Por Luisa
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May 6th, 2008
Macroeconomía
Por Horacio Pozzo
Nota de la Editora: Argentina es un país que está acostumbrado a moverse en los extremos. De una convertibilidad furiosa de su moneda que ya no resistía mayor prolongación en el tiempo se pasó sin medias tintas a una devaluación furiosa también, en que muchos se enriquecieron de la noche a la mañana, pero otros perdieron todos sus ahorros, así de extremista fue la situación para la población argentina también. Y el modelo hoy sufre, nuevamente. Me pueden enviar sus comentarios a: paola@moneyweekes.com
Se Agotan los Efectos Positivos de la Crisis Argentina
Buenos Aires, Argentina
6 de mayo de 2008
Conozco mucha gente que sufrió con dureza la crisis por la que atravesó Argentina en el 2001. Uno de ellos, un vecino mío, perdió buena parte de los ahorros de toda su vida con el famoso corralón financiero instaurado por el entonces ministro de economía, Domingo Cavallo. Tengo también amigos a los que les costó mucho conseguir un empleo durante bastante tiempo. Incluso en el barrio donde vivo, existe un supermercado que fue saqueado en medio de la crisis.
Es verdad que las crisis no son buenas y generan muchos costos a la sociedad, como queda claro en estos casos que conozco en profundidad, pero en el caso de la crisis argentina, se generaron también derivaciones de la misma que le habían provocado a la economía una serie de efectos positivos.
La explosión de la convertibilidad (eso es lo que fue, una explosión del modelo), permitió liberar el tipo de cambio en relación al dólar, que en pocas semanas pasó del 1 a 1 a cotizar a $ 3,70 por cada billete verde. Y más allá de que en ese momento las especulaciones de los analistas indicaban que el dólar podía continuar con su vuelo hacia los $ 7, con consecuencias (híper)inflacionarias, lo cierto es que le permitió a la economía argentina una mejora sustancial en la competitividad y así poder contar con una mayor demanda externa, en un momento en donde la demanda doméstica estaba atravesando por una crisis profunda y en donde el sistema financiero estaba totalmente incapacitado para poder, al menos, intentar incentivarla.
Producto de la crisis, se logró también equilibrar las cuentas fiscales. La explosión del modelo que generó una disparada en el tipo de cambio y un salto en los precios durante el 2002 posibilitó un fuerte crecimiento en los ingresos tributarios vía mayores retenciones y mayor recaudación por efecto inflacionario. Y la mejora en la recaudación se reforzó luego vía una mejora en la actividad económica. Mientras ello ocurría por el lado de los ingresos, el gasto público crecía lentamente.
La crisis argentina que derivó en el default de la deuda pública, puso al país en una situación propicia para llevar adelante la renegociación de la misma con una importante quita del principal de la deuda y una restructuración de los plazos de pago de sus servicios. De este modo, Argentina lograba un escenario despejado, en los años inmediatos, de pesados servicios de la deuda.
Pero a seis años de la crisis y a pesar del muy buen contexto externo que disfrutó Argentina durante este lapso, parecen estar agotándose los efectos positivos derivados de la crisis. Y lo más grave es que la situación actual tiende a ser peor en algunos aspectos a la existente previa a la crisis.
La mejora en la competitividad de la economía argentina parece estar esfumándose rápidamente. A pesar de que el tipo de cambio nominal en relación al dólar se mantiene en torno a los $ 3,2, lo cual implica que se viene produciendo una depreciación nominal del tipo de cambio, la aceleración inflacionaria que está padeciendo el país y que comenzara a manifestarse en 2005, genera una fuerte apreciación real.
Para algunos analistas del mercado, la apreciación cambiaria real en Argentina no está muy lejos de la apreciación del tipo de cambio real registrada por Brasil y Colombia (los dos países con mayor apreciación nominal de su tipo de cambio desde inicio del 2007). Es que con una tasa de inflación superior al 20% interanual (incluso para algunos analistas de mercado ya se encuentra en el orden del 30%), el tipo de cambio real entre el peso argentino y el dólar, registró una apreciación acumulada superior al 17% desde inicios de 2007.
Para peor, esta tendencia del tipo de cambio real se mantiene (incluso pareciera ser que se acelera por efecto inflacionario), y según la consultora argentina Prefinex, se espera para este año una caída en la competitividad de Argentina respecto a los EE.UU. de un 12,6%.
No sólo se ha deteriorado la competitividad del país, sino que también lo ha hecho el superávit fiscal. A pesar de los buenos números que se exhiben en materia de ingresos fiscales, que en el mes de abril mostró un crecimiento interanual del 45%, lo cierto es que el gasto público también crece de manera espectacular. Pero este no es todo el problema detrás de este superávit fiscal en retroceso, sino lo peor de todo es que el mismo se apoya cada vez más en la bonanza externa que le permite grandes recaudaciones a través de las retenciones a las exportaciones. Y al mismo tiempo que se incrementan las retenciones (cuya recaudación no se coparticipa con las provincias), se reduce el ingreso de las provincias lo cual agrava la situación fiscal de las mismas.
A la menor competitividad y menor superávit fiscal, hay que agregarle otro deterioro más en la situación de la economía argentina: el fuerte crecimiento de la deuda pública. Luego de una exitosa reestructuración de la deuda pública con una importante quita y una mejora sustancial en la estructura de pagos de la deuda, hoy por hoy, a tres años del cierre del megacanje de la deuda (que se produjo el 25 de febrero del 2005), el monto actual de deuda pública no es muy diferente del existente previo a la crisis del 2001.
Actualmente la deuda pública de Argentina asciende a US$ 144.728,6 millones. Bueno, en realidad la cifra real es mayor ya que este monto no considera a los holdouts y sería aún mayor según varios analistas, si el dato de inflación declarado por el gobierno se aproximara más al estimado por el mercado (para la consultora argentina Econométrica, si el Gobierno hubiera convalidado una inflación del 17% la deuda habría aumentado otros US$ 4.800 millones durante dicho período).
Lo cierto es que esta cifra de deuda pública se encuentra en los niveles que tenía en el final del gobierno de De la Rúa, cuando se desató la crisis. Y no solamente en términos nominales sino también en porcentaje del PBI.
Deterioro de la competitividad, del superávit fiscal e incremento de la deuda pública a niveles del 2001… ¿Puede haber algo peor? Si, y paso a enumerar: el aumento de la dependencia del superávit externo de las exportaciones agrícolas, el aumento de la dependencia del superávit fiscal de las retenciones a las exportaciones, un incremento desmesurado de los subsidios para evitar mayores incrementos en los precios, con derivaciones en la distorsión de los precios relativos de la economía. A todo esto hay que agregarle un contexto no propicio para el desarrollo de inversiones productivas (especialmente las de largo plazo que requieren un contexto de estabilidad para invertir), que además se ve reflejado en los problemas energéticos (faltantes de combustibles y de energía eléctrica). Y como frutilla de postre, se volvió a instalar con fuerza un mal con el que el país convivió durante mucho tiempo y que parecía desterrado: el problema inflacionario… Los argentinos se han vuelto a acostumbrar a convivir con inflación y eso es preocupante.
Todavía se está a tiempo de cambiar para evitar que esta situación derive en una nueva crisis… ¿Podrá hacerlo el nuevo ministro de economía?
Nos encontraremos nuevamente mañana,
Horacio Pozzo
May 6th, 2008
Argentina, Macroeconomía
Por Horacio Pozzo
Nota de la Editora: la Fed parece estar a punto de revertir el ciclo bajista en su tasa de referencia. Mientras nos planteamos los efectos que esta baja ha creado tanto en EEUU como en el resto de las economías, ya nos estamos planteando los efectos que un freno en esta política tendrá. Me pueden enviar sus comentarios a: paola@moneyweekes.com
¿Cómo Puede la Política Monetaria de la Fed Beneficiar a Latinoamérica?
Buenos Aires, Argentina
5 de mayo de 2008
¿Decoupling o no Decoupling? Esa es la cuestión para Latinoamérica. En realidad se podría hablar de decoupling sí o decoupling no, según a qué tema nos estamos refiriendo. Si hablamos de crecimiento económico, entiendo que se puede hablar de un cierto decoupling entre la economía estadounidense y Latinoamérica (aunque es cierto que algunos países sentirán un mayor efecto que otros). Pero si hablamos de los efectos de la política monetaria estadounidense sobre la región, ya no podemos hablar de decoupling.
Y como existe un impacto directo de las decisiones de política monetaria (quizás ampliado por toda esta situación de crisis que vive los EE.UU., en la cual, la política monetaria ha tomado un rol primario), de la Fed sobre las variables monetarias latinoamericanas, es que resulta relevante hacer una marcación firme sobre los movimientos esperados de la Reserva Federal.
Con la decisión de recortar 25 puntos básicos su tasa de referencia de política monetaria, pareciera ser que la Fed, en la reunión de la semana pasada, le dio un final al ciclo de recortes de tasas. Más allá de que la amenaza inflacionaria sea el argumento elegido para ponerle fin a este ciclo (esto, sin cuestionar su veracidad), lo concreto es que todo lo que podía hacer la política monetaria por atenuar los efectos de esta crisis y acelerar la recuperación de la economía, ya lo ha hecho. Ahora sólo queda esperar por que sus acciones comiencen a tener efectos (y asistir al mercado con liquidez para evitar cualquier tipo de tensiones que puedan hacer resurgir los temores).
Mientras la economía de los EE.UU. se hundía en la recesión y aplicaba una política monetaria más laxa, el dólar profundizaba su debilitamiento frente a todas las principales monedas mundiales y a casi todas las monedas de la región. Este comportamiento del dólar les ha traído a los países latinoamericanos más consecuencias adversas que la mismísima crisis subprime.
El debilitamiento del dólar a nivel mundial ha atacado a las economías latinoamericanas principalmente desde dos frentes: por el lado de la competitividad internacional de estas economías y por el lado inflacionario.
La mayoría de las monedas latinoamericanas se han fortalecido en relación al dólar. El real brasileño y el peso colombiano han sido las que más se han revaluado frente a la divisa norteamericana desde principios del 2007. Le siguen el peso chileno y el nuevo sol peruano. El peso argentino es una de las monedas que escapan a la regla de la región y, producto de la fuerte intervención en el mercado de divisas por parte del Banco Central, ha visto una depreciación frente al dólar de algo más del 3% desde inicios de 2007.
La apreciación cambiaria y un aumento en la tasa de inflación en los países de la región han deteriorado la competitividad de estas economías y ha puesto en aprietos a varios sectores productivos.
Y el recrudecimiento de las presiones inflacionarias ha visto su origen en el incremento internacional del precio de los alimentos y de la energía. Esto ha provocado un incremento en el costo de producción y presiones salariales lo cual amenazaban con generar efectos inflacionarios de segunda vuelta.
Si el ciclo de recortes de tasas en EE.UU. le ha traído a Latinoamérica una pérdida de su competitividad externa y una mayor tasa de inflación… ¿Qué ocurrirá de ahora en más dado que parece que el mismo ha finalizado?
Claramente este posible freno en la política de recorte de tasas de la Fed será beneficioso no solamente para Latinoamérica sino que lo será a nivel global. Este cambio de política ayudará a quitar presión sobre la tendencia ascendente de los precios internacionales de los commodities. Y seguramente cuando se dé lugar al inicio del ciclo ascendente en las tasas (ciclo que muy difícilmente se inicie antes de fin de año), contribuirá aún más a aliviar las presiones inflacionarias a nivel mundial.
Entonces, por el frente inflacionario, el posible cambio de trayectoria de la política de tasas en los EE.UU. será beneficioso para la región, pero… ¿Pasará lo mismo con la competitividad de las monedas de la región? Creo que es probable que sí, y a medida que la crisis subprime se aleje y los mercados internacionales vuelvan a la calma encontrarán en Latinoamérica una región que ha logrado superar con mínimos costos la crisis y cuenta además con dos países más que gozan del privilegio de ser grado de inversión (logro alcanzado por Brasil y Perú) y uno más que está a punto de serlo (Colombia). Estos factores más el potencial de crecimiento y estabilidad que están evidenciando la mayoría de los países de la región (salvo, claro, ciertas excepciones), serán un imán de los capitales externos, lo cual aumentará la presión sobre los tipos de cambio.
Nos encontraremos nuevamente mañana,
Horacio Pozzo
May 5th, 2008
Apreciación monedas LatAm, Fed, Inflación EEUU, Macroeconomía, Recesión EEUU
Por German Sanchez
Nota de la Editora: la revolución bolivariana es de amplio alcance en Venezuela. Desde programas escolares, hasta la nacionalización de las compañías extranjeras. ¿Cómo terminará esta historia? Me pueden enviar sus comentarios a: paola@moneyweekes.com
Caracas, Venezuela
3 de mayo de 2008
Una Venezuela “nacionalizada”
La ideologización del gobierno bolivariano no sólo ha tomado cauce en los intentos de establecer los programas escolares con base fundamental en las historia de “caudillos” venezolanos que sembraron terror y autoridad en épocas pasadas en la Venezuela de ayer, tratando de echar al olvido la historia democrática que se formó en este país a través de los años.
De igual manera se intenta obligar colocar en vez de lemas de civismo en las escuelas la consigna de “patria, socialismo o muerte”. Esto ocurre en Venezuela, estimados lectores pero la participación de los ciudadanos ha medio retrasado el intento del Sr. Chávez de penetrar en la mente de los niños el lema “patria, socialismo o muerte”.
Pero este abre boca es para posicionar al estimado lector de las acciones que la Venezuela bolivariana está ejecutando a nivel de control estatal, no solo en la parte ideológica sino en la económica con una serie de acciones que estarían arrastrando al país a una especie de tierra de incertidumbre para invertir.
No es para nada rentable realizar alguna acción de inversión, porque no importa tanto cooperar o no con el gobierno de Chávez, siempre existirá el riesgo de que el gobierno se vuelva en contra. Por ejemplo los casos de la cementera Cemex (Mexico) y la Siderúrgica del Orinoco (italiano-argentina) las cuales dieron aportes en materia social, y aun así están siendo expropiadas de sus inversiones realizadas en el país.
Con un desembolso de US$ 836,93 millones, la administración de Hugo Chávez, a través de Pdvsa, adquirió el control de 92,98% de las acciones de La Electricidad de Caracas, empresa manejada con máxima eficiencia por el sector privado. Sólo se espera que con esta medida el gobierno sea capaz de mantener la excelencia dentro de la empresa eléctrica que hasta ahora mantenía en beneficio de los usuarios.
También nacionalizó CANTV, empresa que ofrece servicios de telefonía fija y móvil, es la mayor empresa de telecomunicaciones del país y la única que ha estado presente en el mercado neoyorquino. Esto provocó la huida de los inversores y la acción apurada de los bolivarianos ante rumores de que CANTV podía ser adquirida por el hombre de negocios mexicano Carlos Slim. Entre los accionistas estables de la empresa estaban la española Telefónica y la estadounidense Verizon. Ya se han visto innumerables fallas a nivel del servicio y pareciera que el regreso a la ineficiencia está latente debido a la falta de gerencia, la cual está siendo disimulada con el lema de que la telefonía está al alcance de todo el “soberano”. El presidente venezolano había señalado en uno de sus discursos que se trataba de retomar el control de sectores “estratégicos para cualquier país”, y puso los ejemplos de las “comunicaciones, el agua, la electricidad, etc.”. “Todo aquello que fue privatizado, nacionalícese. Recuperemos la propiedad social sobre los medios estratégicos de producción”, añadió el gobernante.
También tomó el control accionario de las cuatro Asociaciones Estratégicas de Pdvsa con transnacionales que operaban en la Faja Petrolífera del Orinoco, tema ya mencionado en anteriores artículos, donde comentamos la huida de corporaciones que estaban en condiciones de mantener al país como eje de producción petrolera a nivel mundial. Esto para dar cabida a corporaciones petroleras de baja categoría y sin la pericia necesaria, que solo vendrán a “chuparse” algo del festín petrolero que aún permanece, con la excusa de que son empresas pertenecientes al bloque ideológico que le gusta al gobernante (estatales o privadas rusas, iraníes, bielorrusas, argentinas, cubanas y la brasilera Petrobrás).
Ya la decisión de expropiación está tomada y ahora veremos que van a hacer estas operadoras cuando les corresponda iniciar el proceso de mejorar el crudo de la Faja del Orinoco, ¿donde sacarán el know-how y el capital?, cuando sabemos que Rusia confronta hasta problemas para solicitar prestamos internacionales y ni hablar de Irán o de Cuba. ¿Pondrá Venezuela el capital y los recursos humanos? ¿Los tendrá realmente ahora, que no están los 20.000 trabajadores petroleros expulsados sin pagarles su liquidación y sus fondos de ahorro que mantenían dentro de la estatal? Tema profundo para analizarlo en artículo separado.
Le tocó al cemento y al hierro. Cómo otros líderes latinoamericanos han hecho en el pasado, el presidente venezolano aparentemente está buscando convertir en chivos expiatorios del fracaso de sus políticas públicas a las empresas privadas. En México, en 1982 el presidente José López Portillo culpó a la banca de la crisis económica por la que atravesaba el país y estatizó los bancos privados mexicanos, más no los extranjeros.
El repentino anuncio sobre la nacionalización del cemento amenaza de inmediato las operaciones de diferentes compañías cementeras extranjeras que operan en Venezuela. Además de Cemex, la compañía francesa Lafarge y la empresa suiza Holcim tienen operaciones en este país. Cemex es el mayor fabricante de cemento de Venezuela, donde controla el 52 por ciento de la producción del producto. En tanto, Lafarge cubre aproximadamente un 25% de la producción total de cemento en Venezuela y Holcim, alrededor de un 17%. De acuerdo con estimaciones de los analistas, Cemex podría recibir entre U$S 400 y 800 millones como compensación por sus activos en Venezuela. No se ha han hecho las estimaciones para las otras dos empresas, mas lo que le interesa al gobierno es apoderarse de Cemex inicialmente.
La Siderúrgica del Orinoco, la mayor de las regiones andina caribeña y perteneciente al grupo ítalo-argentino Techint, fue privatizada en 1997, dos años antes de la llegada de Chávez al poder. La siderúrgica Ternium Sidor, controlada por el grupo argentino Techint, ha valorado entre US$ 3200-US$ 4000 millones sus operaciones en Venezuela y ésta fue la cantidad que solicitó al Gobierno de Venezuela. Pero el gobierno venezolano le respondió que sólo valía US$ 800 millones.
Ya la decisión está tomada y la revolución bolivariana aun cuenta con los recursos económicos para hacerse de las empresas privadas de “tipo estratégico” y transformarlas en entes públicos al servicio del “soberano”, según el lema de los revolucionarios que acompañan a Chávez en su arremetida contra la propiedad económica privada. En otras palabras, inversores, a mirar hacia otros horizontes. Por ahora las empresas inician el vuelo fuera de Venezuela.
¿Y la ideologización en las escuelas? tema de gran preocupación en la población venezolana, seguirá siendo el mayor bastión de lucha que los venezolanos mantendrán hasta el final. La temerosa “nacionalización de la mente de los niños” preocupa y en este punto sabremos hasta donde llegará la paciencia del venezolano.
Nos reencontraremos pronto…
Germán Sánchez
May 3rd, 2008
Macroeconomía, Venezuela
Por Horacio Pozzo
Nota de la Editora: Colombia es una de las economías de Latinoamérica que se ven pujantes hoy. Crece el PBI, crece la inversión, el consumo, su superávit comercial… y también la inflación, pero no es nada en este caso para alertarse. Me pueden enviar sus comentarios a: paola@moneyweekes.com
¿Cómo Está la Economía Colombiana Hoy?
Buenos Aires, Argentina
30 de abril de 2008
Hace unos días uno de los lectores me escribió preguntándome acerca de la economía colombiana y de aquellos sectores más pujantes en la misma. Este amigo colombiano se veía entusiasmado por la buena performance que tenía la economía colombiana, pero todavía tenía algunos temores sobre si esta bonanza se podía mantener. Por eso voy a dedicar este artículo a buscar develar las perspectivas y oportunidades que se presentan en Colombia.
Para comenzar, debo decir que, en base a los últimos datos económicos, se ve que el crecimiento económico en Colombia, continúa gozando de buena salud. Para el Banco Central de Colombia, el PBI alcanzaría a fines de 2008, los US$ 203.000 millones. El dato por sí sólo no dice mucho, pero si tenemos en cuenta que el PBI en dólares colombiano al 2004 ascendía a los US$ 98.143 millones, entonces estamos hablando de un crecimiento de alrededor del 103% en dicho período de tan sólo 4 años. Es verdad que parte del incremento del PBI en dólares se explica por la apreciación del peso colombiano, pero el fuerte crecimiento económico registrado en el país también ha hecho su gran aporte, con un crecimiento promedio de casi el 6% durante los últimos 4 años. De hecho, el PBI colombiano medido en dólares al tipo de cambio existente a fines de 2004, registrará un incremento del 56% para el período 2004-2008.
Y en una economía que viene creciendo fuerte, el consumo y la inversión también están mostrando un buen desempeño. El consumo ha estado acelerando su crecimiento interanual desde un humilde 1,7% en 2003 hasta el 6,7% alcanzado en 2007. Esto tiene una explicación clara: el buen desempeño de la economía colombiana ha venido generando una mejora en la situación económica de la población que se ve reflejada en el crecimiento del consumo. Las perspectivas para el consumo son positivas. No se ven signos de desaceleración en el consumo de las familias colombianas. Incluso, desde el punto de vista del inversor, se ve un mercado en crecimiento y con mucho espacio para crecer.
Y si la economía crece bien y la demanda interna se fortalece, la inversión encuentra un escenario óptimo de desarrollo. Y si a la estabilidad macroeconómica se le agrega la estabilidad institucional, mucho mejor. Ello es lo que explica lo que ha venido sucediendo con la inversión en Colombia, que ha estado creciendo a tasas de dos dígitos en los últimos años.
Hasta acá, venimos bien con la evolución de la economía colombiana, que encuentra en el crecimiento económico, la mejora en el consumo y un mayor nivel de inversión un círculo vicioso…pero: ¿Existen focos de preocupación? Entiendo que sí y que los focos de preocupación que persisten se encuentran por el lado de las cuentas externas y por el frente inflacionario…Nada fuera de lo común en relación a la situación del resto de los países latinoamericanos.
En lo relativo al sector externo, si bien en el primer bimestre la balanza comercial colombiana registró un superávit de US$ 42,6 millones, Colombia está siendo afectada negativamente por lo que sucede con dos de sus principales socios comerciales: EE.UU. y Venezuela.
No creo agregar nada nuevo si digo que el impacto negativo desde los EE.UU. proviene de los efectos derivados de la crisis por la que atraviesa la economía del norte, al tiempo que la no aprobación hasta el momento del TLC por parte del Congreso de los EE.UU. le está haciendo perder a Colombia muchas oportunidades de crecimiento.
En el caso de Venezuela, las tensiones entre los gobiernos de Uribe y Chávez por el tema de las FARCs han tenido sus efectos en este aspecto, aunque la dependencia de Venezuela de los productos colombianos ha evitado que el efecto negativo sea mayor. A esta situación se le debe agregar que últimamente se están produciendo inconvenientes en el pago de las exportaciones colombianas hacia Venezuela que ponen en peligro muchos de estos negocios, por lo que el escenario para los próximos meses aparece muy confuso.
En lo referente a la cuestión inflacionaria, en el mes de abril se ha observado una desaceleración inflacionaria en Colombia y, a pesar de que para muchos analistas es una cuestión pasajera, las perspectivas inflacionarias para este año están siendo revisadas a la baja. La situación inflacionaria en Colombia no es grave y es consecuencia del fenómeno internacional que afecta a todas las economías.
Como en líneas generales, la situación económica de Colombia goza de buena salud, quizás uno podría estar pensando en buscar sectores con buenas perspectivas de crecimiento para invertir. Yo entiendo que la mejora continua en la situación económica de los colombianos mantiene buenas perspectivas para todo lo relacionado al consumo. Así piensan también, por ejemplo, varias tiendas de indumentaria que están proyectando invertir en Colombia. Entre ellas se encuentran empresas de la talla de Zara, Mango y Falabella.
Para las compañías vinculadas al sector externo veo en el corto plazo un escenario difícil por lo que les mencioné anteriormente, aunque en el mediano y largo plazo entiendo que tienen un gran potencial de crecimiento en función de la concreción de los numerosos acuerdos comerciales que el gobierno colombiano está impulsando.
Y el sector que promete ser estrella este año en Colombia es el sector petrolero, del que ya les hablé en un artículo anterior “México y Colombia: Polos Opuestos en lo que a Petróleo se Refiere” para el que se espera un gran flujo de inversiones. Casualmente ayer y como muestra de las buenas perspectivas del sector, la petrolera estatal de Colombia, ECOPETROL (BVC:ECOPETROL), dio a conocer que halló crudo y gas en un pozo exploratorio del sur de Colombia, siendo este el segundo anuncio de descubrimiento que realiza la compañía en los últimos tres meses.
Ecopetrol comprobó la presencia de hidrocarburos en el pozo Tempranillo-1, cuya perforación se inició en febrero y que está ubicado en la cuenca del valle superior del Río Magdalena, en el sureño departamento de Huila, agregó la firma en un comunicado de prensa.
En relación a esto, les recuerdo que actualmente Colombia tiene reservas probadas por 1.145 millones de barriles de petróleo pero un estudio reciente de la ANH establece que existe la posibilidad de encontrar reservas recuperables del orden de los 13.000 a 20.000 millones de barriles, por los que, las perspectivas del sector son mas que positivas.
Nos encontraremos nuevamente mañana,
Horacio Pozzo
April 30th, 2008
Colombia, Macroeconomía
Por Horacio Pozzo
Nota de la Editora: Latinoamérica está creciendo, aún contra el resto del mundo, y no se ha visto damnificada por los problemas financieros que sacudieron al hemisferio norte. Pero en la medida que pretenda desarrollo para poder mantener este crecimiento, hace falta algo primordial. De lo contrario, la región puede verse en problemas. Me pueden enviar sus comentarios a: paola@moneyweekes.com
Lo que Todavía Sigue Faltando en Latinoamérica: Infraestructura
Buenos Aires, Argentina
28 de abril de 2008
Cuando se desató el conflicto entre el campo argentino y el gobierno, las voces oficiales que se escuchaban resultaban ser quejas acerca de que la gente del campo protestaba, pero tienen para trasladarse camionetas 4×4 (como una manera de mostrar que en realidad la situación por la que atraviesan no es tan mala como ellos dicen). Pero la respuesta de algunos integrantes del agro argentino realmente me pareció contundente: “Tenemos camionetas 4×4 porque es la única manera de poder transitar por estos caminos que están destruidos. Si el gobierno invirtiera en ellos, no tendríamos tanta necesidad de tener esta clase de vehículos”.
Es verdad lo que decía la gente del campo argentino acerca de los problemas de infraestructura que están padeciendo, pero no es un problema exclusivo de Argentina. Uno de las dificultades que más afecta al progreso de los países latinoamericanos es la falta de inversión en infraestructura. No se puede negar la muy buena performance que han tenido las economías de la región pero, a pesar de ello y mirando a futuro, la infraestructura aparece como uno de los principales cuellos de botella que deberán enfrentar para continuar con el crecimiento sostenido que han alcanzado. Los problemas energéticos que atraviesan varios de los países, es una muestra de ello.
Es verdad que la carencia de una infraestructura adecuada no se produjo de un día para el otro, sino que es la consecuencia de años y años de períodos donde se sucedieron años de crecimiento con otros de crisis en Latinoamérica, muchas veces producidas por problemas en las cuentas públicas. Los gobiernos no sabían cómo hacer frente a los desequilibrios fiscales casi permanentes, por lo que, la inversión pública en infraestructura fue casi imperceptible durante un largo período de tiempo. Sólo con el proceso privatizador que vivió la región en los 90s, se produjo un significativo volumen de inversión en infraestructura, aunque la misma vino desde el sector privado.
Lo cierto es que el crecimiento extraordinario de la región puede llegar a encontrar tensiones si no es acompañado por un crecimiento adecuado en la infraestructura de los países. Este es el reclamo, por ejemplo, que le están elevando los empresarios peruanos a Alan García. Perú crece y fuerte, pero tiene carencias que pueden limitar su crecimiento (y de hecho, ya lo está haciendo).
Un dato interesante sobre este aspecto, es el que comenta Lelio Balarezo Young, presidente de la Cámara Peruana de la Construcción (Capeco): “El Banco Mundial en un último estudio que acaba de emitir explica que los peruanos perdemos US$ 1.600 millones por falta de infraestructura. Vamos a ser competitivos cuando eliminemos esos sobrecostos que todos los peruanos tenemos que pagar”.
En lo que dice Young está la clave de la importancia que tiene una infraestructura adecuada para apuntalar al crecimiento económico. Si por ejemplo, los caminos son inadecuados como ocurre con el caso del campo argentino, se hace más costoso transportar la producción. Si se tiene que suspender la producción por falta de energía eléctrica, también tenemos un incremento en los costos con el agregado de que se hace difícil cumplir con los compromisos contraídos, con lo cual, los contratos empiezan a caer. Esto muestra que no siempre el problema de la competitividad de las economías latinoamericanas pasa exclusivamente por el nivel que tenga el tipo de cambio en ese momento.
Una buena infraestructura es también relevante para atraer inversión extranjera. A la hora de invertir, las empresas extranjeras toman muy en cuenta, entre otros factores de decisión, todo lo relacionado a la infraestructura del país o región donde piensan invertir. Así también lo entiende Young cuando dice: “La única forma de ser más competitivo es que el Estado invierta en obras públicas como carreteras, electrificación, saneamiento, hospitales, puertos y aeropuertos… Cuando baja la inversión pública, baja la inversión privada; cuando aumenta la inversión estatal los empresarios privados invierten más”.
Es verdad que la inversión en infraestructura impulsa al resto de la inversión privada. Pero no necesariamente toda la inversión en infraestructura la debe hacer el sector público. También se puede generar un contexto conveniente para que la inversión extranjera se vea atraída hacia los sectores relacionados a la infraestructura. En este sentido, Perú está actualmente en el cuarto lugar entre los receptores de inversión extranjera directa en la región.
Relacionado a esto, el Ministro de Relaciones Exteriores Perú, José Antonio García Belaúnde anunció importantes inversiones provenientes de España: “Hay un anuncio de posibles inversiones españolas en los próximos años hasta por US$ 2.000 millones en diferentes sectores”. España es el principal país de donde proviene la IED hacia Perú, con un acumulado de US$ 4.900 millones, en su mayoría en los sectores de telecomunicaciones, finanzas y energía.
Los sectores relacionados a la infraestructura de los países latinoamericanos, seguramente comenzarán a tener un rol clave en el crecimiento de estos países en los próximos años. Seguramente también serán un polo de atracción de la inversión privada extranjera. Es por ello que aquellos países que puedan asegurar un buen contexto para la inversión extranjera, serán los que mayores posibilidades tengan de sostener el crecimiento y la competitividad de sus economías.
Nos encontraremos nuevamente mañana,
Horacio Pozzo
April 28th, 2008
Latinoamérica, Macroeconomía, Perú
Por Horacio Pozzo
Nota de la Editora: otro cambio de ministro en la cartera económica de Argentina. ¿Son realmente las figuritas las que hay que cambiar o la línea económica que baja desde el nivel político? Que tengan un excelente fin de semana y me pueden enviar sus comentarios a: paola@moneyweekes.com
Cambio de Ministro en Argentina… ¿Cambio de Política Económica?
Buenos Aires, Argentina
26 de abril de 2008
En Argentina, abunda el apellido Fernández. Tal es así que ya hay cuatro Fernández en lo más alto del gobierno nacional. Ahora se agregó como Ministro de Economía Carlos Fernández (que a decir verdad, ya formaba parte del gobierno estando al frente de la AFIP). Para el próximo cargo a cubrir, seguramente todos aquellos que posean este apellido, se frotarán las manos…
Argentina está atravesando momentos de turbulencias y la renuncia del ministro de economía Martín Lousteau, como ya lo comentó Paola en el artículo de ayer “Por qué la Argentina no puede despegar”, le agrega un poco más de agitación al contexto.
Ya desde antes de que asuma Lousteau, todos sabían que iba a tener una vida corta al frente del ministerio de economía. Mis colegas no le daban más de seis meses al frente de Economía. Y fue así nomás: duró sólo 138 días al frente de la gestión. Bueno, en realidad fueron 134 ya que se pasó unos días en Brasil, aprovechando el fin de semana largo de Semana Santa, luego de implementar las retenciones móviles…
Se fue sin que nadie supiera cuál era en concreto su plan económico. Se fue además, sin hacer debutar al tan promocionado nuevo índice inflacionario. Con esto no estoy desconfiando de sus capacidades, sino más bien, entiendo que lo ocurrido deja en evidencia, para aquellos que aún no se han percatado, que la economía argentina no se maneja desde el ministerio correspondiente. Quizás, lo que está ocurriendo en Argentina lo haya explicado muy bien Paola en su artículo de ayer: “¿Qué es lo que falló, lo que falla? Es la dinámica de la gestión de la política argentina, que lleva a que se piense más en el cortoplacismo, en la política de ganar elecciones para asentar, no al país en un contexto de crecimiento y desarrollo internacional…”.
En realidad, en lo referente al pensamiento económico del ahora ex ministro, parece ser que antes de irse, Lousteau había revelado cuál era su plan económico (y por ende, su visión de la situación y cómo resolverla)… Según se cuenta en una nota publicada ayer en el periódico “Ámbito Financiero”, Lousteau le había presentado una serie de medidas a la presidente para enfrentar la situación de crisis. Estas medidas, que no fueron bien recibidas, contemplaban: aumento tarifario en los servicios públicos, reducción del gasto público, una política monetaria más contractiva, un freno a la subida del dólar, mayor transparencia en los datos del Indec. Lousteau quería enfriar la economía y eso es justamente lo que no quiere el gobierno.
Enfriamiento es una palabra que molesta también al ex presidente Néstor Kirchner, que el pasado jueves, dos horas antes de la renuncia de Lousteau, dijo: “Los que fundieron el país quieren ahora enfriar la economía. ¡Terminemos la hipocresía! No hablemos más de enfriar la economía”. Uno puede deducir con esto, que en el pensamiento de Kirchner, no hace falta desacelerar la economía…
Ahora bien, volviendo al tema Lousteau. Si Lousteau no era tan importante en la política económica ¿Por qué puede su salida agitar el contexto económico argentino? Porque la situación obliga a un cambio. Obliga a que se implementen políticas que ataquen de una vez por todas los problemas que enfrenta la economía.
El mercado ayer volvió a castigar a la Argentina, con fuertes caídas en los títulos públicos y con un dólar que por primera vez en los últimos 5 años, alcanzó los $ 3,22. Las señales son claras: “Hay que cambiar el rumbo de la economía argentina, ya mismo”. Y acá no es un tema de ricos contra pobres. No es que desacelerando la economía se beneficia el rico y se perjudica el pobre. Lo que está diciendo el mercado es que se van a beneficiar o perjudicar todos al mismo tiempo de acuerdo al camino que decida seguir el gobierno.
Y no sólo el mercado castigó ayer a la Argentina, también lo hizo la calificadora de riesgo Standard & Poor’s que revisó ayer la perspectiva de la calificación crediticia de Argentina desde estable a negativa por la resistencia del gobierno argentino a políticas que enfrenten el sobrecalentamiento de la economía.
Por eso, imagino que Carlos Fernández, no habrá aceptado tal gentil propuesta de acceder al cargo de ministro de economía sin antes poner una serie de condiciones y determinando qué acciones se deben tomar con más urgencia. No me gustaría creer que con Fernández en Economía, todo va a seguir igual, tal cual hace entrever una declaración de la opositora, Carrió que decía que el gobierno eligió a Fernández y no a otros porque: “acepta trabajar con Moreno, contra otros candidatos, a los que yo sé que le ofrecieron esa cartera, pero que la condición que pusieron es que Moreno no esté (como secretario de Comercio)”.
Lo que tiene que quedar claro es que el enfriamiento de la economía argentina es algo inevitable, por más que desde el gobierno se pretenda lo contrario. Para algunos colegas míos, si la economía argentina no se enfría, entonces explota. Y eso es lo que dicen cada vez que nos juntamos a charlar, cada vez con más insistencia.
Coincido plenamente con esta frase que dijo el analista político Rosendo Fraga: “Es la crisis más gratuita de la economía argentina”. Y dice esto porque es verdad que las causas de la crisis que está atravesando la Argentina fueron generadas dentro de la propia economía a través de un encadenamiento de decisiones erróneas.
Pero hay algo más que me preocupa de lo que le oí decir a Rosendo Fraga: “el kirchnerismo prefiere un ministro de Economía de bajo perfil subordinado al poder político. El ex presidente Néstor Kirchner es el que toma las decisiones económicas”.
Esperemos que todo lo anterior no sea cierto y que el nuevo Ministro de Economía traiga consigo aires renovadores para la política económica argentina. Porque de no ser así, quién sabe cuánto tiempo más se pueda sostener esta situación sin que estalle.
Nos encontraremos nuevamente el próximo lunes,
Horacio Pozzo
April 26th, 2008
Argentina, Macroeconomía
Por Paola Pecora
Por qué la Argentina no puede despegar
Buenos Aires, 25 de abril de 2008
Por Paola Pecora
*** Argentina quiere asomarse al futuro volviendo al pasado… que oportunidad nos podemos perder…
*** Crónica de una muerte anunciada… renunció anoche Martín Lousteau, Ministro de Economía de la República Argentina….
Pero antes los mercados:
BVSP Brasil -0,6% 64576 puntos. El índice quedó en el rango de trading que venimos comentando, y sigue congestionado en la zona de los 64-65.000 puntos. Hace 6 meses viene lateralizando en esta zona, lo que de prolongarse no hará más que sacudir fuertemente el movimiento de quiebre posterior. El ETF iShares MSCI Brazil Index (NYSE:EWZ) ya pierde un 5% en el año. Es preocupante que luego de los hallazgos energéticos por la compañía Petrobrás (NYSE:PBR) que pueden convertir a Brasil en una de las potencias petroleras mundiales, del buen momento brasilero mundial en cuanto a inversiones,(el banco UBS lo indicó como la mejor alternativa de inversión en Latinoamérica), de compañías que tienen muy buenas perspectivas de crecimiento, especialmente las alimenticias… su mercado de capitales sigua trabado sin poder materializar las buenas noticias desde el lado de los fundamentals. El riesgo país en baja 223 (-2,6%).
IPC México -0,3% 31.746 puntos. 4,53% es la tasa de inflación dada a conocer ayer, mayor al nivel considerado aceptable por su política monetaria, de 4%. Esto ha llevado al peso a apreciarse en su mayor nivel en los últimos dos años. Los bonos de largo plazo vienen cayendo desde hace 10 ruedas.
Merval Argentina -0,5% 2129 puntos. Hay mucha incertidumbre financiera, se desplomaron los títulos de deuda en la semana, el riesgo país ayer en 565 puntos (-2%). Más sobre Argentina…
IBC Caracas -0,3% 37.654 puntos. Séptimo día de baja para los títulos públicos venezolanos. Nueva oferta de deuda en dólares está presionando a la baja los precios de los bonos.
DJIA +0,7% 12.848 puntos. Las ventas de nuevas casas cayeron al nivel más bajo en 17 años: -8,5%. Sin embargo el mercado prefirió escuchar a los balances de las aseguradoras que entraron muy buenos, y contagiaron a otras como American International Group (NYSE:AIG) que subió un 7%. A pesar de la mala data, las constructoras subieron. Las automotrices en alza: General Motors (NYSE:GM) +5,6% y Ford Motors (NYSE:F) +12%. El Wall Street Journal reportó que la Fed estaría en los finales del ciclo bajista con respecto a su tasa de referencia. Bajarían la tasa un cuarto la semana que viene para luego entrar en pausa. Subieron las acciones financieras ante tamaña noticia.
USDollar Index + 0,9% a 72.5. La noticia del WSJ impulsó obviamente al dólar.
Oro contrato junio perdió US$ 19,60 US$ 889,40/onza
Petróleo perdió US$ 2 US$ 116/barril. El dato de baja de ventas de nuevas casas no gustó al mercado, que estimó que la recesión impulsaría a la baja a la demanda futura de petróleo, el país se lleva el cuarto de la demanda mundial. El dólar se fortaleció.
*** La niña bonita de Latam se puso fea de golpe…
Quien abre los diarios -especialmente financieros- en Argentina en estos días, se siente invitado a volverlos a cerrar. Pareciera que el conflicto entre el sector agropecuario y el gobierno en el mes de marzo (el campo busca una baja impositiva que estiman confiscatoria “Argentina: La Soja es la Enemiga del País” ) ha generado un antes y un después en la vida política, económica y financiera argentina: una mirada introspectiva que de golpe hizo sentirnos a los argentinos más vulnerables, menos “ricos”, más inestables.
Desde el exterior ocurre algo similar: los bancos de inversión internacionales, que desde sus reportes anunciaban que estábamos protegidos ante las turbulencias financieras, que macroeconómicamente estábamos en orden, blindados ante desgracias externas, pues de golpe nos han vuelto la cara, no sin antes recomendar al mundo arbitrar Argentina por Perú (JPMorgan), o deuda argentina por bonos libaneses, aún a pérdida (Merrill Lynch). ¿Aún a pérdida? Grave.
Argentina padece ciertas vulnerabilidades, consecuencia de un pasado político y financiero que no la favorece.
Comparemos los últimos dos períodos de crecimiento económico, 1990-1997 y 2002-2008:
Hubo un fuerte crecimiento en la década de los 90s, de alrededor de un 6% anual. Las condiciones en ese entonces eran exactamente opuestas a las de hoy. Y sin embargo, las consecuencias del modelo implementado derivaron en más crisis y estancamiento –nuevamente- hacia el futuro.
Había en ese entonces turbulencias internacionales varias (crisis tequila originada en 1994 y asiática en 1997, 40% de devaluación del Real brasilero en 1999), que no se dieron en estos 5 años últimos de crecimiento, que crecimos a tasas del 8% anual
Había déficit fiscal. Hoy hay superávit.
La moneda local estaba sobrevaluada. Hoy, y desde el 2001, somos uno de los pocos países que devalúan su moneda contra el dólar.
Teníamos acceso al crédito internacional. Y nos llenaba los bolsillos el FMI con megacanjes, blindajes, y todo tipo de planes que no hacían más que agobiarnos financieramente. Hoy tenemos cerrado ese crédito internacional.
Argentina estaba agobiada por deuda externa e interna. Hoy se le debe al Club de París algo más de US$ 6.000 millones y US$ 30.000 a los hold-outs que rechazaron el canje de deuda, que por supuesto es un caso cerrado sin derecho a cobro para el gobierno.
La frase de aquél entonces era: “estamos mal pero vamos bien”. Hoy es “estamos ‘bien’ pero vamos mal”.
En realidad ninguna de las dos fue nunca cierta.
¿Qué es lo que falló, lo que falla? Es la dinámica de la gestión de la política argentina, que lleva a que se piense más en el cortoplacismo, en la política de ganar elecciones para asentar, no al país en un contexto de crecimiento y desarrollo internacional, sino al trasero del funcionario de turno, puesto a defender el desarrollo del político gobernante, y no el de la Argentina largo placista. En Argentina hay crecimiento, pero no existen políticas de desarrollo que ayuden a prolongar y a transitar honradamente los períodos de crisis internacional cuando éstos se presentan.
En la medida en que el largo plazo en la Argentina conste de apenas 4 años (el período de llamado a elecciones presidenciales), y no de 10 ó más, todos los manuales, y diplomas de maestrías económicas permanecerán como simples adornos de despachos de sus ministros.
Para nombrar a alguien vecino, un caso distinto es Brasil. En 2001, la crisis energética allí llevó al entonces presidente, Fernando Henrique Cardoso a implementar un programa energético de emergencia con fuerte subas de tarifas eléctricas, muy impopular por cierto, especialmente en momentos en que las elecciones presidenciales eran justamente…al año siguiente. Su candidato, José Serra perdió las elecciones debido a algo que en Argentina se hubiera calificado como de “absoluta falta de cintura política”.
Hoy, la Argentina tiene que rezar para que haya agua en sus embalses y gas en el invierno, puesto que no ha hecho las inversiones suficientes en todos estos años para paliar la crisis energética que hoy vivimos. Ni aplicado planes impopulares políticamente, pero populares en el desarrollo a largo plazo para el país. Hoy Brasil vende energía a América Latina. Nosotros le suplicamos a Brasil que nos venda algo.
El campo y la industria del agro aportan el 40% del PBI. Argentina es el tercer exportador mundial de soja, y primero en aceites y harinas derivadas.
La Argentina tiene cerrados los registros de exportación de trigo y carne, para evitar, según el gobierno, que los mayores precios que se transan en el mercado internacional, se trasladen a los precios internos y la inflación sea mucho mayor. El resultado es que estamos resignando ventas, divisas del exterior, y cerrando mercados externos, cuando la inflación del mismo modo se dispara.
El 80% del trigo brasilero es importado, principalmente de Argentina. Brasil en los últimos meses ha sustituido los envíos de trigo argentino: demandando más trigo canadiense y estadounidense.
El presidente del principal procesador de oleaginosas del mundo, Bunge Ltd, anunció que, embarcará soja y derivados brasileños si los productores argentinos vuelven a la huelga el 2 mayo. “Se puede lidiar con el problema porque Brasil tiene una cosecha muy importante y podría cubrir nuestras necesidades”, añadió.
Se puede ser un país muy rico con grandes recursos, pero si el principal recurso de un país que es el de administrar y desarrollar racionalmente esos recursos está ausente, sería tanto mejor ser un país con menores recursos pero con un sentido de la gestión más eficiente.
Esa es una de las grandes diferencias de la Argentina frente a Japón. Y es lo que explicaría la popular frase atribuida al ex presidente del BID, Enrique Iglesias: “Hay cuatro clases de países: los desarrollados, los subdesarrollados, Japón, que nadie entiende por qué es desarrollado, y la Argentina, que nadie entiende por qué es subdesarrollado”.
Lamentablemente, eso sólo los argentinos pueden comprenderlo.
Frente a las turbulencias alimentarias mundiales provocadas por los fuertes aumentos de precios, la Argentina se ve favorecida como exportadora alimenticia. Pero nuevamente… y muy probablemente… una mala administración nos lo impedirá.
*** Al igual que en “Crónica de una muerte anunciada”, la novela del colombiano García Márquez, en donde dos hermanos anuncian a todo el pueblo que matarán a Santiago Nasar por el supuesto deshonor infundido a su hermana, el ministro de economía argentino, Martín Lousteau ha renunciado a su cargo ayer a las 12 de la noche, cuando ya todo el “pueblo” sabía que su alejamiento era inminente desde varias semanas atrás. El “deshonor” ha sido el de violar los manuales de economía que él conocía muy bien.
El ex ministro tuvo siempre los tiempos, objetivos y tareas marcados, era apenas un fusible experimental que saltaría en cuanto la política económica gubernamental trastabillase.
Se presentó con una carpeta ante la presidenta y el jefe de gabinete, Alberto Fernández, y les dijo:
“Estas medidas son las que, a mi juicio, deberían adoptar en adelante para evitar una crisis grave. Son todas ideas conocidas. En distintos momentos hablamos de ellas, porque te las propuse a vos, Alberto, y a la Presidenta. Creo que si no tomamos estas iniciativas, o algunas muy parecidas, vamos hacia una crisis delicada. No estoy en condiciones de seguir demorando la solución y, por eso, me voy. Tal vez nos dirigimos al mismo objetivo, pero por caminos muy distintos”.
Buscaba modificar el rumbo de la economía bajando la inflación, (que es un secreto a voces), reduciendo el gasto público, normalizando el INDEC (organismo a cargo de la medición inflacionaria que nos miente la tasa de inflación), aumentar la tasa de interés, no otorgar mayores subas de salarios, además de aumentar las tarifas de servicios públicos rezagadas y subsidiadas por el gobierno a los mayores consumidores, negociar la deuda con el Club de París.
“Nadie que sea parte de este gobierno seriamente puede pensar que el mismo proyecto político que desde hace cinco años ha impulsado el desarrollo y el crecimiento al 10 por ciento anual puede estar pensando en enfriar el crecimiento. La solución es crecer responsablemente”, le planteó a un periodista, el jefe de gabinete Alberto Fernández.
El ministro de economía será sustituido por Carlos Fernández, ex jefe de la AFIP (Administración Federal de Ingresos Públicos), la dependencia recaudadora de impuestos. En los últimos cinco meses, la Argentina ha cambiado de ministro de economía 3 veces (seguimos lejos de aquél fatídico cinco presidentes en diez días).
El problema en ciernes es que de los economistas más sólidos, o considerados serios, ninguno llegará a aceptar un cargo con tantos condicionamientos políticos y económicos. Esto derivará en más fusibles de tipo político en el futuro, que no harán más que seguir demorando soluciones para los difíciles momentos que se vienen en Argentina, de no emprender otro rumbo económico.
Como menciona el periodista Morales Solá en La Nación hoy: “Todos los manuales ya han sido escritos y todas las experiencias económicas ya se han vivido.”
Su renuncia, fue la mejor acción del ex ministro en todo su mandato. Puede que esto ayude a descomprimir la situación de guerra que el gobierno mantiene con el sector agropecuario y los ayude a acercar posiciones frente a una huelga agraria que parece inmodificable, programada para el 2 de mayo.
Santiago Nasar era joven y querido por todo el pueblo. Lousteau, tan sólo lo primero.
Hasta el viernes que viene,
Paola Pecora
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Nota de la Editora: Si los problemas no se resuelven, se acumulan. Esto es algo que no parece querer aceptar públicamente la dirigencia política argentina. Hasta tanto no se reconozcan y ataquen los problemas financieros y económicos que Horacio resume hoy, el modelo puede estar en peligro. Me pueden enviar sus comentarios a: paola@moneyweekes.com
¿Por qué el Dólar Sólo se Fortalece en Argentina?
Por Horacio Pozzo
La economía argentina parece marchar a contramano del mundo. Y ello estaría indicando que algo no funciona del todo bien. Quizás sea por ello que ya muchos economistas están alertando sobre la gravedad de la situación (incluso aquellos partidarios del modelo), y ya reclaman que se le haga un “service” al modelo. Claro que depende de quien venga el pedido, la palabra “service” tiene una significación diferente (para algunos significa una devaluación del tipo de cambio, para otros un fuerte ajuste fiscal, para otros un ajuste por el lado de la política monetaria).
Lo cierto es que la economía argentina ha llegado a una situación tal, que ya son muy pocos los que se benefician del contexto actual, porque los problemas van avanzando y cada vez son más los sectores afectados.
Desde el mercado se están enviando fuertes señales acerca de la percepción de la situación económica: el Banco Central está saliendo con fuerza a vender dólares para evitar que el tipo de cambio siga subiendo. Ya está en $ 3,21 (desde hacía varios meses estaba estabilizado en los $ 3,18). Incluso ha vendido a futuro US$ 1.000 millones. En otra clara señal de alerta, se registró una caída del 0,3% en los depósitos totales del sistema financiero (y si se considera la variación real de los depósitos, la caída en su stock es mucho más pronunciada).
Hasta ahora el gobierno, desde el BCRA, había hecho todos los esfuerzos posibles por evitar una apreciación cambiaria (nominal, ya que la real es inevitable por las presiones inflacionarias). En estos últimos días, el BCRA tiene que hacer fuerza en sentido contrario y lo paradójico de esto es que ocurre justo en el momento en que el dólar se encuentra en una situación de máxima debilidad a nivel mundial.
Seguramente, la presidente está obteniendo una enseñanza de toda esta situación: si los problemas no se resuelven, estos se acumulan. Ya en el gobierno de su esposo se han esquivado muchos de estos problemas que hoy se han agravado y que han generado nuevos inconvenientes.
Me da la sensación de que los problemas parecen tener una fuerte concepción sindical… Se van agrupando y actúan conjuntamente. Así podemos ver, cómo el postergado ajuste tarifario generó un agravamiento de la cuestión energética que tensionó la producción e impactó sobre los precios. Ello fue incrementando las presiones salariales afectando a los costos de producción, con su consiguiente impacto en el tipo de cambio real (aunque no veamos la apreciación del tipo de cambio argentino al ver casi inmóvil la paridad nominal, todo ocurre por dentro, por el lado de los precios), y generando un mayor nivel de incertidumbre que afecta a la inversión… Éste es el famoso círculo vicioso que se está gestando en la Argentina (lógicamente con muchas derivaciones más que no entrarían en este artículo).
¿Hay alguna reacción desde el gobierno ante este panorama? Aparentemente sí, según publica hoy el diario argentino “Clarín”. Según este periódico, están existiendo conversaciones con economistas, tanto del gobierno como externos al mismo, para analizar qué políticas económicas se pueden implementar para contrarrestar la actual situación. De ser así, claramente es un signo positivo de predisposición a cambiar la dirección de la política económica.
Uno de los consultados según “Clarín” fue el economista Melconian (quien hubiera sido ministro de economía de haber ganado Carlos Menem las elecciones presidenciales de 2003), quien apuntó a un menor gasto público y a una contracción de la política monetaria. Y en una clara postura pro mercado dijo en relación a la situación del campo:”Al campo hay que dejarlo exportar carne a precios internacionales y las tarifas hay que ajustarlas para terminar con el subsidio que sólo beneficia a los ricos”.
Suponiendo que sea cierta esta declaración de Melconian, uno se podría preguntar: ¿Hay algún mensaje que se puede extraer? Yo entiendo que sí. Y que además es bien claro: Los principios económicos funcionan acá igual que en todas partes del mundo y por eso es que es necesario que se los tenga en consideración y se utilicen las políticas que son verdaderamente eficaces para enfrentar los problemas.
De ser así la actitud de escucha del gobierno, sería un signo alentador. El país necesita que se ataquen las tensiones lo más pronto posible. Todavía se está a tiempo, pero si se sigue posponiendo la aplicación de los remedios, la enfermedad puede llegar a poner en peligro la vida del modelo.
Nos encontraremos nuevamente mañana,
Horacio Pozzo
April 25th, 2008
Argentina, Macroeconomía
Por Horacio Pozzo
Nota de la Editora: la energía sigue golpeando a las puertas de Latinoamérica. Ya sea por nuevos descubrimientos o nuevas reformas. Hoy es el turno de Colombia. Me pueden enviar sus comentarios a: paola@moneyweekes.com
México y Colombia: Polos Opuestos en lo que a Petróleo se Refiere
Buenos Aires, Argentina
23 de abril de 2008
Ayer les hablaba acerca de México y de que, a pesar de que la crisis en los EE.UU. se fue profundizando en este último tiempo, su economía viene mostrando una buena performance, con un crecimiento económico estimado en el primer trimestre del año en 3,5% y con una reducción en su tasa de desempleo que alcanzó en marzo al 3,78%. ¿Cuántos hubieran imaginado un inicio de año para México de esta forma? Seguramente muy pocos…
Más allá de este buen comienzo de año para México, lo cierto es que tiene varios problemas por resolver y uno de ellos es el energético con la cuestión “PEMEX”. No tengo que comentarles acerca de la resistencia del pueblo mexicano contra una posible privatización de la petrolera estatal. Lo problemático de la situación para el gobierno mexicano radica en la necesidad de capitalizar a la empresa para que la misma pueda realizar las inversiones necesarias y así recuperar su capacidad de producción y mejorar los niveles de reservas de crudo.
Y mientras el camino que se está eligiendo en México es intentar recuperar a la petrolera sin tener que recurrir a su privatización, en Colombia parecen estar dispuestos a una mayor apertura del sector petrolero a los capitales privados.
Ya inició Ecopetrol (BVC: ECOPETROL), su incursión en el mercado accionario colombiano y ahora busca hacerlo en la bolsa estadounidense. Pero esta no es la única apertura de Colombia a los capitales privados para invertir en el sector petrolero.
Colombia está atrayendo una gran cantidad de capitales para invertir en exploración petrolera. Y el ingreso de capitales hacia el sector petrolero realmente se ha multiplicado en el primer trimestre del año con un volumen que alcanzó nada más y nada menos que los US$ 2.200 millones (según la Asociación Colombiana de Ingenieros del Petróleo –Acipet-). Este flujo de inversión representa el 60% de lo que recibió el sector durante el 2007.
¿Será un efecto contagio? Bueno, escuchar hablar de efecto contagio genera grandes temores, porque siempre se han asociado estas palabras a efectos negativos de las crisis que se han producido en los países.
Pero quizás, el gran número de hallazgos petroleros que se han producido en la región puede que estén alentando a los inversores a probar suerte en otras tierras…pero siempre en Latinoamérica… ¿Será así? No, claro que no. Creo más probable que lo que esté ocurriendo sea producto, además del muy buen precio del barril de petróleo, de un trabajo de muchos años de fortalecimiento institucional en la economía colombiana que ha sentado las bases para que los capitales extranjeros decidan invertir en una actividad tan riesgosa y de largo plazo como lo es la actividad petrolera.
Para el presidente de Acipet, Hernando Barrero Chávez estas inversiones son la consecuencia de la tranquilidad que tienen los inversionistas por la claridad en los contratos y por el respeto en las reglas de juego. La creación de la Agencia Nacional de Hidrocarburos, se transformó también en uno de los pilares de este boom de inversiones en el sector y así lo entiende también Barrero Chávez: “Ya pasó esa época en que Ecopetrol era operador y representante del gobierno y la entidad responsable por las reservas petrolíferas del país. Eso implicaba que la estatal petrolera fuera socia de las transnacionales y al mismo tiempo adjudicara las áreas a las compañías inversionistas. Por fortuna terminó esa dualidad que resultaba inconveniente y nació la ANH que se encargó de ofrecer los campos prospectivos con gran eficiencia”.
Esto lo llaman en Colombia “la confianza país”. Pero no solamente la palabra confianza se aplica a lo que está generando en los inversores. También existe una gran confianza de parte de Barrero Chávez, acerca de que este año será más que positivo para el sector y ya se animó a pronosticar que las inversiones este año pueden cerrar por encima de los US$ 6.000 millones (un 62% más que en el 2007).
El optimismo que existe en Colombia sobre las perspectivas del sector se incrementa con las expectativas de poder realizar un gran descubrimiento. Confiando en ello, Barrero Chávez afirma: “Yo creo que en cualquier momento podremos encontrar algo significativo muy a pesar de haber fracasado el año anterior en los cinco proyectos estrella de exploración que teníamos como fue el caso de Tangara en los Llanos o Tayrona en el Atlántico”.
El país tiene hoy reservas probadas por 1.145 millones de barriles de petróleo pero un estudio reciente de la ANH establece que existe la posibilidad de encontrar reservas recuperables del orden de los 13.000 a 20.000 millones de barriles, asunto que resulta bastante tranquilizante. ¿Podrá Colombia imitar a Brasil?
Nos encontraremos nuevamente mañana,
Horacio Pozzo
April 23rd, 2008
Colombia, Macroeconomía, México
Por Horacio Pozzo
Nota de la Editora: El FMI ha sido bastante duro con México. Le otorga un crecimiento de tan sólo el 2% para el 2008. Sin embargo el desempleo parece estar en baja, su demanda interna fortalecida (al igual que la de muchos países de Latinoamérica) y hay estrategias para solidificar el crecimiento mexicano frente a las turbulencias externas. Me pueden enviar sus comentarios a: paola@moneyweekes.com
Todavía no ha Llegado la Crisis a México
Buenos Aires, Argentina
22 de abril de 2008
El próximo miércoles se volverá a reunir la junta de la Reserva Federal de los EE.UU. y tendrá que decidir qué hará con su política monetaria. Ya el mercado ha dado su veredicto: el 98% espera un nuevo recorte de tasas, aunque esta vez de sólo 25 puntos básicos.
Y no es que la reducción en la magnitud esperada del recorte sea producto de una mejora en las condiciones económicas en el país americano (ayer, para agregarle un dato más a la crisis, el Bank of America reportó una caída en sus ganancias en el primer trimestre del año del 77%), sino que el surgimiento de un nuevo problema, como lo es la inflación, está comenzando a atarle las manos a Bernanke.
Algunos especulan con que este menor ritmo de recorte de tasas será aprovechado por Bernanke para observar qué efectos pueda llegar a tener en la economía la implementación del paquete fiscal de devolución de impuestos, que las personas recibirán en mayo. Mientras tanto, la economía norteamericana se sigue metiendo cada vez más en las arenas de la recesión.
Con el agravamiento de la situación económica en los EE.UU. uno podría esperar un agravamiento de su impacto sobre la economía mexicana. De hecho, la reducción en el volumen de remesas que los mexicanos envían a su país desde los Estados Unidos (que durante el primer bimestre del año tuvieron una caída del 2,76% respecto a igual bimestre del 2007), puede tener algún impacto en la demanda doméstica. Y al afectar la demanda interna de México, sería de esperar que golpee a la actividad económica.
Ya el FMI había augurado un empeoramiento del panorama económico en México que, como consecuencia de los efectos de la crisis en los EE.UU., le proyectaba un crecimiento de sólo el 2% para este año.
Por lo pronto no se perciben efectos significativos de los acontecimientos en México. Incluso hay indicadores que muestran que la situación es muy diferente a la que proyecta el FMI: ayer se conoció la tasa de desempleo en México del mes de marzo que arrojó un valor de 3,78%, lo cual implica una caída en el nivel de desempleo en relación al mismo mes del año anterior (que había sido del 4,01%).
Para Pamela Cox, vicepresidenta del Banco Mundial para Latinoamérica, tampoco es cierto que la crisis estadounidense repercutirá con fuerza sobre la economía mexicana (aunque no descarta efectos secundarios). ¿En qué se basa para ello? Bueno, Cox destacó la labor de México al impulsar reformas estructurales orientadas a acelerar el crecimiento económico del país. Es por ello que ratificó las expectativas de crecimiento planteadas para el año de 2,8%.
¿En qué nos podemos basar para pensar que México viene resistiendo bien los embates de la desaceleración económica estadounidense? Ya les había comentado en un artículo a principios de este año “¿Qué Tanto le Debe Temer México a los Problemas en la Economía Estadounidense?”, que México cuenta con una serie de elementos para poder soportar la desaceleración económica de su principal socio comercial y principal origen de las remesas que ingresan a territorio mexicano. Y uno de esos elementos era la fortaleza que tenía la demanda interna en México.
Esta hipótesis que les planteaba, fue justamente confirmada ayer por un informe de Morgan Stanley que daba cuenta que, según sus propias estimaciones, la economía de México se habría expandido un 3,5% en el primer trimestre de este año, gracias a…Sí: a un sólido comportamiento del mercado interno.
Con esto no quiero decir que la economía de México goza de una salud excepcional. De hecho, la inflación sigue siendo un problema latente que preocupa a las autoridades del Banco de México. Sin embargo, entiendo que lentamente en este país de a poco se están tomando decisiones estratégicas para asegurar la sostenibilidad del crecimiento económico en el país. La política de diversificación de exportaciones y la cuestión energética, con el debate instalado sobre Pemex, son dos cuestiones claves que México está emprendiendo para seguir creciendo y limitando la exposición de su economía a dos elementos de riesgo.
Nos encontraremos nuevamente mañana,
Horacio Pozzo