Por Horacio Pozzo

Nota de la Editora: Horacio nos hace un repaso de esta semana agitada para los mercados, y los intríngulis que rodean este escenario de recesión y su combate. Los actores no quieren cargar con culpas, y agravan la situación. Muy buen fin de semana y me pueden enviar sus comentarios a: paola@moneyweekes.com

En Medio de la Crisis, Cada Cual Atiende su Juego
Buenos Aires, Argentina
16 de febrero de 2008

Los cardiólogos deben estar más que felices por el gran año que seguramente disfrutan. No es para menos, con tantos cambios de humor en los mercados, sus consultorios rebasan de pacientes que sólo saben decir una palabra: crisis.

Ha pasado otra semana que fue muy similar a las anteriores, y no por ser similar fue aburrida. Sin dudas, fue una semana muy agitada donde se pasó de la euforia generada por Buffet y su “plan de rescate”, al pesimismo de una realidad que cada vez se ve más oscura.

Pero lo que he notado de característico en el comportamiento de los personajes más salientes de esta historia, es que lo único que le está importando a cada uno es salvar su propio pellejo. Y si no me creen, podemos repasar algunas situaciones:

En el comienzo de la semana, encontramos la publicación del reporte económico que firmara Bush sin mucha idea de su contenido. En el mismo, lo primero que uno podía leer más que pronósticos eran “mensajes de esperanza”. No creo que realmente el Consejo de Asesores Económicos (CAE), realmente piense que durante este año la economía estadounidense crezca más que durante el 2007. Claro que, entre líneas, se podía leer claramente un mensaje de auxilio al resto de las economías para que demanden productos estadounidenses y de ese modo, salvar al crecimiento económico vía la demanda externa (dado que el consumo se ve bastante agotado).

Bernanke, por su parte, se cubre las espaldas y, por si acaso (o quizás ya sabiendo lo inefectivo que es su política de baja de tasas para frenar la desaceleración económica), diciendo: “las previsiones de la economía han empeorado en los meses recientes, y los riesgos para el crecimiento han aumentado”. Eso sí, no nombra la palabra recesión porque si bien quiere librarse de culpas, no quiere quedar mal con el señor Bush.

Paulson, secretario del Tesoro de Estados Unidos, se siente con menos responsabilidad, así que se puede dar el lujo de ser optimista: “Creo que vamos a seguir creciendo, si bien a una menor tasa, pero los riesgos son a la baja”. Paulson puede decir lo que quiera, si total, en caso de una recesión las miradas acusadoras se dirigirán hacia Bernanke (y quizás también miren de reojo a Greenspan).

Claramente la propuesta de salvataje de las aseguradoras por parte del altruista Buffet no resultó de mucho interés para las aseguradoras. Claro, la propuesta de Buffet es quedarse con el negocio asegurador de los bonos municipales, lo cual no resultaría ser un buen acuerdo para las aseguradoras, las cuales tienen poco tiempo para hacerse de fondos para mantener a salvo su calificación.

Al superintendente de seguros de Nueva York, Eric Dinallo, le interesa salvar a los bonos municipales para no cargar con el peso de aportar un problema más a la crisis. Por eso fue de los propulsores de la idea de Buffet del salvataje, pero ante la indecisión de las aseguradoras, ya está evaluando que las aseguradoras puedan separar sus unidades de negocio más “saludables” de aquellas que tienen problemas.

En el caso de Europa, el BCE, a pesar de algunas insinuaciones que generaron la esperanza de un posible recorte de tasas (hasta yo me ilusioné), parece empecinado en su único objetivo que es mantener controlada la inflación. A Trichet no le importa los temores de las familias europeas preocupadas por la situación económica que deberán enfrentar. Sólo se preocupa por tener bajo control lo que le corresponde por deber, sin incurrir en ningún tipo de riesgos y sin medir debidamente los costos de tal decisión.

Claramente, la economía de la eurozona se está debilitando, y como muestra de ello basta con observar, el crecimiento del último trimestre que fue de 0,4%, justo la mitad de lo que había sido el trimestre anterior.

Y por el lado de Inglaterra, encontramos a un Mervyn King más amigable con el mercado. King, sabe que tiene que controlar la inflación, pero las presiones a la continuidad de la baja de tasas son muchas, por lo que ensaya un discurso ambiguo diciendo: “El reto para el Comité de Política Monetaria es lograr un equilibrio a medio plazo entre dos riesgos en conflicto”. King habla de una posible caída significativa en el crecimiento de Inglaterra para justificar la continuidad de los recortes en las tasas, pero ante la menor señal de inflación, desistirá inmediatamente de continuar con este proceso. De este modo, puede decir que por lo menos intentó hacer algo por el crecimiento económico.

Con este panorama, las malas noticias abundaron en la última jornada en la economía estadounidense con una fuerte caída del ingreso de capitales a los EE.UU. (cayeron en más de la mitad en diciembre), y un récord de ejecuciones hipotecarias (el porcentaje de ejecuciones pendientes de Countrywide casi se dobló en enero, y alcanzó un récord del 1,48%, frente al 0,77% de enero de 2007).

Claramente, el interés de cada actor por no cargar con culpas no hace más que agravar la situación. Espero que reaccionen a tiempo, aunque yo no les tengo demasiadas esperanzas.

Nos encontraremos nuevamente el próximo lunes,

Horacio Pozzo

February 16th, 2008
Recesión EEUU

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