Por German Sanchez
Nota de la Editora: la revolución bolivariana es de amplio alcance en Venezuela. Desde programas escolares, hasta la nacionalización de las compañías extranjeras. ¿Cómo terminará esta historia? Me pueden enviar sus comentarios a: paola@moneyweekes.com
Caracas, Venezuela
3 de mayo de 2008
Una Venezuela “nacionalizada”
La ideologización del gobierno bolivariano no sólo ha tomado cauce en los intentos de establecer los programas escolares con base fundamental en las historia de “caudillos” venezolanos que sembraron terror y autoridad en épocas pasadas en la Venezuela de ayer, tratando de echar al olvido la historia democrática que se formó en este país a través de los años.
De igual manera se intenta obligar colocar en vez de lemas de civismo en las escuelas la consigna de “patria, socialismo o muerte”. Esto ocurre en Venezuela, estimados lectores pero la participación de los ciudadanos ha medio retrasado el intento del Sr. Chávez de penetrar en la mente de los niños el lema “patria, socialismo o muerte”.
Pero este abre boca es para posicionar al estimado lector de las acciones que la Venezuela bolivariana está ejecutando a nivel de control estatal, no solo en la parte ideológica sino en la económica con una serie de acciones que estarían arrastrando al país a una especie de tierra de incertidumbre para invertir.
No es para nada rentable realizar alguna acción de inversión, porque no importa tanto cooperar o no con el gobierno de Chávez, siempre existirá el riesgo de que el gobierno se vuelva en contra. Por ejemplo los casos de la cementera Cemex (Mexico) y la Siderúrgica del Orinoco (italiano-argentina) las cuales dieron aportes en materia social, y aun así están siendo expropiadas de sus inversiones realizadas en el país.
Con un desembolso de US$ 836,93 millones, la administración de Hugo Chávez, a través de Pdvsa, adquirió el control de 92,98% de las acciones de La Electricidad de Caracas, empresa manejada con máxima eficiencia por el sector privado. Sólo se espera que con esta medida el gobierno sea capaz de mantener la excelencia dentro de la empresa eléctrica que hasta ahora mantenía en beneficio de los usuarios.
También nacionalizó CANTV, empresa que ofrece servicios de telefonía fija y móvil, es la mayor empresa de telecomunicaciones del país y la única que ha estado presente en el mercado neoyorquino. Esto provocó la huida de los inversores y la acción apurada de los bolivarianos ante rumores de que CANTV podía ser adquirida por el hombre de negocios mexicano Carlos Slim. Entre los accionistas estables de la empresa estaban la española Telefónica y la estadounidense Verizon. Ya se han visto innumerables fallas a nivel del servicio y pareciera que el regreso a la ineficiencia está latente debido a la falta de gerencia, la cual está siendo disimulada con el lema de que la telefonía está al alcance de todo el “soberano”. El presidente venezolano había señalado en uno de sus discursos que se trataba de retomar el control de sectores “estratégicos para cualquier país”, y puso los ejemplos de las “comunicaciones, el agua, la electricidad, etc.”. “Todo aquello que fue privatizado, nacionalícese. Recuperemos la propiedad social sobre los medios estratégicos de producción”, añadió el gobernante.
También tomó el control accionario de las cuatro Asociaciones Estratégicas de Pdvsa con transnacionales que operaban en la Faja Petrolífera del Orinoco, tema ya mencionado en anteriores artículos, donde comentamos la huida de corporaciones que estaban en condiciones de mantener al país como eje de producción petrolera a nivel mundial. Esto para dar cabida a corporaciones petroleras de baja categoría y sin la pericia necesaria, que solo vendrán a “chuparse” algo del festín petrolero que aún permanece, con la excusa de que son empresas pertenecientes al bloque ideológico que le gusta al gobernante (estatales o privadas rusas, iraníes, bielorrusas, argentinas, cubanas y la brasilera Petrobrás).
Ya la decisión de expropiación está tomada y ahora veremos que van a hacer estas operadoras cuando les corresponda iniciar el proceso de mejorar el crudo de la Faja del Orinoco, ¿donde sacarán el know-how y el capital?, cuando sabemos que Rusia confronta hasta problemas para solicitar prestamos internacionales y ni hablar de Irán o de Cuba. ¿Pondrá Venezuela el capital y los recursos humanos? ¿Los tendrá realmente ahora, que no están los 20.000 trabajadores petroleros expulsados sin pagarles su liquidación y sus fondos de ahorro que mantenían dentro de la estatal? Tema profundo para analizarlo en artículo separado.
Le tocó al cemento y al hierro. Cómo otros líderes latinoamericanos han hecho en el pasado, el presidente venezolano aparentemente está buscando convertir en chivos expiatorios del fracaso de sus políticas públicas a las empresas privadas. En México, en 1982 el presidente José López Portillo culpó a la banca de la crisis económica por la que atravesaba el país y estatizó los bancos privados mexicanos, más no los extranjeros.
El repentino anuncio sobre la nacionalización del cemento amenaza de inmediato las operaciones de diferentes compañías cementeras extranjeras que operan en Venezuela. Además de Cemex, la compañía francesa Lafarge y la empresa suiza Holcim tienen operaciones en este país. Cemex es el mayor fabricante de cemento de Venezuela, donde controla el 52 por ciento de la producción del producto. En tanto, Lafarge cubre aproximadamente un 25% de la producción total de cemento en Venezuela y Holcim, alrededor de un 17%. De acuerdo con estimaciones de los analistas, Cemex podría recibir entre U$S 400 y 800 millones como compensación por sus activos en Venezuela. No se ha han hecho las estimaciones para las otras dos empresas, mas lo que le interesa al gobierno es apoderarse de Cemex inicialmente.
La Siderúrgica del Orinoco, la mayor de las regiones andina caribeña y perteneciente al grupo ítalo-argentino Techint, fue privatizada en 1997, dos años antes de la llegada de Chávez al poder. La siderúrgica Ternium Sidor, controlada por el grupo argentino Techint, ha valorado entre US$ 3200-US$ 4000 millones sus operaciones en Venezuela y ésta fue la cantidad que solicitó al Gobierno de Venezuela. Pero el gobierno venezolano le respondió que sólo valía US$ 800 millones.
Ya la decisión está tomada y la revolución bolivariana aun cuenta con los recursos económicos para hacerse de las empresas privadas de “tipo estratégico” y transformarlas en entes públicos al servicio del “soberano”, según el lema de los revolucionarios que acompañan a Chávez en su arremetida contra la propiedad económica privada. En otras palabras, inversores, a mirar hacia otros horizontes. Por ahora las empresas inician el vuelo fuera de Venezuela.
¿Y la ideologización en las escuelas? tema de gran preocupación en la población venezolana, seguirá siendo el mayor bastión de lucha que los venezolanos mantendrán hasta el final. La temerosa “nacionalización de la mente de los niños” preocupa y en este punto sabremos hasta donde llegará la paciencia del venezolano.
Nos reencontraremos pronto…
Germán Sánchez
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