Por Horacio Pozzo
Nota de la Editora: Parece que la mayoría de los analistas está bullish con el dólar, no lo ven depreciándose mucho más. Los recortes de tasa por la Fed, según algunos, “ya” han evitado la tan esperada y pronosticada recesión. ¿Está todo bien ahora, entonces? Horacio no parece estar muy convencido, y lo fundamenta. Me pueden enviar sus comentarios a: paola@moneyweekes.com
¿Ya Tocó su Piso el Dólar?
Buenos Aires, Argentina
15 de febrero de 2008
No es fácil aceptar cuando un gigante cae derrotado. Por eso, es que, cuando lo ven en el piso, muchos dudan de que esté verdaderamente derrotado y piensan que en cualquier momento se puede llegar a recuperar. Eso mismo es lo que está ocurriendo con muchos operadores de monedas a nivel mundial en relación a la evolución del dólar. Lo ven tan débil que es más fácil predecir su recuperación que un mayor debilitamiento.
En relación con este tema y con las ganas de los pronosticadores de que el dólar se recupere, ayer encontré en el diario “El Cronista” de Argentina, estimaciones hechas por las principales entidades financieras internacionales sobre el dólar, que daban cuenta que posiblemente termine el año apreciándose en promedio un 5,4% en relación al euro.
Entre estas estimaciones se encontraba la de BNP Paribas que presagiaba que el dólar se fortalecerá frente al euro dado que los recortes de tasas de la Fed sostendrán el crecimiento económico en EE.UU., mientras Europa se desacelera. Vale decir que tanto BNP como USB, prevén que el dólar avanzará al menos 9% contra el euro en 2008.
Lo mismo opina Robert Robis, gestor de renta fija en NY de OppenheimerFunds, luego de haber reducido la cuota de activos denominados en euros frente a aquellos vinculados con el dólar en su cartera de U$S 9.000 millones. Según él: “No percibimos un dólar débil que baje más… las medidas de la Fed han evitado una larga recesión y podemos empezar a ver una recuperación más adelante este año”.
Si todo fuera tan fácil como sostienen estos pronósticos, entonces todo este gran problema se va a solucionar con simples recortes de tasas… ¿No es demasiado sencillo?… Creo realmente que es un razonamiento muy simplista (y lineal), el que están haciendo acerca de la incidencia de los recortes de tasas de interés de la Fed sobre el crecimiento económico en los EE.UU. ¿Hay que recordarles que la economía no es una ciencia exacta? Pareciera que sí.
Por el momento, me gustaría recordar que el canal crediticio no se ha recuperado en los EE.UU., y por ello, los efectos del recorte de tasas todavía no están presentes. Eso se ve en los resultados de la encuesta realizada a los altos oficiales de crédito por la reserva federal de los EE.UU., dados a conocer el pasado lunes que reflejaron una abrupta retracción en la disposición de los bancos a prestar, ya sea a empresas o a individuos.
Con esto no quiero decir que el recorte de tasas no resulte beneficioso para la recuperación del crédito, pero como ya les había comentado en otras oportunidades, la política monetaria actúa con un buen rezago, el cual entiendo que será mayor en este caso por el daño generado por la crisis en el sistema financiero estadounidense.
Y si yo no tenía muchas expectativas acerca de la recuperación de la economía estadounidense, luego del discurso de Bernanke ante el Senado, ya directamente debo decir que no tengo expectativas. Porque si el titular de la Fed, que maneja un flujo de información inmensamente mayor que el que está accesible para mí dice: “El panorama de la economía ha empeorado en los recientes meses y los riesgos negativos para el crecimiento han subido”, no queda mucho por decir. Y encima Ben dice estar dispuesto a continuar con el recorte de tasas… ¿No se da cuenta que ya no es un tema de nivel de tasas lo que impedirá la recuperación de la economía?
Y es lógico que la situación sea más grave de la que muchos piensan. El problema por el que atraviesa EE.UU. no radica en una simple desaceleración económica, sino que tiene su raíz en la burbuja especulativa sobre el mercado inmobiliario, la cual estaba sosteniendo un crecimiento artificial del consumo. Luego del estallido de la burbuja, uno puede observar un gran número de entidades financieras con problemas que requerirán de tiempo para recuperarse. Tiempo que no es aceptable políticamente.
Si al panorama poco alentador del consumo privado (que representa el 70% del PBI de EE.UU.), le agregamos que en los próximos meses, continuarán probablemente las malas noticias vinculadas con la crisis (¿mayores pérdidas de entidades financieras?, ¿aumento de la morosidad en las carteras? ¿baja en la calificación de las aseguradoras de bonos?…quien sabe…por lo pronto, el gobernador de NY le dio a las aseguradoras tienen 5 días para hacerse de fondos si no quieren enfrentar una potencial ruptura), entonces no es muy probable pensar que la recuperación de la economía estadounidense a partir del segundo semestre se produzca con seguridad.
Cruzando el Atlántico, el endurecimiento de las condiciones crediticias también se observó en el relevamiento realizado por el BCE, donde los ejecutivos de la banca europea esperan una mayor contracción del crédito durante este trimestre.
Pero a favor de las economías de la zona del euro, todavía el BCE no entró en acción y tiene capacidad para actuar frente a un debilitamiento económico. Y en relación a esto, ayer se conoció el informe de febrero del BCE donde reconoció la existencia de riesgos sobre el crecimiento económico y un impacto mayor de lo esperado de la evolución de los mercados financieros sobre las condiciones de financiación y el sentimiento económico. Entiendo que este modo, el BCE está preparando de a los mercados para un posible recorte de tasas.
Por lo anterior, encuentro a la economía estadounidense con más posibilidades de profundizar su desaceleración e incluso ya hablando sin titubear de recesión, mientras que veo a las economías de la zona del euro en condiciones de frenar el debilitamiento de sus economías, con lo cual, no me convence para nada las expectativas sobre un posible fortalecimiento del dólar frente al euro.
Más aún, suponiendo incluso que la recuperación de la economía estadounidense es un hecho, ello no garantiza las perspectivas del dólar ya que no se puede mirar solamente las perspectivas de corto plazo de los EE.UU. frente a Europa, sino que se debe considerar también el daño causado por esta crisis sobre la confianza en la moneda norteamericana. Esta crisis les ha servido de reflexión a varios países acerca de la vida que le queda al dólar como la moneda de referencia a nivel mundial. Ya no es tan claro que pueda mantener su supremacía y, ante esta situación, no estaría mal diversificar. Eso es por lo menos lo que se está debatiendo en las economías de la zona del golfo y en aquellos países con reservas internacionales mayormente denominadas en el billete norteamericano, lo cual implicaría un movimiento significativo en la demanda del dólar.
Nos encontraremos nuevamente mañana,
Horacio Pozzo