Por Paola Pecora
Cuántas veces hemos ido a cumpleaños de niños y visto a éstos tratando con el mayor de los ahíncos inflar globos que no aumentan al tamaño al que el proceso llevaría porque están… ¡pinchados! Y pobrecitos siguen y siguen en su afán de impulsar algo que crece -pero no como debería. Nos alejamos del cumpleaños, entramos al piso del recinto, miramos los gráficos y vemos que el globo se transformó en el Dow Jones Industrials, los permabulls (jugadores de mercado que piensan que la única forma de invertir es comprando porque creen en su inmaculada y limitada visión de que todo va siempre a subir) en el frustrado niño, y la pinchadura por donde escapa el aire es el ratio DJIA / oro. Lo que este ratio señala es cuantas onzas de oro se necesitan para comprar una unidad de DJIA.
Tengan cuidado si se les da por hacer la prueba en casa: si inflan sin demasiada energía se frustrarán y la inflación erosionará todo el globo, perdón el índice y si inflan demasiado rápido una buena cantidad de aire llegará al globo más rápido de lo que sale por la pinchadura, y el globo sencillamente explotará. ¿Cuál de los dos escenarios estamos presenciando? Los bears se taparán las orejas, los alcistas argumentarán que el globo de última generación no se pinchará jamás y que tanto aire dentro logrará enmendar esa pinchadura. Siempre pensando fácil, sin demasiado esfuerzo. Del mismo modo que operan en mercados. Bill Bonner nos recitaba la Oda al Idiota, desde su columna: “¿Ve qué fácil es enriquecerse, estimado lector? Simplemente compre algo. Luego, espere un intervalo respetable, y luego se lo vende a alguien (nota de esta autora: “no es el intervalo el que se vende, pero en este contexto el activo sería fácilmente reducido a ganancia también”). Es tan idiota que hasta un imbécil podría hacerlo. En realidad mucha de la gente que lo hace es idiota. Son lo suficientemente imbéciles para creer que los bienes de los activos siempre suben. Y se enriquecen porque no saben hacerlo de otro modo. Oh, ser un idiota…”
http://www.dailyreckoning.co.uk/article/isthegreatworldwidebubblestillexpanding0269.html
Siendo un aumento nominal y no real, nos preguntamos: ¿Cuál es la ventaja de tener más dólares apostando al DJIA si esos dólares tienen menos poder de compra con el transcurso del tiempo?
En la medida que la Federal *Preserve* Board siga implementando la política de liquidez extrema (crecimiento oferta monetaria), la resultante será pérdida del valor de la moneda que puede llevar a fuertes aumentos en precios nominales de inversiones. Gracias a esta magia ilusionista que muchos apostadores tienden a sostener, es que el DJIA nominal es hoy superior al pico en que se encontraba en el año 2000, pero en términos oro está por debajo de los niveles de 1999. Cuando el ratio es alto, como en un boom de mercado, hay sobrevaluación de las acciones, exceso de liquidez, de crédito y el oro deprimido. Cuando el ratio es bajo, como en cracs de mercado, las acciones están baratas, hay poca liquidez, ‘credit crunch’ y el oro caro. Hoy, 20 onzas de oro compran una unidad de DJIA. En el pico de 1999, 44 lo hacían. Lo que se lee en los gráficos es más bien un escenario alcista en el ratio DJIA/oro que ya superó los máximos de 2006. Esto implicaría una suba accionaria y un oro lateralizando o una lateralización del índice y una baja importante del oro. El metal parece estar perdiendo momentum en el mediano plazo.
Esta gente que para mi no es ‘idiota’ sino mentalmente inepta para entender mercados (más peligrosos aún, ya que el idiota puede ser siempre asesorado), cree que hoy es más rica que hace 7 años, cuando lo que han creado es riqueza ilusoria.
Es exactamente al revés. Y vaya alguien a explicárselo.
Hasta la próxima
Paola Pecora
October 6th, 2007 at 4:43 am
Thank you for sharing!