Por Paola Pecora

Por qué la Argentina no puede despegar

Buenos Aires, 25 de abril de 2008

Por Paola Pecora

*** Argentina quiere asomarse al futuro volviendo al pasado… que oportunidad nos podemos perder…

*** Crónica de una muerte anunciada… renunció anoche Martín Lousteau, Ministro de Economía de la República Argentina….

Pero antes los mercados:
null BVSP Brasil -0,6% 64576 puntos. El índice quedó en el rango de trading que venimos comentando, y sigue congestionado en la zona de los 64-65.000 puntos. Hace 6 meses viene lateralizando en esta zona, lo que de prolongarse no hará más que sacudir fuertemente el movimiento de quiebre posterior. El ETF iShares MSCI Brazil Index (NYSE:EWZ) ya pierde un 5% en el año. Es preocupante que luego de los hallazgos energéticos por la compañía Petrobrás (NYSE:PBR) que pueden convertir a Brasil en una de las potencias petroleras mundiales, del buen momento brasilero mundial en cuanto a inversiones,(el banco UBS lo indicó como la mejor alternativa de inversión en Latinoamérica), de compañías que tienen muy buenas perspectivas de crecimiento, especialmente las alimenticias… su mercado de capitales sigua trabado sin poder materializar las buenas noticias desde el lado de los fundamentals. El riesgo país en baja 223 (-2,6%).

null IPC México -0,3% 31.746 puntos. 4,53% es la tasa de inflación dada a conocer ayer, mayor al nivel considerado aceptable por su política monetaria, de 4%. Esto ha llevado al peso a apreciarse en su mayor nivel en los últimos dos años. Los bonos de largo plazo vienen cayendo desde hace 10 ruedas.

null Merval Argentina -0,5% 2129 puntos. Hay mucha incertidumbre financiera, se desplomaron los títulos de deuda en la semana, el riesgo país ayer en 565 puntos (-2%). Más sobre Argentina…

null IBC Caracas -0,3% 37.654 puntos. Séptimo día de baja para los títulos públicos venezolanos. Nueva oferta de deuda en dólares está presionando a la baja los precios de los bonos.

null DJIA +0,7% 12.848 puntos. Las ventas de nuevas casas cayeron al nivel más bajo en 17 años: -8,5%. Sin embargo el mercado prefirió escuchar a los balances de las aseguradoras que entraron muy buenos, y contagiaron a otras como American International Group (NYSE:AIG) que subió un 7%. A pesar de la mala data, las constructoras subieron. Las automotrices en alza: General Motors (NYSE:GM) +5,6% y Ford Motors (NYSE:F) +12%. El Wall Street Journal reportó que la Fed estaría en los finales del ciclo bajista con respecto a su tasa de referencia. Bajarían la tasa un cuarto la semana que viene para luego entrar en pausa. Subieron las acciones financieras ante tamaña noticia.

null USDollar Index + 0,9% a 72.5. La noticia del WSJ impulsó obviamente al dólar.

null Oro contrato junio perdió US$ 19,60 US$ 889,40/onza

null Petróleo perdió US$ 2 US$ 116/barril. El dato de baja de ventas de nuevas casas no gustó al mercado, que estimó que la recesión impulsaría a la baja a la demanda futura de petróleo, el país se lleva el cuarto de la demanda mundial. El dólar se fortaleció.

*** La niña bonita de Latam se puso fea de golpe…

Quien abre los diarios -especialmente financieros- en Argentina en estos días, se siente invitado a volverlos a cerrar. Pareciera que el conflicto entre el sector agropecuario y el gobierno en el mes de marzo (el campo busca una baja impositiva que estiman confiscatoria “Argentina: La Soja es la Enemiga del País” ) ha generado un antes y un después en la vida política, económica y financiera argentina: una mirada introspectiva que de golpe hizo sentirnos a los argentinos más vulnerables, menos “ricos”, más inestables.

Desde el exterior ocurre algo similar: los bancos de inversión internacionales, que desde sus reportes anunciaban que estábamos protegidos ante las turbulencias financieras, que macroeconómicamente estábamos en orden, blindados ante desgracias externas, pues de golpe nos han vuelto la cara, no sin antes recomendar al mundo arbitrar Argentina por Perú (JPMorgan), o deuda argentina por bonos libaneses, aún a pérdida (Merrill Lynch). ¿Aún a pérdida? Grave.

Argentina padece ciertas vulnerabilidades, consecuencia de un pasado político y financiero que no la favorece.
Comparemos los últimos dos períodos de crecimiento económico, 1990-1997 y 2002-2008:

Hubo un fuerte crecimiento en la década de los 90s, de alrededor de un 6% anual. Las condiciones en ese entonces eran exactamente opuestas a las de hoy. Y sin embargo, las consecuencias del modelo implementado derivaron en más crisis y estancamiento –nuevamente- hacia el futuro.

Había en ese entonces turbulencias internacionales varias (crisis tequila originada en 1994 y asiática en 1997, 40% de devaluación del Real brasilero en 1999), que no se dieron en estos 5 años últimos de crecimiento, que crecimos a tasas del 8% anual

Había déficit fiscal. Hoy hay superávit.

La moneda local estaba sobrevaluada. Hoy, y desde el 2001, somos uno de los pocos países que devalúan su moneda contra el dólar.

Teníamos acceso al crédito internacional. Y nos llenaba los bolsillos el FMI con megacanjes, blindajes, y todo tipo de planes que no hacían más que agobiarnos financieramente. Hoy tenemos cerrado ese crédito internacional.

Argentina estaba agobiada por deuda externa e interna. Hoy se le debe al Club de París algo más de US$ 6.000 millones y US$ 30.000 a los hold-outs que rechazaron el canje de deuda, que por supuesto es un caso cerrado sin derecho a cobro para el gobierno.

La frase de aquél entonces era: “estamos mal pero vamos bien”. Hoy es “estamos ‘bien’ pero vamos mal”.
En realidad ninguna de las dos fue nunca cierta.

¿Qué es lo que falló, lo que falla? Es la dinámica de la gestión de la política argentina, que lleva a que se piense más en el cortoplacismo, en la política de ganar elecciones para asentar, no al país en un contexto de crecimiento y desarrollo internacional, sino al trasero del funcionario de turno, puesto a defender el desarrollo del político gobernante, y no el de la Argentina largo placista. En Argentina hay crecimiento, pero no existen políticas de desarrollo que ayuden a prolongar y a transitar honradamente los períodos de crisis internacional cuando éstos se presentan.

En la medida en que el largo plazo en la Argentina conste de apenas 4 años (el período de llamado a elecciones presidenciales), y no de 10 ó más, todos los manuales, y diplomas de maestrías económicas permanecerán como simples adornos de despachos de sus ministros.

Para nombrar a alguien vecino, un caso distinto es Brasil. En 2001, la crisis energética allí llevó al entonces presidente, Fernando Henrique Cardoso a implementar un programa energético de emergencia con fuerte subas de tarifas eléctricas, muy impopular por cierto, especialmente en momentos en que las elecciones presidenciales eran justamente…al año siguiente. Su candidato, José Serra perdió las elecciones debido a algo que en Argentina se hubiera calificado como de “absoluta falta de cintura política”.

Hoy, la Argentina tiene que rezar para que haya agua en sus embalses y gas en el invierno, puesto que no ha hecho las inversiones suficientes en todos estos años para paliar la crisis energética que hoy vivimos. Ni aplicado planes impopulares políticamente, pero populares en el desarrollo a largo plazo para el país. Hoy Brasil vende energía a América Latina. Nosotros le suplicamos a Brasil que nos venda algo.

El campo y la industria del agro aportan el 40% del PBI. Argentina es el tercer exportador mundial de soja, y primero en aceites y harinas derivadas.

La Argentina tiene cerrados los registros de exportación de trigo y carne, para evitar, según el gobierno, que los mayores precios que se transan en el mercado internacional, se trasladen a los precios internos y la inflación sea mucho mayor. El resultado es que estamos resignando ventas, divisas del exterior, y cerrando mercados externos, cuando la inflación del mismo modo se dispara.
El 80% del trigo brasilero es importado, principalmente de Argentina. Brasil en los últimos meses ha sustituido los envíos de trigo argentino: demandando más trigo canadiense y estadounidense.
El presidente del principal procesador de oleaginosas del mundo, Bunge Ltd, anunció que, embarcará soja y derivados brasileños si los productores argentinos vuelven a la huelga el 2 mayo. “Se puede lidiar con el problema porque Brasil tiene una cosecha muy importante y podría cubrir nuestras necesidades”, añadió.

Se puede ser un país muy rico con grandes recursos, pero si el principal recurso de un país que es el de administrar y desarrollar racionalmente esos recursos está ausente, sería tanto mejor ser un país con menores recursos pero con un sentido de la gestión más eficiente.

Esa es una de las grandes diferencias de la Argentina frente a Japón. Y es lo que explicaría la popular frase atribuida al ex presidente del BID, Enrique Iglesias: “Hay cuatro clases de países: los desarrollados, los subdesarrollados, Japón, que nadie entiende por qué es desarrollado, y la Argentina, que nadie entiende por qué es subdesarrollado”.

Lamentablemente, eso sólo los argentinos pueden comprenderlo.

Frente a las turbulencias alimentarias mundiales provocadas por los fuertes aumentos de precios, la Argentina se ve favorecida como exportadora alimenticia. Pero nuevamente… y muy probablemente… una mala administración nos lo impedirá.

*** Al igual que en “Crónica de una muerte anunciada”, la novela del colombiano García Márquez, en donde dos hermanos anuncian a todo el pueblo que matarán a Santiago Nasar por el supuesto deshonor infundido a su hermana, el ministro de economía argentino, Martín Lousteau ha renunciado a su cargo ayer a las 12 de la noche, cuando ya todo el “pueblo” sabía que su alejamiento era inminente desde varias semanas atrás. El “deshonor” ha sido el de violar los manuales de economía que él conocía muy bien.

El ex ministro tuvo siempre los tiempos, objetivos y tareas marcados, era apenas un fusible experimental que saltaría en cuanto la política económica gubernamental trastabillase.

Se presentó con una carpeta ante la presidenta y el jefe de gabinete, Alberto Fernández, y les dijo:

“Estas medidas son las que, a mi juicio, deberían adoptar en adelante para evitar una crisis grave. Son todas ideas conocidas. En distintos momentos hablamos de ellas, porque te las propuse a vos, Alberto, y a la Presidenta. Creo que si no tomamos estas iniciativas, o algunas muy parecidas, vamos hacia una crisis delicada. No estoy en condiciones de seguir demorando la solución y, por eso, me voy. Tal vez nos dirigimos al mismo objetivo, pero por caminos muy distintos”.

Buscaba modificar el rumbo de la economía bajando la inflación, (que es un secreto a voces), reduciendo el gasto público, normalizando el INDEC (organismo a cargo de la medición inflacionaria que nos miente la tasa de inflación), aumentar la tasa de interés, no otorgar mayores subas de salarios, además de aumentar las tarifas de servicios públicos rezagadas y subsidiadas por el gobierno a los mayores consumidores, negociar la deuda con el Club de París.

“Nadie que sea parte de este gobierno seriamente puede pensar que el mismo proyecto político que desde hace cinco años ha impulsado el desarrollo y el crecimiento al 10 por ciento anual puede estar pensando en enfriar el crecimiento. La solución es crecer responsablemente”, le planteó a un periodista, el jefe de gabinete Alberto Fernández.

El ministro de economía será sustituido por Carlos Fernández, ex jefe de la AFIP (Administración Federal de Ingresos Públicos), la dependencia recaudadora de impuestos. En los últimos cinco meses, la Argentina ha cambiado de ministro de economía 3 veces (seguimos lejos de aquél fatídico cinco presidentes en diez días).

El problema en ciernes es que de los economistas más sólidos, o considerados serios, ninguno llegará a aceptar un cargo con tantos condicionamientos políticos y económicos. Esto derivará en más fusibles de tipo político en el futuro, que no harán más que seguir demorando soluciones para los difíciles momentos que se vienen en Argentina, de no emprender otro rumbo económico.
Como menciona el periodista Morales Solá en La Nación hoy: “Todos los manuales ya han sido escritos y todas las experiencias económicas ya se han vivido.”

Su renuncia, fue la mejor acción del ex ministro en todo su mandato. Puede que esto ayude a descomprimir la situación de guerra que el gobierno mantiene con el sector agropecuario y los ayude a acercar posiciones frente a una huelga agraria que parece inmodificable, programada para el 2 de mayo.

Santiago Nasar era joven y querido por todo el pueblo. Lousteau, tan sólo lo primero.

Hasta el viernes que viene,

Paola Pecora

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Nota de la Editora: Si los problemas no se resuelven, se acumulan. Esto es algo que no parece querer aceptar públicamente la dirigencia política argentina. Hasta tanto no se reconozcan y ataquen los problemas financieros y económicos que Horacio resume hoy, el modelo puede estar en peligro. Me pueden enviar sus comentarios a: paola@moneyweekes.com

¿Por qué el Dólar Sólo se Fortalece en Argentina?

Por Horacio Pozzo
La economía argentina parece marchar a contramano del mundo. Y ello estaría indicando que algo no funciona del todo bien. Quizás sea por ello que ya muchos economistas están alertando sobre la gravedad de la situación (incluso aquellos partidarios del modelo), y ya reclaman que se le haga un “service” al modelo. Claro que depende de quien venga el pedido, la palabra “service” tiene una significación diferente (para algunos significa una devaluación del tipo de cambio, para otros un fuerte ajuste fiscal, para otros un ajuste por el lado de la política monetaria).

Lo cierto es que la economía argentina ha llegado a una situación tal, que ya son muy pocos los que se benefician del contexto actual, porque los problemas van avanzando y cada vez son más los sectores afectados.

Desde el mercado se están enviando fuertes señales acerca de la percepción de la situación económica: el Banco Central está saliendo con fuerza a vender dólares para evitar que el tipo de cambio siga subiendo. Ya está en $ 3,21 (desde hacía varios meses estaba estabilizado en los $ 3,18). Incluso ha vendido a futuro US$ 1.000 millones. En otra clara señal de alerta, se registró una caída del 0,3% en los depósitos totales del sistema financiero (y si se considera la variación real de los depósitos, la caída en su stock es mucho más pronunciada).

Hasta ahora el gobierno, desde el BCRA, había hecho todos los esfuerzos posibles por evitar una apreciación cambiaria (nominal, ya que la real es inevitable por las presiones inflacionarias). En estos últimos días, el BCRA tiene que hacer fuerza en sentido contrario y lo paradójico de esto es que ocurre justo en el momento en que el dólar se encuentra en una situación de máxima debilidad a nivel mundial.

Seguramente, la presidente está obteniendo una enseñanza de toda esta situación: si los problemas no se resuelven, estos se acumulan. Ya en el gobierno de su esposo se han esquivado muchos de estos problemas que hoy se han agravado y que han generado nuevos inconvenientes.

Me da la sensación de que los problemas parecen tener una fuerte concepción sindical… Se van agrupando y actúan conjuntamente. Así podemos ver, cómo el postergado ajuste tarifario generó un agravamiento de la cuestión energética que tensionó la producción e impactó sobre los precios. Ello fue incrementando las presiones salariales afectando a los costos de producción, con su consiguiente impacto en el tipo de cambio real (aunque no veamos la apreciación del tipo de cambio argentino al ver casi inmóvil la paridad nominal, todo ocurre por dentro, por el lado de los precios), y generando un mayor nivel de incertidumbre que afecta a la inversión… Éste es el famoso círculo vicioso que se está gestando en la Argentina (lógicamente con muchas derivaciones más que no entrarían en este artículo).

¿Hay alguna reacción desde el gobierno ante este panorama? Aparentemente sí, según publica hoy el diario argentino “Clarín”. Según este periódico, están existiendo conversaciones con economistas, tanto del gobierno como externos al mismo, para analizar qué políticas económicas se pueden implementar para contrarrestar la actual situación. De ser así, claramente es un signo positivo de predisposición a cambiar la dirección de la política económica.

Uno de los consultados según “Clarín” fue el economista Melconian (quien hubiera sido ministro de economía de haber ganado Carlos Menem las elecciones presidenciales de 2003), quien apuntó a un menor gasto público y a una contracción de la política monetaria. Y en una clara postura pro mercado dijo en relación a la situación del campo:”Al campo hay que dejarlo exportar carne a precios internacionales y las tarifas hay que ajustarlas para terminar con el subsidio que sólo beneficia a los ricos”.

Suponiendo que sea cierta esta declaración de Melconian, uno se podría preguntar: ¿Hay algún mensaje que se puede extraer? Yo entiendo que sí. Y que además es bien claro: Los principios económicos funcionan acá igual que en todas partes del mundo y por eso es que es necesario que se los tenga en consideración y se utilicen las políticas que son verdaderamente eficaces para enfrentar los problemas.

De ser así la actitud de escucha del gobierno, sería un signo alentador. El país necesita que se ataquen las tensiones lo más pronto posible. Todavía se está a tiempo, pero si se sigue posponiendo la aplicación de los remedios, la enfermedad puede llegar a poner en peligro la vida del modelo.

Nos encontraremos nuevamente mañana,

Horacio Pozzo

April 25th, 2008
Argentina, Macroeconomía

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