Por Paola Pecora
Las trilogías mediáticas y… Salvemos al Wall Street Journal.
Seguimos de compras. Hay tanta plata–propia, pero más prestada- dando vueltas hoy día en el mercado, que lo caro resulta barato y lo barato, baratísimo.
Ultimas ofertas mediáticas: Thomson Corp. (TOC, servicios de información financiera) quiere adquirir Reuters (RTRSY), Microsoft (MSFT) quiere a Yahoo (YHOO) y Rupert Murdoch (News Corp., NWS) a Dow Jones &Company (DJ), empresa editorial del diario The Wall Street Journal. ¿Cómo pudo haberse atrevido Murdoch a hacer una oferta semejante ($60 por acción, de un cierre de $36.33) por la compañía madre del diario financiero más importante del mundo, conservador al extremo, calidad absolutamente desconocida y despreciada dada la trayectoria editorial de Murdoch? DJ voló a $58.47 (+61%) al hacerse pública la noticia.
No muy complicado de entender: el avance de la publicidad on line, la inmensa liquidez reinante con perspectivas de continuidad, y los proyectos de negocios de Murdoch. Muero por empezar con Murdoch, pero lo dejaré para el final, como un buen postre.
La publicidad en internet hoy día está creciendo a pasos agigantados: según Outsell Inc., compañía californiana de research, el crecimiento proyectado para este año es del 18%, comparado contra una baja del 2% en diarios impresos. Ken Doctor, analista de Outsell: “Siendo uno de los dos o tres jugadores más importantes se puede captar una audiencia lo suficientemente grande y dominar tarifas publicitarias significativas. Puede resultar tremendamente lucrativo”. Para Dow Jones la mitad de sus ingresos proviene de sus activos digitales y para Reuters menos del 10% de los ingresos proviene de cuentas de servicios de noticias y el resto de la distribución de data financiera.
¿Las jugadas de esos gigantes informativos sería…? Siendo Thomson un distribuidor líder en noticias financieras, captaría el mercado de oferta de Reuters e intentaría jaquear el liderazgo Bloomberg. News Corp., el imperio de Murdoch está por lanzar un canal financiero que competiría con el permabull CNBC, pero siendo su dueño detentor de un nacionalismo tan arraigado, no esperemos que la palabra “shortear” integre el vocabulario de este nuevo canal. Esta práctica de venta de activos en descubierto es ‘ofensiva’ a los oídos de los nacionalistas-fundamentalistas bursátiles, llegando inclusive algunos a bregar por la definitiva, lisa y llana erradicación de semejante práctica demoníaca y de sus delincuentes antipatriotas ejecutores. Me pregunto cuál sería la línea del programa…se trataría de fanatismo ultra purista republicano como el canal de cable Fox News o de una línea más limpia y depurada pro mercado… ¿Qué mejor para Murdoch que acoplar al WSJ a semejante odisea?
El segundo punto de este boom de fusiones y adquisiciones –y no solo en el universo mediático- es la fiesta monetaria en la que el mercado financiero mundial está inmerso. Crédito fácil, tasas bajas, el que no compra es porque no quiere, no porque no pueda. Ponzi sonriendo desde donde esté.
El tercer punto es… Murdoch. Dueño de una fortuna personal cercana a los 8000 millones de dólares y dueño de News Corporation, conglomerado mediático, el mayor editorial mundial de diarios en idioma inglés. Publica casi 200 diarios entre ellos el New York Post, Daily Telegraph, The Australian, The Sun, The Times; la revista TV-Guía; compañías cinematográficas como la 20th Century Fox, los Estudios Fox, canales de televisión, la editorial Harper Collins, varios sitios de internet: myspace, fox.com…No existe compañía de mayor alcance mediático que ésta. ¿Su obsesión hoy? La trilogía ‘canal financiero-WSJ-internet’. Se potenciarían entre sí, generándose más millones e influencias viéndolos interactuar conjuntamente. La combinación justifica la prima del 67% ofrecida sobre el precio de la acción de DJ.
La familia Bancroft, propietaria del 64% de los derechos quien se denominaría ‘una familia rica si no tuviera el diario’ (la fuerte penetración de internet y la reducción de los márgenes publicitarios han golpeado a los editores de diarios) era contraria a la oferta, así como los periodistas del diario que tiemblan ante potenciales despidos (en la búsqueda de una mayor rentabilidad del diario) y ante un probable WSJ sensacionalista, politizado y carente del espíritu conservador y equilibrado que lo hace, como a ninguno, fascinante en su hibridez. A Murdoch las historias largas del WSJ algunas veces le provocan frustración y no las termina de leer…el diario es deficitario en información política…
Pero esto no es lo peor que puede pasarnos a los amantes del WSJ. Que no abramos una mañana el diario y leamos una recomendación de compra por Paris Hilton de su peluquería favorita ‘El Corte Feroz’ ni lanzando un ‘Strong Sell’ a otra porque le quemaron el pelo la noche anterior. No lo merecemos ni aún siendo una buena inversión. Ni a Bush o a Rice desplegando la próxima estrategia militar en Iraq con comandos y artillería empleados para combates, en grandes titulares. Los sensacionalismos, farandulismos y nacionalismos extremos muy lejos del mercado financiero.
¡Piedad!
Hasta la próxima.
Paola Pecora
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