Por Horacio Pozzo

Nota de la Editora: Latinoamérica está creciendo, aún contra el resto del mundo, y no se ha visto damnificada por los problemas financieros que sacudieron al hemisferio norte. Pero en la medida que pretenda desarrollo para poder mantener este crecimiento, hace falta algo primordial. De lo contrario, la región puede verse en problemas. Me pueden enviar sus comentarios a: paola@moneyweekes.com

Lo que Todavía Sigue Faltando en Latinoamérica: Infraestructura

Buenos Aires, Argentina
28 de abril de 2008

Cuando se desató el conflicto entre el campo argentino y el gobierno, las voces oficiales que se escuchaban resultaban ser quejas acerca de que la gente del campo protestaba, pero tienen para trasladarse camionetas 4×4 (como una manera de mostrar que en realidad la situación por la que atraviesan no es tan mala como ellos dicen). Pero la respuesta de algunos integrantes del agro argentino realmente me pareció contundente: “Tenemos camionetas 4×4 porque es la única manera de poder transitar por estos caminos que están destruidos. Si el gobierno invirtiera en ellos, no tendríamos tanta necesidad de tener esta clase de vehículos”.

Es verdad lo que decía la gente del campo argentino acerca de los problemas de infraestructura que están padeciendo, pero no es un problema exclusivo de Argentina. Uno de las dificultades que más afecta al progreso de los países latinoamericanos es la falta de inversión en infraestructura. No se puede negar la muy buena performance que han tenido las economías de la región pero, a pesar de ello y mirando a futuro, la infraestructura aparece como uno de los principales cuellos de botella que deberán enfrentar para continuar con el crecimiento sostenido que han alcanzado. Los problemas energéticos que atraviesan varios de los países, es una muestra de ello.

Es verdad que la carencia de una infraestructura adecuada no se produjo de un día para el otro, sino que es la consecuencia de años y años de períodos donde se sucedieron años de crecimiento con otros de crisis en Latinoamérica, muchas veces producidas por problemas en las cuentas públicas. Los gobiernos no sabían cómo hacer frente a los desequilibrios fiscales casi permanentes, por lo que, la inversión pública en infraestructura fue casi imperceptible durante un largo período de tiempo. Sólo con el proceso privatizador que vivió la región en los 90s, se produjo un significativo volumen de inversión en infraestructura, aunque la misma vino desde el sector privado.

Lo cierto es que el crecimiento extraordinario de la región puede llegar a encontrar tensiones si no es acompañado por un crecimiento adecuado en la infraestructura de los países. Este es el reclamo, por ejemplo, que le están elevando los empresarios peruanos a Alan García. Perú crece y fuerte, pero tiene carencias que pueden limitar su crecimiento (y de hecho, ya lo está haciendo).

Un dato interesante sobre este aspecto, es el que comenta Lelio Balarezo Young, presidente de la Cámara Peruana de la Construcción (Capeco): “El Banco Mundial en un último estudio que acaba de emitir explica que los peruanos perdemos US$ 1.600 millones por falta de infraestructura. Vamos a ser competitivos cuando eliminemos esos sobrecostos que todos los peruanos tenemos que pagar”.

En lo que dice Young está la clave de la importancia que tiene una infraestructura adecuada para apuntalar al crecimiento económico. Si por ejemplo, los caminos son inadecuados como ocurre con el caso del campo argentino, se hace más costoso transportar la producción. Si se tiene que suspender la producción por falta de energía eléctrica, también tenemos un incremento en los costos con el agregado de que se hace difícil cumplir con los compromisos contraídos, con lo cual, los contratos empiezan a caer. Esto muestra que no siempre el problema de la competitividad de las economías latinoamericanas pasa exclusivamente por el nivel que tenga el tipo de cambio en ese momento.

Una buena infraestructura es también relevante para atraer inversión extranjera. A la hora de invertir, las empresas extranjeras toman muy en cuenta, entre otros factores de decisión, todo lo relacionado a la infraestructura del país o región donde piensan invertir. Así también lo entiende Young cuando dice: “La única forma de ser más competitivo es que el Estado invierta en obras públicas como carreteras, electrificación, saneamiento, hospitales, puertos y aeropuertos… Cuando baja la inversión pública, baja la inversión privada; cuando aumenta la inversión estatal los empresarios privados invierten más”.

Es verdad que la inversión en infraestructura impulsa al resto de la inversión privada. Pero no necesariamente toda la inversión en infraestructura la debe hacer el sector público. También se puede generar un contexto conveniente para que la inversión extranjera se vea atraída hacia los sectores relacionados a la infraestructura. En este sentido, Perú está actualmente en el cuarto lugar entre los receptores de inversión extranjera directa en la región.

Relacionado a esto, el Ministro de Relaciones Exteriores Perú, José Antonio García Belaúnde anunció importantes inversiones provenientes de España: “Hay un anuncio de posibles inversiones españolas en los próximos años hasta por US$ 2.000 millones en diferentes sectores”. España es el principal país de donde proviene la IED hacia Perú, con un acumulado de US$ 4.900 millones, en su mayoría en los sectores de telecomunicaciones, finanzas y energía.

Los sectores relacionados a la infraestructura de los países latinoamericanos, seguramente comenzarán a tener un rol clave en el crecimiento de estos países en los próximos años. Seguramente también serán un polo de atracción de la inversión privada extranjera. Es por ello que aquellos países que puedan asegurar un buen contexto para la inversión extranjera, serán los que mayores posibilidades tengan de sostener el crecimiento y la competitividad de sus economías.

Nos encontraremos nuevamente mañana,

Horacio Pozzo

April 28th, 2008
Latinoamérica, Macroeconomía, Perú

Por Horacio Pozzo

Nota de la Editora: Inflación en la economía y apreciación de la moneda peruana. A primera vista, el gobierno allí considera la inflación una consecuencia de la suba mundial en alimentos. Fitch le elevó la nota. Me pueden enviar sus comentarios a: paola@moneyweekes.com

Aunque Perú Crece, La Popularidad de Alan García Seguramente Caerá

Buenos Aires, Argentina
3 de abril de 2008

Si hay dos aspectos que están molestando al pueblo peruano por estos tiempos son la inflación y la apreciación de su moneda. A tal punto es el disgusto que les genera que a pesar del crecimiento y fortaleza que muestra la economía de Perú (incluso ayer, las proyecciones de crecimiento para este año se revisaron al alza), la aprobación de la gestión del gobierno de Alan García se encuentra en su mínimo.

Inflación en el mes de marzo fue del 1,04%, con lo cual, la tasa inflación de los últimos 12 meses asciende al 5,55%… ¿Es para preocuparse?

La primera impresión que uno puede tener es que no, que no parece tan preocupante este nivel de inflación. Más en mi caso que, como argentino, convivo con una tasa inflación real varias veces mayor. Y luego de leer las declaraciones del ministro de Economía y Finanzas, Luis Carranza diciendo: “Lo peligroso sería si este aumento de precios se da de manera generalizada y que esté fuera de control, pero eso no está pasando y no va a pasar… Lo que está pasando es un fenómeno de mayor inflación en todo el mundo, fundamentalmente por el tema de alimentos”, me queda la impresión que tampoco hay demasiada preocupación desde el gobierno.

No es que al gobierno peruano no le preocupe que haya mayor inflación, sino que entiende que las perspectivas tienden a mejorar: “Vemos desaceleración a nivel internacional, eso está pasando porque el flujo especulativo que se dio en el trigo, maíz, soja y bolsas de productos durante enero y febrero ya se está desinflando en marzo y eso es muy positivo”, dijo Carranza.

La probabilidad de una desaceleración de la economía mundial es cada vez más probable. Bernanke reconoció ayer que es posible que durante el primer semestre de este año, el producto estadounidense se contraiga, lo cual afectará al resto de las economías. Para el FMI, incluso ya hay un 25% de probabilidades de que la economía mundial entre en recesión.

La clave de esta problemática seguramente pasará por saber si este crecimiento en los precios, que proviene principalmente de los alimentos, comienza a verse trasladado en los precios de los demás productos y servicios generando una mayor expectativa de inflación en el país. Ahí sí que la situación puede agravarse seriamente.

Cuando veo las medidas que adoptó el gobierno peruano para enfrentar el incremento de los niveles de inflación, a saber: reducción de los aranceles a las importaciones de los productos alimentarios, una política monetaria restrictiva y el establecimiento como meta operativa para este año de un superávit fiscal de un 2% del PBI (para desacelerar el crecimiento de la demanda interna), me resultan todas medidas acertadas y sanas.

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A pesar de que comprendo las bondades de estas medidas antiinflacionarios, Humberto Campodónico, desde el site peruano “La República” ya habla de su fracaso y las critica duramente: “Lo primero que se aprecia es el fracaso del MEF, que dijo que las rebajas arancelarias a los productos alimenticios importados bajarían la inflación sustituyendo en los hechos las funciones del BC de Reserva del Perú. Pues bien, en marzo, según el INEI, los productos que más subieron, por efecto de insumos importados, fueron el trigo (1.2%), el maíz amarillo duro, la leche en polvo (2.1%) y el aceite de soya (6.5%). Todos ellos tuvieron hace poco rebajas de aranceles (por ej. el trigo duro bajó de 17% en el 2006 a 0% en julio del 2007)”.

Es cierto que las rebajas arancelarias no resultaron ser todo lo efectivas que se esperaban. También es cierto, como marca Campodónico, que en Perú no existen políticas sectoriales adecuadas desde el ministerio de Agricultura (hay una ley, la 28.812/06 que otorga incentivos a los productores de maíz amarillo duro, pero espera ser reglamentada) que podrían aliviar las presiones inflacionarias. Quizás en este aspecto deba profundizar el gobierno de Alan García para atenuar las presiones inflacionarias y ser menos vulnerables a los vaivenes de los precios internacionales de los commodities agrícolas.

Y de la mano del aumento de la tasa de inflación, se viene apreciando la moneda peruana… Esta situación, era impensada hace unos años atrás, por lo menos en Latinoamérica, ya que el circuito iba desde la devaluación de la moneda a la tasa de inflación y a una nueva devaluación… Entonces inflación y devaluación nominal del tipo de cambio iban de la mano. Pero con la política monetaria de metas de inflación que requiere reglas claras y un cumplimiento cuasi estricto un dato de mayor inflación genera inmediatamente la expectativa de aumento de tasas de interés y es por ello que vemos la apreciación inmediata de la moneda.

En relación a la evolución del tipo de cambio, aquello que todo el mundo tomaría como una muy buena noticia el hecho de que Fitch Ratings elevó la calificación de la deuda peruana a BBB- desde BB+ ayer, situándola de este modo en el tan deseado Investment Grade, representa una nueva preocupación para el gobierno peruano ya que puede incrementar el volumen de capitales provenientes del exterior lo cual va a presionar aún más a la moneda local haciéndole perder más competitividad.

Es por ello que los productores peruanos están muy malhumorados por esta situación porque por un lado ven que la tasa de inflación socava sus ganancias, mientras que la apreciación del sol peruano les quita competitividad. Y peor es la situación para aquellos sectores productores de alimentos donde se eliminaron los derechos de importación.

De todos modos esta situación tiene sin cuidado al presidente del Banco Central de la Reserva del Perú, Julio Velarde, para quien, al igual que lo que esperan (y desean), la mayoría de los banqueros centrales la posible desaceleración-recesión de la economía estadounidense, derivará en una reducción de los precios internacionales de los alimentos. En las proyecciones de inflación del BCR, la inflación seguirá subiendo hasta mayo, mes en donde se comenzará a observar una caída en los precios de los commodities alimenticios y que impactará positivamente en el nivel de precios doméstico.

Si esto es así, entonces no habría que esperar que el BCR aumente las tasas en la próxima reunión ya que no tendría sentido dado el rezago de la política monetaria en incidir sobre la parte real de la economía. Habrá que esperar hasta el próximo 10 de abril para confirmar si lo que dijo Velarde, es lo que piensa el BCR. Un alza de tasas puede resultar un mal signo ya que evidenciaría que la situación inflacionaria no se calmará en los próximos meses (o que incluso, el BCR está percibiendo efectos de segunda vuelta en los incrementos de precios).

Nos encontraremos nuevamente mañana,

Horacio Pozzo

April 3rd, 2008
Perú

Por Horacio Pozzo

Nota de la Editora: Parece estamos transitando una época muy próspera en cuanto a hallazgos energéticos en Latinoamérica. Esta vez, le tocó el turno a Repsol en Perú con nuevas reservas de gas descubiertas. Y si mañana Horacio se compra la pala… Me pueden enviar sus comentarios a: paola@moneyweekes.com

Buenas Noticias para Perú en el Momento Justo

Buenos Aires, Argentina
16 de enero de 2008

En el día de ayer, de regreso a mi hogar, por un momento tuve ganas de comprar una pala y comenzar a cavar en el fondo de mi casa… quien sabe…se están realizando tantos descubrimientos de yacimientos (petrolíferos y gasíferos), en la región que quizás en una de esas yo también encuentre petróleo.

Y justamente en el artículo de ayer, les hablaba de las muy buenas perspectivas de Perú que, más allá de la sana situación macroeconómica que posee, viene realizando políticas de largo plazo cuyos frutos están saliendo a la luz.

Y justamente el pasado lunes en Perú, según “El Comercio” (http://origin.elcomercioperu.com.pe/ediciononline/HTML/2008-01-14/confirman-hallazgo-reservas-gas-lote-57-cerca-camisea.html), Alan García se dió el gusto de confirmar el hallazgo de reservas de gas, realizado por Repsol YPF (NYSE:REP; MERV:REP; IBEX:REP), en el lote 57, que permitirá asegurar el consumo interno del combustible por 30 ó 40 años (aunque el ex ministro de energía, Carlos Herrera, consideró esta proyección exagerada), y que además puede utilizarse para la industria petroquímica.

Este descubrimiento, al generar la posibilidad de desarrollar la industria petroquímica, puede hacer de Perú el primer abastecedor de estos productos derivados del gas de la región, debido a la escasez en la región de productos como nitrato de amonio, fosfato de amonio y fosfato de uria.

Adicionalmente, el descubrimiento representa un hecho clave en el mediano y largo plazo dado que Perú se encuentra llevando a cabo un plan estratégico de modificación de la estructura de su matriz energética que estipula aumentar a un tercio la participación del gas natural dentro de la misma para el 2011 y así reducir la dependencia del petróleo que le está provocando dificultades al gobierno dada la escalada del precio de este último.

Que este descubrimiento no fue casualidad es lo que afirma el presidente de Petroperú (que se está preparando para cotizar en la bolsa de Lima), al declarar que: “Lo que hay que rescatar es que esto es una continuidad de las políticas que se ha tomado el Estado, porque en lo que es hidrocarburos no hay corto plazo” (¿lo habrá dicho por algún/os gobernante/s de la región?), y continuó: “Para llegar a la situación en la que estábamos se tomaron decisiones desde el 2001, cuando se cambió el modelo de los contratos”.

Por si esta noticia le pareció insuficiente, para los próximos meses se esperan anuncios de nuevos descubrimientos de gas natural y petróleo ligero, por parte de Petro-Tech Peruana y de Talismán de Canadá.

Estos descubrimientos, que con seguridad potenciarán el desarrollo de la industria petroquímica, sumado a la celebración del Tratado de Libre Comercio con EE.UU. (un poco olvidado en estos días por los problemas en la economía americana, pero que generará muchos beneficios para la economía peruana en el mediano y largo plazo), atraerán seguramente un gran flujo de inversiones extranjeras al país.

Nos encontraremos nuevamente mañana,

Horacio Pozzo

January 16th, 2008
Perú, Petróleo

Por Horacio Pozzo

Nota de la Editora: Latinoamérica hoy está muy sólida en términos macroeconómicos: superávits en cuentas públicas, mayores reservas monetarias, riesgo-país históricamente bajos, fuertes crecimientos, lo que le ha permitido capear la crisis de liquidez originada en la primer economía del mundo, y que no ha contagiado a países emergentes en general y latinos en particular –como sí ha sucedido en crisis financieras anteriores. Perú es uno de esos países, y Horacio nos detalla las razones. Me pueden enviar sus comentarios a: paola@moneyweekes.com

Me despido de Uds. y de este año 2007, deseándoles a todos nuestros lectores exitosos negocios y rentables inversiones para el próximo 2008; nosotros desde MoneyWeek los seguiremos acompañando para ayudarlos a concretarlos.
Buenos Aires, Argentina
29 de diciembre de 2007

Cuando uno escucha hablar de los países latinoamericanos casi al instante piensa en Brasil, Argentina y México. Pero hoy quiero olvidarme de ellos y hacer foco en este artículo en Perú, un país que, sin hacer mucho ruido, viene haciendo muy bien sus deberes y está generando interesantes oportunidades de inversión.

No sólo existe en Perú una gran riqueza arqueológica por descubrir, sino que creo que todavía no se ha descubierto por completo todo su potencial. Eso es lo que me propongo en cierta medida en este artículo.

Para que tengan una idea de cómo está Perú hoy, les doy algunos datos de su macroeconomía: desde 1999 que su economía viene creciendo alcanzando en el período 2002-2006 un crecimiento promedio anual del 5,7 %. Para 2007 se espera un crecimiento del producto del 7,6 % y del 6,4 % para 2008. Con una política monetaria de metas de inflación, tiene una de las menores tasas de inflación del continente (1,7 % promedio anual desde 2001 a 2006), que si bien ascendería al 3,7 % en este año (producto del aumento de los precios internacionales de los commodities), para el 2008 se espera que se ubique en el 2,6 %. Y por si fuera poco, el riesgo país de Perú se ubica en 178 puntos básicos, el pasado 18 de diciembre se alcanzó un nivel récord de reservas de U$S 27.040 millones, y la moneda del país (el “Nuevo Sol”), mantiene su cotización estable frente al dólar y con una leve tendencia a apreciarse en el futuro.

Debo confesar que este interés repentino que tengo por hablarles de Perú surgió luego de que leyera el pasado 28 de diciembre en el diario “El Comercio” de Perú, una nota que reflejaba que la Bolsa de Valores de Lima (BVL) ha sido, hasta la fecha, la segunda bolsa de mayor rendimiento durante el 2007 en la región y con un alza acumulada en el año del 37 % quedó detrás de la bolsa de Sao Paulo que acumula un alza del 42 %.

Este dato cobra mayor relieve aún si se considera que durante el 2006 la BVL había registrado un aumento del 168 % y en el presente año acumulaba un alza del 84 % hasta que se desató la crisis en los mercados financieros internacionales.

Está bien que en los últimos meses, la BVL ha registrado un rendimiento negativo y que uno debería estar atento a lo que suceda con la economía estadounidense y mundial (la primera principalmente por el estrechamiento de vínculos generados a través del Tratado de Libre Comercio y la segunda pensando en la evolución del precio de los metales dado que, por una parte la Perú es uno de los principales exportadores de oro, plata, cobre, zinc y plomo, y por otro lado, las empresas de metales tienen una alta ponderación en la BVL), para saber qué puede ocurrir con la misma, pero tengo motivos válidos para creer que las perspectivas de la BVL son más que positivas para el 2008.

El primer motivo que tengo es, como les mencioné antes, la fortaleza de la economía peruana que mantiene muy buenas perspectivas, con crecimiento esperado del 6,4 % para 2008, superávit externo y fiscal y mejora del resto de las variables macro. Otro motivo que tengo para ser optimista surge de los movimientos que se observan en la misma BVL: la BVL, con el objetivo de limitar la alta ponderación de los metales en su dinámica, se encuentra fomentando el ingreso de nuevos emisores a participar del mercado de capitales. Una de las empresas que está tramitando su ingreso es la empresa pública Petro-Perú (existen otras empresas estatales que van a seguir su camino tales como Consorcio Norelectro S.A., Electrosur S.A., Empresa de Generación Eléctrica Machu Picchu, entre otras), la cual tiene muy buenas perspectivas y sus acciones asoman como atractivas para invertir. Otros datos positivos de la BVL que generan buenas perspectivas son el aumento registrado en la frecuencia de negociación de los papeles cotizantes que pasó del 50 % al 80 % durante este año y el incremento en el volumen negociado en la misma que al 26 de diciembre acumula U$S 12.266 millones negociados (un 97 % superior al volumen del 2006 y ello a pesar de los ruidos provocados desde los mercados internacionales). Todo esto le da mayor liquidez y profundidad a la BVL.

En alguno de mis próximos artículos voy a seguir mostrándoles los aspectos positivos que encuentro en la economía peruana y en la BVL.

Nos encontraremos el próximo jueves,

Horacio Pozzo

December 29th, 2007
Macroeconomía, Perú, bolsa