Por Paola Pecora
El Campo Hace Temblar a la Argentina
Buenos Aires, Argentina
28 de marzo de 2008
Por Paola Pecora
*** Argentina: su campo… la historia de un conflicto. El Génesis: de cómo comenzó “casi” todo…
*** ¿Y cómo reaccionaron los mercados en Argentina? ¿Se convulsionaron como ocurre habitualmente? ¿El dólar? ¿La bolsa?
*** Inflación argentina: hay una medición para cada expectativa…
*** Una de mis frases favoritas, perteneciente a Enrique Iglesias, ex presidente del BID y que describe sin pudores a la Argentina, es: “Hay cuatro clases de países: los desarrollados, los subdesarrollados, Japón, que nadie entiende por qué es desarrollado, y la Argentina, que nadie entiende por qué es subdesarrollado.”
La Argentina ha padecido ya 15 días de paro total agropecuario, en dónde nada que proviniera de la producción del campo podía circular por las venas del país.
Las exportaciones agropecuarias representan más del 50% del total de exportaciones, siendo la soja, el producto que se exporta casi todo: el 95% se va al exterior.
Corría fines del año 2001 en Argentina, y al margen de los lamentables saqueos y enfrentamientos en las calles, algo se estaba gestando: una política que terminaría siendo nefasta para el sector agropecuario. La megadevaluación del peso contra el dólar en 2002 llevó a que el campo pasara a obtener rendimientos demasiado interesantes para que desde un gobierno como el argentino, no se pretendiera ‘coparticiparlos’. Esto llevó a implementar retenciones impositivas sobre las exportaciones de productos agropecuarios.
Mientras tanto, comenzaba la espectacular suba mundial de granos. Y la espectacular suba de las retenciones agropecuarias a las exportaciones argentinas: del 20% de hace 7 años al 44% que se estableció este mes para la soja y el girasol.
Desde el gobierno se dice que los mayores precios de granos terminarían inevitablemente repercutiendo en los precios internos, provocando una estampida inflacionaria, y que las retenciones aplicadas sobre las ventas al exterior logran frenar esa estampida.
En marzo, el gobierno dispuso retenciones móviles (varían según el precio) para determinados productos agrícolas, como la soja, el principal producto de exportación. Y un aumento de su alícuota, que, de tributar el 35%, pasará a hacerlo un 44%.
El discurso es falaz: como se está cultivando demasiada soja, se están descartando otros cultivos y producciones como trigo, maíz, carne o leche. Entonces se pretende, a través de mayores impuestos, frenar el avance de la ‘sojización’.
Luego del default de deuda, la Argentina quedó sin financiación externa. La Argentina necesita del ahorro externo. La soja subió un 90% interanualmente. El gobierno sin hacer nada, obtendría en sus arcas este año, gracias a este nuevo esquema recaudatorio, un 15% gracias al campo.
Por si no quedó claro: la Argentina necesita los dólares que la soja le aporta, y que de otro modo no tendría. ¿Se quiere matar a la soja en detrimento de otros cultivos o se la quiere explotar cada vez más? La respuesta es suya, estimado lector.
Las retenciones a las exportaciones agrícolas representan el 3,9% del PBI, US$ 12.522 millones. El 77% de ese porcentaje, corresponde a las retenciones a la soja (3%). La Consultora Econométrica lo explica muy bien: “En febrero último el precio promedio de la soja cerró en US$ 515 la tonelada. No obstante, para el productor el precio neto de retenciones en el nuevo esquema es de US$ 287 la tonelada. Lo que implica una retención del 44%.
“Ahora bien, supongamos que para suerte de toda la Argentina, el precio continúa subiendo, y supera los US$ 600 la tonelada. El nuevo esquema indica que la retención marginal a partir de ese precio es del 95%. Es decir, si el precio sube US$ 100 más para ubicarse a US$ 700 dólares la tonelada, el productor sólo recibe US$ 5 dólares de esos 100. Llevando el análisis al extremo, si “explota” el precio de la soja a US$ 1.000 la tonelada, el productor sólo recibirá US$ 37 más que en la actualidad, es decir US$ 324.”
Esto grafica que existen prácticamente precios máximos para el productor, con estas retenciones móviles. En palabras campestres: sube el precio internacional de la soja y se beneficia el estado, favoreciendo la’ desinversión’ en el sector sojero. ¿Quién va a querer invertir en soja si el aumento del precio por encima de US$ 600 va a provocar que el gobierno se quede con el 95% de ese aumento?
Es casi como comprar Bear Stearns (NYSE:BSC) un viernes a US$ 30 y que el lunes siguiente la inversión me valga US$ 2, ¿no? ¿Ese 94% del experimento Bear/Fed/JPMorgan lo perdió… ¿quién? No estamos seguros a quien registrarle con exactitud la pérdida contable.
En Argentina, tenemos más certezas al menos, sabemos que el estado se queda con el 95% de cada US$ 100 de aumento por encima de los US$ 600 la tonelada de soja. Por algo suelen tomar a la Argentina como modelo de estudio en el exterior.
Los puertos se bloquearon y ni un poroto salió desde la Argentina. China debió suplir esos envíos con otros, procedentes de EEUU.
Mientras tanto, todas estas tribulaciones por parte del tercer exportador mundial de soja, y primero en aceite, generaba un aumento de precios en Chicago.
Según el historiador Marcos Novaro a La Voz del Interior: “La discusión sobre las retenciones al agro suele enturbiarse con algunos malentendidos respecto de su naturaleza e impacto económico que hay que despejar: ellas no son un impuesto a la riqueza, ni a las ganancias, sino a la producción. La diferencia no es menor. Lo pagan fundamentalmente los que producen y los que no forman precios. De allí que ni los oligopolios que exportan, ni las empresas procesadoras de alimentos, ni los que producen insumos, ni los intermediarios, estén impulsando, ni siquiera acompañando, la protesta.”
Nadie se queja por pagar retenciones en Argentina. Se quejan por el fuerte carácter confiscatorio que esta medida implica.
*** Algo inesperado: el Merval subió un 0,2%, a 2.083, logrando encapsularse ante los frentes tanto internos como externos, con contracción algo leve en volumen.
Reducción de liquidaciones de dólares por el sector agrícola llevaron al dólar a niveles máximos ayer de $ 3,172, y hubiera sido más, de no ser por una intervención del Banco Central que tuvo que vender US$ 50 millones para lograr calmarlo en $ 3,165. “La demanda de dólares sigue, pero la oferta tradicional de los exportadores del agro no aparece. Si no fuera por el Banco Central, el dólar estaría mucho más alto”,según un operador de cambios a Reuters.
El gobierno necesita de un cambio competitivo para favorecer las exportaciones. El valor del dólar ayer volvió a tocar los niveles pre-eleccionarios. Los bonos en pesos prácticamente neutros, y en dólares mayormente vendedor. Según el Cronista Comercial: ‘El tema con los bonos es que los inversores están cansados de los problemas que tiene la Argentina. Esto se ve claramente teniendo en cuenta que los títulos en dólares del país rinden tres veces el Treasury de EE.UU. y dos veces los bonos brasileños, siempre para el mismo plazo. La Argentina paga esto porque está vista como un país no confiable. Lo que pasó con el campo es una buena excusa para vender pero el inversor ya está percatado de que estas cosas pasan en el país’, explicó Eduardo Blasco, presidente de Maxinver.
“Se nota la debilidad en los bonos. Primero por el INDEC y ahora por la situación con el campo. Hay que operar con cautela, preferiblemente los títulos cortos como el PRE9, que paga 9,70% más CER. Además, amortiza y paga renta el 15 de abril, es de las alternativas que existen hoy y bajo este escenario de incertidumbre son lo más recomendado”, dijo, por su parte, Antonio Cejuela, director de Grupo Puente.”
*** “¿De cuánto es la inflación en Argentina?”
Por un segundo me sentí Keynes (no, no daba para más el experimento). Recordé lo que decía Churchill: “Cuando pido una opinión a cinco economistas, siempre recibo cinco respuestas diferentes… excepto si uno de ellos es Keynes, en cuyo caso el numero de contestaciones distintas invariablemente asciende a seis”.
La palabra inflación es casi tabú en Argentina. Mencionarla es casi como mencionar la palabra alcohol frente a un ex alcohólico. Está en nuestro ADN, en nuestra sangre, genes. La llevamos internamente en estado larvático, lista para precipitarse sobre nosotros y devorarnos los ingresos. Es casi como una adicción.
“Es que la tarta que salía AR$ 10 me la cobraron AR$ 12…” Me contaba en cuasi estado de shock Chris, un irlandés llegado hace poco a la Argentina.
Atiné a preguntar ¿Cuál?. No existía escasez de respuesta (y no preguntaba por la variedad de tarta). Es que me petrifico cada vez que tengo que explicar estos detalles a un extranjero.
Si hay una distorsión excepcionalmente impactante en Argentina, es la de la medición inflacionaria. Está la “oficial” o ‘inflación placebo’, y la “real” la que nos enferma cada vez que tenemos que abrir nuestras billeteras: esa varía entre un 25-35% anual, según las mediciones de los distintos economistas privados.
La tarta de Chris apenas aumentó un 20%. Y yo ya tengo un nuevo lugar donde ir a almorzar.
Nos reencontramos el viernes próximo…
Paola Pecora
——Inversiones Excepcionales——-
Cada vez menos gente confía en el dólar como reserva de valor. Y así es como el precio del oro rompe precios máximos cada día.
Pero no basta que el precio del metal suba para que suban las acciones mineras. Sólo aquellas sólidas y con fuertes ventajas comparativas pueden hacerlo, y más que el resto. La cartera de Inversiones Excepcionales está ganando más de un 150% gracias a estas interesantes compañías mineras que han hasta quintuplicado su valor.
Todos los meses, el reporte Inversiones Excepcionales recomienda nuevas compañías que invierten en commodities: compañías sólidas que fabrican todo lo que se necesita para vivir. Aquí todos los detalles…
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Nota de la Editora: mientras en Argentina paramos el campo por subas impositivas confiscatorias, en Brasil siguen apostando al más largo plazo: la esperada fusión de la Bolsa de SP y el BMyF, conformando el tercer mercado bursátil del mundo. Es una buena noticia para toda la región. Me pueden enviar sus comentarios a: paola@moneyweekes.com
Nova Bolsa: ¿Amenaza u Oportunidad para los Mercados Latinoamericanos?
Por Horacio Pozzo
Ya les había contado en un artículo anterior Brasil: “El Más Grande Mercado de Capitales (Emergente) del Mundo” que el mercado de capitales brasileño ostentaba el título de ser el mayor mercado dentro de los emergentes. Si esa noticia alegró a los brasileros, luego de conocerse el acuerdo de fusión entre las bolsas de Valores de Sao Paulo (Bovespa) y la de Mercados y Futuros (BMyF), que transforman a este nuevo mercado, en el tercer mayor mercado bursátil del mundo (que movilizará a diario hasta US$ 67 mil millones), habrán estado más contentos aún.
La noticia sobre la integración de los mercados, ahora conocido provisionalmente como Nova Bolsa, representa una buena noticia para la economía brasileña en su conjunto ya que incrementará el acceso al financiamiento de las compañías en un mercado con mayor liquidez y profundidad y además permitirá una mayor cobertura de riesgos ante el mayor desarrollo que alcanzará el mercado de derivados.
También es beneficioso para la operatoria misma de este nuevo mercado ya que para el presidente del Bovespa, Raymundo Magliano Filho: “La fusión representará un aumento de ganancias y un ahorro operacional del 25%”.
Desde el resto de las bolsas latinoamericanas, las reacciones generadas por esta novedad (en realidad ya se conocían las negociaciones), no fueron unánimes. Todo depende de dónde se lo mire, esta integración de las bolsas brasileñas puede ser visto como una amenaza o como una oportunidad.
¿Por qué puede representar una amenaza para los restantes mercados de la región?
El mercado de derivados es un mercado con una fuerte competencia. Diego Perfumo, socio y analista de Equity Research Desk, grafica la situación de esta manera: “Con la globalización, a un agricultor en Argentina le va a dar exactamente igual comprar cobertura en Buenos Aires, Rosario o Chicago. Lo importante es crecer para ser los principales actores de mercado. Los brasileños han entendido eso y por ello llevan la delantera en cuanto a asociaciones internacionales”.
La Bolsa de Mercados y Futuros de Brasil (BM&F), es líder en número de transacciones de futuros y opciones de la región, El año pasado, BM&F vendió un 10% de sus acciones a CME Group, (el resultado de la fusión de las bolsas de futuros CBOT y CME en Chicago), lo que le posibilita además comercializar todos los productos derivados de CME Group en la región.
Si lo queremos ver así, entonces la integración de las bolsas brasileñas es una mala noticia para los mercados latinoamericanos ya que amenaza con quitarles parte de sus negocios dado que el mercado de derivados de Brasil tiene (y aún más con esta integración), más liquidez y profundidad.
Podemos dejar el pesimismo de lado por un momento y con una visión optimista de la situación, podemos ver las oportunidades que se les abren a los mercados de la región si logran aprovechar la integración de los mercados brasileños.
¿Dónde están las oportunidades? Para Perfumo: “El futuro está en las asociaciones y fusiones y todo indica que San Paulo va a liderar como centro financiero físico”.
La gente del mercado de derivados de Rosario (Argentina), el Rofex, ya está trabajando en ese aspecto y ha iniciado negociaciones con el BM&F para que entre a la propiedad del Rofex por medio de un aumento de capital. Todavía la negociación no se ha logrado cerrar porque aún no se han puesto de acuerdo sobre la valuación de dicha participación, pero siguen en marcha y hay expectativas de que tengan un final feliz.
El mercado de derivados mexicanos (Mexder) también es un potencial candidato a integrarse al nuevo mercado brasileño. Ya cuentan con una asociación con el Mercado Español de Futuros Financieros, MEFF. Para el presidente de Mexder, Alegría: “No estamos ajenos a fusiones y cooperaciones entre bolsas. No tenemos ninguna en puerta, pero estamos abiertos a la cooperación que haga que el mercado crezca”.
Y desde la “Nova Bolsa” brasileña se continuarán impulsando las alianzas con los mercados latinoamericanos ya que para el presidente del Bovespa, Raymundo Magliano Filho, “Sabemos que el mercado bursátil latinoamericano es incipiente para su potencial y desde la Nueva Bolsa vamos a mantener los acuerdos que tenemos con otras bolsas de América Latina y el mundo, como las de Colombia, Lima y México”.
La integración de los mercados de capitales brasileño y mexicano aún no pudo materializarse ya que la diferencia en la legislación entre los dos países ha dificultado este proceso. Esta integración es de suma importancia ya que representa el primer paso para la integración de las bolsas de Perú y Colombia que le brindará a los papeles de las empresas cotizantes una mayor liquidez al mismo tiempo que atraerá a otras empresas a listarse en estos mercados.
Con la estabilidad macroeconómica que experimenta la región (salvo ciertos problemas en algunos de los países que se solucionarían con políticas más sanas), el contexto es propicio para que se de este crecimiento de los mercados de capitales de la región, el cual se puede potenciar con la integración de los mismos. Esto sin dudas es una buena noticia para las empresas latinoamericanas a las que se les abre la posibilidad de un mayor acceso al financiamiento de largo plazo.
Nos encontraremos nuevamente mañana,
Horacio Pozzo
March 28th, 2008
Argentina, Inflación, Inflación en Argentina, Macroeconomía, Retenciones
Por Horacio Pozzo
Nota de la Editora: las cacerolas retomaron las calles en Argentina. Si bien estos modelos de cacerolas son distintos a los de hace 7 años, el descontento vuelve a ser originado por políticas intransigentes de gobierno. Horacio intenta explicarnos lo que está pasando hoy en Argentina. Me pueden enviar sus comentarios a: paola@moneyweekes.com
La Verdad Sobre las Cacerolas en Argentina
Buenos Aires, Argentina
27 de marzo de 2008
Desde el 2001, cada vez que un argentino compra una cacerola, no se fija tanto en la calidad del material con que está fabricada, sino en su poder sonoro… Eso que parecía ser un hecho aislado unos siete años atrás, volvió a repetirse durante las últimas dos noches. Las cacerolas volvieron a retumbar tan fuerte que se escucharon en varias partes del mundo y muchos de los principales periódicos (entre ellos, el Financial Times), tomó nota de ello.
¿Cuál es el supuesto origen de todo esto? La decisión del pasado 11 de marzo (a pocos días del inicio de la cosecha de soja), de implementar un esquema de retenciones móviles en relación a los precios internacionales que implicaban una retención del 44 % sobre las exportaciones de soja, siendo esta la tercera alteración de las retenciones realizadas en catorce meses. Anteriormente, en enero de 2007 se elevó los derechos de exportación de soja del 23,5% al 27,5%, y en noviembre se incrementó hasta el 35%.
La pelea entre el campo y el gobierno argentino llegó el último martes a su nivel más tenso. No fue la mejor estrategia la que eligió la presidente Cristina de desafiar al campo al decir “No me voy a someter a ninguna extorsión… Es el piquete de la abundancia”. La jugada le salió muy mal. Inesperadamente, la ciudad salió en defensa del campo… Y en defensa propia también…
Entiendo que muchos pensarán que todo esto que está ocurriendo en Argentina se reduce a la disputa entre el campo y el gobierno por el tema de las retenciones, pero la realidad de lo que está sucediendo va mucho más allá de ello y eso es lo que el ciudadano quiso dar a entender con el cacerolazo. El común de la gente está preocupada por otros temas que lo afectan como la escalada en los precios y los problemas energéticos y considera a la información oficial sobre los mismos muy alejada de la realidad que les toca vivir.
El paro del sector agropecuario (que lleva ya 15 días y luego del discurso de Cristina se decidió que sea por tiempo indeterminado), es histórico… Al punto que no registra precedentes en los últimos 30 años. Por los cortes de ruta ya se perdieron más de 4 millones de litros de leche, hay desabastecimientos de carnes y lácteos y aumenta el riesgo de pérdidas de cosechas.
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Las acciones baratas que los analistas no le revelarán
Durante el último año y medio, una de las cadenas de acciones más rentables de Wall Street podría haber convertido U$S 200 en U$S 9,4 millones. Le mostraré cómo en un segundo.
Me refiero a las acciones que no se mencionan en los programas bursátiles… que nunca aparecen en The Wall Street Journal o en Investor’s Business Daily… y aquellas por las que su agente bursátil preferiría morir antes de contárselo a usted (¡ya que las quiere para su propio portafolio!).
Haga click aquí para seguir leyendo.
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Hablando con un amigo acerca de lo sucedido, me dijo algo que me hizo pensar…me dijo: “El campo asume los costos de este paro porque, contrariamente a la política del gobierno, piensa en el largo plazo y sabe que de mantenerse se hace muy difícil invertir en el sector”…
Realmente me hizo pensar la opinión de mi amigo… ¿Es tan así que el gobierno argentino no piensa en el largo plazo? Bueno, para la gente de S&P parece que esto es así porque para ellos: “La huelga del campo muestra la debilidad estructural de la Argentina”…
Quizás al gobierno de los Kirchner (como dio a entender Cristina, este gobierno es la continuidad del anterior en donde se profundiza lo hecho por el gobierno su esposo) las buenas intenciones le estén jugando una mala pasada. Quizás en su afán por lograr una mejor distribución del ingreso estén equivocando el camino y hasta estén desperdiciando una oportunidad histórica que la bonanza de los precios internacionales les ha otorgado a sus gobiernos. ¿Por qué puede ser esto así? Veamos:
El gobierno de los Kirchner, ha determinado o mantenido medidas que son muy riesgosas en una visión de largo plazo. Una de ellas es el congelamiento tarifario de los servicios públicos. Los famosos (¿y fracasados?), controles de precios también representan otra de las medidas con poca efectividad en el corto plazo y grandes costos en el largo. Producto de ello, hoy las distorsiones en los precios relativos de la economía son mayores y la oferta de ciertos productos se ha limitado sensiblemente, como por ejemplo la carne vacuna, desincentivada por las medidas del gobierno.
Reconozco el fin noble del congelamiento tarifario de proteger a los sectores de menores ingresos de la población, pero entiendo también que estas medidas además subsidian el consumo de las clases más acomodadas y desalientan la inversión de las empresas. Peor aún, ciertos servicios públicos como el gas natural no pueden ser aprovechados por los segmentos de menores recursos que no tienen acceso a la red de gas natural y utilizan garrafas cuyos precios no se han mantenido congelados sino que, por el contrario, su precio se ha triplicado desde el final de la convertibilidad.
Seguramente dentro de esos problemas estructurales de los que habla S&P se encuentra el problema energético por el que atraviesa la Argentina. Para muchos, esta situación es la consecuencia de una falta de visión de largo plazo que sólo piensa en el día a día… ¿Tendrán las mismas consecuencias las políticas de retenciones a los commodities agrícolas?
Para el gobierno el objetivo de la política de retenciones es evitar que los altos precios internacionales se trasladen a los precios internos de los alimentos. Pensando en la buena voluntad del gobierno, creo que este puede ser el verdadero motivo de las retenciones, aunque para Paola esto no es así y, como comentara en su artículo del 14 de marzo “Argentina: La Soja es la Enemiga del País” para el gobierno es una fuente extraordinaria de ingresos y se ha transformado en el principal sostén del plan económico.
Para el ministro de economía argentino, Martín Lousteau: “Si no hubiera retenciones, muchos alimentos valdrían mucho más y un porcentaje de la población no podría acceder a esos alimentos o hacerlo a precios exorbitantes”… A pesar de lo que dice Lousteau, por el momento para el común de la gente, las retenciones están generando solamente ingresos extraordinarios para la Argentina, ya que los precios de los alimentos (según el Indec y mucho más según estimaciones privadas) continúan incrementándose y con ellos, el nivel de pobreza de la población.
Para la consultora argentina Equis, desde junio de 2007 hasta la segunda semana de marzo, el incremento en el precio de los alimentos alcanza al 17% (más del doble de lo que se observa en los datos publicados por el indec). Según el diario “La Nación”, varios analistas observan un aumento de la pobreza, aunque según estos analistas, esto no se puede observar con claridad ya que no se difunde más la Encuesta Permanente de Hogares necesaria para conocer los ingresos de cada segmento social.
Ante esta situación surge inevitablemente esta pregunta ¿Eran las retenciones la única alternativa para evitar que el incremento en los precios internacionales de los commodities agrícolas se traslade a los precios internos de los alimentos?
Entiendo que no, pero el más que significativo volumen de ingresos fiscales que ello generaba era una gran tentación.
La conclusión preliminar que uno puede sacar de todo esto es que esta nueva alteración de las reglas de juego en Argentina muestra lo riesgoso que es invertir en el país y pone en riesgo las inversiones, no solamente en el sector agrícola.
Quizás, aprovechando la buena relación existente entre los gobiernos de Argentina y Brasil, Cristina le pueda pedir consejos a Lula que está demostrando llevar adelante una política sana que prioriza el largo plazo. Y como resultado de ello, el mercado de capitales brasileños se pudo seguir desarrollando y ayer logró la fusión de la Bolsa de Valores de Sao Paulo (Bovespa) y la Bolsa de Mercaderías y Futuros (BM&F), que lo convierte en la tercera mayor bolsa del mundo.
Las cacerolas volvieron a sonar fuerte… ¿Las habrán escuchado el gobierno?
Nos encontraremos nuevamente mañana,
Horacio Pozzo