Por Paola Pecora
Fue la coronación de Cristina Fernández de Kirchner ayer. Largamente anunciada, largamente debatida, largamente sospechada….fraude, irregularidades, o no – como ha denunciado ante la justicia todo el arco opositor- , es la nueva presidente de los argentinos a asumir el próximo 10 de diciembre, tras haber ganado la elección (según resultados parciales aún) con el 45% de los votos, segunda ‘Lilita’ Carrió con un 23% y tercero Roberto Lavagna con 17%.
El discurso triunfal de Cristina no ha brindado precisiones siquiera vagas de medidas para su próximo gobierno, 100% en línea con lo que ha sido la campaña. Nos preguntamos si las medidas que vendrán para combatir la inflación (que no se reconoce), para sincerar los datos económicos que a nadie le cierran salvo al gobierno, para aumentar las tarifas de servicios públicos colapsados tanto por retraso tarifario (transporte) como por desinversión y mayor demanda (energía), la disolución del superávit fiscal con el que contábamos, la negociación de la deuda con el Club de París (USD $6300 millones) que exige un acuerdo con el FMI, habrían sido tan antipopulares para un candidato presidencial en plena campaña política, que la mejor estrategia electoral llevaba al silencio.
La reacción bursátil previa a esta elección ha sido de gran euforia el día viernes pasado (+1.95%), cuando ya se descontaba el triunfo de Cristina. El merval subió hoy un 0.43% a un máximo histórico (2337.11 puntos), los bonos subieron un 1% promedio y el riesgo país bajó a 351 puntos básicos. Pero no todo es consecuencia eleccionaria: “El Merval alcanza nuevos máximos de la mano de un buen contexto externo, pero por sobre todo por el peso que ejerce la repatriación de capitales de las AFJP en el sistema”, dijo Augusto Fariña, operador de Almirante Galitis Sociedad de Bolsa a Ambito Financiero. Los fondos de pensión han sido obligados por el gobierno a vender activos externos y reposicionarlos en activos argentinos. Y eso le está dando mayor dinamismo y volumen a la bolsa de Buenos Aires. Según el Cronista Comercial “Operadores y analistas estiman que el triunfo electoral permitirá al oficialismo profundizar reformas económicas que afiancen el fuerte crecimiento económico del país, que se ubicó en torno al 8% en los últimos años.” También influye el hecho de que se espera una nueva baja de la tasa de interés por la Reserva Federal, este miércoles.
La inflación es el tema más sensible hoy en Argentina, junto con la creciente inseguridad. A corto plazo, un aumento tarifario aumentará más la inflación, ya alta (20%) y silenciada (10%) pero a mediano plazo, la inflación se neutralizaría parcialmente, porque un aumento de tarifas eléctricas, por ejemplo, lograría que el inversor se vea estimulado a invertir. Hoy la escasez energética provoca regulaciones y aumentos de precios, que terminan generando aumentos mayores que si estos mercados no hubieran sido intervenidos. Estos costos desproporcionados terminan impactando en los bienes básicos de consumo y en la economía toda. Todos sabemos que cuanto menor es la inversión, menor es la producción y mayor el aumento de precios. Si el futuro gobierno logra comprender esto, deberá también lograr mecanismos de contención en política monetaria, para que esa mayor inflación no derrame en el resto de la economía, por ejemplo aumentando las tasas de interés (hoy negativas).
Es de interés para el inversor posicionarse ante este aumento en tarifas en empresas del sector eléctrico argentino como Edenor (MERV: EDN, NYSE: EDN), Pampa Holding (MERV: PAMP), de valuación atractiva con respecto a sus pares de la región.
Paola Pecora
November 2nd, 2007 at 8:41 pm
It’s obvious that we have more bad presidents than superb presidents. I read that Argentina is likely to face the energy shortage sometimes this summer and could have series of brownouts or even blackouts. The energy shortage is not just one thing that is bothering me. Like you said, the inflation looks terrifying. I just hope that Cristina doesn’t make many bad moves that can give Argentina a better future ahead.