Por Horacio Pozzo

Nota de la Editora: ¿se viene una renegociación del NAFTA? ¿Mero populismo de los candidatos demócratas en EEUU… o están definitivamente en contra del Tratado? Hasta podría generarse un conflicto matrimonial… esperemos que no. Me pueden enviar sus comentarios a: paola@moneyweekes.com

NAFTA: Una Apuesta Demasiado Peligrosa de Obama y Clinton

Buenos Aires, Argentina
3 de marzo de 2008

¡Qué difícil se le está haciendo a Bush avanzar en una mayor apertura comercial para los EE.UU.!

Cuando aún no a logrado que se apruebe el Tratado de Libre Comercio con Colombia (aunque se espera que se haga en estos días, motivado más por cuestiones políticas para alejar a Colombia de la influencia de Chávez), ahora tiene que enfrentar a los candidatos demócratas, Hillary Clinton y Barack Obama, quienes pretenden, en caso de ganar las elecciones presidenciales, una renegociación del acuerdo comercial para América del Norte (más conocido como NAFTA o TLCAN), para obtener más beneficios para EE.UU., con la amenaza de que si no logran lo que pretenden, abandonarían el tratado.

Lógicamente, este es un tema que tiene sumamente preocupados a los gobiernos de México y Canadá, que ven dentro de las filas del partido demócrata al próximo presidente de los EE.UU.

Por lo pronto, desde Canadá ya comenzaron los mensajes disuasivos para que los candidatos demócratas ni siquiera consideren echar una mirada al acuerdo. El pasado jueves el ministro de comercio de Canadá, David Emerson, fue bien directo con su mensaje al decir que “las exportaciones de energía de su país a Estados Unidos serían una de las prioridades canadienses en una posible renegociación”. Precisamente Canadá se ha convertido en la principal fuente de energía (petróleo, gas y electricidad), para Estados Unidos y en estos momentos, el gobierno norteamericano no se puede dar el lujo de generar un nuevo conflicto con otro de sus proveedores de energía.

Algunos especulan con que las opiniones, tanto de Hillary como de Barack, representan solamente una actitud populista para ganar la simpatía de los sectores sindicales que protestan contra el NAFTA. Si de populismo se trata, entonces las declaraciones que hiciera Hillary en octubre del año pasado mostrándose decidida a revisar los tratados comerciales cada cinco años para determinar si ayudan o no a la economía estadounidense, la asemeja al estilo de ciertos líderes latinoamericanos.

Sin embargo, no pareciera ser sólo una cuestión de “jugar para la hinchada” lo que están haciendo Clinton y Obama, ya que los demócratas son acusados por Bush por su inclinación proteccionista. Y algo de eso hay. En una nota hecha en el diario “El periódico de México” que reflejaba la aprobación del TLC con Perú, evidencia que, si bien 109 demócratas votaron a favor del TLC, 116 de ellos lo hicieron en contra. En la misma nota también se recuerda que: “En los cuatro tratados de libre comercio con países latinoamericanos, los votos en contra de los demócratas siempre han sido mayores que sus votos a favor”. Actualmente el Congreso de los EE.UU. cuenta con mayoría demócrata lo cual representa una amenaza concreta para el NAFTA.

Si bien el NAFTA tiene sus detractores, también cuenta con defensores que destacan sus logros, entre los que se encuentra el haber triplicado el volumen comercial entre los tres países alcanzando los US$ 900.000 millones en 2007, el haber ayudado a la reducción del desempleo en EE.UU. del 6,9% al 4,9% y al incremento de un 400% en las exportaciones mexicanas (con el consiguiente aumento en el nivel de empleo). El mismo Bush destacó que su país exporta anualmente bienes por valor de US$ 380.000 millones a México y Canadá.

Me parece sensato el pensamiento de Bush (raro en él), acerca de que los beneficios que genera el TLC para México, derivan a su vez en beneficios para EE.UU. porque el crecimiento de México el aumento de su bienestar económico, disminuyen los problemas en los EE.UU. con los inmigrantes mexicanos. ¿Se imaginan lo que pasaría con la economía mexicana si se resiente el tratado? ¿Se imaginan qué pasaría con el volumen de inmigrantes mexicanos hacia EE.UU.?

Lógicamente, como todo TLC, el mismo pone en dificultades a ciertos sectores productivos de los países miembros, como es el caso de los agricultores mexicanos. Sin dudas que la responsabilidad de los países miembros del NAFTA pasa por llevar a cabo medidas tendientes a morigerar el impacto negativo del tratado.

Esperemos que, en caso de que los demócratas accedan al gobierno, ponderen seriamente los beneficios del TLCAN…y ahora que recuerdo quiénes firmaron dicho tratado me pregunto: ¿Qué dirá Bill Clinton en caso de que Hillary acceda a la presidencia de los EE.UU.? Imagino las discusiones que habrá tenido Hillary con su esposo cuando él cerró el acuerdo comercial con México y Canadá…quizás Bill en aquel momento le habría dicho a Hillary: “Yo soy el presidente de los EE.UU. y soy el que tomo las decisiones…cuando tú seas presidente, haz lo que quieras con los acuerdos comerciales”.

Nos encontraremos nuevamente mañana,

Horacio Pozzo

March 3rd, 2008
Elecciones EEUU ALCA, Libre comercio EEUU, Macroeconomía, NAFTA demócratas

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