Por Horacio Pozzo
Nota de la Editora: El FMI ha sido bastante duro con México. Le otorga un crecimiento de tan sólo el 2% para el 2008. Sin embargo el desempleo parece estar en baja, su demanda interna fortalecida (al igual que la de muchos países de Latinoamérica) y hay estrategias para solidificar el crecimiento mexicano frente a las turbulencias externas. Me pueden enviar sus comentarios a: paola@moneyweekes.com
Todavía no ha Llegado la Crisis a México
Buenos Aires, Argentina
22 de abril de 2008
El próximo miércoles se volverá a reunir la junta de la Reserva Federal de los EE.UU. y tendrá que decidir qué hará con su política monetaria. Ya el mercado ha dado su veredicto: el 98% espera un nuevo recorte de tasas, aunque esta vez de sólo 25 puntos básicos.
Y no es que la reducción en la magnitud esperada del recorte sea producto de una mejora en las condiciones económicas en el país americano (ayer, para agregarle un dato más a la crisis, el Bank of America reportó una caída en sus ganancias en el primer trimestre del año del 77%), sino que el surgimiento de un nuevo problema, como lo es la inflación, está comenzando a atarle las manos a Bernanke.
Algunos especulan con que este menor ritmo de recorte de tasas será aprovechado por Bernanke para observar qué efectos pueda llegar a tener en la economía la implementación del paquete fiscal de devolución de impuestos, que las personas recibirán en mayo. Mientras tanto, la economía norteamericana se sigue metiendo cada vez más en las arenas de la recesión.
Con el agravamiento de la situación económica en los EE.UU. uno podría esperar un agravamiento de su impacto sobre la economía mexicana. De hecho, la reducción en el volumen de remesas que los mexicanos envían a su país desde los Estados Unidos (que durante el primer bimestre del año tuvieron una caída del 2,76% respecto a igual bimestre del 2007), puede tener algún impacto en la demanda doméstica. Y al afectar la demanda interna de México, sería de esperar que golpee a la actividad económica.
Ya el FMI había augurado un empeoramiento del panorama económico en México que, como consecuencia de los efectos de la crisis en los EE.UU., le proyectaba un crecimiento de sólo el 2% para este año.
Por lo pronto no se perciben efectos significativos de los acontecimientos en México. Incluso hay indicadores que muestran que la situación es muy diferente a la que proyecta el FMI: ayer se conoció la tasa de desempleo en México del mes de marzo que arrojó un valor de 3,78%, lo cual implica una caída en el nivel de desempleo en relación al mismo mes del año anterior (que había sido del 4,01%).
Para Pamela Cox, vicepresidenta del Banco Mundial para Latinoamérica, tampoco es cierto que la crisis estadounidense repercutirá con fuerza sobre la economía mexicana (aunque no descarta efectos secundarios). ¿En qué se basa para ello? Bueno, Cox destacó la labor de México al impulsar reformas estructurales orientadas a acelerar el crecimiento económico del país. Es por ello que ratificó las expectativas de crecimiento planteadas para el año de 2,8%.
¿En qué nos podemos basar para pensar que México viene resistiendo bien los embates de la desaceleración económica estadounidense? Ya les había comentado en un artículo a principios de este año “¿Qué Tanto le Debe Temer México a los Problemas en la Economía Estadounidense?”, que México cuenta con una serie de elementos para poder soportar la desaceleración económica de su principal socio comercial y principal origen de las remesas que ingresan a territorio mexicano. Y uno de esos elementos era la fortaleza que tenía la demanda interna en México.
Esta hipótesis que les planteaba, fue justamente confirmada ayer por un informe de Morgan Stanley que daba cuenta que, según sus propias estimaciones, la economía de México se habría expandido un 3,5% en el primer trimestre de este año, gracias a…Sí: a un sólido comportamiento del mercado interno.
Con esto no quiero decir que la economía de México goza de una salud excepcional. De hecho, la inflación sigue siendo un problema latente que preocupa a las autoridades del Banco de México. Sin embargo, entiendo que lentamente en este país de a poco se están tomando decisiones estratégicas para asegurar la sostenibilidad del crecimiento económico en el país. La política de diversificación de exportaciones y la cuestión energética, con el debate instalado sobre Pemex, son dos cuestiones claves que México está emprendiendo para seguir creciendo y limitando la exposición de su economía a dos elementos de riesgo.
Nos encontraremos nuevamente mañana,
Horacio Pozzo
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