Por Horacio Pozzo
Nota de la Editora: Dos países latinoamericanos se han visto golpeados por crisis energéticas. Uno de ellos la pudo resolver aún a costa de subordinar la política a la coyuntura. El otro, nunca ha querido hacerlo, y las consecuencias están para todos a la vista, menos para su gobierno. Me pueden enviar sus comentarios a: paola@moneyweekes.com
Crisis Energética: Un Lula Sincero Quiere Dar el Ejemplo
Buenos Aires, Argentina
27 de febrero de 2008
¡Qué disyuntiva que enfrentan los padres cuando sus hijos necesitan ayuda! Siempre es más fácil responder al pedido de los hijos metiendo mano uno mismo, que tomarse un tiempo para enseñarles a solucionarlos por ellos solos. Y también, siempre es más fácil brindar soluciones parciales que soluciones de fondo.
Esta problemática que los padres tienen comúnmente con sus hijos es muy similar a la que está enfrentando Brasil como líder regional ante los reclamos de la Argentina por los problemas energéticos que está atravesando (ojo que también Brasil los tiene).
Está claro que el problema energético en Argentina no es coyuntural, sino que responde claramente a la falta de infraestructura por carencia de previsiones. Este es un tema de larga data, y lo sé ya que a principios de 2004 participé de un seminario donde, desde el sector privado, se debatía esta cuestión. Argentina no hizo los deberes, por eso hoy sufre las consecuencias y debe improvisar una solución inmediata.
Con el mismo perfil improvisador tenemos a otro protagonista de esta novela, Evo Morales, que promete hasta lo que no puede cumplir, y por estos días se encontraba entre la espada y la pared, ya que no posee capacidad suficiente para abastecer conjuntamente a Brasil y la Argentina. Es por ello que Evo tenía que decidir si incumplir su compromiso con alguno de los dos, o hacerlo con los dos al mismo tiempo. La solución fue más que lógica: preferible quedar bien con el más grande.
¡Ah! Y lo más ridículo del caso es que, se estaba a punto de licitar la construcción de un gasoducto entre Bolivia y Argentina cuando, según el diario argentino “Ámbito Financiero” del día de hoy: “Confirma Bolivia, a través de su vicepresidente, que no habrá gas para la Argentina hasta 2012”. Parece que recién ahora se dan cuenta de este pequeño detalle…
Pero para tranquilizar a Cristina, que se puso más que nerviosa con la actitud de Evo, es que se reunieron en Buenos Aires los presidentes de Bolivia, Brasil y Argentina. Si bien, ni Evo ni Lula le dieron una solución en el corto plazo para la Argentina, sí se pudo arribar a acuerdos importantes para el mediano y largo plazo.
Fue bien claro el asesor brasileño para temas internacionales, Marco Aurelio García, al precisar que en la reunión de trabajo del sábado “se discutió que estos problemas no pueden ser vistos en la perspectiva de corto plazo, porque si no, todos los años habremos de reunirnos para constatar que habrá problemas en el invierno o en el verano”.
Entiendo que Lula, a pesar de querer quedarse con todo el gas boliviano, le está haciendo un favor a la Argentina al querer imponerle una visión de largo plazo a la solución del problema energético. Según el sitio argentino “Infobae”, Lula le dijo a Cristina que “el problema de energía no es coyuntural, sino estructural… no hay tiempo para quedarse reclamando lo que no fue hecho antes…se debe empezar a discutir lo que necesita hacerse mañana para que tanto la Argentina como Brasil puedan dar una perspectiva positiva a los inversores que crean en ambos países”.
Es lógico que Lula piense así, ya que no debe querer repetir la experiencia de Fernando Henrique Cardoso, en 2001, cuando colapsó el sistema eléctrico de Brasil, que lo obligó a llevar a cabo un programa energético de emergencia que contempló un aumento de tarifas del 200%. Como consecuencia de ello, el candidato oficialista de Cardoso, José Serra, perdió las elecciones presidenciales del 2002, a manos de…si, de Lula da Silva.
Papá Lula se empeña en enseñarle a Cristina que el problema energético se debe enfrentar con la seriedad del caso y asumiendo las responsabilidades. Con declaraciones como: “Cuando hablamos de energía hay que situarlo como un problema del siglo XXI y de la región. Desde algunos medios se planteó que la energía era sólo un problema que sucedía en Argentina y entonces era una cuestión de planificación o de falta de gestión y siempre asustando con que la catástrofe era inminente y estaba por suceder”, Cristina no hace otra cosa que desentenderse de las responsabilidades. Quizás se de cuenta de lo equivocada que estaba con esta postura en las próximas elecciones (para las cuales falta bastante tiempo).
La voluntad de una solución estructural propuesta por Lula claramente se ve materializada en el acuerdo de inversión conjunta entre los tres países de US$ 15.000 millones para construir cinco represas. Tres en conjunto entre Brasil y Argentina y las dos restantes entre Brasil y Bolivia. Al mismo tiempo Argentina y Brasil, dada la urgencia del caso, decidieron acortar los plazos para la construcción de la represa hidroeléctrica binacional Garabí, aprovechando el curso del río Uruguay que comparten.
Lo destacado detrás de esta noticia es que Brasil ha decidido ponerse al frente del problema energético, lo cual asegura que Argentina, aplique soluciones de fondo a la cuestión…algo que por sí sola no era muy probable que lleve a cabo.
Por lo pronto, mientras esperamos que se materialicen estas soluciones, y como decía el ingeniero Álvaro Alzogaray: “Hay que pasar el invierno”.
Nos encontraremos nuevamente mañana,
Horacio Pozzo
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