Por Paola Pecora

Sur América se ha convertido en una zona de incertidumbre al momento de colocar dinero para hacerlo rentable. Es una zona neurálgica debido a los momentos de cambio que vive, cambios políticos, que repercuten e influyen en la estabilidad habitual que los actores económicos requieren para depositar sus capitales. Aunque también es aceptada la tesis de que de las crisis han servido para que empresarios saquen partido y logren tajadas jugosas, mas no es crisis lo que realmente vive una buena parte de la región latinoamericana, es incertidumbre y ante la incertidumbre mejor es no colocar todas las fichas en la mesa de juego. Es mejor esperar un poco más y ver quien girará la ruleta y entonces lanzarse a colocar fichas en la mesa o mejor mirar hacia otras mesas.En el celebrado Foro Económico Mundial para América Latina surgió un informe de inversiones a realizar en la zona y los países con probabilidades de ser beneficiosos para colocar dinero e invertir. En dicho informe se indica que Chile y Brasil son los países con mayor atractivo para la inversión privada en especial sobre infraestructuras.

Y se menciona a Venezuela y Bolivia como los menos atractivos, esto parece que tiene que ver con la posición política de sus gobernantes de querer alejar a los empresarios privados y tomar para el estado la mayoría de las empresas, igualmente tiene que ver con la intención de cambio de constituciones en estos países donde se podría plasmar acciones negativas a la propiedad privada, esto se llama en términos generales “incertidumbre” y lo mejor es mantenerse “standby” y esperar qué pasará después de que los dos países decidan sus destinos en cuanto a lanzarse por un sistema “socialista” que al no tener mucha explicación ni fundamentos ideológicos acentúa la posición de incertidumbre con riesgo político, además de las dificultades de acceso a la información en estos países por el Estado. Queda, como se dice jocosamente en Venezuela, que “Hugoevo” decida hacia dónde dirigirá sus baterías en estos dos países para saber si las empresas se sienten en confianza para lanzarse con proyectos de inversiones en dos países que por lo visto y palpado, van enfilados a utilizar sistemas socialistas al estilo de la otrora Unión Soviética, inflexibles y controlados por un “Estado supremo”.

Un estudio del Banco Mundial concluyó que Venezuela ocupa el puesto 172, de 178 países evaluados en el ranking para facilitar la realización de negocios. Del informe Doing Business 2008, que da apoyo al Banco Mundial, el país estuvo entre los diez peores del mundo, y resultó el peor evaluado de Latinoamérica. El ranking evalúa aspectos elementales del ambiente económico como el tiempo y esfuerzos requeridos para iniciar un negocio, obtener licencias, requerimientos legales para emplear trabajadores, registro de propiedad, acceso al crédito, protección al inversionista, pago de impuestos, comercio exterior, realizar contratos y cerrar negocios. La calificación del país ha venido empeorando. El año pasado ocupó el puesto 164, y el antepasado, el 144. ¿Como podemos calificar esto? ¿Ineficiencia en sus gobernantes? ¿Falta de conocimiento? ¿Corrupción? Mejor lo dejamos hasta ahí y que cada quien defina lo que pasa en Venezuela, o como lo dice el mismo Chávez: “el que tenga ojos que vea”.

Chile que apunta como país de características de “desarrollado” es el terreno propicio para colocar el dinero con los ojos cerrados prácticamente. Presenta una cultura de valores diametralmente opuesta a la mayoría de los países del área. En Latinoamérica, Chile ocupó el primer lugar, con el puesto 33 del estudio realizado por el Banco Mundial (que lideró en global Singapur), mientras que México se adjudicó el segundo puesto en la región.

En materia de infraestructura ya Donald Trump está preparando el terreno para lanzarse con sus negocios inmobiliarios y de infraestructura en Chile. Además de registrar oficialmente la marca en ese país, ya tiene definido en qué segmentos de negocios dará sus primeros pasos a través de Developers & Builders Alliance (DBA), organización de la cual es miembro fundador y que provee plataformas de negocios para los desarrolladores e inversionistas líderes de Estados Unidos y otros países donde tiene presencia.

Developers & Builders Alliance (DBA), institución proveedora de plataformas de negocios para los líderes de la industria del Real Estate, desarrolladores e inversores, tiene presencia en Mercosur a través de sus oficinas en Argentina. Tras la crisis inmobiliaria en el Norteamérica, DBA se propone sumar sus esfuerzos al desarrollo exitoso de la industria de la construcción en la región.

Pude leer que el presidente de relaciones internacionales de DBA para el Mercosur, Carlos Molinari, decía que entre los sectores más interesantes que han detectado en Chile se encuentra la construcción de oficinas y el sector hotelero. “También hay que revisar el segmento de obras públicas. Hay una visión de infraestructura en cualquiera de las facetas que necesite el país”, dijo Molinari.

En cuanto al sector hotelero, el ejecutivo afirmó que ya hay un grupo estadounidense, con sede en Miami- buscando terrenos y socios para ingresar a Chile. Esta compañía cuenta con desarrollos en ese ámbito en Punta del Este y Buenos Aires.

Las oficinas de DBA se encargarán de promocionar las oportunidades de negocios que existen en Chile ante inversores privados de Estados Unidos y otros países donde tiene oficinas de representación. A la vez, buscarán servir de fuente de información para que inversionistas chilenos sepan de nuevas oportunidades en el exterior. Es decir una plataforma de negocios para que inversionistas del cono sur también puedan girar sus miradas hacia otras latitudes y así generar el intercambio que es fundamental en la economía moderna.

DBA fue establecida en 2002 bajo el nombre de Florida Builders Association, por un grupo de empresarios individuales y compañías para servir como una red y una organización de intercambio de información dentro de las industrias de la construcción e inmobiliaria. En junio de 2005 pasó a utilizar su actual nombre y hoy ya tiene presencia en América del Sur ante la latente crisis inmobiliaria que atraviesa los Estados Unidos en los actuales momentos y muy a pesar de las aseveraciones de Alan Greenspan para animar las bolsas de valores “de que la crisis ya esta pasando” en el país del norte. Mas sin embargo, leí declaraciones a la prensa de Ben Bernanke, quien pronosticó que la agravante contracción en el mercado de la vivienda será un peso en la economía hasta el próximo año y demorará la recuperación plena de la crisis crediticia que estalló en agosto.

Lo que se puede deducir es que Chile es actualmente la región que presenta las mejores condiciones sociales, ambientales y políticas para invertir en materia de infraestructura y por lo que alianzas con empresas del norte, que levantan vuelo hacia otras tierras con “capital fresco”, pueden desarrollar una matriz importante de evaluación de inversión en infraestructura y con bajo riesgo. La institucionalidad chilena, empezando por la parte gubernamental (gobierno de corte socialista, pero socialista serio) y las empresas privadas trabajan con mucho entusiasmo para lograr incorporar proyectos ambiciosos a sabiendas que se cuenta con un país con un sistema financiero sólido, estable y seguro.

El resto de las regiones del hemisferio sur, por estar en situaciones de movilización política como en el caso de Bolivia, Venezuela y Ecuador tienen volatilidad económica por la naturaleza de sus gobiernos. Leía declaraciones del empresario chino, Zhang Shoulian, presidente de la empresa estatal Minmetals, quien estuvo en Chile precisamente en plan de inversión, al decir que en América Latina podrían haber buenas posibilidades de hacer inversiones, pero solo quedaba en dudas el concepto de la propiedad privada en algunos países, algo que a las empresas, quizás por muy chinas que sean, les preocupa mucho.

En el caso argentino ya tendremos que ver qué trae en su cartera la señora de Kirchner, si es lo mismo que tenía su marido, estaríamos de nuevo al frente de lo que todos sabemos, al agruparse junto a países como Venezuela, Bolivia y Ecuador, el gobierno argentino seguirá convertido en un baluarte de la tendencia a ejercer una mayor influencia estatal sobre la economía. En una época en la que América Latina está dividida entre los gobiernos populistas y aquéllos que siguen la tendencia del libre mercado, el destino de la señora de Kirchner y de Argentina podría afectar la orientación de la política económica de la región. Esperaremos, pero todo apunta hacia la misma dirección que llevaba su marido Néstor. Entonces, invertir o no invertir en Argentina, dependerá de las políticas de apertura que realice la señora Cristina.

Por ahora, nos vamos a Chile con tranquilidad, hay terreno fértil para invertir y realizar planes con seguridad a largo plazo.

Seguiremos escribiendo…
German Sánchez

Nota del Editor: Germán Sánchez realizó estudios en Norteamérica en Computer Information en University of Nevada y en FMU, Florida y programas avanzados en Cornell University, NY. Con larga trayectoria en la industria petrolera venezolana, así como con empresas americanas del sector petrolero. Consultor en áreas de planning, management, capital humano y desarrollo organizacional. Experto en la industria petrolera y sus derivaciones, escribe una columna mensual para MoneyWeek Edición Sudamericana.

November 7th, 2007
Economía, Latinoamérica, Política y Mercados

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