Por Paola Pecora

Buenos Aires, Argentina
16 de noviembre, 2007

No es ningún secreto que el precio de los alimentos a nivel mundial viene explorando márgenes de suba cada vez más amplios. Y las condiciones están dadas para que esto siga así.

La inflación al consumidor en China fue de 6.2% con respecto a septiembre, 6.5% para octubre comparado a mismo mes de 2006: el mayor nivel en una década… Carne, pollo, huevos, granos, han aumentando un 45% en el mes frente a octubre de 2006. Un 17.6% el incremento anual en alimentos. Ni hablar del pobre chancho… 55% de aumento en su precio…

Estados Unidos: 3.6% aumento anual del Indice de Precios al Consumidor.  Los costos de los alimentos subieron en gran parte por la fuerte demanda de maíz para el nuevo “paradigma energético”: el etanol. Han aumentado a una tasa del 5.5% este año, frente a 2.1% el año pasado.

Reino Unido: 4.7% de aumento en alimentos con respecto a 2006.

Rusia ha instaurado los nefastos controles de precios en octubre, luego de disparársele la inflación.

El alimento básico de México, las “tortillas” hechas a base de maíz, han duplicado su precio en los últimos seis años, llevando a su población a rebelarse a niveles épicos por ver incrementado el precio de su casi “emblema nacional”. Economías recostadas en precios de commodities como la argentina, rayando una inflación anual  ‘paralela no oficial’ entre el 25-30%.

Y cerramos esta enumeración que podría prolongarse por todo el fin de semana, con una aberración tan intolerable como humillante: un 30% de aumento en el precio de la pasta ha lleva a los italianos a… ¡¡resignar por un día su plato preferido: la ‘pasta asciutta’!! Ni Fellini podría haber recreado o siquiera imaginado semejante afrenta en sus films.

El reporte bianual de octubre de la FAO (Food and Agriculture Organization for the UN), pronostica que los precios de los alimentos, especialmente los cereales permanecerán altos en 2008. Y la cuenta mundial alimentaria de importación aumentaría un 21% frente a 2006. El aumento se ha venido dando debido a la fuerte demanda mundial, desastres naturales como inundaciones y sequías, y a la producción creciente de biocombustibles. Los lácteos han aumentado casi un 65%  en los últimos 12 meses, el arroz un 20% los granos y aceites vegetales un 40%.

La llegada a nuestras vidas de los biocombustibles tanto biodiesel (elaborado a partir de aceites vegetales) como etanol (elaborado a partir de carbohidratos del tipo azúcar, maíz, mandioca) ¿Es la alternativa energética que nos hará prescindir del petróleo o en gran parte de él? El gran bluff de este siglo, que por el momento contamina más efectivamente que lo que produce, muy comparable en efecto y magnitud mundial al nuevo “paradigma” salvador creado en los 90s con las dot coms.
 
Lo que no es ningún bluff es que el maíz es como el aire… además de servir como alimento para animales, está presente en cuanto producto utilicemos diariamente, y Michael Pollan en su libro ‘Omnivore’s Dialema’ nos lo ejemplifica: “el maíz ha pasado a ser la piedra angular de la industria alimenticia, y así de la dieta moderna. Mismo el salmón, carnívoro por naturaleza, que los criadores están rediseñando para tolerar el maíz. Desde 1980, prácticamente todas las gaseosas y la mayoría de las bebidas frutadas de los supermercados han sido endulzadas con jarabe de maíz (’corn syrup’, en inglés). Lea los ingredientes en las etiquetas de cualquier alimento procesado, y conociendo las denominaciones químicas bajo las cuales se camufla, maíz es lo que encontrará.”

El maíz alimenta al alimento. Y alimenta al nuevo combustible imperfecto. Y nosotros estamos en el final de la cadena.

Interesante alternativa de inversión: el gigante agro-alimenticio Archer-Daniels-Midland (NYSE: ADM), una de las mayores compañías alimenticias estadounidenses y la mayor productora de etanol a base de maíz. Noam Chomsky, a El Espectador de Colombia, “Como lo indican los expertos en agricultura C. Ford Runge y Benjamin Senauer en Foreign Affairs, ‘la industria del biocombustible ha estado por largo tiempo dominada no por fuerzas del mercado sino por la política y el interés de unas pocas empresas grandes’, en especial Archer Daniels Midland, el productor más importante de etanol.”

Según la revista Forbes, “el Senado de Estados Unidos está proponiendo  incrementos masivos en la producción de etanol de 36 mil millones de galones (136.4 mil millones de litros) para el año 2022, arriba de la cantidad  ordenada para 2012 de 7.5 mil  millones de galones (28.4 mil millones de litros). Maná del cielo para una industria fuertemente subsidiada disfrutando de un casi monopolio; el barato etanol brasilero tiene un arancel de 54 centavos por galón (3.79 litros). No es de asombrarse que una empresa como Archer Daniels Midland disfrute de este exceso –y de la disparada de los precios de los bienes agriculturales.”
Buen fin de semana,
Paola Pecora

November 16th, 2007
Commodities, Energía, Estados Unidos, Etanol, Inflación, Macroeconomía

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