, Latinoamérica

Por Horacio Pozzo

Nota de la Editora: Soplan vientos favorables a Latinoamérica, y la crisis que se vive en el norte, parece no hacer mella en los mercados latinoamericanos. Las economías se han fortalecido, principalmente gracias al aumento del precio de los commodities. Las demandas internas se han fortalecido, y qué mejor que un holding como el que nos comenta Horacio hoy, para aprovechar este momento. Me pueden enviar sus comentarios a: paola@moneyweekes.com

Confiando en las Fuerzas Internas de Latinoamérica
Buenos Aires, Argentina
18 de febrero de 2007

Hasta el momento, los países latinoamericanos no la están pasando tan mal a pesar de que la crisis en los EE.UU. ya está a las puertas de cambiar su nombre y dejar de llamarse desaceleración para que la llamen por su verdadero nombre: recesión.

Sin lugar a dudas, puedo afirmar que, en líneas generales, las principales preocupaciones de los países latinoamericanos no están directamente vinculadas a lo que ocurre con la crisis internacional, la cual está claramente en un segundo plano.

El último quinquenio para los países sudamericanos ha sido de los mejores, producto del fuerte incremento del precio de los commodities de exportación que fortalecieron las economías regionales, con recuperación del producto, el empleo y el salario real. Como resultado de ello, la demanda interna de los países latinoamericanos ha crecido, se ha fortalecido y ha pasado a ser una parte importante del crecimiento económico.

En la actualidad, en Brasil uno puede observar cambios en la dinámica del crecimiento con un protagonismo creciente del consumo privado. En Colombia, con la caída del desempleo, se está produciendo un fortalecimiento del consumo que mejoran las perspectivas a pesar del impacto negativo del sector externo (por la crisis estadounidense y el conflicto con Venezuela), mientras que en Perú, luego de un 2007 con crecimiento récord (estimado en un 8,3 %), mantiene muy buenas perspectivas de crecimiento apoyadas en la demanda interna (específicamente, inversión y consumo privados).

Sólo hay dudas en la dinámica del consumo en Venezuela (casi exclusivamente por la política llevada a cabo por Chávez que genera inflación y desabastecimiento), en Chile y en México. En el caso de México, de gran vinculación comercial con EE.UU., el plan del gobierno para sostener la demanda agregada ayudará a compensar la desaceleración de las exportaciones, por lo que, si bien se reconoce que la crisis pueda tener impacto vía sector externo (y remesas), la magnitud del mismo no llega a ser tan preocupante como para hacer que el Banco Central de México recorte sus tasas (de hecho, ha decidido mantenerlas constante el pasado viernes).

Es por ello que, a pesar de las amenazas de una recesión en los EE.UU., el consumo interno de los países de la región aparece como un driver destacado en la continuidad del crecimiento de dichas economías.

Seguramente, luego de este diagnóstico, no queda otra alternativa que pensar que: ¡Este es el momento de apostar al consumo de las economías latinoamericanas!…

Si, claro que sí. Mismo pensamiento tiene el chileno Cencosud (IPC:CENCOSUD), el mayor holding de retail de Chile, controlado por Horst Paulmann y que durante 2007 concretó su llegada a los mercados de Colombia (a través de Easy), Brasil (a través de GBarbosa), y Perú (donde acaba de concretar la compra del 100% del capital accionario de GSW S.A., sociedad operadora de supermercados e hipermercados y shopping centers. También adquirió la cadena Merpisa en la ciudad de Trujillo). Cencosud ya estaba presente en Chile y Argentina, aunque planea expandirse.

Para el 2008, Cencosud invertirá cerca de U$S 500 millones en los cinco países en donde opera. La empresa planea destinar unos U$S 3.000 millones en los próximos cinco años para duplicar sus ventas. Según el gerente general corporativo de Cencosud, Laurence Golborne, planean “Crecer en ventas a un 15% anual…Cencosud es una empresa que, pensamos por ahí por 2013, debería estar vendiendo unos U$S 20.000 millones al año, el doble en relación con lo que vamos a terminar este 2008″.

Hasta el 2007, dos tercios de las ventas de Cencosud provenían de Chile y el resto de Argentina. Por ello el 2008 implicará un cambio importante en la composición de las ventas, con la incorporación de los nuevos mercados.

Si bien en Brasil, según los estados financieros el resultado hasta ahora fue negativo, ello tiene una explicación clara dada por Golborne: “Eso tiene que ver con una deuda de los accionistas que se traduce en un gasto financiero muy alto, lo que debería resolverse este año, probablemente con una inyección de capital. Pero más importante es que la empresa operacionalmente es totalmente rentable”.

El holding chileno se encuentra en estos momentos en un proceso de consolidación en los nuevos mercados, luego del cual, buscará aumentar la rentabilidad de los mismos.

Si bien Cencosud es un holding orientado al consumo, cuenta con una interesante diversificación de negocios ya que desarrolla además, otras líneas de negocio que complementan su operación central, tales como corretaje de seguros, centros de entretenimiento familiar y agencia de viajes. Los negocios de Cencosud se desarrollan a través de estrategias multiformato y multiservicio, orientados a que el cliente pueda satisfacer una parte importante de sus necesidades de consumo.

Creo que las posibilidades de crecimiento que se abren para Cencosud, son más que interesantes y es por eso que pienso que sus acciones tienen un buen potencial de crecimiento.

Nos encontraremos nuevamente mañana,

Horacio Pozzo

February 18th, 2008
Cencosud, Commodities, Commodities Latam, Demanda Interna Latam, Latinoamérica

Por Horacio Pozzo

Nota de la Editora: Entro en pánico. ¿De regreso a los 90s? Inflación y nuevos permisos de construcción en niveles de esa época. Pero no… Horacio nos despierta del sueño y nos levanta del túnel del tiempo… es otro contexto… especialmente para Latinoamérica. Me pueden enviar sus comentarios a: paola@moneyweekes.com

¿De Regreso a los 90s?

Buenos Aires, Argentina
18 de enero de 2008

Ya pocos recordarán la historia de Jan Grzebski, un trabajador polaco del ferrocarril que sufrió un accidente en 1988 y despertó después de pasar 19 años en coma. Al despertar, se encontró con una realidad totalmente distinta en su país, que antes era comunista…

Si esto le hubiera sucedido a un norteamericano en 1991 y despertara hoy, seguramente si la primera información que recibiera fuera acerca de la tasa de inflación en EE.UU. (que fue del 4,1 %), y del dato de nuevos permisos de construcción (que registró una caída del 14 % anual, siendo el nivel más bajo desde, justamente, 1991), pensará que estuvo dormido sólo unos cuantos días. Y confirmaría su pensamiento si le dijeran que el presidente de los EE.UU. es George Bush…

Y para el resto del común de la gente, estos datos de la economía estadounidense pueden hacerle pensar que estamos volviendo a los 90s.

Pero no, claro que no. No estamos volviendo a los 90s… Y una de las diferencias que encontramos es la situación de los principales bancos de EE.UU. Ayer justamente fue el turno de Merrill Lynch que informó que debió amortizar más de U$S 14.000 millones en el último tramo del año y perdiendo cerca de U$S 10.000 millones en el último cuarto del año, por las turbulencias generadas en el mercado.

La crisis del mercado de hipotecas subprime sigue haciendo de las suyas. Y para peor encontró como aliada a la inflación y así están sembrando el terror en todo el mundo. Lo difícil de luchar contra ambos problemas a la vez, se debe a que las medidas que se puedan adoptar para debilitar a una de ellas, terminan fortaleciendo a la otra.

En esta disyuntiva se encuentra el BCE, que el pasado jueves mantuvo las tasas de interés, aunque tuvo que asegurar estar preparado a actuar para mantener la estabilidad de precios en la zona del euro. Sin embargo, lo que quiso decir realmente el BCE es que debió haber subido las tasas, pero los riesgos a la baja para la actividad económica pesaron demasiado. Por eso, con estas declaraciones, el BCE buscó tranquilizar a aquellos que ven los riesgos inflacionarios con preocupación.

Está claro que la función del BCE es “mantener el poder adquisitivo de la moneda única y, de este modo, la estabilidad de precios en la zona del euro”, pero se ve que las presiones que debió soportar desde distintos sectores preocupados por el crecimiento económico, hicieron que se decidiera por mantener las tasas inalteradas.

Pero volviendo a los EE.UU., donde al fin y al cabo se inició la crisis del mercado subprime, parece que Bernanke también se alió a aquellos que apoyan un estímulo fiscal para sostener el crecimiento de la economía. Bernanke sugiere que un rápido paquete fiscal puede servir de complemento de los esfuerzos que viene realizando la Fed para evitar la desaceleración económica.

Mientras tanto, Latinoamérica se encuentra expectante sobre cómo seguirá evolucionando la economía norteamericana para poder medir claramente las implicancias que tendrá para la región.

Por lo pronto, el presidente del Banco Central de Brasil, Guido Mantega, mantuvo las previsiones de crecimiento para 2008 afirmando que: “Claro que si hay una desaceleración mayor en Estados Unidos eso podría tener una repercusión pequeña, pero continúo manteniendo las previsiones para 2008 de un crecimiento robusto en torno al 5 %”. Mantega tiene sus razones para esto porque la economía brasileña está muy bien y su consumo interno se mantiene fuerte.

También se lo notó optimista al presidente mexicano que, ante las advertencias de Francisco Luzón (del Banco Santander), dijo que “el escenario preocupante realmente hasta me emociona un poquito, y me asegura que vamos salir extraordinariamente bien este 2008”. Esperemos que sea así, pero México tiene demasiados vínculos con los EE.UU. por lo que no le resultará fácil a Calderón cumplir con sus previsiones.

Nos encontraremos nuevamente mañana,

Horacio Pozzo

January 18th, 2008
Bancos, Inflación, Latinoamérica

Por Horacio Pozzo

Nota de la Editora: Latinoamérica…fragmentada en cuanto a la tan ansiada nota de investment grade… qué países poseen esa calificación y cuáles no… Jeff Immelt, CEO de General Electric, en recientes declaraciones recogidas por Horacio, ilustra muy enfáticamente en qué condiciones invertir en Latinoamérica, y en qué países lo está haciendo ahora. Me pueden enviar sus comentarios a: paola@moneyweekes.com

La Diferencia entre Pensar en el Corto Plazo o en el Largo Plazo
Buenos Aires, Argentina
15 de enero de 2008

Muchas veces uno puede tener la suerte de su lado y así las cosas le van de maravillas. Y sino que le pregunten al amigo Chávez que cuenta con la fortuna de comandar un país petrolero en un contexto internacional propicio y encima hasta se da el gusto de negociar la liberación de secuestrados por las FARC en Colombia.

Pero, como me decían a mí cuando era un niño, uno tiene que tratar siempre de hacer las cosas bien y esforzarse porque de esa manera, tarde o temprano es bien recompensado.

Eso mismo es lo que dijo entre líneas Jeff Immelt, presidente de General Electric (NYSE:GE), en una nota publicada ayer en el diario “El Tiempo” de Colombia, en su visita por aquel país. Cuando le consultaron sobre las condiciones que debe reunir un país para invertir, dijo: “Fuerza de trabajo bien educada, reglas que permitan hacer una inversión a 20 años… y que no nos jodan”. GE tiene estipulado invertir más de U$S 1.000 millones en Colombia dadas las buenas condiciones reinantes en el país.

Sobre su visión de Latinoamérica, Immelt agregó: “Hay una combinación de precios de materias primas que suben: acero, petróleo… y crecimiento del buen gobierno. Y esa es una excelente combinación. Brasil, Colombia… Ya hemos invertido en un banco (Colpatria) y creo que vamos a invertir más aquí. Es un buen momento para aumentar la inversión en Sudamérica”.

Es verdad, a pesar de la volatilidad reinante en los mercados mundiales, si uno quiere mirar a mediano y largo plazo para invertir, Latinoamérica representa una opción por demás atractiva para los inversores por la fortaleza macroeconómica que posee y por las oportunidades de crecimiento con que cuenta, no sólo pensando en los productos primarios, sino también en el desarrollo del mercado interno de los países.

Pero, como dejó en claro Immelt, existe una línea divisoria cada vez más notoria, entre aquellos países que respetan las reglas de juego para los inversores y aquéllos que no.

Así es que en un extremo encontramos a Venezuela, Bolivia y la Argentina, mientras que por el otro extremo aparecen Brasil, Chile, Colombia, Perú y México. Y como dije antes: “hacer bien los deberes y no molestar al compañero, paga”

¿Y por qué digo que paga el hacer bien los deberes? Porque México, Colombia y Chile son investment grade, Perú y Brasil tienen grandes posibilidades de serlo a partir de este año, y Argentina, Venezuela, y Bolivia se encuentran lejos de llegar a serlo.

El resultado es que mientras el nivel de riesgo país de Argentina, Venezuela y Bolivia supera los 400 puntos básicos, para el otro grupo de países, dicho índice se ubica cercano o por debajo de los 200 puntos básicos. Ese mayor riesgo se traduce en un mayor costo financiero para los gobiernos. Argentina está sufriendo esta situación agravada por las dificultades de acceso a los mercados internacionales, lo cual obliga al país a financiarse con el amigo Chávez o a recurrir al mercado interno (de manera compulsiva).

La diferencia entre estos dos grupos se refleja también en el flujo de inversiones que reciben.

Pienso que Colombia y Perú son dos países que han tenido un desarrollo destacado en los últimos años, basado en políticas sensatas que privilegiaron apostar al crecimiento de largo plazo a través del fortalecimiento de las instituciones. Gracias a esta política, hoy aparecen como dos países en los cuales uno podría apostar a inversiones rentables de mediano y largo plazo sin temor a “sorpresas”.

Nos encontraremos mañana nuevamente,

Horacio Pozzo

January 15th, 2008
GE, Latinoamérica, Macroeconomía

Por Horacio Pozzo

Nota de la Editora: el Mercosur celebró el primer tratado de libre comercio con un país fuera de Latinoamérica: Israel. Esto puede abrir las puertas a nuevos tratados con otros países por fuera de la región. La región se verá más fortalecida por acuerdos con países extra-Mercosur y acceder así mercados de economías más desarrolladas. Me pueden mandar sus comentarios a paola@moneyweekes.com.

Buenos Aires, Argentina
20 de diciembre de 2007

El último lunes, el bloque de países que conforman el Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. Venezuela espera la aceptación de su incorporación), celebró el primer tratado de libre comercio con un país fuera del continente: Israel. Este hecho si bien no representa grandes beneficios comerciales en lo inmediato, no es un hecho menor ya que implica el inicio de la apertura del bloque de países latinoamericanos hacia el resto del mundo, lo cual aumenta las oportunidades de crecimiento de los negocios de dichos países.

En una nota escrita en Bae Económico de Argentina, el subsecretario de Integración Económica, Americana y Mercosur de la Cancillería argentina, manifestaba que los próximos objetivos comerciales están dirigidos a la realización de acuerdos de libre comercio con la Unión Europea, India y Sudáfrica. Ya durante el mes de marzo del 2008 se realizará una reunión técnica con representantes de la Unión Europea en Lima. Con Sudáfrica y la India, la idea es la de generar un acuerdo trilateral para incursionar en dichos mercados (casi inexplorados y de gran crecimiento en el último tiempo).

Pero, siempre existen algunas sombras dentro de las buenas nuevas. Estas sombras aparecen por las dificultades que encuentran los países miembros en solucionar cuestiones internas al bloque. Así surgió de la XXXIV Cumbre del Mercosur celebrada en Montevideo donde se debía aprobar un plan estratégico que aborde cuestiones de asimetrías, políticas para la integración productiva, acceso a mercados y asuntos de carácter institucional, y lograr un código aduanero común (para determinar la redistribución de la renta aduanera y eliminar el doble cobre del arancel externo común). Las definiciones sobre ambos temas que debían ponerse en vigencia para principios del 2008 finalmente se pospusieron para ser acordados dentro de los primeros seis meses del próximo año, lo cual en cierta forma, está frenando el avance del bloque.

Yo soy optimista acerca de las perspectivas que se abren para el Mercosur dado que, a pesar de las dificultades que ha tenido en su desarrollo, me da la sensación de que parece estar encontrando el rumbo. Estoy observando que gradualmente los países miembros están entendiendo que el mismo debe servir para beneficiar a todos los países y a potenciar sus capacidades, comprendiendo que actuando conjuntamente aumentan las fortalezas individuales.

A este cambio de mentalidad de los gobiernos de los países que conforman el Mercosur, lo ayuda un contexto macroeconómico propicio que disminuye las urgencias, lo cual posibilita el avance de las políticas de coordinación del bloque.

Ahora bien: ¿Por qué es tan importante el avance del Mercosur? Porque juega un rol clave para lograr la inserción de los países miembros en la economía global dada la mayor significación que logran al actuar como bloque, y de este modo alcanzar un mayor desarrollo y diversificación de las economías que esté en línea con el logro del crecimiento sustentable. Para que se entienda mejor: la concreción de nuevos acuerdos comerciales posibilita la diversificación del comercio en un mayor número de mercados y el desarrollo de nuevos productos de exportación, lo cual hace menos vulnerables a las economías al disminuir su dependencia de un mercado o producto en particular.

El avance del MERCOSUR en la celebración de acuerdos comerciales abre las puertas a nuevas oportunidades para los negocios de la región y aumenta la atracción de inversiones para aprovechar el crecimiento potencial derivado de las mejores condiciones comerciales con nuevos mercados. Los próximos meses serán claves para ver cómo sigue avanzando el bloque en solucionar cuestiones internas y en la celebración de nuevos acuerdos comerciales fuera de la región para tener más claro por dónde aparecen las oportunidades de inversión.

Nos encontraremos el próximo sábado,

Horacio Pozzo

December 20th, 2007
Economía, Latinoamérica, Mercosur

Por Horacio Pozzo

Nota de la Editora: Mayores presiones inflacionarias con tasas en baja en EE.UU. Inflación en Europa. Alimentos y combustibles están creando lo que parecen ser las bases de un inicio inflacionario mundial. Especialmente Latinoamérica, que si bien tiene un historial nutrido de episodios inflacionarios, la está dominando –salvo un par de excepciones- satisfactoriamente. Me pueden mandar sus comentarios a: paola@moneyweekes.com.

Buenos Aires, Argentina
18 de diciembre

La “Inflación Importada” Puede Afectar a Latinoamérica

Analistas de todo el mundo han dicho que Latinoamérica no sufriría los efectos de la crisis iniciada en el mercado de hipotecas subprime de los EE.UU. y que se expandiera al resto del mundo. Incluso el último viernes, la número dos del Banco Mundial, Pamela Cox declaró que la región está en una posición mucho mejor que antaño para enfrentar los efectos de las turbulencias internacionales.

En artículos anteriores advertía entre varios posibles puntos de incidencia de la crisis estadounidense, el frente inflacionario que podía repercutir en la región.

Veo que EE.UU. enfrenta una situación muy compleja, ya que tiene frente de sí un problema originado por falencias en la regulación de los mercados financieros y debió recurrir a la política monetaria para morigerar sus efectos. Pero el problema que subsiste detrás de ello es que está relajando la política monetaria en un escenario que encuentra al nivel de actividad con un buen ritmo de crecimiento y a la inflación en niveles elevados (0,8 % fue la minorista en noviembre y 0,3 % ¡la subyacente!), por lo que la baja de tasas echa más nafta al fuego inflacionario.

El problema inflacionario, que surgió previo a la crisis, también es un tema de preocupación en Europa. Leía en el Financial Times la semana pasada que la Eurozona experimentó el mes de noviembre la inflación más alta en los últimos seis años (3,1 %), por el impacto del crecimiento en los precios internacionales de los alimentos y los combustibles. Los ingleses también esperan un mayor nivel de inflación. Todo esto surge luego que la Fed, el BCE, el Banco de Inglaterra y los bancos centrales de Suiza y Canadá firmaran un acuerdo para hacer frente a los problemas de liquidez que surgen a consecuencia de la crisis del mercado de hipotecas (recuerde que inyectar más liquidez de lo que la demanda requiere ¡puede agravar las tensiones inflacionarias!).

¿Y en qué afecta esto a los países latinoamericanos? Bueno, paradójicamente Latinoamérica ha sido históricamente una región con altos niveles inflacionarios y varios episodios de hiperinflación. Justo en este momento en que la mayoría de los países de la región pudieran dominar a la bestia inflacionaria, tienen que lidiar con esta bestia “hecha en el mundo desarrollado”. La región está sufriendo un aumento de los niveles inflacionarios producto del incremento de los precios internacionales de los commodities.

Ya el Banco de México el pasado 26 de Octubre había decidido un alza en la tasa de interés para mitigar presiones inflacionarias provenientes de los alimentos. La última semana el diario “El Mercurio” de Chile, daba cuenta de que el Banco Central de Chile también había tomado medidas para atacar presiones inflacionarias: el consejo del BC, con De Gregorio a la cabeza, decidió aumentar la tasa de referencia, llevándola al 6 %. Esta es una decisión muy controvertida dado su posible impacto negativo sobre el nivel de actividad y el tipo de cambio.

El resto de los países latinoamericanos también están experimentando mayores presiones inflacionarias ya que a la cuestión internacional se agrega un contexto de fuerte crecimiento de la demanda interna en los mismos.

La clave de lo que sucederá en los próximos meses con la performance económica de los países de la región dependerá de la actitud que tomen frente a un mayor nivel de inflación. Si deciden ajustar su target inflacionario incorporando la nueva realidad económica mundial, sus economías sufrirán menos aunque convivirán con un alza mayor en los precios. Si optan por mantener sus actuales objetivos inflacionarios deberán recurrir a una política monetaria más estrecha que desacelerará el crecimiento económico. Una política monetaria restrictiva afecta negativamente a la perspectiva de los negocios y es probable que se refleje en la evolución de los mercados.

Nos vemos el próximo jueves,

Horacio Pozzo

December 18th, 2007
Inflación, Latinoamérica, Macroeconomía

Por Horacio Pozzo

Nota de la Editora: La Reserva Federal ha nuevamente bajado su tasa básica de interés esta semana. Con esta política, el dólar tiende a perder valor. Esto es beneficioso para Estados Unidos en la medida que le permite impulsar sus exportaciones y a la vez reducir su déficit de cuenta corriente. Pero no lo es siempre para el resto del mundo.
Me pueden enviar sus comentarios a: paola@moneyweekes.com.

Bariloche, Argentina
14 de diciembre de 2007

¿Es Beneficioso un Dólar Débil?

La baja de un cuarto punto en la tasa de referencia de la Fed decidida en la última reunión del 11 de diciembre con el objetivo de alivianar la crisis financiera me refuerza la expectativa de que el dólar siga debilitándose en los próximos meses.

Chris Giles en un artículo escrito para Financial Times el pasado 10 de diciembre hizo un interesante seguimiento de la evolución del dólar en los últimos 5 años partiendo en 2002 de un dólar fuerte que molestaba a los estadounidenses por el pesado déficit de cuenta corriente que generaba hasta llegar al actual dólar devaluado de estos días.

Que el dólar se siga debilitando durante el 2008 no es algo que resulte del todo claro y créame que hay un mundo de opiniones contradictorias entre los analistas. Es por ello que a mí me gustaría compartir con Ud. mi pensamiento acerca de qué pueden esperar los países latinoamericanos en caso de tener que enfrentar un dólar más débil.

Y lo primero que veo es que un debilitamiento del dólar conllevará un aumento de los precios de los commodities ya que los mismos están denominados en dicha moneda en los mercados internacionales. Para Latinoamérica podría implicar una mayor inflación “importada” tal cual ha venido soportando en el último año con el incremento de los precios de los productos primarios (en especial, alimentos), aunque también mayor ingreso de dólares por exportaciones. Entonces ya se enciende el alerta de precios.

La segunda luz de alerta se puede encender si se quiere defender la relación de la moneda local con el dólar si esta última moneda se debilita. Un intento de mantener la paridad con un dólar más devaluado aumentaría las presiones inflacionarias ya que dicha política implica técnicamente una devaluación de la moneda local respecto a la del resto de las monedas del mundo. Los países de la región no están realizando una política de mantener la paridad con el dólar a excepción de la Argentina, del que pienso, defenderá la paridad nominal por los múltiples objetivos que cumple (ya que ayuda al superávit fiscal además del externo).

Mirando el aspecto de las relaciones comerciales entre los países, un dólar débil afecta a la competitivad de los países de la región en su relación con los EE.UU., y lo que se debe mirar es el vínculo comercial existente para medir el posible impacto. Aquí los países posiblemente más afectados serían México (el 85 % de sus exportaciones son hacia los EE.UU. y recibe de dicho país el 54 % de las importaciones), Venezuela, Colombia, Ecuador y Brasil (que exporta a los EE.UU. el 18 % del total).

El otro aspecto a monitorear es qué tan sustitutas o complementarias son las economías latinas con los EE.UU. en el comercio mundial ya que un dólar débil puede hacer que los EE.UU. le ganen mercados a los países de América Latina. Y aquí podemos encontrar entre los principales perjudicados a la Argentina y a Brasil.

Pero un dólar débil tiene una contracara positiva al mejorar la capacidad de pago de la deuda externa de los países. Y un mayor nivel de inflación mundial también ayudaría a “licuar” deuda (paradójicamente un mecanismo muy usado en la región y criticado desde el Primer Mundo).

No creo que un dólar débil afecte negativamente a los sectores productores de commodities en la región, pero sí me genera una preocupación en su impacto sobre los sectores industriales productores de bienes transables… este será un tema que voy a seguir de cerca.

Nos vemos el próximo martes,

Horacio Pozzo

December 15th, 2007
Dólar, Fed, Latinoamérica, Macroeconomía

Por Horacio Pozzo

Nota de la Editora: “El Jeque del Amazonas”, lo llamó Chávez en público a Lula Da Silva, durante el acta fundacional del Banco del Sur en Buenos Aires el domingo pasado. Hoy, Horacio nos comenta sobre los últimos descubrimientos energéticos en Latinoamérica, que probablemente lo conviertan a Lula Da Silva no sólo en “jeque” del Amazonas, sino de toda Latinoamérica. Me pueden enviar sus comentarios a: paola@moneyweekes.com

11 de Diciembre de 2007
Bariloche, Argentina

¿Se acuerda del imponente anuncio sobre el descubrimiento de una gran reserva de petróleo y gas en Brasil de hace ya unas tres o cuatro semanas? Verdaderamente dicha noticia me generó muchas expectativas porque, entiendo, aumenta la fortaleza de la región y abre las puertas a nuevas oportunidades.

Pero las buenas noticias para la región no terminaron con este descubrimiento y en varios diarios latinoamericanos encontré este fin de semana la noticia sobre nuevos descubrimientos de petróleo y gas en el norte de Brasil. ¡¡Pero aún hay más!! Ya que en Bolivia se anunció el descubrimiento por parte de Repsol YPF de la mayor reserva de gas en el país en el municipio de Huacaya.

Claramente estos descubrimientos le van a dar un mayor impulso al crecimiento de la región y a la hora del aprovechamiento de las oportunidades que generan, habrá que ver cómo las van a capitalizar.

Veo a Brasil mejor posicionado para aprovechar los beneficios derivados del descubrimiento de nuevos recursos petrolíferos ya que tiene una política clara para el inversor y cuenta con un gobierno con una visión estratégica de mediano y largo plazo.

En cambio, respecto a Bolivia, tengo mayores reparos. Es que su política de gobierno es más a la Chávez y es por ello que no aprovecha plenamente sus riquezas para lograr el desarrollo del país porque prioriza la maximización de la renta de los recursos en el corto plazo sin respetar las reglas de juego preexistentes.

El descubrimiento gasífero genera la esperanza de que Huacaya (Bolivia), llegue a ser otro “megacampo” de gas, aunque fuentes de Repsol señalaron que hacen falta realizar más investigaciones para saber a ciencia cierta su potencial. Y lógicamente que para realizar dichas investigaciones se requieren inversiones y aquí aparece, al igual que en notas anteriores, la importancia que tiene el inversor privado y es aquí donde uno puede ser más consciente del costo que conlleva el cambio en las reglas de juego por parte de los países.

Porque el ser humano valora las cosas cuando no las tiene o escasean y son necesarias, imagino que Evo debe estar un poco arrepentido de sus políticas nacionalistas que ahuyentan a los capitales privados.

No tengo dudas de que Brasil sabrá aprovechar estas oportunidades que aparecen en el horizonte con los descubrimientos de petróleo y gas. Ahora me resulta más atractivo aún mirar hacia dicho país para invertir mis dólares. Y veo a Petrobrás (BVSP: PETR3; NYSE: PBR) con un gran potencial de crecimiento para los próximos años.

Espero también que la región sepa aprovechar las buenas nuevas que aumentan el atractivo de Latinoamérica para el inversor. Respecto a ello, la semana pasada se publicó un trabajo del Boston Consulting Group que refuerza dicho atractivo, en donde se seleccionó a los catorce países emergentes de mayor crecimiento, en donde aparecen cuatro países de Latinoamérica (Argentina, Brasil, Chile y México). Este informe no hace más que publicitar al mundo las potencialidades de crecimiento de la región que está ante una oportunidad histórica para consolidar su crecimiento y desarrollo.

Nos encontraremos el próximo jueves,

Horacio Pozzo

December 11th, 2007
Energía, Latinoamérica, Macroeconomía, Petróleo