Por Paola Pecora

Vancouver, Canadá

Crack-up Boom…
¿Recesión? ¿Hubo alguna?
Y… La Abundancia Irracional…

Si alguien se encargó de tildar de pesimista a Bill Bonner él se encargó personalmente esta vez de demostrar lo contrario, en este simposio desarrollado en Vancouver por Agora Financial: ‘Rim of Fire’. Está muy positivo… Más que nunca…. De que el crack-up boom va a… ¡explotar!
El crack-up boom ha sido denominado por Ludwig Von Mises como el proceso por el cual la inflación silenciosa poco a poco va apoderándose de la economía y en su estado final provoca un estado de pánico monetario en la población logrando que en un estado de supervivencia y desesperación salga a cambiar esos billetes por bienes. “Es fundamentalmente un aspecto de inflación monetaria, no de real crecimiento económico” seguía Bill. La inflación que se desate no tiene por qué estar limitada a un país en particular (EEUU) sino a todo el mundo por igual. ¿Ejemplos de esto? La hiperinflación alemana post guerra en que los alemanes debían llevar la plata en valijas para comprar un cepillo de dientes y un frankfurter. O en Argentina tantas veces, pero originada no por booms de consumo por emisión monetaria, como en EEUU, sino por emisión por déficits para terminar finalmente en colapsos insalvables, pero ¡prolijamente programados en el tiempo! Y luego dicen que en Argentina es imposible programar el futuro de inversión. No entienden.

“El desastre no es como antaño”… “El desastre no tiene el mismo valor que tenía antes”, disparaba Bonner, enfrentando una de las mayores audiencias en la historia de las conferencias de Agora. No sé si la gente de antes fallaba o la gente de ahora lo hace. Hay puntos en los que realmente cuanto más estudio menos sé y menos respuestas tengo. ¿Puntos? En todo, más bien. Anteriormente la gente vivía en sus propias casas, hoy viven en entidades bancarias. Los ladrillos, techos y maderitas con que están hechas las casitas norteamericanas pertenecen en gran medida a los bancos que les extendieron los préstamos hipotecarios. ¡Y no les importa! Creo que son sabios: morirán del mismo modo en que viven: sin ser poseedores de bienes materiales. Es una buena filosofía de vida ¿o no? En cambio, la gente de antes, previo a los años 60 eran absolutos poseedores de todo lo que disfrutaban y rompían: sus autos, sus propiedades, sus zapatos. No estaban endeudados. ¡Qué imbéciles!

Bonner hacía referencia también a que “El problema de hoy es justamente que nadie se hace problema”. La gente de antaño padecía, y en serio. Guerras, persecuciones, perder el trabajo cuando escaseaba podía convertirse en una real pesadilla, severas crisis económicas (¿hoy cuál recordamos? ¿70s? ¿Recesión? ¿Cuál?) La gente de hoy ya no se asusta por nada. Creen que nada va a pasar. La completa intervención de Bill en http://www.dailyreckoning.com/Issues/2007/DR072707.html#essay

Pienso que estamos asistiendo a una era de una gran insolencia económica. La legitimización económico-financiera que provee la afluencia económica en determinados espíritus mal educados económicamente. Toda esa afluencia de dinero les permite a su vez vivir desprovistos de todo. Pero no como aquel refugiado Hutu que desde el fondo de su dolor clamaba: “Estoy tan desprovisto de todo que ya no sé ni lo que necesito”. No. En la versión norteamericana de hoy, sería: “tengo tantas cosas que ya no sé lo que necesito”. ‘Poseer’ tanto y tan fácilmente que no saben que no son dueños de nada más que sus anatomías, exceptuando sus intelectos. Siempre hay un tomador y un vendedor del otro lado que arma cualquier mercado. Y eso es absolutamente necesario. Sin nadie allí, ¿a quién vendemos?

Sólo la impunidad que otorga la imbecilidad los protege.

Paola Pecora

July 27th, 2007
Economía, Estados Unidos, Inflación

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