Por German Sanchez

Caracas, Venezuela

“No es la economía estúpido… es la política petrolera”

Ya se hacen estimaciones sobre una posible escalada del precio del barril de crudo cruzando rápidamente la raya de los $100 debido a una serie de factores entre los cuales se debe la facilidad con que se mueven los gobernantes que tienen petróleo en el subsuelo. Es la facilidad para asignar precios por el monopolio existente en la conducción de organizaciones como la OPEC que determinan precios basados en movimientos estratégicos de carácter eminentemente político. (OPEC abarca más el 40% de la producción mundial).

¿Cómo es eso? ¿político? Quizás se preguntarán alguno de ustedes, estimados lectores.

Bueno muy sencillo, no hay una estrategia de países consumidores para frenar la subida de los precios del crudo ya que muchos de estos países consumidores tienen en su seno inmensas compañías explotadoras de petróleo y por supuesto que el alza de los precios les beneficia altamente sin importar que los presupuestos nacionales de esos países tengan que ajustarse a las subidas de los precios. También otros factores externos influyen, yo los llamo factores “técnicos” como los inventarios de crudo que dichos países tengan para soportar la demanda en temporadas de invierno. También recientemente podemos agregar los golpes recibidos por el dólar, lo que hace que el barril se vuelva relativamente a buen precio para los inversores que tienen otras divisas, y esto empuja la demanda.

Más, insisto, es el tinte político que determina la valoración de los precios de crudo y específicamente países productores que presentan volatilidad geopolítica como Irak, Irán, Nigeria y hasta la misma Venezuela, porque los convierte en impredecibles y lo mencioné en un artículo anterior, la incertidumbre hace insegura la estabilidad en los mercados y esto es una llave coyuntural para elevar los precios del petróleo.

Yo no diría “es la economía estúpido”… “es la energía estúpido” y hoy la energía es controlada por la política en estos países productores, así quizás yo diría, “es la política estúpido”. Le comentaba recientemente a una persona amiga argentina a la cual estimo y admiro profundamente, ella me aconsejaba que yo debía extenderme más sobre la economía y finanzas y no tirar hacia la parte política, pero me justificaba a mí mismo quizás equivocadamente o no, diciendo que política y economía van muy ligadas y la tendencia es continuar ligadas a pesar de que soy de los que piensan que los gobiernos se deben dedicar a la gerencia del país y regir las normativas y dejar libertad a la empresa privada para que genere riqueza, mas no es así y podemos apreciar, a nivel latinoamericano, que la actividad petrolera está en manos del estado y es éste quien establece o no alianzas o asociaciones con empresas privadas para que cooperen en la exploración y producción del crudo.

Las empresas petroleras latinoamericanas son en su gran mayoría propiedad del estado o al menos tienen control mayoritario (en Venezuela no sabemos si es del estado o del comandante, así que quizás haya dudas en este país si es empresa del estado o “empresa familiar” porque las decisiones las toma el comandante venezolano en forma unilateral), entonces son a los estados quienes los inversores deben ofrecer propuestas de negocios.

Veamos Colombia, (ECOPETROL), el olor del oro negro colombiano atrajo a compañías internacionales, las cuales han llegado al país en busca de oportunidades de negocios en el sector. Entre las que se dejaron tentar están Consolidated AGX Resources, Petronas, Teikoku y Odebrecht. Los colombianos parecen que se abrirán hacia la “concesión privada” teniendo en cuenta las dificultades para encontrar hidrocarburos y el capital para invertir en operaciones, ya no hay que temerle al nombre o figura de concesión como sinónimo de perdida de soberanía. Las concesiones modernas han evolucionado y hoy en día representan una relación madura entre dos partes, en la cual los mayores riesgos son asumidos por la empresa concesionaria. Pareciera que los colombianos van a las concesiones y estarían dejando el modelo de las asociaciones que ha imperado por más 30 años. Es una buena oportunidad anotarse en el negocio petrolero en Colombia aun tomando en cuenta factores de riesgo como la inseguridad.

Y en cuanto a Peru, Perupetro, estatal peruana firmó recientemente contratos de licencia para la Exploración y Explotación de Hidrocarburos adjudicándoles lotes a las petrolera rusa Samaraneftegaz S.A.A, la coreana SK Energy Co. Ltd., la irlandesa Pan Andean Resources Plc, la canadiense Pacific Stratus Energy Ltd. y PetroVietnam Exploration Production Corporation serán estas empresas las encargadas de explorar y explotar bloques de petróleo en territorio peruano, de igual manera ECOPETROL de Colombia tendrá participación en el negocio petrolero de Perú. Ya inclusive se apunta a que PDVSA, la venezolana, tenga firmes intenciones de adentrarse en terreno peruano para imponer su “criterio técnico”, asunto que al Perú le interesa bajo la condición de que PDVSA no haga lo que hizo en otras países del área, llevar conocimiento técnico y también ideológico empaquetado en un “kit” o en “Combo”, ejemplo Bolivia.

Con Brasil, la estatal brasileña Petrobras anunció recientemente grandes reservas de petróleo y divulgó el descubrimiento de una nueva área, al sur del país, con un inmenso potencial que puede convertir a Brasil en uno de los grandes productores del mundo. Ya el Consejo Nacional de Política Energética de Brasil modificó las condiciones de una subasta de 312 bloques, prevista para finales de 2007 y que iba a atraer empresas brasileñas y de otros países. El Gobierno de Lula da Silva reaccionó así al anuncio de Petrobras, que descubrió el yacimiento en aguas superprofundas en la región de Tupí, en la cuenca de Santos (Sao Paulo), en las que estimó un volumen recuperable de crudo leve de 28 grados API, (puro “lomito de carne” diría algún petrolero venezolano cuando se trata de hallazgos de crudo liviano).

Podemos decir entre líneas que de ser petróleo de tal magnitud (crudo leve), Venezuela estaría perdiendo estrellato en el área, ya que a este país se le agota el crudo liviano y lo que tiene en cantidades voluminosas es semipesado y pesado. El Gobierno brasileño señaló que con este hallazgo retira la próxima ronda de licitaciones, prevista para fin de año de esa nueva área de extraordinario potencial petrolero, en defensa del “interés público”, pareciera que el síndrome del chavismo esta en la puerta de llegada del Brasil producto del hallazgo. La petrolera brasileña opera el área del hallazgo de la que posee el 65 por ciento; la británica BG tiene 25 por ciento y la portuguesa Petrogal-Galp Energía el 10 por ciento.
ENARSA (Argentina) y PDVSA (Venezuela) son operadas por sus respectivos gobiernos de manera directa y bajo sus propias esquemas de interés que mueve más hacia el tema netamente político más que el tema de productividad y rentabilidad. En estos dos países el tema de la energía esta reorientado como estrategia geopolítica y de dominación más que de generar riqueza con componentes de valor agregado. El comandante venezolano ya tiene en su país petroleras de origen ruso, bielorruso, iraní y argentino para explotar bloques de crudo pesado en la faja del Orinoco de Venezuela e inclusive se esta moviendo en el área de la región para abarcar negocios que le permita al venezolano extender control sobre explotación y/o suministro del crudo incluyendo el “paquete ideológico” como promoción en el negocio.

En Venezuela hay posibilidades de invertir, quizás con alto riesgo, debido a la volatilidad política del momento y debido a los altibajos del comandante que prácticamente “paga y se da el vuelto el mismo” en materia de política petrolera. Así que atención inversores petroleros, las condiciones para invertir en este país es tener un sentido “anti-imperialista” (si, no se rían, es cierto).

Ese es el requisito, aunque hoy irónicamente, EEUU sigue siendo el primer cliente de crudo del comandante y gracias a ello éste anda de gira cual “jeque” en su avión privado llevando “dólares americanos” pregonando por la región “un socialismo” que al parecer no le ha dado aun resultados ni en su propio país.

German Sánchez

Nota de la Editora: Germán Sánchez realizó estudios en Norteamérica en Computer Information en University of Nevada y en FMU, Florida y programas avanzados en Cornell University, NY. Con larga trayectoria en la industria petrolera venezolana, así como con empresas americanas del sector petrolero. Consultor en áreas de planning, management, capital humano y desarrollo organizacional. Ha realizado estudios y análisis sobre desarrollo del capital humano y de comportamiento de organizaciones en ámbitos de crisis e incertidumbre.

December 5th, 2007
Latinoamérica, Macroeconomía, Política y Mercados

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